miércoles, 25 de mayo de 2016

GUÍA DE LOS FIELES PARA LA SANTA MISA CANTADA. CORPUS CHRISTI. Kyrial Angelis.

Solemnidad del Corpus Christi


SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHISTI
I clase, blanco
Gloria, Secuencia, Credo y Prefacio común. Procesión.
Día y colecta de Caritas.

La fiesta del Corpus se remonta al siglo XIII. La instituyó para su diócesis, en 1242, el obispo de Lieja, ante las insistentes deman­das de la beata Juliana, priora de un convento situado a las puer­tas de la ciudad, en el monte Cornillón, Algunos años más tarde, la extendió a la Iglesia universal el papa Urbano IV, antiguo archi­diácono de Lieia. A causa de su procesión del santísimo sacramento, muy pronto se convirtió la fiesta del Corpus en una de las más gratas al pueblo cristiano. Con su fe en la presencia real, eleva a Dios en esta solemnidad su acción de gracias por todos los bienes que le vienen por medio de este gran sacramento.
La eucaristía está íntimamente ligada a la vida de la Iglesia y de los fieles. Puede decirse que en ella brota y se manifiesta conti­nuamente esa vida de los cristianos. En la santa misa hace presente la Iglesia sobre sus altares el sacrificio de Cristo, fuente de nuestra redención, el cual no cesa ella de ofrecer a Dios en unión con el mismo Cristo. Por la santa comunión se unen los fieles a Cristo, inmolado por ellos, y transforman su vida en la de él; nacidos a la vida de la gracia en las aguas del bautismo, se alimentan de la euca­ristía como de un pan celestial.
La misa y el oficio están compuestos por Santo Tomás. En ellos se revela el alma del santo y la ,precisión doctrinal del gran teólogo.


TEXTOS DE LA SANTA MISA

Introito. Salmo 80.17,2.- El trigo y la miel nos recuerdan la entrada de los hebreos en la tierra de promisión después de las privaciones del desierto. Para nosotros figuran la eucaristía, alimento de nuestra vida sobre­natural.  Los sustentó con flor de trigo, aleluya; y saciólos con miel de la roca, aleluya, aleluya, aleluya. S/. Regocijaos alabando a Dios, nuestro protector; cantad al Dios de Jacob. V/ Gloria.

Colecta.- Oh Dios!, que bajo un sa­cramento admirable, nos dejaste el memorial de tu pasión; te pedimos, Señor, nos concedas celebrar de tal ma­nera los sagrados misterios de tu cuerpo y sangre, que sintamos constantemente en nosotros el fruto de tu re­dención. Que vives.

Epístola. 1 Cor.11.23-29.-  Es una parte de la epístola del jueves santo. Se la ha es­cogido principalmente por el relato de la institución de la eucaris­tía que nos transmite san Pablo, lo mismo que los sinópticos.
Hermanos: Del Señor aprendí lo que también os tengo ya enseñado, y es que el Señor Jesús, la noche misma en que había de ser traicionado, tomó el pan, y dando gracias, lo partió, y dijo: Tomad y comed; éste es mi cuerpo, que por vos­otros será entregado; haced esto en memoria mía. Y de la misma manera tomó el cáliz, después de haber ce­nado, diciendo: Este cáliz es el Nuevo Testamento en mi sangre; haced esto, siem­pre que lo bebiereis, en me­moria mía. Así que, cuantas veces comiereis este pan y bebiereis este cáliz, otras tantas anunciaréis la muerte del Señor, hasta que venga. Por tanto, cualquiera que coma este pan o beba el cá­liz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y sangre del Señor. Examínese, pues, a si mismo cada cual, y así coma de ese pan y beba de ese cáliz. Porque quien le co­me y bebe indignamente, se come Y bebe su propia con­denación, si no discierne el cuerpo del Señor.

Gradual. Salm.144.15-16.- Los ojos de todos en ti es­peran, Señor; y tú les das comida en el tiempo conve­niente, y. abres tu mano, y llenas a todo viviente de bendición.
Aleluya. Juan 6,56-57.- Aleluya, aleluya. V/. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida: el que come mi carne y bebe mi sangre, en mi permanece, y yo en él.

Secuencia.
Santo Tomás de Aquino,1274.

Alaba, alma mía, a tu Salvador; alaba a tu guía y pastor con himnos y cánticos.
Pregona su gloria cuanto puedas, porque él está sobre toda alabanza, y jamás po­drás alabarle lo bastante.
El tema especial de nues­tros loores es hoy el pan vivo y que da vida.
El cual se dio en la mesa de la sagrada cena al grupo de los doce apóstoles sin género de duda.
Sea, pues, llena, sea sono­ra, sea alegre, sea pura la alabanza de nuestra alma.
Pues celebramos el solemne día en que fue instituido este divino banquete.
En esta mesa del nuevo rey, la pascua nueva de la nueva ley pone fin a la pascua antigua.
Lo viejo cede ante lo nuevo, la sombra ante la realidad, y la luz ahuyenta la noche.
Lo que Jesucristo hizo en la cena, mandó que se haga en memoria suya.
Instruidos con sus santos mandatos, consagramos el pan y el vino, en sacrificio de salvación.
Es dogma que se da a los cristianos, que el pan se convierte en carne, y el vino en sangre.
Lo que no comprendes y no ves, una fe viva lo atestigua, fuera de todo el orden de la naturaleza.
Bajo diversas especies, que son accidente y no substancia, están ocultos los dones más preciados.
Su carne es alimento y su sangre bebida; mas Cristo está todo entero bajo cada especie.
Quien lo recibe no lo rompe, no lo quebranta ni lo desmembra;  recíbese todo entero.
Recíbelo uno, recíbenlo mil; y aquél le toma tanto como éstos, pues no se consume al ser tomado.
Recíbenlo buenos y malos; mas con suerte desigual de vida o de muerte.
Es muerte para los malos y vida para los buenos; mira cómo un mismo alimento produce efectos tan diversos.
Cuando se divida el Sacramento, no vaciles, sino recuerda que Jesucristo tan entero está en cada parte como antes en el todo.
No se parte la sustancia, se rompe sólo la señal; ni el ser ni el tamaño se reducen de Cristo presente.
He aquí el pan de los ángeles, hecho viático nuestro; verdadero pan de los hijos, no lo echemos a los perros
Figuras lo representaron: Isaac fue sacrificado; el cordero pascual, inmolado; el maná nutrió a nuestros padres
Buen pastor, pan verdadero, ¡oh Jesús], ten piedad. Apaciéntanos y protégenos; haz que veamos los bienes en la tierra de los vivientes.
Tu, que todo lo sabes y puedes, que nos apacientas aquí siendo aún mortales, haznos tus comensales, coherederos y compañeros de los santos ciudadanos. Amén. Aleluya.

Evangelio. Juan 6.56-59.- La carne de Cristo, alimento de nuestras almas, nos comunica la misma vida divina que él recibe de su Padre; es el pan bajado del cielo para darnos la vida eterna.
En aquel tiempo: Dijo Jesús a las turbas de los judíos: Mi carne verdaderamente es comida, y mi sangre, verdaderamente bebida, quien come mi carne y bebe mi sangre, en mi mora y yo en él. Así como vive el Padre que me envió, y yo vivo por el  Padre; así, el que me come, también vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del celo, No sucederá como a nuestros padres, que comieron el maná, y murieron. Quien coma este pan, vivirá eternamente. CREDO.

Ofertorio. Lev.21.6.- Los sacerdotes del Señor ofrecen a Dios incienso y panes; por tanto, serán santos para su Dios, y no pro­fanarán su nombre. Aleluya. 

Secreta.- Te pedimos, Señor, conce­das propicio a tu Iglesia los dones de la unidad y de la paz, místicamente repre­sentados por los presentes que te ofrecemos. Por N. S.
Comunión. 1 Cor.11.26-27.- Cuantas veces comeréis este pan y beberéis este cáliz, otras tantas anunciaréis la muerte del Señor hasta que venga. Por tanto, cual­quiera que coma este pan o beba el cáliz del Señor in­dignamente, será reo del cuerpo y sangre del Señor, aleluya.

Poscomunión.- Te suplicamos, Señor, nos sacies plenamente con el  goce sempiterno de tu divinidad, el cual está representado en la recepción temporal de tu precioso cuerpo y sangre. Tú que vives y  reinas con Dios Padre.

En la misa en la que se siga la procesión en vez de 'Ite misa est' se dice 'Benedicamus Domino'. Se reza el Placeat tibi, y se omite la bendición y el último evangelio.
TEXTOS EN LATÍN

In Festo Sanctíssimi Córporis Christi
I Classis

Introitus: Ps. lxxx: 17
Cibavit illos ex ádipe fruménti, allelúja: et de petra, melle saturávit eos, allelúja, allelúja, allelúja. [Ps. ibid., 2] Exultáte Deo adjutóri nostro: jubiláte Deo Iacob. v Glória Patri. Cibavit illos.
Oratio:
Deus, qui nobis sub Sacraménto mirábili passiónis tuæ memóriam reliquísti: tribue, quǽsumus, ita nos Córporis et Sánguinis tui sacra mystéria venerári, ut redemptiónis tuæ fructum in nobis júgiter sentiámus. Qui vivis et regnas.

1 ad Cor. xi: 23-29
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Corínthios.
Fratres: Ego enim accépi a Dómino quod et trádidi vobis; quóniam Dóminus Jesus in qua nocte tradebátur, accépit panem, et grátias agens fregit, et dixit: Accipite, et manducáte: hoc est corpus meum, quod pro vobis tradétur: hoc fácite in meam commemoratiónem. Simíliter et cálicem, postquam cœnavit, dicens: Hic calix novum testaméntum est in meo sánguine. Hoc fácite, quotiescúmque bibétis, in meam commemoratiónem. Quotiescúmque enim manducábitis panem hunc, et cálicem bibétis, mortem Dómini annuntiábitis donec veniat. Itaque quicúmque manducáverit panem hunc, vel bíberit cálicem Dómini indigne, reus erit córporis et sánguinis Dómini. Probet autem seípsum homo: et sic de pane illo edat, et de cálice bibat. Qui enim mandúcat, et bibit indígne, judícium sibi mandúcat, et bibit: non dijúdicans corpus Dómini.
Graduale Ps. cxxxxvi: 15-16
Oculi ómnium in te sperant, Dómine; et tu das illis escam in témpore opportúno. V. Aperis tu manum tuam: et imples omne ánimal benedictione.
Allelúja, allelúja. [Joann. vi: 56-57] Caro mea vere est cibus, et sanguis meus vere est potus: qui mandúcat meam carnem et bibit meum sánguinem, in me manet, et ego in eo.

Lauda, Sion, salvatórem,
lauda ducem et pastórem
in hymnis et cánticis.
Quantum potes, tantum aude:
quia maior omni laude,
nec láudare súfficis.
Laudis thema speciális,
panis vivus et vitális,
hódie propónitur.
Quem in sacræ mensa cœnæ,
turbæ fratrum duódenæ
datum non ambígitur.
Sit laus plena, sit sonóra,
sit jucúnda, sit decora
mentis jubilatio;
Dies enim solémnis ágitur,
in qua mensæ prima recólitur
hujus institútio.
In hac mensa novi regis,
novum Pascha novæ legis
phase vetus términat.
Vetustátem nóvitas,
umbram fugat veritas,
noctem lux elíminat.
Quod in cœna Christus gessit,
faciéndum hoc expréssit
in sui memóriam.
Docti sacris institútis,
panem vinum in salútis
consecrámus hóstiam.
Dogma datur Christiánis,
quod in carnem transit panis
et vinum in sánguinem.
Quod non capis, quod non vides,
animósa firmat fides
præter rerum órdinem.
Sub divérsis speciébus,
signis tantum et non rebus
latent res exímiæ.
Caro cibus, sanguis potus:
manet tamen Christus totus
sub utráque spécie.
A suménte non concísus,
non confráctus, non divísus,
ínteger accípitur.
Sumit unus, sumunt mille:
quantum isti, tantum ille:
nec sumptus consúmitur.
Sumunt boni, sumunt mali:
sorte tamen inæquáli,
vitæ, vel intéritus.
Mors est malis, vita bonis:
vide, paris sumptiónis
quam sit dispar éxitus.
Fracto demum sacraménto,
ne vacílles, sed meménto
tantum esse sub fragménto,
quantum toto tégitur.
Nulla rei fit scissúra:
signi tantum fit fractúra,
qua nec status, nec statúra
signáti minúitur.
Ecce, panis Angelórum,
factus cibus viatórum,
vere panis fíliorum,
non mitténdus cánibus.
In figúris præsignátur,
cum Isaac immolátur:
agnus paschæ deputátur:
datur manna pátribus.
Bone pastor, panis vere,
Jesu nostri miserére:
tu nos pasce, nos tuére:
tu nos bona fac vidére
in terra vivéntium.
Tu, qui cuncta scis et vales:
qui nos pascis hic mortáles:
tuos ibi commensáles,
coheredes et sodales
fac sanctórum cívium.
Amen. Allelúja
Joann. vi: 56-59
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joannem.
In illo témpore: Dixit Jesus turbis Judæórum: «Caro enim mea vere est cibus, et sanguis meus vere est potus. Qui mandúcat meam carnem, et bibit meum sánguinem, in me manet, et ego in illo. Sicut misit me vivens Pater, et ego vivo propter Patrem: et qui mandúcat me, et ipse vivet propter me. Hic est panis qui de cælo descéndit. Non sicut manducavérunt patres vestri manna, et mortui sunt. Qui mandúcat hunc panem, vivet in ætérnum.»
Credo.
Offertorium: Levit. xxi: 6.
Sacerdótes Dómini incénsum et panes ófferunt Deo: et ídeo sancti erunt Deo suo, et non pólluent nomen ejus, allelúja.
Secreta:
Ecclésiæ tuæ, quǽsumus, Dómine, unitátis et pacis propítius dona concéde: quæ sub oblátis munéribus mýstice designántur. Per Dóminum.

Communio: l Cor. xi: 26-27
Quotiescúmque manducábitis panem hunc et cálicem bibétis, mortem Dómini annuntiábitis, donec veniat: ítaque quicúmque manducáverit panem, vel bíberit cálicem Dómini indígne, reus erit córporis et sánguinis Dómini, allelúja .
Postcommunio:
Fac nos, quǽsumus, Dómine, divinitátis tuæ sempitérna fruitióne repléri: quam pretiósi Córporis et Sánguinis tui temporális percéptio præfigúrat: Qui vivis.

FIESTA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD



FIESTA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
(I clase, blanco) 
Gloria, Credo y prefacio de la Santísima Trinidad.
Día Pro Orantibus.

El dogma fundamental al que todo se reduce en la religión cristiana es el de la Santísima Trinidad, en cuyo nombre se bautizan los fieles.
La fiesta de la Santísima Trinidad pide se la comprenda y celebre en la prolongación de los misterios de Cristo, como la expresión solemne de nuestra fe en esa vida trinitaria de las personas divinas, en que nos han introducido el bautismo y la redención de Cristo.
Solamente en el cielo hemos de comprender cómo podremos nosotros tener por Cristo una verdadera participación de hijos en la misma vida de Dios.
Aunque introducida en el siglo IX, la fiesta de la Santísima Trinidad no se extendió a la Iglesia 'universal hasta el siglo XIV. No obstante, el culto de la Santísima Trinidad aflora por doquier en toda la liturgia.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo comenzamos y terminamos la misa y el oficio divino y se confieren todos los sacramentos. Todos los salmos terminan con el Gloria Patri, los himnos, con una doxología, y las oraciones, con una conclusión en honor de las tres divinas personas. Continuamente, pues, nos hace alabar y adorar la Iglesia al Dios tres veces santo, que tanta misericordia ha tenido de nosotros, pues nos ha dado el participar de su propia vida.
...

Aunque la Iglesia honre a la Santísima Trinidad día del año y principalmente los domingos, con todo, ha querido dedicar a este misterio fundamental del Cristianismo una fiesta particular, que celebramos el primer domingo después de Pentecostés, para darnos a entender que el fin de los misterios de Jesucristo y de la venida del Espíritu Santo, ha sido conducirnos al conocimiento de la Santísima Trinidad y a su adoración en espíritu y en verdad.
Toda la liturgia de esta fiesta no es más que un himno a la Beatísima Trinidad. En las Oraciones suplicamos humildemente la firmeza en la fe de este adorable y profundo misterio. La Epístola nos está indicando la humildad con que hemos de reverenciarlo; el Evangelio es una magnífica manifestación y confesión del mismo.
En esta fiesta hacemos conmemoración de la Domínica que antiguamente se celebraba, rezando sus oraciones y el Evangelio en que se nos recomienda la caridad y misericordia con nuestros prójimos. De esta suerte, la primera Domínica después de Pentecostés resuma toda la doctrina moral del Año Eclesiástico en el precepto principal de la caridad, pero acentuando de una manera particular, como correspondencia del amor de Dios para con los hombres, nuestra caridad con el prójimo.
Para celebrar esta fiesta conforme lo desea la Iglesia, debemos: 1º Adorar el misterio de Dios uno y trino. 2º Dar gracias a la Santísima Trinidad por todos los beneficios temporales y espirituales que de ella recibimos. 3º Consagrarnos totalmente a Dios y rendirnos del todo a su divina Providencia. 4º Determinarnos a hacer siempre con devoción la señal de la Cruz, que expresa este misterio, y a rezar con viva fe e intención de glorificar a  la Santísima Trinidad, aquellas palabras que tan a menudo repite la Iglesia: Gloria sea dada al Padre, y al Hijo y al Espíritu  Santo.


TEXTOS DE LA SANTA MISA

Introito. Tob. 12.6.- Bendita sea la santa Trinidad y la indivisible Unidad; alabarémosla porque usado de misericordia con nosotros. Salmo, 8,2.- Oh, Señor, Señor nuestro. ¡Cuán admirable es vuestro nombre en toda la tierra! Gloria al Padre.
Oración.- Oh, Dios todopoderoso y eterno que concedisteis a vuestros siervos que, por la profesión de la verdadera fe, alcanzasen la gracia de conocer la gloria de la Trinidad eterna y la de adorar la unidad en la omnipotencia de la Majestad: os suplicamos que perseverando firmes en la misma fe, deseamos defendidos contra toda adversidad, Por nuestro Señor Jesucristo.
Epístola. Rom.11,33-36.- ¡Que abismo de riqueza es la sabiduría y ciencia de Dios! ¡Qué insondables son sus juicios y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién ha conocido jamás la mente del Señor? ¿Quién ha sido su consejero? ¿Quién le ha dado primero, para que Él le devuelva? Él es el origen y camino y término de todo. A Él la gloria por los siglos. Amén.
Gradual. Dan.3,55-56.- Bendito eres, Señor, que miras los abismos, y te sientas sobre los Querubines. Bendito eres, Señor, en la bóveda del cielo, digno de alabanza por los siglos.
Aleluya-. Aleluya. Dan 3,52.- Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres, digno de alabanza por los siglos. Amén

Evangelio. Mat 28,18-20.- En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

Ofertorio. Tob. 12.6.- Bendito sea Dios Padre, y el Hijo Unigénito de Dios, y también el Espíritu Santo, porque ha usado de misericordia con nosotros.

Secreta.- Os rogamos, Señor, que acepéis benigno los sacrificios que a vos hemos consagrado; y concedednos que nos sirvan de perpetuo socorro. Por N.S. J.C..

Prefacio de la Santísima Trinidad.-
En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, dar­te gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, om­nipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confe­sando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la pro­piedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz.

Comunión. Tob.12,6.-  Bendigamos al Dios del cielo y glorifiquémosle delante de todos los vivientes, porque ha usado de misericordia con nosotros.

Poscomunión.-  Haced, Señor y Dios nuestro, que la recepción de este Sacramento y la confesión de la eterna y santa Trinidad y de su indivisible Unidad nos sirvan para salud del alma y cuerpo. Por N. S. J. C.

PROPIOS PARTITURAS Y GRABACIONES EN MP3
COMENTARIO DEL CARD. SCHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA 
PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
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  EPISTOLA
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EVANGELIO
GRABACIONES DE LAS LECTURAS
I y II Vísperas 

TEXTOS EN LATÍN
In Festo Sanctissimæ TrinitatisI Classis

Introitus: Tob. xii: 6 
Benedícta sit sancta Trínitas, atque indivísa únitas: confitébimur ei, quia fecit nobíscum misericórdiam suam. [Ps. vii: 2] Dómine Dóminus noster, quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra! [V] Glória Patri. Benedícta sit. 
Oratio: 
Omnípotens sempitérne Deus, qui dedísti fámulis tuis in confessióne veræ fídei, ætérnæ Trinitátis glóriam agnóscere, et in poténtia majestátis adoráre unitátem: quǽsumus; ut ejúsdem fidei firmitáte, ab ómnibus semper muniámur advérsis. Per Dóminum. 

ad Rom. xi: 33-36
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Romanos.
O Altitúdo divitiárum sapiéntiæ et sciéntiæ Dei: quam inconprehensibília sunt judicia ejus, et investigábiles viæ ejus! Quis enim cognóvit sensum Dómini? Aut quis consiliárius ejus fuit? Aut quis prior dedit illi, et retribuétur ei? Quóniam ex ipso, et per ipsum, et in ipso sunt ómnia: ipsi glória in sǽcula. Amen.
Graduale: Dan v: 55-56 
Benedíctus es, Dómine, qui intuéris abýssos, et sedes super Chérubim. V. Benedíctus es, Dómine, in firmaménto cæli, et laudábilis in sǽcula. 
Allelúja, allelúja. [Ibid: 52] Benedíctus es, Dómine, Deus patrum nostrórum, et laudábilis in sǽcula. Allelúja. 
Matth: xxviii: 18-20
 Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum.
In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: «Data est mihi omnis potéstas in cælo, et in terra. Eúntes ergo docéte omnes gentes, baptizántes eos in nómine Patris, et Fílii, et Spíritus Sancti: docéntes eos serváre ómnia quæcúmque mandávi vobis. Et ecce ego vobíscum sum ómnibus diébus, usque ad consummatiónem sǽculi.»
Credo. 
Offertorium: Tob. xii: 6 
Benedíctus sit Deus Pater, unigenitúsque Dei Fílius, Sanctus quoque Spíritus: quia fecit nobíscum misericórdiam suam. 
Secreta: 
Sanctífica, quǽsumus, Dómine Deus noster, per tui sancti nóminis invocatiónem hujus oblatiónis hóstiam: et per eam nosmetípsos tibi pérfice munus ætérnum. Per Dóminum.

Communio: Tob. xii: 6
Benedícimus Deum cæli, et coram ómnibus vivéntibus confitébimur ei: quia fecit nobíscum misericórdiam suam.
Postcommunio: 
Profíciat nobis ad salútem córporis et ánimæ, Dómine Deus noster, hujus sacraménti suscéptio: et sempitérnæ sanctæ Trinitátis, ejusdémque indivíduæ unitátis conféssio. Per Dóminum.

SABADO DE LAS TEMPORAS DE PENTECOSTES


SABADO DE LAS TEMPORAS DE PENTECOSTES
Estación en San Pedro
La venida del Espíritu Santo nos atestigua el amor de Dios y es una prenda de la vida eterna.

INTROITO    Romanos 5, 5
La caridad de Dios ha sido derramada en nuestros corazones, aleluya: por medio del Espíritu Santo que habita en nosotros, aleluya, aleluya (S). Alma mía, bendice al Señor, y todo lo que hay en mi bendiga su santo nombre. v/. Gloria al Padre…

Después del Kyrie eleison, se omite el Gloria, y se dice Óremus sin Flectámus génua, y lo mismo en las otras oraciones
Te suplicamos, Señor, infundas en nuestras almas tu Espíritu Santo, con cuya sabiduría fuimos creados y por cuya providencia somos gobernados, Por nuestros Señor…en unidad del mismo…

1ª LECCION, PROFECIA DE JOEL 2, 28-32
Esto dice el Señor: yo derramaré mi espíritu sobre todo mortal y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas, vuestros ancianos tendrán sueños, vuestros jóvenes verán visiones. Y hasta sobre siervos y siervas derramaré mi espíritu en aquellos días. Y realizaré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, fuego y columnas de humo.» El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre, ante la llegada del Día de Señor, grande y terrible. Y todos los que invoquen el nombre del Señor se salvarán, porque en el monte Sión y en Jerusalén habrá una escapatoria, como ha dicho el Señor, y entre los supervivientes estarán los que llame el Señor.

ALELUYA. v/. El Espíritu es quien da la vida; la carne de nada sirve.

ORACIÓN. Te suplicamos, oh Señor, que nos inflame el Espíritu Santo con aquel fuego, que nuestro Señor Jesucristo envió a la tierra y quiso vehementemente que la abrasara. Que contigo…

2ª LECCION DEL LIBRO DEL LEVITICO 23, 9-11. 15-17. 21
En aquellos días, dijo el Señor a a Moisés: «Di a los israelitas: Cuando entréis en la tierra que yo os doy, y seguéis allí su mies, llevaréis al sacerdote una gavilla, como primicias de vuestra cosecha. El sacerdote ejecutará con la gavilla el rito de balanceo delante del Señor, para que sea bien aceptada. El sacerdote ejecutará el balanceo el día siguiente al sábado. «A partir del día siguiente al sábado, o sea, desde el día en que llevéis la gavilla de la ofrenda de balanceo, contaréis siete semanas completas. Contaréis cincuenta días hasta el día siguiente al séptimo sábado, y entonces ofreceréis al Señor una oblación nueva. Llevaréis de vuestras casas como ofrenda de balanceo dos panes, hechos con dos décimas de flor de harina y cocidos con levadura, como primicias para el Señor. Ese mismo día convocaréis reunión sagrada; no haréis ningún trabajo servil. Decreto perpetuo es éste para todas vuestras generaciones dondequiera que habitéis.

ALELUYA. v/. El Espíritu de Dios embelleció los cielos.

ORACIÓN. Oh Dios, que para medicina de las almas, prescribiste macerar los cuerpos con la observancia del ayuno; concédenos propicio que te estemos siempre dedicados en alma  y cuerpo. Por nuestro Señor…

3ª LECCION DEL LIBRO DEL DEUTERONOMIO 26, 1-11
En aquellos días dijo Moisés a los hijos de Israel: Cuando entres en la tierra que el Señor tu Dios te da en herencia, cuando la poseas y habites en ella, tomarás las primicias de todos los frutos de la tierra que coseches en la tierra que el Señor tu Dios te da, las pondrás en una cesta y las llevarás al lugar elegido por el Señor tu Dios para poner allí la morada de su nombre. Te presentarás al sacerdote que esté entonces allí y le dirás: «Yo declaro hoy al Señor mi Dios que he entrado en la tierra que el Señor juró a nuestros padres que nos daría.» El sacerdote tomará de tu mano la cesta y la depositará ante el altar del Señor tu Dios. Tú tomarás la palabra y dirás ante el Señor tu Dios: «Mi padre era un arameo errante, y bajó a Egipto y residió allí siendo unos pocos hombres, pero se hizo una nación grande, fuerte y numerosa. Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron dura servidumbre. Nosotros clamamos al Señor, Dios de nuestros padres, y el Señor escuchó nuestra voz; vio nuestra miseria, nuestras penalidades y nuestra opresión, y el Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, con gran terror, con señales y con prodigios. Y nos trajo a este lugar y nos dio esta tierra, tierra que mana leche y miel. Y ahora yo traigo las primicias de los frutos de la tierra que tú, el Señor, me has dado.» Las depositarás ante el Señor tu Dios y te postrarás ante el Señor tu Dios.

ALELUYA. v/. cuando se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos juntamente reunidos.

ORACIÓN. Haz, te pedimos, Dios Todopoderoso, que instruidos con los ayunos saludables y absteniéndonos además de todo vicio, alcancemos con más facilidad tu misericordia. Por…

4ª LECCION DEL LIBRO DEL LEVITICO 26, 3-11
En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: Si camináis según mis preceptos y guardáis mis mandamientos, poniéndolos en práctica, yo os enviaré las lluvias a su tiempo, para que la tierra dé sus frutos y el árbol del campo su fruto. El tiempo de trilla alcanzará hasta la vendimia, y la vendimia hasta la siembra; comeréis vuestro pan hasta saciaros y habitaréis seguros en vuestra tierra. «Yo daré paz a la tierra y dormiréis sin que nadie perturbe vuestro sueño; haré desaparecer del país las bestias feroces, y la espada no traspasará vuestras fronteras. Perseguiréis a vuestros enemigos, que caerán ante vosotros a filo de espada. Cinco de vosotros perseguirán a cien, y cien de vosotros perseguirán a diez mil; vuestros enemigos caerán ante vosotros a filo de espada. «Yo me volveré hacia vosotros. Os haré fecundos, os multiplicaré y mantendré mi alianza con vosotros. Comeréis de la cosecha añeja y tendréis que tirar la añeja para dar cabida a la nueva. Estableceré mi morada en medio de vosotros y no os rechazaré.

ALELUYA. v/. (Se arrodillan) Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos el fuego de tu amor.

ORACIÓN. Haz, te pedimos, Dios todopoderoso, que así como nos abstenemos de los manjares carnales, así también nos abstengamos de los vicios que nos acosan. Por nuestro Señor…
5ª LECCION DEL PROFETA DANIEL 3, 47-51
En aquellos días el ángel del Señor bajó al horno junto a Azarías y sus compañeros, expulsó las llamas de fuego fuera del horno e hizo que una brisa refrescante recorriera el interior del horno. Las llamas se elevaban cuarenta y nueve codos por encima del horno y, al extenderse, abrasaron a los caldeos que se encontraban junto al horno. Y ellos, el fuego no los tocó lo más mínimo, ni les causó ningún daño o molestia. Entonces los tres se pusieron a cantar a coro, glorificando y bendiciendo a Dios dentro del horno de esta manera:
Al final no se responde: Deo Grátias, sino en seguida

ALELUYA. v/. Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres, y digno de ser alabado por los siglos.

Se dice ahora el Gloria y Dominus Vobiscum.

COLECTA
Oh Dios, que mitigaste para los tres jóvenes los ardores del fuego; concede propicio que la llama de los vicios nos abrase a nosotros tus siervos. Por nuestro Señor…

EPÍSTOLA Romanos 5,1-5.
Hermanos: Justificados, pues, por la fe, mantengamos la paz con Dios mediante nuestro Señor Jesucristo,  por el cual así mismo, en virtud de la fe, tenemos cabida en esta gracia, en la cual permanecemos firmes, y nos gloriamos esperando la gloria de los hijos de Dios.  Y no nos gloriamos solamente en esto, sino también en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación ejercita la paciencia,  la paciencia sirve a la prueba de nuestra fe, y la prueba produce la esperanza,  esperanza que no burla; porque la caridad de Dios ha sido derramada en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que se nos ha dado.

ALELUYA, ALELUYA. v/. (Se arrodillan) Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos el fuego de tu amor.

SECUENCIA
   Ven, oh Espíritu Santo,
Y envía desde el cielo
De la Luz sacrosanta
Un puro rayo que penetre  el pecho.
   Ven, Padre de los pobres,
Ven, oh liberal Dueño
De dones celestiales;
Ven y alumbra las almas con tu fuego.
   Del pecho atribulado
Consolador excelso,
Y del alma afligida
Refugio suave y dulce refrigerio.
   Descanso en los trabajos,
En el bochorno intenso
De la aflicción alivio.
Y del llanto dulcísimo consuelo.
  ¡Oh bienaventurada
Luz de esplendor eterno,
Llena, llena a los fieles
Del corazón los más profundos senos.
   Sin ti solo es el hombre
La nada de que fue hecho;
Todo sin ti es la nada,
Pues sin ti nada hay santo, nada recto.
   Lava lo que esta inmundo,
Riega lo que está seco;
Y, medico divino,
Sana tú en mi lo mucho que hay enfermo.
   Doblega lo inflexible,
Y fomenta lo yerto
De mi amor; y a ti vuelva
Lo que en mi se desvía de tu centro.
   Dale al que en ti confía,
Da siempre a tu fiel siervo
De celestiales dones
El septenario número de efectos.
    Danos de las virtudes
El mérito y el premio;
Da salud a nuestra alma
Y danos, finalmente, gozo eterno. Amen. Aleluya

EVANGELIO Lucas 4,38-44.
En aquel tiempo,  saliendo Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón. Estaba la suegra de Simón con una fuerte calentura; y le suplicaron por su alivio.  Y él arrimándose a la enferma, mandó a la calentura que la dejase; y la dejó libre. Y levantándose entonces de la cama se puso a servirles.  Puesto el sol, todos los que tenían enfermos de varias dolencias, se los traían. Y él los curaba con poner sobre cada uno las manos.  De muchos salían los demonios gritando y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios; y con amenazas les prohibía decir que sabían que él era el Cristo.  Y partiendo luego que fue de día, se iba a un lugar desierto, y las gentes le anduvieron buscando, y no pararon hasta encontrarle; y hacían por detenerle, no queriendo que se apartase de ellos.  Mas él les dijo: Es necesario que yo predique también a otras ciudades la buena nueva del reino de Dios; pues para eso he sido enviado.  Y así andaba predicando en las sinagogas de Galilea.
Se dice Credo.

OFERTORIO    Salmo 87, 2-3
Señor, dios de mi salvación, día y noche yo te imploro: llegue, Señor a tu presencia mi oración, aleluya.

SECRETA
Para que nuestros ayunos te sean gratos, haz, Señor, te suplicamos, que por virtud de este sacramento podamos ofrecerte un corazón purificado. Por nuestro Señor…

PREFACIO
Realmente es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor: Que después de subir al Cielo, donde está sentado a tu derecha, ha derramado (en este día) sobre tus hijos adoptivos el Espíritu Santo que había prometido. Por eso con esta infusión de gozo el mundo entero desborda de alegría, y también los coros celestiales, los Ángeles y los Arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:

COMUNION    Juan 3, 8
El espíritu sopla donde quiere, y tú oyes su sonido, aleluya, aleluya: mas no sabes de donde sale o a donde va, aleluya, aleluya.

POSCOMUNION
Que tus santos misterios, Señor, nos enfervoricen y nos hagan gozar de su celebración y de sus frutos. Por nuestro Señor…

Transcripto por Dña. Ana María Galvez


QUATUOR  TEMPORUM
PENTECOSTES
Semiduplex
Statio ad S. Petrum
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   Introitus

Rom. 5, 5

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C
áritas Dei diffúsa est in córdibus nostris, allelúja : per inhabitántem Spíritum ejus in nobis, allelúja, allelúja. Ps. 102, 1. Bénedic, ánima mea, Dómino : et ómnia, quæ intra me sunt, nómini sancto ejus. V/. Glória Patri. Cáritas.
Post Kýrie, eléison dicitur Orémus tantum, sine Flectámus génua, et similiter ad Orationes sequentes.
Oratio
M
éntibus nostris, quaésumus, Dómine, Spíritum Sanctum benígnus infúnde : cujus et sapiéntia cónditi sumus, et providéntia gubernámur. Per Dóminum… in unitáte ejúsdem.
Léctio Joélis Prophétæ
Joël. 2, 28-32
H
æc dicit Dóminus Deus : Effúndam Spíritum meum super omnem carnem : et prophetábunt fílii vestri et fíliæ vestræ : senes vestri sómnia somniábunt, et júvenes vestri visiónes vidébunt. Sed et super servos meos et ancíllas in diébus illis effúndam Spíritum meum. Et dabo prodígia in cælo et in terra, sánguinem et ignem et vapórem fumi. Sol convertétur in ténebras et luna in sánguinem : ántequam véniat dies Dómini magnus, et horríbilis. Et erit : omnis, qui invocáverit nomen Dómini, salvus erit.
Allelúja. V/. Joann. 6, 64. Spíritus est, qui vivíficat : caro autem non prodest quidquam.
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   Orémus.

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I
llo nos igne, quaésumus, Dómine, Spíritus Sanctus inflámmet : quem Dóminus noster Jesus Christus misit in terram, et vóluit veheménter accéndi : Qui tecum… in unitáte ejúsdem.
Léctio libri Levítici
Levit. 23, 9-11, 15-17 et 21
I
n diébus illis : Locútus est Dóminus ad Móysen, dicens : Lóquere fíliis Israël, et dices ad eos : Cum ingréssi fuéritis terram, quam ego dabo vobis, et messuéritis ségetem, ferétis manípulos spicárum, primítias messis vestræ ad sacerdótem : qui elevábit fascículum coram Dómino, ut acceptábile sit pro vobis, áltero die sábbati, et sanctifcábit illum. Numerábitis ergo ab áltero die sábbati, in quo obtulístis manípulum primitiárum, septem hebdómadas plenas, usque ad álteram diem expletiónis hebdómadæ séptimæ, id est, quinquagínta dies : et sic offerétis sacrifícium novum Dómino ex ómnibus habitáculis vestris, panes primitiárum duos de duábus décimis símilæ fermentátæ, quos coquétis in primítias Dómini. Et vocábitis hunc diem celebérrimum atque sanctíssimum : omne opus servíle non faciétis in eo. Legítimum sempitérnum erit in cunctis habitáculis et generatiónibus vestris : dicit Dóminus omnípotens.
Allelúja. V/. Job 26, 13Spíritus ejus ornávit cælos.
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   Orémus.

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D
eus, qui, ad animárum medélam, jejúnii devotióne castigári córpora præcepísti : concéde nobis propítius; et mente et córpore tibi semper esse devótos. Per Dóminum.
Léctio libri Deuteronómii
Deut. 26, 1-11
I
n diébus illis : Dixit Móyses fíliis Israël : Audi, Israël, quæ ego præcípio tibi hódie. Cum intráveris terram, quam Dóminus, Deus tuus, tibi datúrus est possidéndam, et obtinúeris eam atque habitáveris in ea : tolles de cunctis frúgibus tuis primítias, et pones in cartállo, pergésque ad locum, quem Dóminus, Deus tuus, elégerit, ut ibi invocétur nomen ejus : accedésque ad sacerdótem, qui fúerit in diébus illis, et dices ad eum : Profíteor hódie coram Dómino, Deo tuo, qui exaudívit nos, et respexit humilitátem nostram et labórem atque angústiam : et edúxit nos de Ægýpto in manu forti et bráchio exténto, in ingénti pavóre, in signis atque porténtis : et introdúxit ad locum istum, et trádidit nobis terram lacte et melle manántem. Et idcírco nunc óffero primítias frugum terræ, quam Dóminus dedit mihi. Et dimíttes eas in conspéctu Dómini, Dei tui, et adoráto Dómino, Deo tuo. Et epuláberis in ómnibus bonis, quæ Dóminus, Deus tuus, déderit tibi.
Allelúja. V/. Act. 2, 1. Cum compleréntur dies Pentecóstes, erant omnes páriter sedéntes.
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   Orémus.

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P
ræsta, quaésumus, omnípotens Deus : ut, salutáribus jejúniis erudíti, ab ómnibus etiam vítiis abstinéntes, propitiatiónem tuam facílius impetrémus. Per Dóminum.
Léctio libri Levítici
Levit. 26, 3-12
I
n diébus illis : Dixit Dóminus ad Móysen : Lóquere fíliis Israël, et dices ad eos : Si in præcéptis meis ambulavéritis, et mandáta mea custodiéritis et fecéritis ea, dabo vobis plúvias tempóribus suis, et terra gignet germen suum, et pomis árbores replebúntur. Apprehéndet méssium tritúra vindémiam, et vindémia occupábit seméntem : et comedétis panem vestrum in saturitáte, et absque pavóre habitábitis in terra vestra. Dabo pacem in fínibus vestris : dormiétis, et non erit, qui extérreat. Auferam malas béstias, et gládius non transíbit términos vestros. Persequémini inimícos vestros, et córruent coram vobis. Persequéntur quinque de vestris centum aliénos et centum de vobis decem mília : cadent inimíci vestri gládio in conspéctu vestro. Respíciam vos et créscere fáciam : multiplicabímini, et firmábo pactum meum vobíscum. Comedétis vetustíssima véterum, et vétera novis superveniéntibus projiciétis. Ponam tabernáculum meum in médio vestri, et non abjíciet vos ánima mea. Ambulábo inter vos, et ero Deus vester, vosque éritis pópulus meus : dicit Dóminus omnípotens.
Allelúja. (Hic genuflectitur.) V/. Veni, Sancte Spíritus, reple tuórum corda fidélium : et tui amóris in eis ignem accénde.
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   Orémus.

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P
ræsta, quaésumus, omnípotens Deus : sic nos ab épulis carnálibus abstinére; ut a vítiis irruéntibus páriter jejunémus. Per Dóminum.
Léctio Daniélis Prophétæ
Dan. 3, 47-51
I
n diébus illis : Angelus Dómini descéndit cum Azaría et sóciis ejus in fornácem : et excússit fammam ignis de fornáce, et fecit médium fornácis ventum roris flantem. Flamma autem effundebátur fornácem cúbitis quadragínta novem : et erúpit, et incéndit, quos répperit juxta fornácem de Chaldaéis, minístros regis, qui eam incendébant. Et non tétigit eos omníno ignis, neque contristávit, nec quidquam moléstiæ íntulit. Tunc hi tres quasi ex uno ore laudábant, et glorificábant, et benedicébant Deum in fornáce, dicéntes :
Hic non respondetur Deo grátias.
Allelúja. V/. Ibid., 52. Benedíctus es, Dómine, Deus patrum nostrórum, et laudábilis in saécula.
Finito Versu dicitur Glória in excélsis. Deinde
V/. Dóminus vobíscum,
R/. Et cum spíritu tuo.
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D
eus, qui tribus púeris mitigásti flammas ígnium : concéde propítius; ut nos fámulos tuos non exúrat flamma vitiórum. Per Dóminum.
Altera Oratio, ut supra.
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli
ad Romános
            Rom. 5, 1-5
F
ratres : Justificáti ex fide, pacem habeámus ad Deum per Dóminum nostrum Jesum Christum : per quem et habémus accéssum per fidem in grátiam istam in qua stamus, et gloriámur in spe glóriæ filiórum Dei. Non solum autem, sed et gloriámur in tribulatiónibus : sciéntes, quod tribulátio patiéntiam operátur, patiéntia autem probatiónem, probátio vero spem, spes autem non confúndit : quia cáritas Dei diffúsa est in córdibus nostris per Spíritum Sanctum, qui datus est nobis.
Tractus. Ps. 116, 1-2. Laudáte Dóminum, omnes gentes : et collaudáte eum, omnes pópuli. V/.Quóniam confirmáta est super nos misericórdia ejus : et véritas Dómini manet in ætérnum.
Sequentia
V
eni, Sancte Spíritus, et emítte caélitus lucis tuæ rádium.
Veni, Pater páuperum; veni, dator múnerum, veni, lumen córdium.
Consolátor óptime, dulcis hospes ánimæ, dulce refrigérium.
In labóre réquies, in æstu tempéries, in fletu solátium.
O lux beatíssima, reple cordis íntima tuórum fidélium.
Sine tuo númine, nihil est in hómine, nihil est innóxium.
Lava quod est sórdidum, riga quod est áridum, sana quod est sáucium.
Flecte quod est rígidum, fove quod est frígidum, rege quod est dévium.
Da tuis fidélibus, in te confidéntibus, sacrum septenárium.
Da virtútis méritum, da salútis éxitum, da perénne gáudium. Amen.
In fine non dicitur Allelúja.
Sequéntia sancti Evangélii secúndum
Lucam
                     Luc. 4, 38-44
I
n illo témpore : Surgens Jesus de synagóga, introívit in domum Simónis. Socrus autem Simónis tenebátur magnis fébribus : et rogavérunt illum pro ea. Et stans super illam, imperávit febri : et dimísit illam. Et contínuo surgens, ministrábat illis. Cum autem sol occidísset, omnes qui habébant infírmos váriis languóribus, ducébant illos ad eum. At ille síngulis manus impónens, curábat eos. Exíbant autem dæmónia a multis clamántia et dicéntia : Quia tu es Fílius Dei : et íncrepans non sinébat ea loqui, quia sciébant ipsum esse Christum. Facta autem die egréssus ibat in desértum locum, et turbæ requirébant eum, et venérunt usque ad ipsum : et detinébant illum, ne discéderet ab eis. Quibus ille ait : Quia et áliis civitátibus opórtet me evangelizáre regnum Dei : quia ideo missus sum. Et erat praédicans in synagógis Galilaéæ.
Credo.
Offertorium. Ps. 87, 2-3. Dómine, Deus salútis meæ, in die clamávi et nocte coram te : intret orátio mea in conspéctu tuo, Dómine, allelúja.
Secreta
U
t accépta tibi sint, Dómine, nostra jejúnia : præsta nobis, quaésumus; hujus múnere sacraménti purificátum tibi pectus offérre. Per Dóminum.
Altera Secreta, ut supra.
Præfatio, Communicántes et Hanc ígitur, ut in die Pentecostes supra.
Communio. Joann. 3, 8. Spíritus ubi vult, spirat : et vocem ejus audis, allelúja, allelúja : sed nescis, unde véniat aut quo vadat, allelúja, allelúja, allelúja.
Postcommunio
P

raébeant nobis, Dómine, divínum tua sancta fervórem : quo eórum páriter et actu delectémur et fructu. Per Dóminum.