sábado, 25 de octubre de 2014

Fiesta de Nuestro Señor Jesucristo Rey

FIESTA DE CRISTO REY
I clase, blanco
Gloria, Credo y prefacio de Cristo Rey

Al instituir la fiesta de Cristo Rey, el Papa Pio XI quiso proclamar solemnemente la realeza social de Nuestro Señor Jesucristo sobre el mundo. Rey de las almas y de las conciencias, de las inteligencias y de las voluntades, Cristo lo es tambiñen de las familias y de las ciudades, de los pueblos y de las naciones; en una palabra, REy de todo el Universo. Como lo ha demostrado S.S. Pio XI en la encíclica Quas primas del 11 de de diciembre de 1925, el laicismo es la negaciñon radical de esta realeza de Cristo; al organizar la vida social como si Dios no existiese, engendra la apostasía de las masas y conduce a la ruina de la sociedad.
Toda la misa y el oficio de la fiesta de Cristo Rey son una proclamación solemne de la realeza universal de Cristo. "Sí, Yo soy Rey -dijo Jesús a Pilatos-, para eso precisamente he nacido y venido a este mundo: para dar testimonio de la Verdad". Su reino no es de este mundo, es decir, no es un reino temporal; "es el reino de la Verdad y de la vida, el reino de la gracia y de la santidad, el reino de la justicia, del amor y de la paz". (Prefacio). Es el reino divino de la Santa Iglesia, en el que se proporciona la salud a los enfermos, la luz a los ciegos, la libertad a los cautivos. Sus habitantes tienen poder para hacerse hijos de Dios, para vivir una vida divina, para gozar de la libertad; aparta del yugo de Satanás y nos comunica los bienes divinos.
Todo ello, en virtud de nuestra unión vital, de nuestra unidad de ser con Cristo, que es nuestra Cabeza, el Fundador de este reino, el que lo constituyó con sus enseñanzas, con sus ejemplos y, sobre todo, con su muerte de cruz. "Adquirió la Iglesia con su sangre". "Digno es el Cordero que fue inmolado, de recibir poder y riqueza, y sabiduría y fortaleza, y honor. A Él la gloria y el imperio por todos los siglos de los siglos amén."
Este debe ser un día de acción de gracias al Padre, por haber constituido Rey y Señor de todo a su divino Hijo; un día de homenaje y acatamiento y de acción de gracias al Hombre-Dios, que se dignó trasladarnos a su reino. Y, con la Redención, con la liberación del dominio del pecado, poseemos también la vida de la gracia, la filiación divina, el poderío sobre el mundo, sobre la carne, y sobre el poder de las malas pasiones y, con todo esto, la esperanza de ser admitidos un día en el futuro reino de la bienaventuranza eterna.
Debemos, por tanto, decir con San Pablo: "Damos gracias a Dios Padre, que nos hizo dignos de participar  de la herencia de los santos en la luz. Él nos arrancó de la potestad de las tinieblas, y nos trasladó el reino de su amado Hijo".


TEXTOS DE LA SANTA MISA
Introito. Apoc. 5.12; 1.6; Salm. 71.1.-  Digno es el Cordero, que ha sido degollado de recibir la potencia, la divinidad, la sabiduría la fortaleza y el honor. A él gloria y poder por los siglos de los siglos. Salmo.- Oh Dios, da tu equidad al Rey; y tu justicia al Hijo del Rey. V/. Gloria al Padre, y al Hijo.
Colecta.-  Omnipotente y sempiterno Dios, que has querido reunirlo todo en tu amado Hijo, Rey del universo; concédenos propicio que todos los pueblos, disgregados por la herida del pecado, se sometan a su suavísimo imperio. El cual vive y reina contigo.
Epístola. Col.1.12-20.-  Cristo es el primero en todas las cosas, en el orden de la creación como en el de la salvación. Es el principio de unidad en la Iglesia e instrumento de reconciliación entre Dios y los hombres por su muerte sobre la cruz.
Hermanos: Gracias damos a Dios Padre, que nos ha hecho dignos de participar en la luz, que nos ha arrebatado del poder de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino de su Hijo muy amado, en quien, por su sangre, tenemos la redención, la remisión de los pecados. Él es la imagen del Dios invisible, primogénito de toda la creación, porque en él han sido creadas todas las cosas en los cielos y sobre la tierra, el mundo visible y el invisible, tronos, señoríos, principados, dominaciones, todo ha sido creado por él y para él. Es anterior a todo y todo subsiste en él. Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia. Como quien es principio, primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga él la primacía, pues plugo al Padre poner en él la plenitud y reconciliar por él, que ha restablecido la paz en la sangre de su cruz, todo lo que existe sobre la tierra y en los cielos, en Cristo Jesús. Señor nuestro.
Gradual. Salm.71.8,11.- Dominará de mar a mar, y desde el río hasta los confines de la tierra. V/.Todos los reyes se prosternarán ante él, y le servirán todas las naciones.
Aleluya. Dan.7.14.-  Aleluya, aleluya. V/. Su dominación es una dominación eterna, que no pasará; y su reino, un reino que jamás será destruido. Aleluya.
Evangelio. Juan 18.33-37.- Mi reino no es de este mundo.» La realeza mesiánica de Jesús no tiene nada que ver con las realezas de la tierra; es de un orden espiritual. Mas, con ello, no se niegan los derechos que tiene Cristo a reinar ya desde ahora sobre los hombres.
En aquel tiempo, dijo Pilatos a Jesús: ¿Eres tú el Rey de los Judíos? Respondió Jesús: ¿Dices tú eso por cuenta propia o te lo han dicho otros de mí? Replicó Pilatos: ¿Qué? ¿Acaso soy yo  judío? Los de tu nación y los pontífices te han entregado a mí; ¿qué has hecho? Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si de este mundo fuese mi reino, mis gentes hubieran luchado para que no fuera yo entregado en manos de los Judíos; pero mi reino no es de aquí. Replicóle Pilatos: ¿Con que tú eres rey? Respondió Jesús: Tú lo dices .Yo soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad; todo aquél que pertenece a la verdad escucha mi voz. CREDO.
Ofertorio. Salm.2.8.- Pídeme, y te daré las naciones por herencia y en posesión los confines de la tierra.
Secreta.-  Te ofrecemos, Señor, la víctima que reconcilió a los hombres con su Dios: haz que esta misma victima, tu Hijo Jesucristo, Señor nuestro, a quien inmolamos en este sacrificio, otorgue a todos los pueblos los dones de la unidad y de la paz. El cual vive y reina contigo.
Prefacio de Cristo Rey.- En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias siempre y en todas partes, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que ungiste a tu unigénito Hijo y Señor nuestro Jesucristo, sacerdote eterno y rey de todos, con óleo de alegría, para que, ofreciéndose a sí mismo en el ara de la cruz, como víctima pacífica y sin tacha, obrase el misterio de la humana redención, y, una vez sometidas a su imperio todas las criaturas, entregase a tu infinita majestad un reino eterno y universal, reino de verdad y de vida, reino de santidad y de gracia, reino de justicia, de amor y de paz. Y por eso, con los Ángeles y .los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, cantamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar.
Comunión. Salm. 28.10-11.- EL Señor se sienta rey por siempre; el Señor bendecirá a su pueblo en la paz.
Poscomunión.- Alimentados con el pan que da la inmortalidad, te pedimos. Señor, que cuantos nos gloriamos de militar bajo las banderas de Cristo Rey, podamos con él mismo reinar por siempre en el cielo. El cual vive y reina.

PARTITURAS Y GRABACIONES EN MP3 DE LOS PROPIOS
COMENTARIO CARD. SCHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA VIDEO TEXTO 1
PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
GRABACIONES DE LAS LECTURAS
http://www.fsspolgs.org/images/mp3.jpg
  Epístola
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  Evangelio

En todas las Iglesias, Parroquias y Oratorios, delante del Santísimo Sacramento Expuesto conviene renovar el acto de Consagración del género humano a Cristo Rey. (Indulgencia plenaria, cf. Enchir, Ind. n. 27)


Versión original compuesta por S.S. León XIII
Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano, miradnos hu-mildemente postrados delante de vuestro altar; vuestros somos y vuestros queremos ser y a fin de poder vivir más estrechamente unidos con Vos, todos y cada uno espontáneamente nos consagramos en este día a vuestro Sacratísimo Corazón.
Muchos, por desgracia, jamás os han conocido; muchos, despreciando vuestros mandamientos, os han desechado. Oh Jesús benignísimo, compadeceos de los unos y de los otros, y atraedlos a todos a vuestro Corazón Sacratísimo.
Oh Señor, sed Rey, no sólo de los hijos fieles que jamás se han alejado de Vos, sino también de los pródigos que os han abandonado; haced que vuelvan pronto a la casa paterna, para que no perezcan de hambre y de miseria. Sed Rey de aquellos que, por seducción del error o por espíritu de discordia, viven separados de Vos devolvedlos al puerto de la verdad y a la unidad de la fe, para que en breve, se forme un solo rebaño bajo un solo Pastor.
Sed Rey de los que permanecen todavía envueltos en las tinieblas de la idolatría o del islamismo; dignaos atraerlos a todos a la luz de vuestro reino.
Mirad, finalmente, con ojos de misericordia a los hijos de aquel pueblo que en otro tiempo fue vuestro predilecto: descienda también sobre ellos como bautismo de redención y de vida, la sangre que un día contra sí reclamaron. Conceded, oh Señor, incolumidad y libertad segura a vuestra Iglesia; otor-gad a todos los pueblos la tran-quilidad en el orden; haced que del uno al otro confín de la tierra no suene sino esta voz: ¡Alabado sea el Corazón Divino, causa de nuestra salud, a Él se entonen cánticos de honor y de gloria por los siglos de los siglos! Amén.
Jesu Dulcissime, Redemptor humani generis, respice nos ad altare tuum humillime provolutos.  Tui sumus, tui esse volumus; quo autem tibi conjuncti firmius esse possi-mus, en hodie sacratissimo Cordi tuo se quisque nostrum sponte dedicat.  Te quidem multi novere numquam; te, spretis mandatis tuis, multi repudiarunt.  Miserere utro-rumque, benignissime Jesu, atque ad sanctum Cor tuum rape universos.
Rex esto, Domine, nec fidelium tantum qui nullo tempore discessere a te, sed etiam prodigorum filiorum qui te reliquerunt: fac hos, ut domum paternam cito repetant, ne miseria et fame pereant. Rex esto eorum, quos aut opinionum error deceptos habet, aut discordia separatos, eosque ad portum veritatis atque ad unitatem fidei revoca, ut brevi fiat unum ovile et unus pastor.
Rex esto eorum omnium, qui in tenebris idololatriae aut islamismi adhuc versantur, eosque in lumen regnumque tuum vindicare ne renuas.  Respice denique miseri-cordiae oculis illius gentis filios, quae tamdiu populus electus fuit: et Sanguis, qui olim super eos invocatus est, nunc in illos quoque redem-ptionis vitaeque lavacrum descendat.
Largire, Domine, Ecclesiae tuae securam cum incolumitate libertatem; largire cunctis gentibus tranquilitatem ordinis; perfice, ut ab utroque terrae vertice una resonet vox: Sit laus divino Cordi, per quod nobis parta salus: ipsi gloria et honor in saecula. Amen.

Versión reformada por S.S. el Beato Juan XXIII
Iesu dulcissime, Redemptor humani generis, respice nos ante conspectum tuum humillime provolutos. Tui sumus, tui esse volumus; quo autem tibi coniuncti firmius esse possimus, en hodie sacratissimo Cordi tuo se quisque nostrum sponte dedicat.
Te quidem multi novere nunquam; te, spretis mandatis tuis, multi repudiarunt. Miserere utrorumque, benignissime Iesu, atque ad sanctum Cor tuum rape universos.
Rex esto, Domine, nec fidelium tantum qui nullo tempore discessere a te, sed etiam prodigorum filiorum qui te reliquerunt; fac hos, ut domum paternam cito repetant, ne miseria et fame pereant. Rex esto eorum, quos aut opinionum error deceptos habet, aut discordia separatos, eosque ad portum veritatis atque ad unitatem fidei revoca, ut brevi fiat unum ovile et unus pastor.
Largire, Domine, Ecclesiae tuae securam cum incolumitate libertatem; largire cunctis gentibus tranquillitatem ordinis; perfice, ut ab utroque terrae vertice una resonet vox: Sit laus divino Cordi, per quod nobis parta salus: ipsi gloria et honor in saecula! Amen.

Jesús bueno, Redentor del mundo, míranos humildemente postrados delante de tu altar: tuyos somos y tuyos queremos ser, y a fin de vivir más estrechamente unidos contigo, todos y cada uno nos consagramos en este día a tu Sagrado Corazón.
Muchos, por desgracia, jamás te han conocido: muchos, despreciando tus mandamientos, te han desechado. Jesús misericordioso, compadécete de los unos y de los otros, y atráelos a todos a tu Corazón.
Señor, sé rey, no sólo de los hijos fieles, que jamás se han alejado de ti, sino también de los pródigos que te han abandonado; haz que vuelvan pronto a la casa paterna, para que no perezcan de hambre y de miseria. Sé rey de aquellos que, por seducción del error o por espíritu de discordia, viven separados de ti: devuélvelos al puerto de la verdad y de la unidad de la fe, para que en breve se forme un solo rebaño bajo un solo pastor.
Concede, Señor, libertad a tu Iglesia; otorga a todos los pueblos la paz en el orden; haz que del uno al otro extremo de la tierra no resuene sino esta voz: Bendito sea el Corazón que es causa de nuestra Salvación; a Él se entonen cánticos de honor y de gloria por los siglos de los siglos. Amén

martes, 21 de octubre de 2014

San Juan Pablo II, Papa. 22 de octubre.

22 DE OCTUBRE
SAN JUAN PABLO II, PAPA
Propio de algunos lugares

Carlos José Wojtyla nació en Wadowic, Polonia, el año 1920. Ordenado presbítero y realizados sus estudios de teología en Roma, regresó a su patria donde desempeñó diversas tareas pastorales y universitarias. Nombrado Obispo auxiliar de Cracovia, pasó a ser Arzobispo de esa sede en 1964; participó en el Concilio Vaticano II. Elegido Papa el 16 de octubre de 1978, tomó el nombre de Juan Pablo II, se distinguió por su extraordinaria actividad apostólica, especialmente hacia las familias, los jóvenes y los enfermos, y realizó innumerables visitas pastorales en todo el mundo. Los frutos más significativos que ha dejado en herencia a la Iglesia son, entre otros, su riquísimo magisterio, la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica y los Códigos de Derecho Canónico para la Iglesia Latina y para las Iglesias Orientales. Murió piadosamente en Roma, el 2 de abril del 2005, vigilia del Domingo II de Pascua, o de la Divina Misericordia.
S.S. Juan Pablo II .- De la homilía al principio de su Pontificado: “¡Oh Cristo! ¡Haz que yo me convierta en servidor, y lo sea, de tu única potestad! ¡Servidor de tu dulce potestad! ¡Servidor de tu potestad que no conoce ocaso! ¡Haz que yo sea un siervo! Más aún, siervo de tus siervos.
¡No tengáis miedo de acoger a Cristo y de aceptar su potestad! ¡Ayudad al Papa y a todos los que quieren servir a Cristo y, con la potestad de Cristo, servir al hombre y a la humanidad entera!¡No temáis! ¡Abrid, más todavía, abrid de par en par las puertas a Cristo! Abrid a su potestad salvadora los confines de los Estados, los sistemas económicos y los políticos, los extensos campos de la cultura. de la civilización y del desarrollo. ¡No tengáis miedo! Cristo conoce «lo que hay dentro del hombre». ¡Sólo El lo conoce!”

INTROITO Jn 21, 15-17. Sal 29, 1
SI DÍLIGIS me, Simon Petre, pasce agnos meos, pasce oves meas. V/. Exaltábo te, Dómine, quóniam suscepísti me, nec delectásti inimícos meos super me. V/. Glória Patri.
SI ME AMAS, Simón Pedro, apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas. V/. Te glorificaré, oh Señor, por haberte declarado protector mío, no dejando que mis enemigos se gozaran a costa de mí. V/. Gloria al Padre.

COLECTA
DEUS, dives in misericórdia,  qui beátum Ioánnem Paulum, papam,
univérsae Ecclésiae tuae praeésse voluísti, praesta, quaésumus, ut, eius institútis edócti, corda nostra salutíferae grátiae Christi,uníus redemptóris hóminis, fidénter aperiámus. Qui tecum.
OH DIOS, rico en misericordia, que has querido que el bienaventurado Juan Pablo II, papa, guiara toda tu Iglesia, te pedimos que, instruidos por sus enseñanzas, nos concedas abrir confiadamente nuestros corazones a la gracia salvadora de Cristo, único redentor del hombre. Él, que vive y reina.

EPÍSTOLA 1Pe 5, 1-4. 10-11
LÉCTIO EPÍSTOLÆ BEÁTI PETRI APÓSTOLI.
Caríssimi: senióres qui in vobis sunt, óbsecro consénior et testis Christi passiónum, qui et ejus, quæ in fúturo revelánda est, glóriæ communicátor: páscite qui in vobis est gregem Dei, providéntes non coácte, sed spontánee secúndum Deum, neque turpis lucri grátia, sed voluntárie; neque ut dominántes in cleris, sed forma facti gregis ex ánimo. Et, cum apparúerit princeps pastórum, percipiétis inmarcescíbilem glóriæ corónam. Deus autem omnis grátiae, qui vocávit nos in ætérnam suam glóriam in Christo Jesu, módicum passos ipse perfíciet, confirmábit solidabítque. Ipsi glória et impérium in sǽcula sæculorum. Amen.
LECTURA DE LA CARTA DEL APOSTOL SAN PEDRO.
Queridísimos: Suplico a los presbíteros, que hay entre vosotros, siendo yo también presbítero y testigo de la Pasión de Cristo y participe de su gloria que se ha de manifestar en lo porvenir, que apacentéis la grey de Dios puesta a vuestro cargo, velando sobre ella no por fuerza, sino por voluntad que sea según Dios; no por sórdido interés, sino generosamente; ni como déspotas de la heredad, sino siendo verdaderamente dechados de la grey; y cuando se deje ver el Príncipe de los pastores, recibiréis una corona inmarcesible de gloria. Mas Dios, dador de toda gracia, que nos llamó a su eterna gloria por Jesucristo, después que hayáis padecido un poco, el mismo os perfeccionará, fortificará y consolidará. A él sea la gloria y el poder soberano por los siglos de los siglos. Así sea.

GRADUAL Sal 106, 32.31
EXÁLTENT eum in Ecclésia plebis: et in cáthedra seniórum laudent eum. V/. Confiteántur Dómino misericórdiæ ejus; et mirabília ejus fíliis hóminum.
ENSALCEN su gloria en la asamblea del pueblo, y alábenle en el consejo de los ancianos. V/. Glorifiquen al Señor por sus misericordias y por sus maravillas a favor de los hijos de los hombres.

ALELUYA Mt 16,18
ALLELÚIA, ALLELÚIA. V/. Tu es Petrus, et super hanc petram ædificábo Ecclésiam meam. Allelúia.
ALELUYA, ALELUYA. V/. Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Aleluya.
EVANGELIO Mt 16, 13-19
SEQUÉNTIA SANCTI EVANGÉLII SECÚNDUM MATTHǼUM.
In illo témpore: Venit Jesus in partes Cæsaréæ Philíppi, et interrogábat discípulos suos, dicens: "Quem dicunt hómines esse Fílium hóminis?" At illi dixérunt: "Álii Joánnem Baptístam, álii autem Elíam, álii vero Jeremíam, aut unum ex prophétis." Dicit illis Jesus: "Vos autem quem me esse dicitis?" Respóndens Simon Petrus, dixit: "Tu es Christus, Fílius Dei vivi." Respondens autem Jesus, dixit ei: "Beatus es, Simon Bar Jona: quia caro et sanguis non revelábit tibi, sed Pater meus, qui in cælis est. Et ego dico tibi, quia tu es Petrus et super hanc petram ædificábo Ecclésiam meam, et portæ ínferi non prævalébunt advérsus eam. Et tibi dabo claves regni cælórum. Et quodcúmque ligáveris super terram, erit ligatum et in cælis: et quodcúmque sólveris super terram, erit solútum et in cælis.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO.
En aquel tiempo, vino Jesús al territorio de Cesárea de Filipo y les pregunto a sus discípulos: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre? Respondieron ellos: Unos dicen que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o alguno de los profetas. Díceles Jesús: ¿ Y vosotros quien decís que soy yo? Tomando la palabra Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo. Y Jesús, respondiendo, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no te ha revelado eso la carne y la sangre sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo que tú eres Pedro y que sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos. Y todo lo que atares en la tierra será también atado en los cielos. Y todo lo que desatares en la tierra, será también desatado en los cielos.

OFERTORIO Jer 1, 9-10
ECCE DEDI verba mea in ore tuo: ecce constítui te super gentes et super regna, ut evéllas et déstruas, et ædífices et plantes.
MIRA QUE he puesto mis palabras en tu boca; mira que te he puesto sobre las gentes y sobre los reinos, para que arranques y destruyas, para que edifiques y plantes.

SECRETA
OBLÁTIS MUNÉRIBUS, quǽsumus Dómine, Ecclésiam tuam benígnus illúmina: ut, et gregis tui profíciat ubíque succésus, et grati fiant nómini tuo, te gubernánte, pastóres. Per Dóminum nostrum Iesum Christum
OFRECIDOS LOS DONES, te rogamos, Señor, ilumines benigno a tu Iglesia; para que la prosperidad de tu grey aumente en todas partes y los pastores, gobernados por ti, sean gratos a un nombre. Por Nuestro Señor Jesucristo.
PREFACIO COMÚN
VERE DIGNUM et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: per Christum Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
VERDADERAMENTE es digno y justo, es nuestro deber y nuestra salvación, el que te demos gracias en todo tiempo y en todo logar, Señor Padre santo, omnipotente y eterno Dios, por Cristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, las Potestades la temen, los Cielos y las Virtudes de los cielos y los bienaventurados Serafines la celebran unidos en la misma alegría. Con ellos te rogamos que nos dejes unir nuestras voces proclamando con suplicante alabanza.

COMUNIÓN Mt 16,18
TU ES PETRUS, et super hanc petram ædificábo Ecclésiam meam.
TÚ ERES PEDRO y sobre esta piedra edificare mi Iglesia.

POSCOMUNIÓN
REFECTIÓNE sancta enutritam gubérna, quǽsumus Dómine, tuam placátus Ecclésiam: ut poténti moderatióne dirécta, et increménta libertátis accípiat et in religiónis integritáte persístat. Per Dominum. Per eumdem Dominum nostrum Jesum Christum.
TE ROGAMOS, Señor, que aplacado gobiernes tu Iglesia, robustecida con este divino alimento; para que, regida por tu poderosa mano, goce de mas amplia libertad y persevere en la integridad de la religión. Por Nuestro Señor Jesucristo.


 Transcripto por gentileza de Dña. Ana María Galvez

Partituras y grabaciones (Común de Sumos Pontífices)
Sugerencias para la homilía

San Juan Pablo II, papa. 22 de noviembre. PDF bilingUe

viernes, 17 de octubre de 2014

XIX domingo después de Pentecostés. PDF bilingüe

XIX domingo despues de Pentecostés

XIX DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS
II clase, verde
Gloria, Credo y prefacio de la Santísima Trinidad
Todos los hombres están llamados a entrar en el reino de los cielos y a nadie se excluye del festín nupcial en que Dios celebrará  las bodas de su Hijo con la humanidad rescatada por su Pasión.
Es una gran felicidad para el cristiano la de poder encontrar en la Eucaristía una anticipación, al mismo tiempo que una prenda, de este banquete celestial. Se ha revestido del hombre nuevo, del que habla san Pablo, creado según Dios en justicia y santidad verdaderas. Puede, pues, sentarse a la mesa del festín.
La parábola de los invitados termina con una sentencia que se aplica a todo el conjunto del relato. Todos los llamados a formar parte del pueblo de Dios no han de salvarse por necesidad.
INTERPRETACIÓN DE LOS TEXTOS DE LA MISA SEGÚN LAS LECCIONES DE MAITINES.* En torno de este Domingo suele leerse en Maitines el libro de Ester. Estudiemos brevemente esta figura, como venimos haciéndolo con otras del Antiguo Testamento. La situación de Israel, desterrado en Persia, llegó a ser sumamente precaria reinando en Susa el rey Asuero, y sólo la oración y la penitencia de la reina Ester y de Mardoqueo su tío fueron capaces de deshacer la tormenta y horrenda carnicería que el feroz y envidioso Amán, mayordomo del rey, tenía urdidas contra los hebreos deportados. Así sucedió que la horca para ellos dispuesta sirvió de suplicio a Amán, pudiendo cantar una vez más Israel las misericordias de Dios con los suyos.
El ayuno de tres días observado por Ester es paralelo al de la Témporas, que por estos mismos dias observan todos los buenos hijos de la Iglesia, desterrada en tierra ajena, y cuyos enemigos no son menos feroces y menos despiadados que los del antiguo pueblo de Dios.
   Todo esto era figura del futuro, de lo que había de suceder con su Iglesia, sobre todo en el fin de los tiempos, en que arreciará furiosa la persecución. Amán, o sea, el Antecristo, con todos sus esbirros guerrearán sin tregua contra la Iglesia, contra Ester y Mardoqueo; pero en castigo de sus maldades, serán arrojados con ignominia del banquete de las bodas eternas a las tiniebla del exterior, en medio de la noche oscura y fria que no tendrá fin (Ev.); siendo la causa de esa reprobación el no entrar con el vestido nupcial, por no haberse revestido de ese hombre nuevo creado a la imagen de Dios y engalanado con justicia y santidad verdaderas (Ep.). Así tratará Dios a cuantos entren en la sala del festín sin ir revestidos con la túnica de la caridad (S. Agustín), de la gracia santificante, por la cual pertenecemos al alma de la Iglesia, ya que, por la fe, aun muerta, pertenecemos al cuerpo místico de Cristo.
   El medio eficaz de evitar ese bochorno y expulsión eterna del cielo nos lo indica la Epístola. Es renunciar a la mentira y a la falsedad y tener caridad, de manera que, jamás se nos ponga el sol guardando rencor en el corazón.
   Pidamos al Señor que, como Ester y Mardoqueo, estemos siempre pegados a sus divinos mandamientos (Posc. y Com.); y así no tendremos que temer las terribles sanciones del día postrero, ni siquiera los escarmientos ejemplares que sufren muchos malos en el mundo, los engreídos como Amán, y los judíos que, por no haber recibido a Cristo, fueron remplazados por los paganos en las promesas hechas a Abrahán y sus descendientes; y los que persistan en su infidelidad serán también arrojados del banquete de las bodas eternas a las tinieblas exteriores donde no habrá sino llanto y crujir de dientes (Ev.).

* No todos los años coincide al depender de la fecha variable de la Pascua.

TEXTOS DE LA MISA
INTROITO Sal 36, 39-40, 28. 77,1.
SALUS PÓPULI ego sum, dicit Dóminus: de quacúmque tribulatióne clamáverint ad me, exáudiam eos: et ero illórum Dóminus in perpétuum. V/. Atténdite, pópule meus, legem meam: inclináte aurem vestram in verba oris mei. V/. Glória Patri.
YO SOY LA SALVACIÓN del pueblo, dice el Señor; Yo les oiré cuando clamen a mí en sus tribulaciones; y seré su Dios eternamente. V/.  Pueblo mío, guarda mi ley; inclinad vuestra oído a las palabras de mi boca. V/. Gloria al Padre.


COLECTA
OMNÍPOTENS et miséricors Deus, univérsa nobis adversántia propitiátus exclúde: ut mente et córpore páriter expedíti, quæ tua sunt, líberis méntibus exsequámur. Per Dominum nostrum Iesum Christum.
DIOS omnipotente y misericordioso, aparta benignamente de nosotros todo lo que sea nocivo; para que, estando libres en el alma y en el cuerpo, cumplamos fácilmente tu voluntad. Por  Nuestro Señor Jesucristo.

EPÍSTOLA Ef 4, 23-28
LÉCTIO EPÍSTOLÆ BEÁTI PAULI APÓSTOLI AD EPHESIOS.
Fratres: Renovámini spíritu mentis vestræ, et indúite novum hóminem, qui secúndum Deum creátus est in justítia et sanctitáte veritátis. Propter quod deponéntes mendácium, loquímini veritátem unusquísque cum proximo suo: quóniam sumus ínvicem membra. Irascímini et nolíte peccáre: sol non óccidat super iracúndiam vestram. Nolíte locum dare diábolo: qui furabátur, iam non furétur; magis autem labóret, operándo mánibus suis, quod bonum est, ut hábeat unde tríbuat necessi-tátem patiénti.
LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS EFESIOS.
Hermanos: Dejad que el Espíritu renueve vuestra mente, y vestíos de la nueva condición humana, creada a imagen de Dios: justicia y santidad verdaderas. Por lo tanto, desnudaos de la mentira, decíos mutuamente la verdad, porque pertenecemos al mismo cuerpo. Si os enojáis, no pequéis; que la puesta del sol no os sorprenda en vuestro enojo. No dejéis lugar al diablo. El ladrón, que no robe más; al contrario, que trabaje dura y honradamente con sus propias manos, hasta poder compartir con el necesitado.

GRADUAL Sal 140, 2
DIRIGÁTUR orátio mea, sicut incénsum in conspéctu tuo, Dómine. V/. Elevátio mánuum meárum sacrifícium vespertínum.
SUBA mi oración, Señor, como incienso, en tu presencia. V/. El alzar de mis manos, como ofrenda de la tarde.

ALELUYA Sal 104, 1
ALLELÚIA, ALLELÚIA. V/. Confitémini Dómino, et invocáte nomen ejus: annuntiát inter gentes ópera ejus. Allelúia.
ALELUYA, ALELUYA. V/. Dad gracias al Señor, invocad su nombre, dad a conocer sus hazañas a los pueblos. Aleluya.

EVANGELIO Mt 22, 1-14
SEQUÉNTIA SANCTI EVANGÉLII SECÚNDUM MATTHǼUM.
In illo témpore: Loquebátur Jesus princípibus sacerdótum et pharisǽis in parábolis, dicens: "Simile factum est regnum cælórum hómini regi qui fecit núptias filio suo. Et misit servos suos vocáre invitátos ad núptias et nolébant veníre. Iterum misit álios servos dicens: 'Dicite invitátis: Ecce prándium meum parávi, tauri mei et altília occisa sunt, et ómnia paráta: veníte ad núptias.' Illi autem negléxerunt: et abiérunt álius in villam suam, álius vero ad negotiatiónem suam: réliqui vero tenuérunt servos eius et contuméliia afféctos occidérunt. Rex autem cum audísset, irátus est et missis exercítibus suis pérdidit homicídas illos, et civitátem illórum succéndit. Tunc ait servis suis: Núptiæ quidem parátæ sunt, sed qui invitáti erant non fuerunt digni. Ite ergo ad éxitus viárum et quoscúmque invenéritis vocáte ad núptias.' Et egréssi servi eius in vias, congregavérunt omnes, quos invenérunt, malos et bonos: et implétæ sunt núptiæ discumbéntium. Intrávit autem rex, ut vidéret discumbéntes, et vidit ibi hóminem non vestítum veste nuptiáli. Et ait illi: 'Amíce, quómodo huc intrásti non habens vestem nuptiálem?' At ille obmútuit. Tunc dixit rex minístris: "Ligátis mánibus et pedibus eius, et míttite eum in ténebras exterióres: ibi erit fletus et stridor déntium. Multi enim sunt vocáti, pauci vero elécti.'".
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO
En aquel tiempo, hablaba Jesús en parábolas a los jefes de los sacerdotes y a los fariseos diciendo: El Reino de los Cielos se parece a cierto rey que celebraba las bodas de su hijo. Mandó a sus criados para que llamasen a los convidados a la boda y ellos no querían venir. De nuevo envió otros criados encargándoles: Decid a los convidados: mi banquete está preparado; he matado terneros y reses cebadas y todo está a punto. Venid a la boda. Pero los convidados, sin hacer caso, se fueron: uno a su tierra, otro a sus negocios, y los demás, echando mano de los criados, los maltrataron y los mataron. El rey montó en cólera y, enviando sus tropas, acabó con aquellos asesinos y puso fuego a su ciudad. Luego dijo a sus criados: La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id, pues, a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda. Salieron los criados a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando entró el rey a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de ceremonia, y le dijo: Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de ceremonia? Él enmudeció. Entonces el rey dijo a los sirvientes: Atado de pies y manos arrojadlo fuera a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos.
Se dice Credo.
OFERTORIO Sal 137, 7
SI AMBULÁVERO in médio tribulatiónis, vivificábis me, Dómine: et super iram inimicórum meórum exténdes manum tuam, et salvum me fáciet déxtera tua.
SI ME HALLASE, Señor, en medio de muchas tribulaciones, tú me darás vida; y extenderás tu mano sobre mis enemigos y tu poder me salvará.

SECRETA
HÆC MÚNERA, quǽsumus, Dómine, quæ óculis tuæ majestátis offérimus, salutária nobis esse concéde. Per Dóminum nostrum Jesum Christum.
HAZ, SEÑOR, que estos dones que te hemos ofrecido ante la mirada de tu presencia, nos alcancen la salvación. Por Nuestro Señor Jesucristo.

PREFACIO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
VERE DIGNUM et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: Qui cum unigénito Fílio tuo, et Spíritu Sancto, unus es Deus, unus es Dóminus: non in uníus singularitáte persónæ, sed in uníus Trinitáte substántiæ. Quod enim de tua gloria, revelánte te, crédimus, hoc de Fílio tuo, hoc de Spíritu Sancto, sine differéntia discretiónis sentimus. Ut in confessióne veræ sempiternáeque Deitátis, et in persónis propríetas, et in esséntia únitas, et in majestáte adorétur æquálitas. Quam laudant Angeli atque Archángeli, Chérubim quoque ac Séraphim: qui non cessant clamáre quotídie, una voce dicéntes:
EN VERDAD es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confesando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz:

COMUNIÓN Sal 118, 4-5
TU MANDÁSTI mandáta tua custodíri nimis: útinam dirigántur viæ meæ, ad custodiéndas justificatiónes tuas.
TÚ ORDENAS, Señor, que guardemos cuidadosamente tus mandatos. ¡Ojalá enderece yo mis caminos guardando tus  preceptos!

POSCOMUNIÓN
TUA NOS, Dómine, medicinális operátio, et a nostris perversitátibus cleménter expédiat, et tuis semper fáciat inhærére mandátis Per Dominum nostrum Jesum Christum.
TU ACCIÓN medicinal, Señor, nos libre benignamente de nuestras maldades y haga que siempre estemos adheridos a tus mandatos. Por Nuestro Señor Jesucristo.


PARTITURAS Y GRABACIONES EN MP3 DE LOS PROPIOS
PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
GRABACIONES DE LAS LECTURAS
  19th Sunday after Pentecost - Epistle
  19th Sunday after Pentecost - Gospel
I VÍSPERAS -  II VÍSPERAS -  PROPIO DEL DOMINGO