domingo, 25 de enero de 2015

III Domingo después de Epifanía


III Domingo después de Epifanía
II clase, verde
Gloria, Credo y prefacio de la Trinidad
A partir de este domingo, la Liturgia rompe el orden cronológico de la vida de Jesús y extracta del Evangelio los milagros y discursos que cree más convenientes para nuestra enseñanza y edificación. Jesús es un profeta y un maestro errante, que va sembrando por ciudades y caminos bien y verdad. La multitud le sigue ávida de luz y paz, y confiesa ingenuamente que "nadie ha hablado como este hombre; nadie puede hacer las maravillas que Él hace". Y para confirmar con milagros esta hermosa confesión de las turbas, Jesús cura de cerca a un leproso y de lejos al criado del Centurión. La liturgia de hoy renueva aquella página de la vida de Nuestro Señor, para excitar nuestra fe y confianza en Él y para que acudamos a la Confesión a limpiarnos de la lepra del pecado.


TEXTOS DE LA MISA

Introito. Salm. 96.7-8,1- Adorad a Dios, sus ángeles todos; oyólo y alborozóse Sión, y regocijáronse las hijas de Judá. Salmo.- Reina el Señor; regocíjese la tierra, alégrense todas las islas, Gloria al Padre.

Colecta.- Omnipotente y sempiterno Dios, mira propicio nuestra flaqueza y extiende, para protegernos, la diestra de tu majestad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Epístola Rom.12,16-21.- Traduce san Pablo, para la práctica de la vida cristiana, el man-damiento del Señor: Amaos los unos a los otros, amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian.
Hermanos: No os tengáis por sabios ni volváis a nadie mal por mal; procurad obrar bien no sólo ante Dios, sino también ante todos hombres. Si es posible, cuanto esté de vuestra parte, vivid en paz con todos. No os venguéis, amados míos, mas dad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mía es la venganza; yo haré justicia, dice el Señor. Por el contrario, si tu enemigo tuviere hambre dale de comer; si sed, dale de beber; porque si esto haces, carbones encendidos amontonarás sobre su cabeza. No te dejes vencer del mal, sino vence al mal con el bien

Gradual. - Los pueblos venerarán tu nombre, Señor, y todos los reyes de la tierra tu gloria. Porque el Señor reedificará Sión y en ella será visto en su majestad.
Aleluya. Salm. 96.1.- Aleluya, aleluya, Reina el Señor, regocíjese la ¬tierra, alégrense todas las islas. Aleluya.

Evangelio. Mat. 8.1-13.- A nadie se excluye de la salvación que trae Jesús al mundo. Los israelitas debían ser los primeros beneficiados; pero se da acceso a todos los pueblos de la tierra, a todos los creyentes, vengan de donde vinieren.
En aquel tiempo: Habiendo bajado Jesús del monte, siguióle mucho gentío; y viniendo un leproso, se prosternó ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Extendió Jesús la mano y le tocó, diciendo: Quiero, queda limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra. Y le dijo Jesús: Mira que a nadie lo cuentes; pero ve, muéstrate al sacerdote y ofrece la ofrenda que mandó Moisés para que les sirva a ellos de testimonio. Y habiendo entrado en Cafarnaúm, llegóse a él un centurión que le rogó diciendo: Señor, tengo un criado en casa, paralítico, y sufre mucho. A lo que respondió Jesús: Yo iré y le curaré. Y replicó el centurión: Señor, yo no soy digno de que entres bajo mi techo; mas di una sola palabra, y curará mi siervo. Pues yo soy un hombre que, aunque bajo la potestad de otro, como tengo soldados a mi mando, digo al uno: Vete, y va: y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. AI oírle Jesús, quedóse admirado, y dijo a los que le seguían: En verdad os digo, no he hallado tanta fe en Israel, Pues también os digo: Vendrán muchos de Oriente y de Occidente, y se pondrán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; pero los hijos del reino serán arrojados a las tinieblas del exterior, donde habrá llanto y rechinar de dientes. Y dijo al centurión: Vete, y sucédate como has creído. Y sanó el siervo en aquella hora.

Ofertorio. Salm. 117.16,17.- La diestra del Señor ha obrado proezas; la diestra del Señor me ha salvado» No moriré, sino viviré y pregonaré las obras del Señor.

Secreta.- Te rogamos, Señor, limpie esta hostia nuestros pecados, y santifique los cuerpos y almas de tus siervos, para celebrar dignamente el sacrificio. Por nuestro Señor Jesucristo.

Prefacio de la Santísima Trinidad.- En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confesando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz. Santo...

Comunión. Luc. 4.22.- Maravillávanse todos de las palabras que salían de la boca de Dios.

Poscomunión.- Señor, a quienes nos concedes gozar de tan altos misterios, dígnate hacernos capaces de asimilarnos sus efectos. Por nuestro Señor.


PARTITURAS Y GRABACIONES DE LOS PROPIOS
COMENTARIO CARD. SHCUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA - SERMÓN DE SAN ANTONIO
PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
AUDIO DEL CANTO DE LAS LECTURAS
  3rd Sunday after Epiphany - Epistle
  3rd Sunday after Epiphany - Gospel
I y II VÍSPERAS

jueves, 22 de enero de 2015

Propios Gregorianos. San Ildefonso. 23 de enero. Propio de la diócesis de Toledo

Oficio de San Ildefonso de Toledo -23 de enero- y de la Descensión de la Virgen María -24 de enero-. Propio de la Archidiocesis de Toledo (España)

Vísperas gregorianas de San Ildefonso de Toledo. Propio de la Archidiócesis de Toledo (ESPAÑA)

ISTE, QUEM LAETI. Himno de la Vísperas de San Ildefonso. Propios de la Archidiocesis de Toledo


El himno Iste quem laeti es el himno propio de las I y II Vísperas de la Solemnidad de San Ildefonso, patrono principal de la Archidiócesis de Toledo (España). Como casi todo los himnos propios quiere ser un homenaje de la vida del Santo. En la primera se manifiesta este deseo de honrar a aquel cuyo bajo patronazgo se encuentra la diocesis. 
La segunda estrofa recuerda el origen monacal de San Ildefonso en la misma ciudad de Toledo, en el monasterio Agaliense -hoy desaparecido-. Lleno de virtudes y sabiduría fue elevado al Arzobispado de Toledo y gobernado la sede escribió su Tratado en defensa de la Virginidad de la Virgen María con el fin de combatir la herejía Joviniano (390). Los tres herejes aludidos son el citado Joviniano, Elvidio y un judío.
Por ello, la cuarta estrofa, canta el agradecimiento de la Madre de Dios que en la noche del 18 de diciembre del 665, festividad de la Expectación de Nuestra Señora, cuando San Ildefonso, junto con sus clérigos y algunos otros, se dirigían a la iglesia para cantar himnos en honor a la Virgen María, encontraron la capilla brillando con una luz tan deslumbrante. Se acercaron al altar y ante ellos se encontraba la Virgen María, sentada en la silla del obispo, rodeada por una compañía de ángeles entonando cantos celestiales. María hizo una seña con la cabeza a Ildefonso para que se acercara. Habiendo obedecido, fijó sus ojos sobre él y dijo: - Tú eres mi capellán y fiel notario. Recibe esta casulla, la cual mi Hijo te envía de su tesorería.
Habiendo dicho esto, la Virgen misma lo invistió, dándole las instrucciones de usarla solamente en los días festivos designados en su honor”.
La cuarta estrofa cuenta otro capítulo milagroso de la Vida de nuestro Santo Patrono: Estando en oración San Ildefonso, arzobispo de Toledo, ante el sepulcro de esta santa, en presencia del rey Recesvinto y de toda la corte, se quitó por sí misma la losa que cubría el sepulcro, que era de una enorme
grandeza. Santa Leocadia salió del sepulcro cubierta con un gran velo y, encarándose con el santo arzobispo, le dijo: «Eres dichoso, Ildefonso, en tener una tan viva y tierna devoción a la santísima Virgen, y por haber defendido con tanto valor contra sus enemigos su gloria y sus insignes prerrogativas; continúa, ilustre devoto de María, honrando y haciendo que los demás honren a nuestra común Reina. Os aseguro que lo debéis esperar todo de su poder y de su bondad». Habiendo dicho esto se volvió Santa Leocadia a su sepultura, dejando a todos los asistentes con un santo temor y una respetuosa admiración, que se asemejaban a un dulce éxtasis. Durante esta milagrosa aparición, habiendo San Ildefonso tomado en su mano la punta del velo de la Santa, cortó un pedazo de él con el cuchillo que el Rey llevaba a la cintura.
La quinta y última estrofa es la doxología a la Trinidad con la que suelen terminar los himnos y nuevamente menciona el milagro de la imposición de la casulla. 

ISTE; QUEM LETI
Iste, quem laeti cánimus fideles,
praesul Alfonsus pius es patronus;
Ergo plaudénti repetámus ore,
Vota precésque.




Regulam primum mónachi secútus,
Inde Toléti cáthedram gubernans,
Haéresis sectam triplicis superno
Lúmine vincit.


Laude pro tali súperis ab oris,
Virgo descéndens, radiánsque nimbo,
Aureo, vestis fámulum sacratae,
Múnera donat.


Leocádiae quoque vox subinde
Praésulis sancti méritis resúltat:
Ipse rex, clerus, populúsque laudes,
audiit omnes.


Summa laus Patri, Genitoque, cuius
Mater Alfónsum decorávit alba
Veste, laudétur páriter per omne
Spíritus aevum. Amén.

Este obispo, a quien cantamos alegres los fieles; es Ildefonso piadoso nuestro patrono,  por lo que vamos a volver a hacer resonar en nuestra boca nuestras súplicas y preces. 
Siguió primero la regla de los monjes, de allí vino a gobernar la sede de Toledo y  venció con claridad en lo alto la secta de los tres herejes.  
Alabanza por ello desde el cielo  descendiendo la Virgen  hasta la orilla, con aureola de luz radiante, da a su hijo un regalo, un ornamento sagrado.   
También la voz de Leocadia quiere testimoniar los méritos del santo: y así, todos- el rey, el clero y el pueblo- escuchan las alabanzas.
Suma alabanza al Padre y al Hijo, y a su Madre que decoró a Ildefonso con vestidura blanca, y sea igualmente alabado por todo tiempo el Espíritu Santo. Amén.



miércoles, 21 de enero de 2015

San Ildefonso, obispo y confesor. Patrono principal de la diócesis de Toledo. 23 de enero


SAN ILDEFONSO DE TOLEDO
OBISPO Y CONFESOR,
PATRONO PRINCIPAL DE LA DIÓCESIS DE TOLEDO
I clase, sin conmemoración alguna.
-Misa propia para el territorio de la diócesis, 
en otras diócesis misa In medio excepto las oraciones-
-Gloria, Credo y prefacio común-

San Ildefonso de Toledo murió hacia el 667. De familia noble, había sido discípulo de San Isidoro; se hizo luego monje en el monasterio toledano de Agalí, de donde fue elegido abad; fue obispo de Toledo desde fines del 657. De los muchos libros que sabemos que escribió, se conservan: Sobre la virginidad de María contra tres infieles; Sobre el bautismo, El progreso espiritual por el desierto; y dos cartas dirigidas al obispo de Barcelona. Unificó la liturgia propia de España y  compuso himnos y formularios de algunas misas. La liturgia de este día tanto de la misa como del oficio hace referencia a hecho milagroso de la aparición de la Virgen en  la noche del 18 de diciembre del 665 cuando  se encontró a la Virgen María, sentada en la silla del obispo, rodeada por una compañía de vírgenes entonando cantos celestiales. La Virgen María le hizo una seña con la cabeza para que se acercara. Habiendo obedecido, ella fijó sus ojos sobre él y dijo: "Tu eres mi capellán y fiel notario. Recibe esta casulla la cual mi Hijo te envía de su tesorería." Habiendo dicho esto, la Virgen misma lo invistió, dándole las instrucciones de usarla solamente en los días festivos designados en su honor. Esta aparición y la casulla fueron pruebas tan claras, que el concilio de Toledo ordenó un día de fiesta especial para perpetuar su memoria.



INTROITO  Eccli. 11
Benedictio Dei in mercedem justi festinat, et erexit eum ab humilitate ipsius, et exaltavit caput ejus: et mirati sunt in illo multi, et honoraverunt Deum. Ps. 9. Confitebor tibi, Domine, in toto corde meo: narrabo Omnia mirabilia tua. V/. Gloria Patri. Benedictio.
La bendición del Señor es la recompensa del justo,  y el Señor lo exalta en su humildad y levanta su cabeza: muchos quedan admirados ante él y honrarán a Dios. Ps. Yo te alabo, Señor, con todo mi corazón, narraré todas tus maravillas. Gloria al Padre. La bendición.

COLECTA
Deus, qui per gloriosissiman Filii tui Matrem beatum Ildefonsum Confesorem tuum atque Pontificem, misso de thesauris caelestibus munere decorasti: concede propitius; ut per ejus preces et merita, munera capiamus aeterna. Per eumdem Dominum.
Oh Dios, que por medio de la gloriosísima Madre de tu Hijo adornaste al Bienaventurado Ildefonso, Confesor y Pontífice, con los tesoros enviados del Cielo, concédenos por su intercesión y sus méritos, recibir los dones eternos. Por el mismo Jesucristo.

EPISTOLA Eccli. 50

Lectio libri Sapientiae. 
Ecce sacerdos magnus, qui in vita sua suffulsit domum, et in diebus suis corroboravit templum. Qui curavit gentem suam, et liberavit eam ab perditione. Quasi stella matutina in medio nebulae, et quasi luna plena in diebus suis lucet.  Et quasi sol refulgens, sic iste effulsit in templo Dei. Quasi arcus refulgens inter nebulas gloariae, et quasi flos rosarum in diebus vernis et quasi lilia, quae sunt in transitu aquae, et quasi thus redolens in diebus aestatis. Quasi ignis effulgens, et thus ardens in igne.   Quasi vas auri solidum, ornatum omni lapide pretioso, quasi oliva pullulans, et  cypressus in altitudinem se extollens, in accipiendo ipsum stolam gloriae, et vestiri eum in consummationem virtutis. In ascensu altaris sancti, gloriam dedit sanctitatis amictum. Porrexit manum suam in libation, et libavit de sanguine uvae. Effudit in fundamento altaris odorem divinum excelso Principi.  Tunc omnis populus simul properaverunt, et ceciderunt in faciem super terram adorare Dominum Deum suum et dare preces omnipotenti Deo excelso. Tunc descendens manus suas extulit in omnem congregationem filiorum Israel dare gloriam Deo a labiis suis, et in nomine ipsius gloriari. Beatus, qui in istis versatur bonis: qui ponit illa in corde suo, sapiens erit semper. Si enim haec fecerit, ad omnia valebit: quia lux Dei vestigium eius est.                
Lectura del libro de la Sabiduría
He aquí el Sumo Sacerdote que durante su vida restauró la Casa y en sus días consolidó el Santuario. Preocupado por preservar a su pueblo de la caída, fortificó la ciudad contra el asedio. Como lucero del alba en medio de nubes, como luna en su plenilunio,  como sol resplandeciente sobre el Templo del Altísimo, como arco iris que brilla entre nubes de gloria, como rosa en los días de primavera, como lirio junto a un manantial, como brote del Líbano en los días de verano, como fuego e incienso en el incensario, como vaso de oro macizo adornado con toda clase de piedras preciosas, como olivo cargado de frutos, como ciprés que se eleva hasta las nubes. Cuando se ponía la vestidura de fiesta y se revestía de sus espléndidos ornamentos, cuando subía al santo altar, él llenaba de gloria el recinto del Santuario. Extendía la mano sobre la copa, derramaba la libación con la sangre de la uva y la vertía al pie del altar, como perfume agradable al Altísimo, Rey del universo. En seguida, todo el pueblo, unánimemente, caía con el rostro en tierra para adorar a al Señor, Dios suyo; y el pueblo suplicaba al Señor Altísimo. Entonces, él descendía y elevaba las manos sobre toda la asamblea de los israelitas, para dar con sus labios la bendición del Señor y tener el honor de pronunciar su Nombre. Dichoso el hombre que medita estas palabras, y el que las guarda en su corazón. Éste será sabio siempre. Si las cumple,  triunfará en todo: porque la luz de Dios es su camino.






GRADUALE. Eccli. 14.
Beatus vir, qui in sapientia morábitur, et qui in justitia sua meditabitur, et  in sensu cogitabit circumspectionem Dei. .Qui excogitat vias illius in corde suo, et in absconditis suis intelligens, et in viis illius existens. 
Allelúia, alleluia.- .Qui fecerit et docuerit mandata Domini, hic magnus vocábitur in regno caelorum. Allelúia.
Feliz el hombre que se ocupa de la sabiduría y el que razona con inteligencia, el que reflexiona sobre el sentido de las sendas de Dios. . El que estudia en su corazón sus caminos e investiga sus secretos, y en sus caminos vive.
Aleluya. Aleluya. Dichoso el hombre que soporta la prueba, porque una vez probado, recibirá la corona de  vida. Aleluya.

EVANGELIO Mt 5, 13-19
Sequentia sancti Evangelii secundum Mattheum.                 
In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: "Vos estis sal terræ. Quod si sal evanúerit, in quo saliétur? Ad níhilum valet ultra, nisi ut mittátur foras, et conculcétur ab homínibus. Vos estis lux mundi. Non potest cívitas abscóndi supra montem pósita. Neque accéndunt lucérnam, et ponent eam sub módio, sed super candelábrum, ut lúceat ómnibus qui in domo sunt. Sic lúceat lux vestra coram homínibus ut vídeant ópera vestra bona, et gloríficent Patrem vestrum, qui in cœlis est. Nolíte putáre, quóniam veni sólvere legem, aut prophétas: non veni sólvere sed adimplére. Amen quippe dico vobis, donec tránseat cœlum et terra, jóta unum, aut unus apex non præteríbit a lege, donec ómnia fiant. Qui ergo sólverit unum de mandátis istis mínimis, et dócuerit sic hómines mínimus vocábitur in regno cœlórum: qui autem fécerit et docúerit, hic magnus vocábitur in regno cœlórum.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.  «Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte.  Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. «No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda.  Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.





OFERTORIO.  Eccli. 35
Oblatio justi impinguat altare, et odor suavitatis est in conspectus Altíssimi.
La ofrenda del justo unge el altar, su fragancia llega a la presencia del Altísimo.

SECRETA
Stola puritatis induti offeramus tibi, quaesumus, Dómine, sacrificium laudis: sicut olim beatus Ildefonsus illud offerebat indutus veste caelesti. Per Dominum…
Te pedimos que revestidos con la estola de la pureza te ofrezcamos el sacrificio de alabanza: como aquel que el beato Ildefonso ofrecía en tiempos pasados revestido del ornamento celeste. Por Nuestro Señor Jesucristo…

PREFACIO COMÚN
Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: per Christum Dominum nostrum. Per quem Per quem maiestatem tuam laudant Angeli, adorant Dominationes, tremunt Potestates, coeli, coelorumque Virtutes, ac beata Seraphim, socia exsultatione concelebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admitti iubeas, deprecamur, supplici conffesione dicentes:
En verdad es digno y justo, equitativo y saludable que en todo tiempo y lugar demos gracias, Señor Santo, Padre omnipotente, Dios eterno, por Cristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu majestad, las dominaciones la adoran, tiemblan las potestades, los cielos y las virtudes de los cielos,  y los bienaventurados serafines la celebran con igual júbilo. Te rogamos que con sus alabanzas recibas también las nuestras cuando te decimos con humilde confesión:

ANTÍFONA DE COMUNIÓN     Eccli. 35
Sacrificium salutare est attendere mandatis, et discedere ab omni iniquitate.
 El sacrificio saludable es guardar tus preceptos y desechar toda iniquidad. 

ORACIÓN POSTCOMUNIÓN
Corporis sacri, et pretiosi sanguinis repleti libamine, quaesumus, Domine Deus noster: ut quod pia devotione gerimus; intercedente beato Ildefonso Confessore tuo atque Pontifice, certa redemptione capiamus. Per eumdem Dominum nostrum Iesum Christum.
Te suplicamos, oh Señor, nuestro Dios, que alimentados de tu Sagrado Cuerpo y tu Sangre Preciosa,  que la fiesta que celebramos con la devoción piadosa, por la intercesión del beato Ildefonso tu confesor y obispo, seguro, podamos obtener la redención. Por nuestro Señor Jesucristo.










hoja misal
oficio divino 
guía de los fieles





introito, gradual, aleluya, ofertorio y comunión