II
DOMINGO DE ADVIENTO
ESTACIÓN
EN SANTA CRUZ DE JERUSALÉN
I clase, morado
Se omite el Gloria. Credo y Prefacio de Adviento o de la
Santísima Trinidad
Estamos ya en pleno adviento, o
por mejor decir, en franca expectativa
de la venida del Salvador del mundo. La Iglesia quiere hoy elevarnos, para que
alcancemos a ver al que avanza hacia nosotros con dulce y suave majestad. La
ausencia de pecado y un deseo cada vez más ardiente de llegar a Belén,
acompañando a José y a María que viajan escoltados de ángeles hacia Jerusalén,
será nuestra mejor disposición para este domingo y para la semana que con él
empezamos.
Además del Mesías, a quien
anuncian, dos grandes profetas iluminan la liturgia de este domingo: Isaías y
Juan Bautista. Isaías es el profeta por excelencia del advenimiento mesiánico.
La Iglesia nos hace oír su voz en el introito; voz que resuena en la epístola y
el evangelio, en que Cristo y san Pablo se refieren a lo que él había dicho. El
propio san Juan Bautista, el último de los profetas y el inmediato precursor de
Cristo, alegaba la palabra de Isaías. Su lugar en la liturgia del Adviento
desborda ampliamente este segundo domingo. No hay día en que no nos haga leer
la Iglesia en maitines algún pasaje de sus profecías; de él se toman las
lecturas de los tres días de Témporas, y en la noche de Navidad son sus
palabras las que cantarán, en el Emmanuel nacido de la Virgen, las grandezas
divinas del Príncipe de la Paz. Dos enseñanzas principales nos pro porciona la
misa de hoy: Jesús es el Mesías de los «pobres», de todos aquéllos que,
conscientes de su miseria, recurren a él (evangelio). Es también el Salvador,
tanto de los paganos como de los judíos; en adelante, el pueblo de Sión será la
Iglesia abierta de par en par a todas las naciones de la tierra (epístola).
INTROITO Isaías 30, 30. Salmo 79, 2.
PÓPULUS SION, ecce Dóminus
vénit ad salvándas gentes: et audítam fáciet Dóminus glóriam vocis suæ in
lætítia cordis vestri. V/. Qui
regis Israël, inténde qui dedúcis velut ovem, Joseph. V/. Glória Patri et Filio et Spiritui Sancto.
Sicut erat in principio et nunc et semper, et in saecula saeculorum. Amén.
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PUEBLO DE SIÓN, he ahí que
viene el Señor a salvar a las naciones; el Señor hará brillar la majestad de
su voz para alegría de vuestro corazón.
V/. Tú que gobiernas a Israel, atiende; tú que
guías a José como a una oveja. V/. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu
Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.
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No
se dice Gloria.
COLECTA
EXCITA, Dómine, corda nostra
ad præparándas Unigéniti tui vias: ut per ejus advéntum, purificátis tibi
méntibus servíre mereámur. Qui tecum vivit et regnat, in unitate Spíritus Sancti Deus, per omnia
saecula saeculorum. Amen.
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MUEVE, Señor, nuestros
corazones para preparar los caminos de tu Unigénito; a fin de que, por su
venida, merezcamos servirte con almas purificadas. Él, que vive y reina
contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los
siglos. Amén.
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EPÍSTOLA Romanos 15, 4-13
Vengan de donde vinieren y cualquiera que sea el medio a que
pertenezcan, el llamamiento de Dios se dirige a todos los hombres, sin
distinción de méritos o privilegios. Al recordárselo san Pablo a los fieles,
llegados tanto del paganismo como del judaísmo, da gracias a Dios, citando las
Escrituras, por esta vocación universal, fundamento de la esperanza cristiana.
LÉCTIO EPISTOLÆ BÉATI PAULI
APÓSTOLI AD ROMÁNOS:
Fratres: Quæcúmque enim scripta sunt ad nostram doctrínam scripta
sunt: ut per patiéntiam, et consolatiónem Scripturárum, spem habeámus. Deus
autem patiéntiæ, et solacii, det vobis id ipsum sápere in alterutrum secundum
Jesum Christum: ut unánimes, uno ore honorificétis Deum et Patrem Dómini
nostri Jesu Christi. Propter quod suscipite invicem, sicut et Christus
suscepit vos in honorem Dei. Dico enim Christum Jesum ministrum fuisse
circumcisionis propter veritatem Dei, ad confirmandas promissiones patrum:
gentes autem super misericordiam honorare Deum, sicut scriptum est: Proptérea
confitébor tibi in gentibus, Dómine, et nomini tuo cantabo. Et iterum dicit:
Lætámini, gentes, cum plebe eius. Et iterum: Laudáte omnes gentes Dóminum: et
magnificate eum omnes populi. Et rursus Isaias ait: Erit radix Jesse, et qui
exsúrget regere gentes, in eo gentes sperabunt. Deus autem spei repleat vos
omni gaudio, et pace in credendo: ut abundetis in spe, in virtute Spiritus
Sancti.
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LECTURA DEL APÓSTOL SAN PABLO
A LOS ROMANOS.
Hermanos: Todas las cosas que
han sido escritas, para nuestra enseñanza están escritas, para que, por la
perseverancia y consolación que dan las Escrituras, tengamos esperanza. El
Dios de la perseverancia y del consuelo os dé a sentir una misma cosa entre
vosotros conforme a Jesucristo; para que unánimes, a una, glorifiquéis a
Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo. Por tanto, recibíos los unos a los
otros como Cristo os recibió, para gloria de Dios. Yo os digo que Jesucristo
fue el ministro de la circuncisión, por la veracidad de Dios, cumpliendo lo
prometido a los padres. Mas también los gentiles deben glorificar a Dios por
su misericordia, según está escrito: Por esto te alabaré, Señor, entre las
naciones, y cantaré a tu nombre. Y en otro lugar: Alegraos, gentiles, con su
pueblo. Y otra vez: Alabad al Señor todas las gentes, y ensalzadle todos los
pueblos. Y asimismo Isaías dice: Brotará el vástago de Jesé, y el que se
levanta para gobernar a las naciones: en él esperarán las gentes. El Dios de la
esperanza os colme de todo gozo y de paz en el creer; para que abundéis en la
esperanza por la virtud del Espíritu Santo.
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GRADUAL Salmo 49, 2-3. 5
EX SION spécies decóris ejus:
Deus maniféste vénit. V/. Congregáte
illi sanctos ejus, qui ordinavérunt testaméntum ejus super sacrifícia.
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DE SIÓN, hermosura perfecta,
Dios va a manifestarse. V/. Congregad en su derredor a los fieles, que
concertaron alianza con él por sus sacrificios.
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ALELUYA Salmo 121, 1
ALLELÚJA, ALLELÚJA. V/. Lætátus sum in his, quæ dicta sunt mihi: in domum
Dómini ibimus. Allelúja.
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ALELUYA, ALELUYA. V/. Me he alegrado en lo que se me ha dicho: Vamos
a la casa del Señor. Aleluya.
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EVANGELIO Mateo 11, 2-10
Jesús se declara Mesías al referirse a Isaías 61, 1-3: «... para
los pobres es la buena nueva». Y afirma a continuación: «Bienaventurados los
que no encuentren en mí ocasión de escándalo.» No nos hagamos un Mesías, ni una
religión según nuestras propias concepciones.
SEQUÉNTIA SANCTI EVANGÉLII
SECÚNDUM MATTHǼUM.
In illo témpore: Cum audisset
Joánnes in vinculis ópera Christi, mittens duos de discipulis suis, ait illi:
«Tu es qui venturus es, an alium expectamus?»
Et respondens Jesus, ait illis: «Euntes renuntiate Joánni, quæ
audistis, et vidistis. Cæci vident, claudi ambulant, leprosi mundantur, surdi
audiunt, mortui resurgunt, pauperes evangelizantur: et beatus est, qui non
fuerit scandalizatus in me.» Illis autem abeuntibus, cœpit Jesus dicere ad
turbas de Joánne: «Quid existis in desertum videre? arúndinem vento agitátam?
Sed quid existis videre? hominem mollibus vestitum? Ecce qui móllibus vestiúntur, in domibus regum sunt.
Sed quid existis videre? prophetam? Etiam dico vobis, et plus quam prophetam.
Hic est enim, de quo scriptum est: Ecce ego mitto Angelum meum ante fáciem
tuam qui præparábit viam tuam ante te.»
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LECTURA DEL SANTO EVANGELIO
SEGÚN SAN MATEO.
En aquel tiempo, Juan, que
había oído en la cárcel las obras del Mesías, mandó a sus discípulos a
preguntarle: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?».
Jesús les respondió: «Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los
ciegos ven y los cojos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen;
los muertos resucitan y los pobres son evangelizados. ¡Y bienaventurado el que no se escandalice
de mí!». Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan: «¿Qué
salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué salisteis a ver, un hombre vestido
con lujo? Mirad, los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a
qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. Este es
de quien está escrito: “Yo envío a mi mensajero delante de ti, el cual
preparará tu camino ante ti”.
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Se dice Credo
OFERTORIO
Salmo 87,
7-8
Se reconocerá en
este canto del ofertorio los
llamamientos a la salvación y misericordia de Dios, que repite la Iglesia todos
los días al terminar las oraciones al pie del altar, cuando comienza la misa.
DEUS, tu convérsus
vivificábis nos, et plebs tua lætábitur in te: osténde nobis, Dómine,
misericórdiam tuam, et salutáre tuum da nobis.
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OH DIOS, si te vuelves a
nosotros, nos darás vida, y tu pueblo se alegrará en ti; muéstranos, Señor,
tu misericordia, y danos tu Salvador.
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SECRETA
PLACÁRE, QUǼSUMUS, Dómine,
humilitátis nostræ précibus et hóstiis: et ubi nulla súppetunt suffrágia
meritórum, tuis nobis succúrre præsídiis. Per Dóminum nostrum Iesum Christum, qui tecum vivit
et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus.
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TE ROGAMOS, SEÑOR, te
aplaques con nuestras humildes oraciones y ofrendas; y como no podemos alegar
méritos de ningún valor, socórrenos con tu auxilio. Por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios.
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PREFACIO DE ADVIENTO
VERE DIGNUM et iustum est,
aequum et salutare, nos tibi semper et
ubique gratias agere: Domine, sancte Pater, omnipotens aeterne Deus: per
Christum Dominum nostrum; Quem perdito hominum generi Salvatorem misericors
et fidelis promisisti: cuius veritas instrueret inscios, sanctitas
iustificaret impios, virtus adiuvaret infirmos. Dum ergo prope est ut veniat quem missurus es, et
dies affulget liberationis nostrae, in hac promissionum tuarum fide, piis
gaudiis exultamus. Et ideo cum
Angelis et Archangelis, cum Thronis et
Dominationibus, cumque omni militia
caelestis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes:
|
Verdaderamente es digno y
justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar,
Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios, por Jesucristo nuestro Señor;
él es, Dios misericordioso y fiel, el Salvador que habías prometido al género
humano perdido por el pecado, para que
la Verdad instruyese a los ignorantes, la Santidad justificara a los impíos,
la Fortaleza ayudase a los débiles. Mientras está cerca aquel a quién tú nos
envías, -ya viene-, y el día de
nuestra liberación ya brilla, llenos de confianza en tus promesas, nos
llenamos de piadosos gozos.Y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con
los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial,
entonamos a tu gloria un himno, diciendo sin cesar:
|
O en su defecto, Prefacio de la Santísima Trinidad
Vere dignum et iustum est,
æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte
Pater, omnípotens ætérne Deus: Qui cum unigénito Fílio tuo, et Spíritu
Sancto, unus es Deus, unus es Dóminus: non in uníus singularitáte persónæ,
sed in uníus Trinitáte substántiæ. Quod enim de tua gloria, revelánte te,
crédimus, hoc de Fílio tuo, hoc de Spíritu Sancto, sine differéntia discretiónis
sentimus. Ut in confessióne veræ sempiternáeque Deitátis, et in persónis
propríetas, et in esséntia únitas, et in majestáte adorétur æquálitas. Quam
laudant Angeli atque Archángeli, Chérubim quoque ac Séraphim: qui non cessant
clamáre quotídie, una voce dicéntes:
|
En verdad es digno y justo
equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo
Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu
Santo eres un solo Dios, .un solo Señor, no en la individualidad de una sola
persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos
has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu
Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confesando una verdadera
y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la
esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los
Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario,
diciendo a una voz.
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COMUNIÓN Baruc 5, 5. 4, 36
JERÚSALEM SURGE, et sta in
excélso, et vide jucunditátem, quæ vénit tibi a Deo tuo
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LEVÁNTATE, JERUSALÉN, ponte
en lo alto, y mira el regocijo que te viene de tu Dios.
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POSCOMUNIÓN
REPLÉTI CIBO spirituális
alimóniæ, súpplices te, Dómine, deprecamur: ut hujus participatióne mystérii,
dóceas nos terréna despicere et amare cælestia. Per Dóminum nostrum Iesum Christum, qui tecum vivit
et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
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SACIADOS ya con el manjar
espiritual, te suplicamos, Señor, que por la participación de este misterio
nos enseñes a despreciar lo terreno, y amar lo celestial. Por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
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PARTITURAS Y GRABACIONES DE LOS PROPIOS
COMENTARIO CARD. SCHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA
SERMÓN DE SAN ANTONIO DE PADUA
PREFACIO DE ADVIENTO
PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
GRABACIONES DE LA EPÍSTOLA Y EVANGELIO
I Y II VÍSPERAS
COMENTARIO CARD. SCHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA
COMENTARIOS AL EVANGELIO
Benedicto XVI ¿ERES TÚ, SEÑOR, EL QUE HAS DE VENIR?SERMÓN DE SAN ANTONIO DE PADUA
PREFACIO DE ADVIENTO
PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
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I Y II VÍSPERAS


