martes, 6 de noviembre de 2018

Vº domingo despúes de Epifanía transferido



Vº DOMINGO DESPUÉS DE EPIFANÍA TRASNFERIDO
II clase, verde
Gloria, Credo y prefacio de la Santísima Trinidad

Dos semillas, dos cosechas.  A la clara luz del sol de la verdad, siembra Jesús el amor y la virtud, grano excelente de cosechas celestes;  en la noche solapada de la mentira, Satanás siembra el vicio y el odio, cizaña del fuego infernal.
El demonio, autor del mal, siembra por la noche en el campo del padre de familia la cizaña, que nacerá con el trigo. A su tiempo se hará la necesaria separación. Si la cizaña crece, se la arrojará al fuego; pero hay que aguardar a la siega. Tal es la disposición providencial de Dios: la separación de malos y buenos está reservada  para el fin de los tiempos.
El juicio pertenece a Dios y Dios puede aguardar. Puede retrasar siglos el día de la cuenta, que no faltará. Por lo que a nosotros concierne, seamos bondadosos, dulces y pacientes con todos los hombres, cualesquiera que sean. Este deber es tanto mayor cuanto que, admitidos a la paz de Cristo, nos hemos beneficiado de su misericordia. San Pablo nos lo recuerda como un motivo de alegría, pero también como una exigencia de caridad impuesta al cristiano. Esta caridad paciente no implica, en verdad, ninguna especie de presunción o de abandono; más bien es el resultado de una voluntad perseverante en el bien. En seres débiles que tienen constante necesidad de perdón y de ayuda divina, ello no es orgullo ni presunción; sino humilde conciencia del deber de amar y perdonar, como Dios les perdona y ama.
...
Con estas reflexiones, el divino Maestro invita a reconocer ante todo la primacía de Dios Padre: donde no está, no puede haber nada bueno. Es una prioridad decisiva para todo. Reino de los cielos significa, precisamente, señorío de Dios, y esto quiere decir que su voluntad debe ser asumida como el criterio-guía de nuestra existencia. El tema contenido en el Evangelio de este domingo es precisamente el Reino de los cielos. El “cielo” no debe ser entendido sólo en el sentido de esa altura que está encima de nosotros, pues ese espacio infinito posee también la forma de la interioridad del hombre. Jesús compara el Reino de los cielos con un campo de trigo para darnos a entender que dentro de nosotros se ha sembrado algo pequeño y escondido, que sin embargo tiene una fuerza vital que no puede suprimirse. A pesar de los obstáculos, la semilla se desarrollará y el fruto madurará. Este fruto será bueno sólo si se cultiva el terreno de la vida según la voluntad divina. Por eso, en la parábola de la cizaña (Mateo 13,24-30), Jesús advierte que, después de la siembra del dueño, “mientras todos dormían”, aparece “su enemigo”, que siembra la cizaña. Esto significa que tenemos que estar preparados para custodiar la gracia recibida desde el día del bautismo, alimentando la fe en el Señor, que impide que el mal eche raíces. San Agustín, comentando esta parábola, observa que “primero muchos son cizaña y luego se convierten en grano bueno”. Y agrega: “si éstos, cuando son malos, no fueran tolerados con paciencia, no lograrían el laudable cambio” (Quaest. septend. in Ev. sec. Matth., 12, 4: PL 35, 1371). Benedicto XVI, 17 de julio de 2011


TEXTOS DE LA SANTA MISA

Introito. Jer. 29, 11, 12 y 14. -Dice el Señor: Yo tengo designios de paz sobre vosotros, y no de aflicción; me invocaréis y Yo os escucharé; os haré volver del cautiverio y os reuniré de todos los lugares adonde os había desterrado. Salmo. 84, 2.- Habéis bendecido, Señor, vuestra tierra; habéis acabado con el cautiverio de Jacob. Gloria al Padre...

Oración. - Te rogamos, Señor, guardes a tu familia con una continua piedad, para que sea siempre por ti defendida, pues se apoya en la sola esperanza de la gracia celestial. Por nuestro Señor Jesucristo.

Epístola. Col. 3.12-17.-  “Así como el Señor os perdona, así también perdonad vosotros.” Ésta es la gran ley de la caridad; puede tener ciertamente otros motivos, pero ninguno tan esencial ni tan convincente.
Hermanos: Como escogidos que sois de Dios, santos y amados, revestíos de entrañas de misericordia, de benignidad, humildad, modestia, paciencia: sufríos unos a otros y perdonaos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor os ha perdonado, así también hacedlo vosotros. Mas, sobre todo esto, tened caridad, que es el vínculo de perfecta perfección. Y triunfe vuestros corazones la paz de Cristo, a la que fuisteis llamados para formar un solo cuerpo. Sed agradecidos. La palabra de Cristo, more en vosotros abundantemente con toda sabiduría; enseñaos y amonestaos unos a otros, con salmos, himnos y cánticos espirituales, y cantad de corazón a Dios dándole gracias. Cualquier cosa que hagáis, sea de palabra o de obra, hacedlo todo en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, dando gracias a Dios Padre por medio de Jesucristo Señor nuestro.

Gradual. Sal. 43, 8-9. -Nos salvaste, Señor, de nuestros enemigos, humillaste a los que nos aborrecen. Todos los días nos glori­amos en el Señor, siempre damos gracias a tu nombre.

Aleluya. Sal. 129,1.- Aleluya, aleluya. Desde lo hondo a ti grito, Señor; Señor, escucha mi voz. Aleluya.

Evangelio. Mat. 13.24-30.-  En el campo de las almas, puede convertirse la cizaña en trigo por la acción de la gracia de Dios. La paciencia divina espera la conversión de los pecadores.
En aquel tiempo: Dijo Jesús a las turbas esta parábola: Es semejante el reino de los cielos a un hombre que sembró buena simiente en su campo. Y mientras dormían los hombres, vino cierto enemigo suyo y sembró cizaña en medio del trigo Y llegándose los criados del padre, le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? Pues ¿Cómo tiene cizaña? Contestóles: Algún enemigo mío ha hecho esto. Replicaron los criados: ¿Quieres que vayamos a recogerla? No, les respondió, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis con ella el trigo, Dejad crecer uno y otra hasta la siega; que al tiempo de siega diré a los segadores: Coged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla; mas el trigo guardadlo en mi granero.—Credo.

Ofertorio. Ps. 129, 1-2. -Desde lo más íntimo de mi corazón clamé a Vos, oh se­ñor; oíd benignamente mis oraciones, Dios mío; porque a Vos llamé desde lo más ínti­mo, Señor.

Secreta. - Te ofrecemos, Señor, hostias de propiciación, para que perdones misericordioso nuestras culpas, y dirijas tú mismo   nuestros vacilantes corazones. Por nuestro S. J. C.

Prefacio de la Santísima Trinidad.- En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confe­sando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz. Santo…

Comunión. Marc. 11, 24. -En verdad os aseguro que cuantas cosas pidiereis en la oración, tened viva fe de conseguirlas y se os concederán.

Poscomunión. - Te rogamos, ¡oh Dios omnipotente!, nos concedas la gracia de conseguir el efecto de aquel don saludable, cuya prenda hemos recibido por estos misterios. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
PARTITURAS Y GRABACIONES DE LOS PROPIOS
COMENTARIO CARD. SCHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA VIDEO

COMENTARIOS AL EVANGELIO 

Homilía de maitines LOS HEREJES PUEDEN SER LLAMADOS HIJOS MALOS
SÉ BUEN CRISTIANO PARA CONVENCER AL PAGANO DIFAMADOR. San Agustín
COEXISTENCIA DE BUENOS Y MALOS. SE TÚ BUEN CRISTIANO Y CONVENCERÁS AL PAGANO CALUMNIADOR. San Agustín
“DIOS SEMBRÓ SEMILLA BUENA”. Homilía del domingo 8 de noviembre

PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECCIONES
GRABACIÓN DE LAS LECTURAS


TEXTOS EN LATÍN
Dóminica Quinta quæ superfuit post EpiphaniamII classis
Introitus: Jerem. xxix: 11, 12, et 14
Dicit Dóminus: Ego cógito cogitatiónes pacis et non adflictiónis. Invocábitis me et Ego exáudiam vos et redúcam captivitátem vestram de cunctis locis. [Ps. lxxxiv: 2] Benedixísti, Dómine, terram tuam: avertísti captivitátem Jacob. Gloria Patri. Dicit Dóminus.
Oratio:
Famíliam tuam, quǽsumus, Dómine, contínua pietáte custódi: ut quæ in sola spe grátiæ cæléstis innítitur, tua semper protectióne muniátur. Per Dóminum.

Ad Colossenses iii: 12-17
    Léctio Epistolæ beáti Pauli Apóstoli ad Colossenses:
Fratres: Indúite vos ergo sicut elécti Dei sancti et dilécti víscera misericórdiæ, benignitátem, humilitátem, modéstiam, patiéntiam: subportántes ínvicem, et donántes vobismetípsis si quis advérsus áliquem habet queréllam: sicut et Dóminus donávit vobis, ita et vos. Super ómnia autem hæc, caritátem habéte, quod est vínculum perfectiónis: et pax Christi exúltet in córdibus vestris, in qua et vocati estis in uno córpore: et grati estóte. Verbum Christi hábitet in vobis abundánter, in omni sapiéntia, docéntes, et commonéntes vosmetípsos psalmis, hymnis, et cánticis spiritálibus, in grátia cantántes in córdibus vestris Deo. Omne quodcúmque fácitis in verbo aut in ópere, ómnia in nómine Dómini Jesu Christi, grátias agéntes Deo et Patri per Jesum Christum Dóminum nostrum.
Graduale: Ps. xliii: 8-9
Liberásti nos, Dómine, ex adfligéntibus nos: et eos qui nos odérunt confudísti. In Deo laudábimur tota die et in nómine tuo confitébimur in sǽcula.
Allelúia, allelúia. [Ps.cxxix: 1-2] De profúndis clamávi ad te, Dómine; Dómine, exáudi oratiónem meam. Allelúia
Matthew xiii: 24-30 
         Sequéntia sancti Evangélii secúundum Matthæum.
In illo tempore: Dixit Jesus turbis parábolam hanc: Símile factum est regnum cælórum hómini, qui seminávit bonum semen in agro suo. Cum autem dormírent hómines, venit inimícus eius, et superseminávit zizánia in médio trítici, et ábiit. Cum autem crevísset herba, et fructum fecísset, tunc apparuérunt et zizánia. Accedéntes autem servi patris familias, dixérunt ei: " Dómine nonne bonum semen seminásti in agro tuo? Unde ergo habet zizánia?" Et ait illis: " Inimícus homo hoc fecit." Servi autem dixérunt ei: "Vis, imus, et collígimus ea?" Et ait "Non: ne forte colligéntes zizánia, eradicétis simul cum eis et tríticum. Sínite útraque créscere usque ad messem, et in témpore messis dicam messóribus: 'Collígite primum zizánia, et alligáte ea fascículos ad comburéndum, tríticum autem congregáte in hórreum meum.'"
Credo.
Offertorium: Ps.cxxix: 1-2
De profúndis clamávi ad te, Dómine; Dómine, exáudi oratiónem meam. De profúndis clamávi ad te, Dómine.
Secreta:
Hóstias tibi, Dómine, placatiónis offérimus: ut et delicta nostra miserátus absólvas, et nutántia corda tu dírigas. Per Dóminum.

Communio: Marc xi: 24
Amen dico vobis, quidquid orántes pétitis, crédite quia accipiétes, et fiet vobis.
Postommunio: 

Quǽsumus, omnípotens Deus: ut illius salutáris capiámus efféctum, cujus per hæc mystéria pignus accépimus. Per Dóminum.

sábado, 3 de noviembre de 2018

IV domingo después de Epifanía -transferido-


IV DOMINGO DESPUES DE EPIFANÍA -transferido-
II clase, verde
Gloria, Credo y prefacio de la Trinidad

¡Señor, sálvanos, que perecemos!... Se levantó entonces Jesús e imperó al viento y al mar, y siguió una gran bonanza.
Mientras el evangelio manifiesta la divinidad de Jesús y reclama de nuestra parte una fe cada vez mayor en su divino poder, las oraciones subrayan nuestra humana debilidad. Imploran la ayuda necesaria para continuar siendo lo que debemos ser, para sostener nuestra vida sobrenatural y purificarnos del pecado. Desde la barca de los apóstoles, Jesús, con un gesto soberano, calma las olas en­furecidas; su presencia en nuestra vida trae la calma y la seguridad.
La epístola continúa exponiendo las enseñanzas de san Pablo sobre los deberes del cristiano. Con respecto al prójimo, se resumen en la caridad. Nunca amaremos verdaderamente a los demás si no observamos las disposiciones que regulan nuestras relaciones con ellos. Amar al prójimo es cumplir toda la ley.  Jesús calma la tempestad... Que no tenga que reprocharnos, como a sus discípulos, de ser ¡Hombres de poca fe!

TEXTOS DE LA SANTA MISA

INTROITO Jer. 29, 11, 12 y 14. Salmo. 84, 2.
Dicit Dóminus: Ego cógito cogitatiónes pacis et non afflictiónis. Invocábitis me et Ego exáudiam vos et redúcam captivitátem vestram de cunctis locis. V/.  Benedixísti, Dómine, terram tuam: avertísti captivitátem Jacob. Gloria Patri. Dicit Dóminus. V/.  Glória Patri.
Dice el Señor: Yo tengo designios de paz sobre vosotros, y no de aflicción; me invocaréis y Yo os escucharé; os haré volver del cautiverio y os reuniré de todos los lugares adonde os había desterrado. V/. - Habéis bendecido, Señor, vuestra tierra; habéis acabado con el cautiverio de Jacob. V/. Gloria.

COLECTA
Deus, qui in tantis perículis constitútos, pro humána scis fragilitáte non posse subsístere: da nobis salútem mentis et córporis; ut ea, quæ pro peccátis nostris pátimur, te adjuvánte vincámus. Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum, qui tecum vívit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sæcula sæculórum. Amen.
Oh Dios, que conocéis nuestra fragilidad y sabéis que no podemos resistir entre tantos peligros como nos cercan; concedednos la salud de alma y cuerpo, para que venzamos, con vuestra asistencia, los males que padecemos por nuestros pecados. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

EPISTOLA  Rom. 13, 8-10.
LÉCTIO EPISTOLÆ BEÁTI PAULI APÓSTOLI AD ROMANOS
Fratres: Némini quidquam debeátis, nisi ut invicem diligátis: qui enim díligit próximum, legem implévit. Nam: non adulterábis: Non occídes: Non furáberis: Non falsum testimónium dices: Non concupísces: et si quod est aliud mandátum in hoc verbo instaurátur: Díliges próximum tuum sicut teípsum. Diléctio próximum malum non operátur. Plenitúdo ergo legis est diléctio
LECTURA DE LA CARTA DEL APOSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS
Hermanos: Con nadie tengáis deudas, más que la del amor mutuo; porque el que ama al otro, ha cumplido la ley. De hecho, el "no adulterarás, no matarás, no robarás, no codiciarás" y cualquier otro mandamiento, se resumen en esta regla: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". El amor no hace el mal al prójimo. Por eso, la plenitud de la ley es el amor.

GRADUALE Sal. 43, 8-9. Sal. 129,1
Liberásti nos, Dómine, ex affligéntibus nos: et eos qui nos odérunt confudísti. V/. In Deo laudábimur tota die et in nómine tuo confitébimur in sǽcula.
Alleluia, alleluia. V/. .- De profúndis clamávi ad te, Dómine; Dómine, exáudi oratiónem meam. Alleluia.
Nos salvaste, Señor, de nuestros enemigos, humillaste a los que nos aborrecen. V/. Todos los días nos glori­amos en el Señor, siempre damos gracias a tu nombre.
Aleluya. Aleluya. V/. Desde lo hondo a ti grito, Señor; Señor, escucha mi voz. Aleluya.

EVANGELIO  Mat. 8, 23-27.
Sequéntia sancti Evangélii secúundum Matthæum.
In illo tempore: Ascendénte Jesu in navículam, secúti sunt eum discípuli ejus: et ecce motus magnus factus est in mari, ita ut navícula operirétur flúctibus, ipse vero dormiébat. Et accessérunt ad eum discípuli ejus, et suscitavérunt eum, dicéntes: "Dómine, salva nos, perímus!" Et dicit eis Jesus: "Quid tímidi estis, módicæ fidei?" Tunc surgens, imperávit ventis et mari, et facta est tranquíllitas magna. Porro hómines miráti sunt, dicéntes: "Qualis est hic, quia venti et mare obédiunt ei?"
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. De pronto se levantó un temporal tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; pero él estaba dormido. Se le acercaron los discípulos y lo despertaron gritándole: ¡Señor, sálvanos, que nos hundimos! Él les dice: ¿Por qué sois tan cobardes, hombres de poca fe? Entonces se puso en pie, increpó a los vientos y al lago y vino una gran calma. Ellos se preguntaban admirados: ¿Quién es este hombre, que hasta los vientos y las aguas le obedecen?

OFERTORIO  Sal 129, 1-2
De profúndis clamávi ad te, Dómine; Dómine, exáudi oratiónem meam. De profúndis clamávi ad te, Dómine.
Desde lo más íntimo de mi corazón clamé a Vos, oh Señor; oíd benignamente mis oraciones, Dios mío; porque a Vos llamé desde lo más íntimo, Señor.

SECRETA
Concede, quǽsumus, omnípotens Deus: ut hujus sacrifícii munus oblátum, fragilitátem nostram ab omni malo purget semper, et múniat. Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum, qui tecum vívit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus,
Oh Dios omnipotente, os rogamos nos concedáis que el don de este sacrificio que os presentamos, nos purifique siempre de toda mancha y proteja nuestra debilidad. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios.


PREFACIO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes::
Realmente es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios Todopoderoso y eterno: Que con tu Único Hijo y el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor; no una sola persona, sino tres Personas en una sola naturaleza. Y lo que creemos de tu gloria, porque Tú lo revelaste, lo afirmamos también de tu Hijo, y también del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De modo que al proclamar nuestra fe en la verdadera y eterna divinidad, adoramos tres Personas distintas, de única naturaleza e iguales en su dignidad; A quien alaban los Ángeles y los Arcángeles y todos los coros celestiales, que no cesan de aclamare con una sola voz:






















ANTÍFONA DE COMUNIÓN    Marc. 11, 24.
Amen dico vobis, quidquid orántes pétitis, crédite quia accipiétes, et fiet vobis.
En verdad os aseguro que cuantas cosas pidiereis en la oración, tened viva fe de conseguirlas y se os concederán.


  


ORACIÓN POSTCOMUNIÓN
Munera tua nos, Deus, a delectatiónibus terrénis expédiant: et cæléstibus semper instáurent aliméntis. Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum, qui tecum vívit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sæcula sæculórum. Amen..
Despéguennos, Señor, vuestros dones de los placeres terrenos, y refuércennos siempre con el manjar divino. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén









COMENTARIO CARD. SCHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA
PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS

GRABACIONES DE LAS LECTURAS
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Epístola
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  Evangelio
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martes, 30 de octubre de 2018

CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS. 2 de noviembre


Conmemoración de los fieles difuntos -2 de noviembre- (primera misa)
Conmemoración de todos los fieles difuntos -2 de noviembre- (segunda misa)
Conmemoración de todos los fieles difuntos -2 de noviembre- (tercera misa)
 - Guía de los fieles para la Misa Cantada de Requiem

COMENTARIOS AL EVANGELIO
EL SEPELIO Y LAS ORACIONES COMO TESTIMONIO DE FE
LA RESURRECCIÓN DE LOS CUERPOS. San Agustín
CUANTO MÁS DIFERÍS DEJAR EL PECADO, EN MAYOR IMPOSIBILIDAD OS PONÉIS DE SALIR DE ÉL. San Juan María Vianney
EL BIEN Y EL MAL QUE CADA UNO REALIZA TAMBIÉN AFECTA SIEMPRE A LOS DEMÁS. Benedicto XVI



Solemnidad de Todos los Santos

SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS
I clase, blanco
Gloria, Credo y prefacio común

La Iglesia, que en el transcurso del año va celebrando una por una las fiestas de sus santos, los reúne hoy a todos en una fiesta común. Además de los que puede llamar con su nombre, evoca en una grandiosa visión a toda una muchedumbre incontable de Santos «de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, de pie ante el trono y ante el cordero, revestidos de blancas vestiduras y con palmas en la mano», que aclaman al que con su sangre los ha rescatado.
La fiesta de Todos los Santos ha de colmarnos de una gran esperanza. Entre los santos del cielo hay algunos a quienes hemos conocido. Todos han vivido en la tierra una vida semejante a la nuestra. Bautizados, marcados con el sello de la fe, fieles a las enseñanzas de Cristo, nos han precedido en la patria celestial y nos invitan a reunirnos con ellos. El evangelio de las bienaventuranzas, al mismo tiempo que proclama su felicidad, nos muestra el camino que han seguido; no hay, ciertamente, ningún otro que nos lleve a donde ellos están.
La «conmemoración de todos los Santos» se comenzó a celebrar en Oriente. En el siglo VIII se la encuentra ya en Occidente en diferentes fechas. El martirologio romano elogia al papa Gregorio IV (827 – 844) por haberla extendido a toda la cristiandad; parece, sin embargo, que el papa Gregorio III (731-744) le había precedido en esta decisión. Por otra parte, en Roma se celebraba ya el 13 de mayo la dedicación de la basílica de Santa María y de todos los mártires; es decir, del Panteón, templo de Agripa, dedicados a todos los dioses del paganismo, al cual había hecho trasladar el papa Bonifacio IV numerosas osamentas de las catacumbas. Esto explica por qué tantos textos de la misa de hoy han sido tomados de la liturgia de los mártires. El papa Gregorio VII trasladó el aniversario de esta dedicación al 1º de noviembre.

TEXTOS DE LA SANTA MISA

Introito.- Sal 32,1.- Gocémonos todos en el Señor, celebarndo esta fiesta en honor de todos los santos, de cuya solemnidad se alegran los ángeles y aclaman al Hijo de Dios. Salmo. Regocijaos, justos, en el Señor; a los rectos compete la alabanza. V/. Gloria al Padre. 

Colecta.- Omnipotente y sempiterno Dios, que nos has dado celebrar en una misma solemnidad los méritos de todos sus santos; te rogamos, por la intercesión multiplicada de los mismos, nos concedas la anhelada abundancia de tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo.  

Epistola.- Apoc. 7, 2-12. La cifra de ciento cuarenta y cuatro mil (el cuadrado de doce multiplicado por mil) simboliza la multitud de los fieles de Cristo; la muchedumbre de la que se trata despues, con vestiduras blancas y la palma en sus manos.

En aquellos días, yo, Juan, vi subir del oriente a un ángel que llevaba el sello de Dios vivo, el cual púsose a gritar con voz poderosa a los cuatro ángeles a quienes se les ha dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, y les dijo: no hagáis mal a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos puesto la señal en la frente a los siervos de nuestro Dios. Y oí la enumeración de los que estaban señalados: ciento cuarenta y cuatro mil, de todas las tribus de los hijos de Israel. De la tribu de Judá estaban señalados doce mil; de la tribu de Rubén, doce mil; de la tribu de Gad, doce mil; de la tribu de Aser, doce mil; de la tribu de Neftalí, doce mil; de la tribu de Manasés, doce mil; de la tribu de Simeón, doce mil; de la tribu de Leví, doce mil; de la tribu de Isacar, doce mil; de la tribu de Zabulón, doce mil; de la tribu de José, doce mil; de la tribu de Benajamín, doce mil estaban señalados. Después de esto, vi aparecer una muchedumbre innumerable, que nadie podía enumerar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, que permanecían ante el trono y ante el Cordero, revestidos de blancas vestiduras y con palmas en las manos. Y exclamaban con poderosa voz: Victoria a nuestro Dios, que está sentado en el trono, y al Cordero. Y todos los ángeles permanecían en círculo alrededor del trono, de los ancianos y de los cuatro animales y cayeron luego sobre sus rostros ante el trono y se postraron ante Dios, diciendo: Amén, bendición, gloria y sabiduría y acción de gracias; honor y poderío y fortaleza a nuestro Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Gradual.- Salm 33, 10.11 .Temed al Señor, todos vosotros sus santos ; porque nada faltará a los que le temen. Los que buscan al Señor no carecerán de bien alguno.

Aleluya, aleluya.- Mat 11, 28. Venid a mí todos los que os encontráis fatigados y agobiados; y yo os aliviaré. Aleluya.

Evangelio.- Mat 5, 1-12. He aquí delineado por el mismo Cristo el ideal de la perfección cristiana. Dejándose conducir por la gracia de Dios según este ideal es como se camina hacia el cielo.
En aquel tiempo: Viendo Jesús a las turbas, subióse a un monte y como se hubo sentado, se le acercaron sus discípulos. Abriendo entonces su boca, les enseñaba diciendo: Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los manos, porque ellos poseerán la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que hacen obra de paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando os ultrajen y os persgan y digan todo mal contra vosotros por mi causa. Gozaos entonces y alborozaos, porque es grande vuestra recompensa en los cielos.

Ofertorio.-Sab. 3, 1-3. Las almas de los justos están en las manos de Dios y nos les tocará el tormento alguno ; a los ojos de los insensatos pareció que morían, mas ellos descansen en paz, aleluya. 

Secreta. Te ofrecemos, Señor, los dones de nuestra devoción: que ellos te sean gratos por el honor que rinden a todos los santos y para nosotros se conviertan, por tu misericordia, en fuente de salvación. Por nuestro Señor Jesucristo.  

Comunión.- Mt 5, 8-10. Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios; bienaventurados los q hacen obra de paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios; bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

Poscomunión.- Te rogamos, Señor, concedas a los pueblos que en ti creen la gracia de celebrar con alegría la fiesta de todos los santos y contar con la perpetua protección de sus plegarias. Por nuestro Señor Jesucristo.

PARTITURAS Y GRABACIONES DE LOS PROPIOS
COMENTARIO CARD. SCHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA VIDEO


COMENTARIOS AL EVANGELIO
Homilía de maitines POR MEDIO DE SU HIJO DIO PRECEPTOS MAYORES San Agustín
HAY QUE CONSIDERAR CON MUCHA DILIGENCIA ESTE NÚMERO DE LAS SENTENCIAS. San Agustín
LOS QUE GUARDAN LOS MANDAMIENTOS DE DIOS, ESTÁN MÁS PRÓXIMOS AL VERBO Y SON LLAMADOS PARA QUE SE APROXIMEN TODAVÍA MÁS. Orígenes
LA PUREZA: SIN ELLA NADIE VERÁ A DIOS. San Juan María Vianney
EN LOS SANTOS VEMOS LA VICTORIA DEL AMOR benedicto XVI
LOS SANTOS Y LA INTERPRETACIÓN DE LA ESCRITURA Reflexión diaria acerca de la Palabra de Dios.

PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
GRABACIONES DE LAS LECTURAS
Epístola
Evangelio
I y II VÍSPERAS CANTADAS (folleto bilingüe)

TEXTOS EN LATÍN
Die 1 Novembris
In Festo Ómnium Sanctórum

Introitus: Sedulius
Gaudeámus omnes in Dómino, diem festum celebrántes sub honóre Sanctórum ómnium: de quorum solemnitáte gaudent Angeli, et colláudant Fílium Dei. [Ps. xxxii: 1] Exsultáte, justi, in Dómino: rectos decet collaudátio. v. Gloria Patri,
Oratio:
Omnípotens sempitérne Deus, qui nos ómnium sanctórum tuórum mérita sub una tribuísti celebritáte venerári: quǽsumus, ut desiderátam nobis tuæ propitiatiónis abundántiam, multiplicátis intercessóribus largiáris. Per Dóminum.
Apoc. vii: 2-12
Léctio libri Apocalýpsis beáti Joánnis Apóstoli:
In diébus illis: Ecce ego Joánnes vidi álterum Angelum ascendéntem ab ortu solis, habéntem signum Dei vivi: et clamávit voce magna quátuor Angelis quibus datum est nocére terræ et mari, dicens: Nolite nocére terræ, et mari, neque arbóribus, quoadúsque signémus servos Dei nostri in fróntibus eórum. Et audívi númerum signatórum centum quadragínta quátuor míllia signáti ex omni tribu filiórum Israël. Ex tribu Juda duódecim míllia signáti. Ex tribu Ruben duódecim míllia signáti. Ex tribu Gad duódecìm míllia signáti. Ex tribu Aser duódecim míllia signáti. Ex tribu Néphthali duódecìm míllia signáti. Ex tribu Manásse duódecim míllia signáti. Ex tribu Símeon duódecim míllia signáti. Ex tribu Levi duódecim míllia signáti. Ex tribu Issachar duódecim míllia signáti. Ex tribu Zábulon duódecim míllia signáti. Ex tribu Joseph duódecim míllia signáti. Ex tribu Bénjamin duódecim míllia signáti. Post hæc vidi turbam magnam, quam dinumeráre nemo póterat, ex omnibus géntibus, et tríbubus, et pópulis, et linguis: stantes ante thronum, et in conspéctu Agni, amícti stolis albis, et palmæ in mánibus eórum et clamábant voce magna, dicéntes: Salus Deo nostro, qui sedet super thronum, et Agno. Et omnes angeli stabant in circúitu throni et seniórum et quátuor animálium: et cecidérunt in conspéctu throni in facies suas, et adoravérunt Deum dicéntes: «Amen. Benedíctio et cláritas, et sapiéntia et gratiárum actio, honor, et virtus, et fortitúdo Deo nostro, in sǽcula sæculórum. Amen.»
Graduale: Ps. xxxiii: 10 et 11
Timéte Dóminum, omnes sancti ejus: quóniam nihil deest timéntibus eum. v. Inquiréntes autem Dóminum non defícient omni bono.
A
llelúja, allelúja. [Matth. xi: 28] Venite ad me, omnes qui laborátis et oneráti estis, et ego refíciam vos. Allelúja.
Matth v: 1-12
+
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum
In illo témpore: Videns Jesus turbas, ascéndit in montem, et cum sedísset, accessérunt ad eum discípuli ejus, et apériens os suum, docébat eos, dicens: «Beáti páuperes spírítu: quóniam ipsórum est regnum cælórum. Beáti mites: quóniam ipse possidébunt terram. Beáti qui lugent: quóniam ipsi consolabúntur. Beáti qui esúriunt et sítiunt justítiam: quóniam ipse saturabúntur. Beáti misericórdes: quóniam ipsi misericórdiam consequéntur. Beáti mundo corde: quóníam ipsi Deum vidébunt. Beati pacífici: quóniam fílii Dei vocabúntur. Beáti qui persecutiónem patiúntur propter justítiam: quóniam ipsórum est regnum Coelorum. Beáti estis cum maledíxerint vobis, et persecúti vos fúerint, et díxerint omne malum advérsum vos mentiéntes, propter me: gaudéte et exsultáte quóniam, merces vestra copiósa est in cælis.»
Credo.
Offertorium: Sap. iii: 1, 2, et 3
Justórum ánimæ in manu Dei sunt: et non tanget illos torméntum malítiæ: visi sunt óculls ínsipiéntium mori, illi autem sunt in pace, allelúja.
Secreta:
Múnera tibi Dómine, nostræ devotiónis offérimus: quæ et pro cunctórum tibi grata sint honóre justórum, et nobis salutária, te miseránte, reddántur. Per Dóminum.
Communio:
Beáti mundo corde: quóniam ipsi Deum vidébunt: beáti pacífici, quóniam fílii Dei vocabúntur. Beátí qui persecutíónem patiúntur propter justítiam, quóniam ipsórum est regnum cælórum.
Postcommunio
Da quǽsumus, Dómine, fidélibus pópulis ómnium Sanctórum semper veneratióne lætári: et eórum perpétua supplicatióne muníri. Per Dóminum.