jueves, 13 de diciembre de 2018

IV domingo de Adviento

IV DOMINGO DE ADVIENTO
I clase, morado
Sin Gloria. Credo, prefacio de Adviento, o en su defecto, de la Santísima Trinidad

En las tres primeras semanas de Adviento, diríase que la Iglesia nos ha dicho a sus hijos todo lo que tenía que decirnos sobre el Mesías esperado y sobre nuestras disposiciones para recibirlo. Por eso, en esta Misa hace una especie de recapìtulación de todas las precedentes, sin agregar nada nuevo, y saca a escena a los tres personajes que han figurado en la Liturgia de esta temporada: a Isaías, que manda a los cielos nos envíen al Justo en suave rocío de bendición; a Juan Bautista, que nos exhorta a terminar de preparar el camino del Señor; y a María, llena Ella de gracia y llenas sus entrañas con la carga santísima de Jesús. Y puesto que nuestra Madre la Iglesia da hoy por casi terminada su misión de prepararnos para Navidad, ¡examínate, cristiano, si tú estás ya preparado para salir al encuentro del Salvador!
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Han llegado los tiempos en que van a cumplirse las profecías. Estamos en el año quince del reino de Tiberio; Poncio Pilato gobierna Judea; Herodes, Galilea; Anás y Caifás son los sumos pontífices... Los grandes acontecimientos de la economía de la salvación tienen en la historia una fecha determinada, pero son de un alcance universal. En las riberas del Jordán proclama san Juan Bautista, después de Isaías: «Preparad el camino al Señor ...Todo hombre verá la salvación de Dios.»
En las tres primeras semanas de Adviento, diríase que la Iglesia nos ha Por eso, en esta Misa hace una especie de recapitulación de todas las precedentes, sin agregar nada nuevo, y saca a escena a los tres personajes que han figurado en la Liturgia de esta temporada: a Isaías, que manda a los cielos nos envíen al Justo en suave rocío de bendición; a Juan Bautista, que nos exhorta a terminar de preparar el camino del Señor; y a María, llena Ella de gracia y llenas sus entrañas con la carga santísima de Jesús.

Y puesto que nuestra Madre la Iglesia da hoy por casi terminada su misión de prepararnos para Navidad, ¡examínate, cristiano, si tú estás ya preparado para salir al encuentro del Salvador! 


TEXTOS DE LA MISA

Introito.- Is. 45.8: Salm- 18-2.-  Cielos, enviad rocío de lo alto, y nubes, lloved a] Justo; ábrase la tie­rra, y brote al Salvador. V/. Los cielos cantan la gloria de Dios, y pregona el firmamento las obras de sus manos. V/. Gloria al Padre.

Colecta.-  Muestra, Señor, tu poder y ven, y socórrenos con tu gran fortaleza; para que tu misericordia, siempre propicia, se apresure a darnos graciosamente los auxilios que nuestros pecados nos retardan. Tú que vives.

Epístola. 1 Cor. 4.1-5,-  Todos los tesoros de doctrina y vida destinados por Dios a los hombres se distribuyen por ministerio de los sacerdotes. Ellos son responsables ante el Señor de una justa distribución; a nosotros nos toca oírles y seguirles. En el último día juzgará él a cada uno según sus méritos.
Hermanos: Se nos ha de considerar como ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios. Lo que se requiere en los dis­pensadores es que se muestren fieles. Por lo que a mí toca, muy poco se me da el ser juzgado por vosotros o en cualquier juicio humano; Pues ni aun yo me juzgo. Pues si bien de nada me remuerde la conciencia, no por eso me tengo por justificado; mi juez es el Señor. Por tanto, no juzguéis antes de tiempo. Dejad que venga el Señor; él iluminará los secretos de las tinieblas, y descubrirá las inten­ciones de los corazones, y entonces cada cual recibirá su alabanza de Dios.

Gradual.- Cerca está el Señor de todos los que le invocan, de verdad. V/. Mi boca hablará la alabanza del Señor, y bendecirá toda criatura su santo nombre.

Aleluya.-  Aleluya, aleluya. V/. Ven, Señor, y no tardes; perdona los pecados de tu pueblo Israel.

Evangelio. Luc. 3.1-6.-  Fechado con precisión, el ministerio de Juan Bautista precede inmediatamente al de Jesús y abre los tiempos mesiánicos. Sus palabras son las mismas del profeta Isaías anunciando la venida del Mesías.
El año decimoquinto del imperio de Tiberio César , siendo Poncio Pilato gobernador de la Judea, Herodes, tetrarca de Galilea, y su hermano Filipo tetrarca de la Iturea y de la provincia de Traconítide; siendo Lisanias tetrarca de Abilina, y bajo los príncipes de los sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra del Señor sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y recorrió entonces toda la región del Jordán, predicando el bautismo de penitencia, para la remisión de los pecados, conforme está escrito en el libro de los orácu­los de Isaías profeta: Una voz clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; enderezad sus senderos; todo valle será terraplenado y todo monte o collado será rebajado, y lo torcido, enderezado, y los caminos fragosos allanados; y verá todo hombre al Salvador de Dios.

Ofertorio. Luc. 1, 28. 42.-  Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo; bendita tú entre todas las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.

Secreta.-  Te rogamos, Señor, mires benigno a los presentes sacrificios, para que aprovechen a nuestra devoción y salud. Por nuestro Señor.

Prefacio de Adviento-Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios, por Jesucristo nuestro Señor; él es, Dios misericordioso y fiel, el Salvador que habías prometido al género humano perdido por  el pecado, para que la Verdad instruyese a los ignorantes, la Santidad justificara a los impíos, la Fortaleza ayudase a los débiles. Mientras está cerca aquel a quién tú nos envías, -ya  viene-, y el día de nuestra liberación ya brilla, llenos de confianza en tus promesas, nos llenamos de piadosos gozos.Y por eso, con los Ánge-les y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo sin cesar: 
O en su defecto, Prefacio de la Santísima Trinidad.- En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confe­sando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz. Santo

Comunión. Is. 7.14.-  He aquí que una Virgen concebirá y dará a luz un hijo que se llamará Emmanuel.

Poscomunión.-  Te rogamos, Señor, recibidos estos dones, que la frecuencia del misterio, acreciente el efecto de nuestra salvación. Por nuestro Señor.


TEXTOS EN LATÍN

Dominica Quarta AdventusII classis
Statio ad duodecim Apostolos



Introitus: Isaias xlv: 8
Roráte cæli desuper, et nubes pluant justum: aperiátur terra, et gérminet Salvatórem. [Ps. xviii: 2] Cæli enárrant glóriam Dei: et ópera mánuum ejus annúntiat firmaméntum. Glória Patri. Roráte.
Oratio:
Excita, quǽsumus, Dómine, poténtiam tuam. et veni: et magna nobis virtúte succúre; ut per auxilliam grátiæ tuæ, quod mostra peccáta præpédiunt, indulgéntia tuæ propitiatiónis accéleret: Qui vivis.

1 ad Corinthios iv: 1-5 
    Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Corinthios.
Fratres: Sic nos exístimet homo ut minístros Christi, et dispensatóres mysteriórum Dei. Hic iam quǽritur inter dispensatóres, ut fidélis quis inveniátur. Mihi autem pro minimo est, ut a vobis júdicer, aut ab humáno die: sed neque meípsum júdico. Nihil enim mihi cónscius sum: sed non in hoc justificátus sum: qui autem júdicat me Dóminus est. Itaque nolíte ante tempus judicáre, quoadúsque véniat Dóminus: qui et illuminábit abscóndita tenebrárum, et manifestábit consília córdium et tunc laus erit unicuíque a Deo.
Graduale: Ps. cxliv: 18 et 21
Prope est Dóminus ómnibus invocántibus eum in veritáte. Laudem Dómini loquétur os meum: et benedícat omnis caro nomen sanctum ejus.
Allelúia, allelúia. Veni Dómine, et noli tardáre: reláxa facínora plebis tuæ Israël. Allelúia.
Lucam: iii: 1-6 
    +  Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
Anno autem quintodécimo impérii Tibérii Cǽsaris, procuránte Póntio Piláto Judǽam, tetrárcha autem Galilǽæ Heróde, Philíppo autem fratre eius tetrárcha Iturǽæ, et Trachonítidis regiónis, et Lysánia Abilínæ tetrárcha, sub princípibus sacerdótum Anna et Cáiapha, factum est verbum Dómini super Joánnem, Zaccharíæ fílium, in desérto. Et venit in omnem regiónem Jordánis, prǽdicans baptísmum pœniténtiae in remissiónem peccatórum, sicut scriptum est in libro sermónum Isaíæ prophétæ: "Vox clamántis in desérto: Paráte viam Dómini: rectas fácite sémitas ejus: omnis vallis implébitur: et omnis mons, et collis humiliábitur: et erunt prava in dirécta, et áspera in vias planas: et vidébit omnis caro salutáre Dei."
Credo.
Offertorium: Luc. i: 28
Ave María, grátia plena: Dóminus tecum: benedicta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui.
Secreta:
Sacrifíciis præséntibus, quǽsumus, Dómine, placátus intende: ut et devotióni profíciant, et salúti. Per Dóminum.

Communio: Isaias vii: 14.
Ecce Virgo concípiet, et páriet filium: et vocábitur nomen ejus Emmánuel.
Postcommunio:
Sumptis munéribus, quǽsumus, Dómine: ut cum frequentatióne mystérii, crescat nostræ salútis efféctus. Per Dóminum.

martes, 11 de diciembre de 2018

Común de santa María - Adviento. Folleto PDF

Misa de Santa María en sábado. Tiempo de Adviento


Misa de Santa María en sábado
Tiempo de Adviento
La misa “Rorate”  es la misa votiva de la Virgen María para el tiempo de Adviento. Durante el tiempo de Adviento, la Liturgia celebra con frecuencia y de modo ejemplar a la Virgen María: recuerda algunas mujeres de la Antigua Alianza, que eran figura y profecía de su misión; exalta la actitud de fe y de humildad con que María de Nazaret se adhirió, total e inmediatamente, al proyecto salvífico de Dios; subraya su presencia en los acontecimientos de gracia que precedieron el nacimiento del Salvador.
Como característica propia, estas misas han de ser celebradas con poca luz –evitando la luz eléctrica, a poder ser- y alumbrando el altar con abundantes velas, en espera del amanecer.
Esta misa se pueden celebrar por indulto durante todo el tiempo de Adviento.

INTROITO      Isaías 45,8
Roráte cæli désuper, et nubes pluant justum: aperiátur terra, et gérminet Salvatórem. V/. Benedixísti, Dómine, terram tuam: avertísti captivitátem Jacob. V/.  Glória Patri.
¡Oh cielos!, derramad desde arriba vuestro rocío, y lluevan las nubes al Justo; ábrase la tierra y brote al Salvador. V/. Oh Señor, tu has derramado la bendición sobre tu tierra; tu has libertado del cautiverio a Jacob. V/. Gloria al Padre.
En sábado, se dice Gloria.

COLECTA
Deus, qui de beatæ Maríæ Vírginis útero Verbum tuum, Angelo nuntiante, carnem suscípere voluísti: præsta supplícibus tuis; ut, qui vere eam Genetrícem Dei crédimus, ejus apud te intercessiónibus adjuvémur. Per eúmdem Dóminum.
Oh Dios, que quisiste que tu Verbo tomase carne en las entrañas de la bienaventurada Virgen María, anunciándolo el ángel; concede a nuestras suplicas que los que la creemos verdadera Madre de Dios, seamos ayudados su intercesión poderosa para contigo. Por el mismo Señor…
Conmemoración de la feria.

EPISTOLA   Isaías  7, 10-15
LÉCTIO ISAÍÆ PROPHÉTÆ.
In diébus illis: Locútus est Dóminus ad Achaz, dicens «Pete tibi signum a Dómino Deo tuo in profúndum inférni sive in excélsum supra.» Et dixit Achaz: «Non petam, et non tentábo Dóminum.» Et dixit «Audíte ergo domus David: Numquid parum vobis est, moléstos esse homínibus quia molésti estis et Deo meo? Propter hoc dabit Dóminus ipse vobis signum. Ecce virgo concípiet et páriet fílium, et vocábitur nomen ejus Emmánuel. Butýrum et mel cómedet, ut sciat reprobáre malum, et elígere bonum.»
LECTURA DEL PROFETA ISAÍAS
En aquellos días: El Señor volvió a hablar a Ajaz y le dijo:  «Pide un signo al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo». Respondió Ajaz: «No lo pido, no quiero tentar al Señor».  Entonces dijo Isaías: «Escucha, casa de David: ¿no os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios?  Pues el Señor, por su cuenta, os dará un signo. Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.  Comerá requesón con miel, para que aprenda a rechazar el mal y a escoger el bien.

GRADUAL    Salmo 23,7
Tóllite portas príncipes, vestras: et elevámini, porte æternáles: et introíbit Rex glóriæ. V/.  Quis ascéndet in montem Dómini? aut quis stabit in loco sancto ejus? Innocens mánibus et mundo corde.
Levantad, oh príncipes, vuestras puertas; y elevaos vosotras, oh puertas de la eternidad, y entrara el Rey de la gloria. V/.  ¿Quién subirá al monte del Señor? O ¿Quién podrá estar en su santuario?. El que tiene puras las manos y limpio el corazón.


ALELUYA
Allelúja, allelúja. V/.  Ave María, grátia plena: Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus et benedíctus fructus ventris tui. Allelúja.
Aleluya, aleluya. V/.  Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres. Aleluya.

EVANGELIO Lc 1, 26-38
SEQUÉNTIA SANCTI EVANGÉLII SECÚNDUM LUCAM.
In illo témpore: Missus est Angelus Gábriel a Deo in civitátem Galilǽæ, cui nomen Názereth, ad Vírginem desponsátam viro, cui nomen erat Joseph, de domo David, et nomen Vírginis María. Et ingréssus Angelus ad eam, dixit: «Ave grátia plena: Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus.» Quæ cum audísset, turbáta est in sermóne ejus: et cogitábat qualis esset ista salutátio. Et ait Angelus ei: «Ne tímeas, María, invenísti enim grátiam apud Deum: ecce concípies in útero, et páries fílium, et vocábis nomen ejus Jesum. Hic erit magnus, et Fílius Altíssimi vocábitur, et dabit illi Dóminus Deus sedem David patris ejus: et regnábit in domo Jacob in ætérnum, et regni ejus non erit finis.» Dixit autem María ad Angelum: «Quómodo fiet istud, quóniam virum non cognósco?» Et respóndens Angelus, dixit ei: «Spíritus Sanctus supervéniet in te, et virtus Altíssimi obumbrábit tibi. Ideóque et quod nascétur ex te Sanctum vocábitur Fílius Dei. Et ecce Elísabeth cognáta tua, et ipsa concépit fílium in senectúte sua: et hic mensis sextus est illi, quæ vocátur stérilis: qui non erit impossíble apud Deum omne verbum.» Dixit autem María: «Ecce ancílla Dómini, fiat mihi secúndum verbum tuum.»
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS.
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin». Y María dijo al ángel: « ¿Cómo será eso, pues no conozco varón?». El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible». María contestó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».

OFERTORIO  Lc 1, 28 y 42
Ave María, grátia plena: Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus et benedíctus fructus ventris tui.
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre.


SECRETA
In méntibus nostris, quæsumus, Dómine, veræ fídei sacraménta confirma: ut, qui concéptum de Vírgine Deum verum et hóminem confitémur; per ejus salutíferæ resurrectiónis poténtiam, ad ætérnam mereámur perveníre lætítiam. Per Dóminum nostrum.
Te suplicamos, Señor, que confirmes en nuestras almas los sacramentos de la fe verdadera; a fin de que quienes confesamos al verdadero Dios y hombre concebido de una Virgen, merezcamos llegar en virtud de su saludable resurrección a la felicidad eterna. Por el mismo Señor tú Hijo, que contigo vive.
Conmemoración de la feria.

PREFACIO DE LA VIRGEN
Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus:  Et te in veneratione beátæ Maríæ semper Vírginis collaudáre, benedícere, et predicáre. Quæ et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória permanénte lumen ætérnum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
EN VERDAD es digno y justo, equitativo y saludable que en todo tiempo y lugar demos gracias, Señor Santo, Padre omnipotente, Dios eterno y alabarte y bendecirte y glorificarte en la veneración de la bienaventurada siempre Virgen María que concibió a tu Unigénito Hijo por obra del Espíritu Santo y permaneciendo intacta la gloria de su virginidad dio al mundo la luz eterna, Jesucristo Nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu majestad, las dominaciones la adoran, tiemblan las potestades, los cielos y las virtudes de los cielos,  y los bienaventurados serafines la celebran con igual júbilo. Te rogamos que con sus alabanzas recibas también las nuestras cuando te decimos con humilde confesión.

COMUNION     Isaías  7,14
Ecce virgo concípiet et páriet fílium, et vocábitur nomen ejus Emmánuel.
Sabed que una Virgen concebirá y dará a luz un hijo: cuyo nombre será Emmanuel.


POSCOMUNION
Grátiam tuam, quǽsumus, Dómine, méntibus nostris infúnde: ut qui, Angelo nuntiánte, Christi Fílii tui incarnatiónem cognóvimus; per passiónem ejus et crucem, ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per Dóminum.
Te suplicamos, Señor, que infundas tu gracia en nuestras almas, a fin de que quienes hemos conocido por el anuncio del ángel la encarnación de Cristo, tu Hijo, seamos conducidos a la gloria de la resurrección por los meritos de su Pasión y muerte. Por el mismo Señor, tu Hijo, que contigo vive y reina….


lunes, 10 de diciembre de 2018

PROPIOS DE LA MISA EN PDF

I Domingo de Adviento - Quincuagésima

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I domingo de Cuaresma - Pentecostés

I domingo de Cuaresma - Pen... by on Scribd

Domingo de la SantísimaTrinidad- Domingo X después Pentecostés

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XI -XX domingos después de Pentecostés

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XXI domigo después de Pentecostés al Último con Fiesta de Cristo Rey

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sábado, 8 de diciembre de 2018

II domingo de Adviento


II DOMINGO DE ADVIENTO
I clase, morado
Se omite el Gloria. Credo y Prefacio de Adviento o de la Santísima Trinidad

Estamos ya en pleno adviento, o por mejor decir, en franca  expectativa de la venida del Salvador del mundo. La Iglesia quiere hoy elevarnos, para que alcancemos a ver al que avanza hacia nosotros con dulce y suave majestad. La ausencia de pecado y un deseo cada vez más ardiente de llegar a Belén, acompañando a José y a María que viajan escoltados de ángeles hacia Jerusalén, será nuestra mejor disposición para este domingo y para la semana que con él empezamos.
Además del Mesías, a quien anuncian, dos grandes profetas iluminan la liturgia de este domingo: Isaías y Juan Bautista. Isaías es el profeta por excelencia del advenimiento mesiánico. La Iglesia nos hace oír su voz en el introito; voz que resuena en la epístola y el evangelio, en que Cristo y san Pablo se refieren a lo que él había dicho. El propio san Juan Bautista, el último de los profetas y el inmediato precursor de Cristo, alegaba la palabra de Isaías. Su lugar en la liturgia del Adviento desborda ampliamente este segundo domingo. No hay día en que no nos haga leer la Iglesia en maitines algún pasaje de sus profecías; de él se toman las lecturas de los tres días de Témporas, y en la noche de Navidad son sus palabras las que cantarán, en el Emmanuel nacido de la Virgen, las grandezas divinas del Príncipe de la Paz. Dos enseñanzas principales nos pro porciona la misa de hoy: Jesús es el Mesías de los «pobres», de todos aquéllos que, conscientes de su miseria, recurren a él (evangelio). Es también el Salvador, tanto de los paganos como de los judíos; en adelante, el pueblo de Sión será la Iglesia abierta de par en par a todas las naciones de la tierra {epístola).

TEXTOS DE LA SANTA MISA
Introito. Is. 30.30: Salm. 79.2.-  Pueblo de Sión, he ahí que viene el Señor a salvar a las naciones; el Señor hará brillar la majestad de su voz para alegría de vuestro corazón.  Salmo.- Tú que gobiernas a Israel, atiende; tú que guías a José como a una oveja. V/.Gloria.
Colecta.- Mueve, Señor, nuestros corazones para preparar los caminos de tu Unigénito; a fin de que, por su venida, merezcamos servirte con almas purificadas. El cual vive.
Epístola. Rom. 15.4-13.-  Vengan de donde vinieren y cualquiera que sea el medio a que pertenezcan, el llamamiento de Dios se dirige a todos los hombres, sin distinción de méritos o privilegios. Al recordárselo san Pablo a los fieles, llegados tanto del paganismo como del judaísmo, da gracias a Dios, citando las Escrituras, por esta vocación universal, fundamento de la esperanza cristiana.
Hermanos: Todas las cosas que han sido escritas, para nuestra enseñanza están escritas, para que, por la perseverancia y consolación que dan las Escrituras, tengamos esperanza. El Dios de la perseverancia y del consuelo os dé a sentir una misma cosa entre vosotros conforme a Jesucristo; para que unánimes, a una, glorifiquéis a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo. Por tanto, recibíos los unos a los otros como Cristo os recibió, para gloria de Dios. Yo os digo que Jesucristo fue el ministro de la circuncisión, por la veracidad de Dios, cumpliendo lo prometido a los padres. Mas también los gentiles deben glorificar a Dios por su misericordia, según está escrito: Por esto te alabaré, Señor, entre las naciones, y cantaré a tu nombre. Y en otro lugar: Alegraos, gentiles, con su pueblo. Y otra vez: Alabad al Señor todas las gentes, y ensalzadle todos los pueblos. Y asimismo Isaías dice: Brotará el vástago de Jesé, y el que se levanta para gobernar a las naciones: en él esperarán las gentes. El Dios de la esperanza os colme de todo gozo y de paz en el creer; para que abundéis en la esperanza por la virtud del Espíritu Santo.
Gradual. Salm. 49.2-3,5.- De Sión, hermosura perfecta, Dios va a manifestarse. V/ Congregad en su derredor a los fieles, que concertaron alianza con él por sus sacrificios.
Aleluya. Salm. 121.1.- Aleluya, aleluya. V/. Me he alegrado en lo que se me ha dicho: Vamos a la casa del Señor. Aleluya.
Evangelio. Mt 11,2-10.-  Jesús se declara Mesías al referirse a Isaías, 61.1.3: «... para los pobres es la buena nueva». Y afirma a continuación: «Bienaventurados los que no encuentren en mí ocasión de escándalo.» No nos hagamos un Mesías, ni una religión según nuestras propias concepciones.
En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, mandó a sus discípulos a preguntarle: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?». Jesús les respondió: «Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo:  los ciegos ven y los cojos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan y los pobres son evangelizados.  ¡Y bienaventurado el que no se escandalice de mí!». Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan: «¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento?  ¿O qué salisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Mirad, los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. Este es de quien está escrito: “Yo envío a mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino ante ti”. CREDO.
Ofertorio. Salm.87.7-8.-  Se reconocerá en este  canto del ofertorio los llamamientos a la sal­vación y misericordia de Dios, que repite la Iglesia todos los días al terminar las oraciones al pie del altar, cuando comienza la misa.
Oh Dios, si te vuelves a nosotros, nos darás vida, y tu pueblo se alegrará en ti; muéstranos, Señor, tu misericordia, y danos tu Salvador.
Secreta.-  Te rogamos, Señor, te aplaques con nuestras humildes oraciones y ofrendas; y como no podemos alegar méritos de ningún valor, socórrenos con tu auxilio. Por nuestro Señor Jesucristo.

Prefacio de Adviento-Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios, por Jesucristo nuestro Señor; él es, Dios misericordioso y fiel, el Salvador que habías prometido al género humano perdido por  el pecado, para que la Verdad instruyese a los ignorantes, la Santidad justificara a los impíos, la Fortaleza ayudase a los débiles. Mientras está cerca aquel a quién tú nos envías, -ya  viene-, y el día de nuestra liberación ya brilla, llenos de confianza en tus promesas, nos llenamos de piadosos gozos.Y por eso, con los Ánge-les y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo sin cesar: 
O en su defecto, Prefacio de la Santísima Trinidad.- En verdad es digno y justo equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, .un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confe­sando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz. Santo...
Comunión. Bar.5.5:4.36.-  Levántate, Jerusalén, ponte en lo alto, y mira el regocijo que te viene de tu Dios.
Poscomunión.-  Saciados ya con el manjar espiritual, te suplicamos, Señor, que por la participación de este misterio nos enseñes a despreciar lo terreno, y amar lo celestial. Por nuestro Señor.
PARTITURAS Y GRABACIONES DE LOS PROPIOS
COMENTARIO CARD. SCHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA 

COMENTARIOS AL EVANGELIO
Benedicto XVI ¿ERES TÚ, SEÑOR, EL QUE HAS DE VENIR?
 SERMÓN DE SAN ANTONIO DE PADUA
PREFACIO DE ADVIENTO
PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
GRABACIONES DE LA EPÍSTOLA Y EVANGELIO
  2nd Sunday of Advent - Epistle
  2nd Sunday of Advent - Gospel
I Y  II VÍSPERAS

TEXTOS EN LATÍN
Dominica Secunda AdventusI Classis
Statio ad Sancta Crucem in Jerusalem

Introitus: Isaias xxx: 30
Pópulus Sion, ecce Dóminus vénit ad salvándas gentes: et audítam fáciet Dóminus glóriam vocis suæ in lætítia cordis vestri. [Ps. lxxix: 2]  Qui regis Israël, inténde qui dedúcis velut ovem, Joseph.  v. Glória Patri.  Pópulus Sion
Non dicitur "Glória in excélsis" in Missis de Tempore ab hac Dominica usque ad Vigilam Nativitatis Dómini inclusive.
Oratio:
Excita, Dómine, corda nostra ad præparándas Unigéniti tui vias: ut per ejus advéntum, purificátis tibi méntibus servíre mereámur. Qui tecum.

Ad Romános:xv 4-13
    Léctio Epistolæ béati Pauli Apóstoli ad Romános:
Fratres: Quæcúmque enim scripta sunt ad nostram doctrínam scripta sunt: ut per patiéntiam, et consolatiónem Scripturárum, spem habeámus. Deus autem patiéntiæ, et solacii, det vobis id ipsum sápere in alterutrum secundum Jesum Christum: ut unánimes, uno ore honorificétis Deum et Patrem Dómini nostri Jesu Christi. Propter quod suscipite invicem, sicut et Christus suscepit vos in honorem Dei. Dico enim Christum Jesum ministrum fuisse circumcisionis propter veritatem Dei, ad confirmandas promissiones patrum: gentes autem super misericordiam honorare Deum, sicut scriptum est: Proptérea confitébor tibi in gentibus, Dómine, et nomini tuo cantabo. Et iterum dicit: Lætámini, gentes, cum plebe eius. Et iterum: Laudáte omnes gentes Dóminum: et magnificate eum omnes populi. Et rursus Isaias ait: Erit radix Jesse, et qui exsúrget regere gentes, in eo gentes sperabunt. Deus autem spei repleat vos omni gaudio, et pace in credendo: ut abundetis in spe, in virtute Spiritus Sancti.
Graduale: Ps xl: 2-3 et 5
Ex Sion spécies decóris ejus: Deus maniféste vénit. Congregáte illi sanctos ejus, qui ordinavérunt testaméntum ejus super sacrifícia.
Allelúja, allelúja. Lætátus sum in his, quæ dicta sunt mihi: in domum Dómini ibimus. Allelúja.
Matthǽum xi: 2-10
    +    Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum:
In illo témpore: Cum audisset Joánnes in vinculis ópera Christi, mittens duos de discipulis suis, ait illi:  «Tu es qui venturus es, an alium expectamus?»  Et respondens Jesus, ait illis:  «Euntes renuntiate Joánni, quæ audistis, et vidistis. Cæci vident, claudi ambulant, leprosi mundantur, surdi audiunt, mortui resurgunt, pauperes evangelizantur: et beatus est, qui non fuerit scandalizatus in me.» Illis autem abeuntibus, cœpit Jesus dicere ad turbas de Joánne: «Quid existis in desertum videre? arúndinem vento agitátam? Sed quid existis videre? hominem mollibus vestitum? Ecce qui móllibus vestiúntur, in domibus regum sunt. Sed quid existis videre? prophetam? Etiam dico vobis, et plus quam prophetam. Hic est enim, de quo scriptum est: Ecce ego mitto Angelum meum ante fáciem tuam qui præparábit viam tuam ante te.»
Credo.
Offertorium: Ps. lxxxiv: 7-8
Deus, tu convérsus vivificábis nos, et plebs tua lætábitur in te: osténde nobis, Dómine, misericórdiam tuam, et salutáre tuum da nobis.
Secreta:
Placáre, quǽsumus, Dómine, humilitátis nostræ précibus et hóstiis: et ubi nulla súppetunt suffrágia meritórum, tuis nobis succúrre præsídiis. Per Dóminum.

Communio:
Jerúsalem surge, et sta in excélso, et vide jucunditátem, quæ vénit tibi a Deo tuo.
Postcommunio:
Repléti cibo spirituális alimóniæ, súpplices te, Dómine, deprecamur: ut hujus participatióne mystérii, dóceas nos terréna despicere et amare cælestia. Per Dóminum.