jueves, 21 de junio de 2018

Natividad de San Juan Bautista - 24 de junio-


NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA
I clase, blanco
Gloria, Credo, Prefacio común.
En domingo, conmemoración del domingo y prefacio de la Santísima Trinidad

< He aquí el Cordero de Dios >, cuya divinidad pregonan la voz  del cielo  y la paloma divina,  y que aún así  quiso recibir el  bautismo de Juan el Precursor.
Al celebrar la Iglesia el nacimiento de san Juan Bautista festeja la aurora de la salvación. Seis meses antes de Navidad, nos introduce el nacimiento del Precursor en el misterio de la Encarnación y participa de su grandeza.  En la Edad Media se la celebraba como la navidad del verano y tenía también sus tres misas, como la Navidad tiene las suyas; la liturgia subraya los paralelos de ambas fiestas. Veáse la secreta y la poscomunión.
San Juan, Profeta del Altísimo, está figurado por Isaías y Jeremías. Como ellos, y con más derecho que ellos, fue sacrificado desde el seno de su madre, con miras a la misión que le esperaba (introito, epístola, gradual). El Evangelio nos refiere los prodigios que acompañaron a su nacimiento; éste debía ser causa de alegría para muchos, y aún sigue siéndolo, y la Iglesia invita todos los años a sus fieles a pedir a Dios, con la gracia de las alegrías sobrenaturales, la de verse siempre guiados en el camino de la salvación eterna.
 El nombre de san Juan Bautista figura en el canon de la misa, encabezando al segunda lista.

TEXTOS DE LA MISA

Introito. Isaias 49. 1-2. Salmo 91.2 -  Desde el seno de mi madre me ha llamado el Señor por mi nombre y ha hecho de mi boca cortante espada; bajo la sombra de su mano me ha ocultado y me ha hecho como flecha acerada. Sl Bueno es alabar al Señor y cantar tu nombre, oh Altísimo. V. Gloria al Padre.

Colecta.-  Oh Dios!  Que nos haces honrar este día con el nacimiento de san Juan; concede a tus pueblos la gracia de los goces espirituales, y guía las almas de todos los fieles por el camino de la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo

Epístola. Isaías 49, 1-7. Este texto de de Isaías, aplicable en muchos de sus rasgos al Precursor, se refiere en realidad al mismo Mesías << luz de las naciones >>, encargado, mediante su predicación, de llevar a todos los pueblos a la adoración del único verdadero Dios. Pero la vocación de Juan Bautista forma una sola con la del Mesías y encuentra en ella todo su sentido. Oid, islas y estad atentos, pueblos lejanos. El Señor me ha llamado desde el seno de mi madre; desde las entrañas maternas ha pronunciado mi nombre. Ha hecho de mi boca una cortante espada, me ha cobijado en la sombra de su mano, me ha hecho flecha acerada y me ha escondido en su aljaba. Me ha dicho : << Israel, tú eres mi siervo,  en ti me glorificaré >> Y ahora, el Señor que me ha formado para siervo suyo desde el seno de mi madre, dice: Yo haré de ti las luz de las naciones, para que mi salvación llegue a los confines de la tierra. Al verte, se levantarán los reyes y se postrarán los príncipes, a causa del Señor, del Santo de Israel que te ha elegido.

Gradual. Jeremías 1. 5-9 . Antes de formarte en el seno materno, te he conocido; y antes de que nacieras, te he consagrado. V. Alargó el Señor su mano, y tocó mis labios y me dijo:
Aleluya. Lucas 1.76- Aleluya, aleluya. V/. Tú, niño serás llamado Profeta del Altísimo, porque precederás al Señor para preparar sus caminos. Aleluya.

Evangelio. Luc.1. 57 - 68.-  El nacimiento de Juan Bautista se rodea del misterio de las obras divinas. Su nombre lo dictan desde lo alto; << sobre él está la mano del Señor>>; su nacimiento anuncia la redención de Israel.  Llególe a Isabel el tiempo de su alumbramiento, y dio a luz un hijo. Supieron sus vecinos y parientes que Dios había usado con ella de gran misericordia y se congratulaban con ella. El día octavo vinieron a circuncidar al niño, y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías. Mas intervino su madre y dijo: No, sino que ha de llamarse Juan. Dijéronle: Nadie hay en tu familia que tenga ese nombre. Preguntaban por señas al padre del niño, cómo quería que se llamase. Y él, pidiendo la tablilla, escribió así: Juan es su nombre. Y todos se llenaron de admiración. Al instante se abrió su boca y su lengua se soltó y hablaba bendiciendo a Dios. Y se espantaron todos los que vivían en la vecindad, y en toda la montaña de Judea se divulgaban todas estas cosas. Y cuantos las oían, las guardaban en su corazón y se decían: ¿Qué será, pues,  este niño?  Porque,  a la verdad, la mano del Señor estaba con él. Zacarías, su padre, quedó lleno del Espíritu Santo, y profetizó diciendo: Bendito sea el Señor Dios de Israel, porque ha visitado y rescatado a su pueblo. CREDO.

Ofertorio. Sal.91. 13.- El justo crece como la palma y eleva sus ramas cual cedro del Líbano.

Secreta Cubrimos, oh Señor, de ofrendas tus altares, para solemnizar con el honor debido la natividad de aquél que nos predijo la venida y nos mostró la presencia del Salvador del mundo, Jesucristo nuestro Señor, tu hijo. El cual vive y reina contigo.

Comunión. Luc. 1.76  Tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, porque precederás al Señor para prepararle sus caminos.

Poscomunión.- Regocíjese tu Iglesia, Señor, con el nacimiento de san Juan Bautista, por quien ella misma conoció al autor de su propio nacimiento a la vida sobrenatural, a Jesucristo nuestro Señor, Hijo tuyo, el cual vive y reina. 

PARTITURAS Y GRABACIONES DE LOS PROPIOS
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA SERMÓN DE SAN ANTONIO DE PADUA


COMENTARIO AL EVANGELIO
Homilía de maitines EL NACIMIENTO DE LOS SANTOS PRODUCE LA ALEGRÍA DE MUCHOS. San Ambrosio
Benedicto XVI  JUAN SIGNIFICA "EL SEÑOR DA LA GRACIA"
Benedicto XVI  PARA DIOS, LOS GRANDES DE LA HISTORIA DE HACEN MARCO A LOS PEQUEÑOS

PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
GRABACIONES DE LAS LECTURAS

I Y II VÍSPERAS

TEXTOS EN LATÍN: 
Die 24 Junii
In Nativitáte S. Joannis BaptistæI Classis cum Octava communi

Introitus: Isai: il: 1 et 2
De ventre matris meæ vocávit me Dóminus nómine meo: et pósuit os meum ut gládium acútum: sub teguménto manus suæ protéxit me, et pósuit me quasi sagíttam eléctam. [Ps. xci: 2].Bonum est confitéri Dómino: et psállere nómini tuo, Altíssime. V. Glória Patri. De ventre.
Oratio:
Deus, qui præséntem diem honorábilem nobis in beáti Joánnis nativitáte fecísti: da pópulis tuis spitituálium grátiam gaudiórum; et ómnium fidélium mentes dírige in viam salútis ætérnæ. Per Dóminum.
Isaias xlix 1-3, 5, 6, 7
Léctio Isaíæ Prophétæ.
Audíte insúlæ, et atténdite, pópuli de longe: Dóminus ab útero vocávit me, de ventre matris meæ recordátus est nóminis mei. Et pósuit os meum quasi gládium acútum: in umbra manus suæ protéxit me, et pósuit me sicut sagíttam eléctam: in pháretra sua abscóndit me. Et dixit mihi: Servus meus es tu, Israël, quia in te gloriábor. Et nunc dicit Dóminus, formans me ex útero servum sibi: Ecce dedi te in lucem géntium, ut sis salus mea usque ad extrémum terræ. Reges vidébunt, et consúrgent príncipes, et adorábunt propter Dóminum, et sanctum Israël, qui elégit te.
Graduale Jeremias i: 5, 9
Priúsquam te formárem in útero, novi te: et ántequam exíres de ventre, sanctificávi te. V. Misit Dóminus manum suam, et tétigit os meum, et dixit mihi:
Allelúja, allelúja. [Lk. i] Tu, puer, prophéta Altíssimi vocáberis: præíbus ante Dóminum paráre vias ejus. Allelúja.
  Luc. i: 57-68
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
Elísabeth implétum est tempus pariéndi, et péperit fílium. Et audiérunt vicíni, et cognáti ejus, quia magnificávit Dóminus misericórdiam suam cum illa, et congratulabántur ei. Et factum est in die octávo, venérunt circumcídere púerum, et vocábant eum nómine partis sui Zacharíam. Et respóndens mater ejus dixit: Nequáquam, sed vocábitur Joánnes. Et dixérunt ad illam: Quia nemo est in cognatióne tua, qui vocétur hoc nómine. Innuébant autem patri ejus, quem vellet vocári eum. Et póstulans pugillárem, scripsit, dicens: Joánnes est nomen ejus. Et miráti sunt univérsi. Apértum est autem íllico os ejus, et lingua ejus, et loquebátur benedícens Deum. Et factus est timor super omnes vicínos eórum: et super ómnia montána Judǽæ divulgabántur ómnia verba hæc: et posuérunt omnes, qui audíerunt in corde suo, dicéntes: Quis, putas, puer iste erit? Etenim manus Dómini erat cum illo. Et Zacharías pater ejus replétus est Spíritu Sancto, et prophetávit, dicens: Benedíctus Dóminus Deus Israël, quia visitávit et fecit redemptiónem plebis suæ.
Credo.
Offertorium: Ps. cxi 13.
Justus ut palma florébit: sicut cedrus, quæ in Libano est, multiplicábitur.
Secreta:
Tua, Dómine, munéribus altária cumulámus: illíus nativitátem hónore débito celebrántes, qui Salvatórem mundi et cécinit adfutúrum, et adésse monstrávit, Dóminum nostrum Jesum Christum Fílium tuum: Qui tecum.
Communio: Luc. i: 76
Tu, puer, prophéta Altíssimi vocáberis: præíbus ante fáciem Dómini paráre vias ejus.
Postcommunio:
Sumat Ecclésia tua, Deus, beáti Joánnis Baptístæ generatióne lætítium: per quem suæ regeneratiónis cognóvit auctórem, Dóminum nostrum Jesum Christum Fílium tuum: Qui tecum.

VIGILIA DE LA NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA. 23 de junio


23 de junio
VIGILIA DE LA NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA
II clase, morado

La Iglesia se prepara para la solemnidad del nacimiento de San Juan Bautista con esta vigilia penitencial. Juan Bautista comienza su predicación bajo el emperador Tiberio, en los años 27-28 d.C., y a la gente que se reúne para escucharlo la invita abiertamente a preparar el camino para acoger al Señor, a enderezar los caminos desviados de la propia vida a través de una conversión radical del corazón (cf. Lc 3, 4). Pero el Bautista no se limita a predicar la penitencia, la conversión, sino que, reconociendo a Jesús como «el Cordero de Dios» que vino a quitar el pecado del mundo (Jn 1, 29), tiene la profunda humildad de mostrar en Jesús al verdadero Enviado de Dios, poniéndose a un lado para que Cristo pueda crecer, ser escuchado y seguido. Como último acto, el Bautista testimonia con la sangre su fidelidad a los mandamientos de Dios, sin ceder o retroceder, cumpliendo su misión hasta las últimas consecuencias.

INTROITO Lc 1, 13,15 y 14. Sal 20, 2
NE TÍMEAS, Zacharía, exaudíta est orátio tua: et Elísabeth uxor tua páriet tibi fílium, et vocábis nomen eius Ioánnem: et erit magnus coram Dómino: et Spíritu Sancto replébitur adhuc ex útero matris suæ: et multi in nativitáte eius gaudébunt. V/. Dómine, in virtúte tua lætábitur rex: et super salutáre tuum exsultábit veheménter. V/.Glória Patri.
NO TEMAS, Zacarías, porque tu petición ha sido oída, y tu mujer Isabel te dará a luz un hijo, y lo llamarás Juan:  será grande delante del Señor; y estará lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre y muchos se regocijarán por su nacimiento. V/. Señor, en tu fuerza se alegra el rey, y se llena de júbilo por tu  salvación. V/. Gloria al Padre.
No se dice Glória in excelsis.

ORACIÓN COLECTA
PRÆSTA, quǽsumus, omnipotens Deus: ut familia tua per viam salútis incedat; et, beáti Ioánnis Præcursóris hortaménta sectándo ad eum, quem prædíxit, secura perveniat, Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat.
OH DIOS omnipotente, haz, te rogamos, que tu pueblo vaya por la senda de la salvación, y que, siguiendo los consejos de de tu Precursor San Juan, llegue seguro a Aquel a quién él anunció, Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina.

EPISTOLA Jer 1, 4-10
LÉCTIO IEREMÍÆ PROPHÉTÆ.
In diébus illis: Factum est verbum Dómini ad me, di-cens: Priúsquam te formárem in útero, novi te: et ántequam exíres de vulva, sanctificári te, et prophétam in géntibus dedi te. Et dixi: A a a, Dómine Deus: ecce, néscio loqui, quia puer ego sum. Et dixit Dóminus ad me: Noli dícere: Puer sum; quóniam ad ómnia, quæ mittam te, ibis: et univérsa, quæcúmque mandávero tibi, lóqueris. Ne tímeas a fácie eórum: quia tecum ego sum, ut éruam te, dicit Dóminus. Et misit Dóminus manum suam, et tétigit os meum: et dixit Dóminus ad me: Ecce, dedi verba mea in ore tuo; ecce, constítui te hódie super gentes et super regna, ut evéllas, et déstruas et dispérdas et díssipes et ædífices et plantes: dicit Dóminus omnípotens.
LECTURA DEL PROFETA JEREMÍAS.
En aquellos días, vino la palabra del Señor a mí, diciendo. Antes que yo te formara en el seno materno te conocí; y antes que tú nacieras te santifiqué y te destiné para profeta entre las naciones.  A lo que dije yo: ¡Ah! ¡Ah! ¡Señor, Dios! ¡Ah!, bien véis vos que yo casi no sé hablar, porque soy todavía un jovencito.  Y me replicó el Señor: No digas, soy un jovencito, porque con mi auxilio tú ejecutarás todas las cosas para las cuales te comisione, y todo cuanto yo te encomiende que digas, lo dirás. No temas la presencia de aquellos a quienes te enviaré, porque contigo estoy yo para sacarte de cualquier embarazo, dice el Señor.  Después alargó el Señor su mano, y tocó mis labios; y me añadió el Señor: Mira, yo pongo mis palabras en tu boca; he aquí que hoy te doy autoridad sobre las naciones y sobre los reinos para desarraigar y destruir, para arrasar y disipar;  para edificar y plantar: Dice el Señor omnipotente.


GRADUAL Jn 1, 6-7
FUIT HOMO missus a Deo, cui nomen erat Ioánnes. V/. Hic venit, ut testimónium perhibéret de lúmine, paráre Dómino plebem perféctam.
HUBO un hombre enviado por Dios, su nombre era Juan. V/. Este vino para dar testimonio de la luz y para preparar un pueblo perfecto para el Señor.

EVANGELIO Lc 1, 5-17
INITIUM SANCTI EVANGÉLII SECÚNDUM LUCAM. Fuit in diébus Heródis, regis Iudǽæ, sacérdos quidam nómine Zacharías, de vice Abía, et uxor illíus de filiábus Aaron, et nomen eius Elísabeth. Erant autem iusti ambo ante Deum, incedéntes in ómnibus mandátis et iustificatiónibus Dómini sine queréla, et non erat illis fílius, eo quod esset Elísabeth stérilis, et ambo processíssent in diébus suis. Factum est autem, cum sacerdótio fungerátur in órdine vicis suæ ante Deum, secúndum consuetúdinem sacerdótii, sorte éxiit, ut incénsum póneret, ingréssus in templum Dómini: et omnis multitúdo pópuli erat orans foris hora incénsi. Appáruit autem illi Angelus Dómini, stans a dextris altáris incénsi. Et Zacharias turbátus est, videns, et timor írruit super eum. Ait autem ad illum Angelus: Ne tímeas, Zacharía, quóniam exaudíta est deprecátio tua: et uxor tua Elísabeth páriet tibi fílium, et vocábis nomen eius Ioánnem: et erit gáudium tibi et exsultátio, et multi in nativitáte eius gaudébunt: erit enim magnus coram Dómino: et vinum, et síceram non bibet, et Spíritu Sancto replébitur adhuc ex útero matris suæ: et multos filiórum Israël convértet ad Dóminum, Deum ipsórum: et ipse præcédet ante illum in spíritu et virtúte Elíæ: ut convértat corda patrum in fílios, et incrédulos ad prudéntiam iustórum, paráre Dómino plebem perféctam.

COMIENZO DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN. Siendo Herodes rey de Judea, hubo un sacerdote llamado Zacarías, de la familia sacerdotal de Abía, una de aquellas que servían por turno en el templo, cuya mujer, llamada Isabel, era igualmente del linaje de Aarón.  Ambos eran justos a los ojos de Dios, guardando, como guardaban, todos los mandamientos y leyes del Señor irreprensiblemente,  y no tenían hijos, porque Isabel era estéril, y ambos de avanzada edad. Sucedió, pues, que sirviendo él las funciones del sacerdocio en orden al culto divino, por su turno, que era el Abía, le cupo en suerte, según el estilo que había entre los sacerdotes, entrar en el templo del Señor, o lugar llamado santo,  a ofrecer el incienso; y todo el concurso del pueblo estaba orando de parte de afuera en el atrio, durante la oblación del incienso. Entonces se le apareció a Zacarías un ángel del Señor, puesto en pie a la derecha del altar del incienso,  con cuya vista se estremeció Zacarías, y quedó sobrecogido de espanto.  Mas el ángel le dijo: No temas, Zacarías, pues tu oración ha sido bien despachada: tú verás al Mesías; y tu mujer Isabel te dará un hijo, que será su precursor, a quien pondrás por nombre Juan;  el cual será para ti objeto de gozo y de júbilo; y muchos se regocijarán en su nacimiento,  porque será grande en la presencia del Señor. No beberá vino ni cosa que pueda embriagar, y será lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre,  y convertirá a muchos de los hijos de Israel al Señor Dios suyo,  delante del cual irá él revestido del espíritu y de la virtud de Elías para reunir los corazones de los padres o patriarcas con los de los hijos y conducir los incrédulos a la prudencia y fe de los antiguos justos, a fin de preparar al Señor un pueblo perfecto.

OFERTORIO Sal 8, 6-7
GLÓRIA et honóre coronásti eum: et constituísti eum super ópera mánuum tuárum, Dómine.
LO CORONASTE de gloria y honor y lo constituiste sobre las obras de tus manos, Señor.

SECRETA
MÚNERA, Dómine, obláta sanctífica: et, intercedénte beáto Ioánne Baptista, nos per hæc a peccatórum nostrórum máculis emúnda. Per Dóminum.

SANTIFICA, Señor, las ofrendas, y por ellas y por la intercesión de san Juan Bautista, límpianos de las manchas de nuestras culpas. Por nuestro Señor Jesucristo.

COMUNIÓN Sal 20, 6
MAGNA EST glória eius in salutári tuo: glóriam et magnum decórem ímpones super eum, Dómine.
GRANDE es su gloria en tu salvación: lo adornas con la gloria y gran decoro, Señor.

POSCOMUNIÓN
BEÁTI IOÁNNIS Baptístæ nos, Dómine, præclára comitétur orátio: et, quem ventúrum esse prædíxit, poscat nobis fore placátum, Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat.
QUE LA GLORIOSA oración de San Juan Bautista, acompañe, Señor, la nuestra, y aplaque a Aquel a quien anunció, Jesucristo, nuestro Señor, tu Hijo, que contigo vive y reina…


miércoles, 13 de junio de 2018

IV domingo después de Pentecostes

IV DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS
II clase, verde
Gloria, Credo y prefacio de la Santísima Trinidad.

El evangelio de la pesca milagrosa es el símbolo de las conquistas de la Iglesia y la realización de la palabra de Jesús a san Pedro: En adelante, serás pescador de hombres.
En la misa domina la idea de la confianza en Dios en medio de las luchas y sufrimientos de esta vida. San Pablo nos recuerda que estas luchas y sufrimientos no son más que temporales; están ligados a la condición de espera, que es la nuestra y la de toda la creación con nosotros, hasta el día señalado para la plena manifestación de la gloria de los hijos de Dios.
Mientras tanto viene el Señor en nuestra ayuda, nos atrae a si, nos sostiene, nos perdona y nos levanta.
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El Introito claramente nos manifiesta que el Señor es nuestra luz, nuestro guía, nuestra defensa. Si el Señor es mi protector, ¿qué enemigo podrá atemorizarme, ni qué  peligro podrá hacerme temblar? De El podemos esperar todos los bienes y principalmente la paz, como le pedimos en la Colecta. Ni todas las penas que esta vida, ni todas las tribulaciones deben ser suficientes para impedirnos esta paz, pues ellas, como nos enseña la Epístola, nada son en comparación de la futura gloria que esperamos
El amor de Dios sigue revelándonos sus delicadezas. El mundo se nos presenta con la imagen de un mar lleno de tormenta y peligros. Estamos salvos -pensamiento de la Pascua- pero el enemigo, envidioso de nuestra felicidad, se esfuerza por perdernos de nuevo. No debemos desalentarnos. En medio de todas las luchas, la Providencia de Dios vigila sobre nosotros. Este es el pensamiento dominante de la liturgia de hoy. Para que nuestra confianza en Jesús más y más en nuestros corazones, no olvidemos que si nuestras obras van sostenidas con el auxilio del divino Maestro, no podrán menos de ser muy fructuosas, como nos lo predica el Evangelio

TEXTOS DE LA MISA
Introito. Salm.26,2,3.- EL Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el defensor de mi vida, ¿de quién temblaré? Son mis adversarios y mis enemigos lo que tropiezan y caen. Salmo.- Aunque se enfrenten ejércitos contra mí, no temerá corazón. V/. Gloria.

Colecta.- La sublime y santa devoción de la iglesia teme la guerra y el desorden; pide, pues, a Dios, moderador de todas las cosas, la  paz, necesaria a las almas para bien servirle.
Concédenos, Señor, te suplicamos, que sea dirigida por el orden de tu providencia la marcha del mundo; y que tu Iglesia se alegre en tu servicio con la tranquilidad. Por nuestro Señor.

Epístola. Rom.8.18-23.- La aplicación de la victoria de Cristo a nuestras vidas humanas se hace en dos tiempos: aquí, bajo la adopción bautismal; allí arriba, por la gloria. En el momento presente no podemos menos de recibir nuestra parte de sufrimientos, los cuales tienen su valor redentor, mas no pueden parangonarse con la gloria que nos  aguarda. 
Hermanos Creo que los sufrimientos de la presente vida no son comparables con la gloria, que ha de manifestarse en nosotros. Así la creación ansía la manifestación de los hijos de Dios. Sujeta a la vanidad, no de grado, sino por causa de aquél que la sujetó, espera también ella ser redimida de esa servidumbre de la corrupción, para conocer la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Porque sabemos que hasta ahora toda la creación gime como con dolores de parto. Y no sólo ella, sino también nosotros, que tenemos ya las primicias del Espíritu Santo, suspiramos de lo íntimo del corazón, aguardando el efecto de la adopción de los hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo, en Jesucristo Señor nuestro.

Gradual. Salm.78.9,10.- Perdona, Señor, nuestros pecados, para que no digan las gentes: ¿Dónde está su Dios? V/. Ayúdanos, ¡oh Dios!, salvador nuestro: líbranos, Señor, por la honra de tu nombre.

Aleluya, aleluya. Salm. 9.5.10.- V/. ¡Oh Dios!, que estás sentado sobre tu trono y juzgas con rectitud; sé refugio de los pobres en la tribulación. Aleluya.

Evangelio. Luc. 5.1-11.- Desde el día siguiente a Pentecostés la predicación de los apóstoles convertirá a muchos, para realización de la palabra de Jesús a Simón Pedro.” En adelante, serás pescador de hombres”. Esta misma palabra continúa verificándose en la Iglesia durante su larga historia.
En aquel tiempo: Hallábase Jesús junto al lago, de Genesaret, apretujado por la turba que oía la palabra de Dios, y vio dos barcas a la orilla del lago, cuyos pescadores habían bajado y lavaban las redes. Subiendo, pues a una de ellas, que era de Simón, pidióle la desviase un poco de la orilla. Y sentándose dentro, instruía a las turbas .Acabada la plática, dijo a Simón: Guía mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Replicóle Simón: Maestro, toda la noche hemos estado fatigándonos, y nada hemos cogido; no obstante, fiado en tu palabra, echaré la red. Y habiéndolo hecho, recogieron tan gran cantidad de peces que la red se rompía. Por lo cual hicieron señas a sus compañeros de la otra barca, de que viniesen a ayudarles. Vinieron luego, y llenaron con tantos peces las dos barcas, que poco faltó para que se hundiesen. Viendo esto Simón Pedro, echóse a los pies de Jesús, diciendo: ¡Apártate de mi, Señor, que soy un hombre pecador! y es que el asombro se había apoderado de él, como de todos los demás que con él estaban, en vista de la pesca que acababan de hacer. Lo mismo  sucedía a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo y compañeros de Simón. Entonces dijo Jesús a Simón: No temas; de hoy en adelante serás pescador de hombres. Y ellos, sacando las barcas a tierra, dejaron todo y le siguieron.

Ofertorio. Salm.12,4-5.- Alumbra mis ojos, para que no duerma jamás en la muerte; no diga mi enemigo: He podido más que él!

Secreta.-  Aplácate, Señor, al recibir nuestras ofrendas; y fuerza bondadoso nuestras rebeldes voluntades a que  vayan a ti. Por nuestro Señor Jesucristo.

Prefacio de la Santísima Trinidad.- En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distin­ción. De suerte, que confe­sando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines: los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz.

Comunión. Salm.17.34.- EL Señor es mi firme apoyo, mi refugio y mi libertador; mi Dios y mi auxiliador.

Poscomunión.- Purifíquennos, Señor, los santos misterios que acabamos de recibir y defiéndan­nos con su eficacia. Por N.S.

PARTITURAS DE LOS PROPIOS Y GRABACIONES EN MP3
COMENTARIO CARD. SCHUSTER 
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA         SERMÓN DE SAN ANTONIO DE PADUA
PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS

GRABACIONES DE LAS LECTURAS

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http://www.fsspolgs.org/images/chant.jpg
  Epístola
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  Evangelio
I VÍSPERAS II VÍSPERAS PROPIO DEL DOMINGO

TEXTOS DE LA MISA EN LATÍN
Dominica Quarta post PentecostenII Classis

Introitus: Ps. xxvi: 1 et 2
Dóminus illuminátio mea, et salus mea, quem timébo? Dóminus defénsor vitæ meæ, a quo trepidábo? qui tríbulant me inímici mei, ipsi infirmáti sunt, et cecidérunt. [Ps. ibid., 3] Si consístant advérsum me castra: non timébit cor meum. Glória Patri. Dóminus illuminátio.
Collect:
Da nobis, quǽsumus, Dómine: ut et mundi cursus pacífice nobis tuo órdine dirigátur; et Ecclésia tua tranquílla devotióne lætétur. Per Dóminum.

Rom. viii: 18-23
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Romanos.
Caríssimi: Exístimo quod non sunt condígnæ passiónes hujus témporis ad futúram glóriam, quæ revelábitur in nobis. Nam expectátio creatúræ, revelatiónem filiórum Dei expéctat. Vanitáti enim creatúra subjécta est non volens, sed propter eum, qui subjécit in spe: quia et ipsa creatúra liberábitur a servitúte corruptiónis, in libertátem glóriæ filiórum Dei. Scimus enim quod omnis creatúra ingemíscit, et párturit usque adhuc. Non solum autem illa, sed et nos ipsi primítias spíritus habéntes: et ipsi intra nos gémimus adoptiónem filiórum expectántes redemptiónem córporis nostri: in Christo Jesu Dómino nostro.
Graduale Ps. lxxviii: 9 et 10
Propítius esto, Dómine, peccátis nostris: ne quando dicant gentes: Ubi est Deus eórum? V. Adjuva nos, Deus salutáris noster: et propter honórem nóminis tui, Dómine. líbera nos.
Allelúja, allelúja. [Ps. ix: 5 et 10] Deus, qui sedes super thronum, et júdicas æquitátem: esto refúgium páuperum in tribulátione. Allelúja.
Luc. v: 1-11
†  Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
In illo témpore: Cum turbæ irrúerent in Jesum, ut audírent verbum Dei, et ipse stabat secus stagnum Genésareth. Et vidit duas naves stantes secus stagnum: piscatóres autem descénderant et lavábant retia. Ascéndens autem in unam navem, quae erat Simónis, rogávit eum a terra redúcere pusíllum. Et sedens docébat de navícula turbas. Ut cessávit autem loqui dixit ad Simónem: "Duc in altum, et laxáte rétia vestra in captúram." Et respóndens Simon, dixit illi "Præcéptor, per totam noctem laborántes, nihil cepimus: in verbo autem tuo laxábo rete." Et cum hoc fecíssent, conclusérunt píscium multitúdinem copiósam: rumpebátur autem rete eórum. Et annuérunt sóciis, qui erant in ália navi, ut venírent et adjuvárent eos. Et venérunt et implevérunt ambas navículas ita ut pene mergeréntur. Quod cum vidéret Simon Petrus, prócidit ad génua Jesu dicens: "Exi a me quia homo peccátor sum Dómine." Stupor enim circumdéderat eum, et omnes, qui cum illo erant, in captúra píscium, quam céperant: simíliter autem Jacóbum et Joánnem, fílios Zebedǽi, qui erant sócii Simónis. Et ait ad Simónem Jesus: "Noli timére: ex hoc jam hómines eris cápiens." Et subdúctis ad terram návibus, relíctis ómnibus, secuti sunt eum.
Credo.
Offertorium: Ps. xii: 4-5.
Illúmina óculos meos, ne umquam obdórmiam in morte: ne quando dicat inimícus meus: Præválui advérsus eum.
Secreta:
Oblatiónibus nostris, quǽsumus, Dómine, placáre suscéptis: et ad te nostras étiam rebélles compélle propítius voluntátes. Per Dóminum.

Communio: Ps. xvii: 3
Dóminus firmaméntum meum, et refúgiam meum, et liberátor meus: Deus meus, adjútor meus.
Postcommunio:

Mystéria nos, Dómine, quǽsumus, sumpta puríficent, et suo múnere tueántur. Per Dominum.

domingo, 10 de junio de 2018

III domingo después de Pentecostés

III DOMINGO DESPUES DE PENTECOSTÉS
II clase, verde
Gloria, Credo y prefacio de la Santísima Trinidad.
Toda la misa de este domingo canta la misericordia divina para con los hombres, la cual encuentra su expresión más conmovedora en la solicitud de Jesús por los pecadores. Las mas bellas parábolas de la oveja extraviada y de la dracma perdida, recogidas por san Lucas, no podían encontrar lugar más adecuado que inmediatamente después de la fiesta del Sagrado Corazón.
Mientras el demonio, nuestro terrible adversario, se esfuerza encarnizadamente en perdernos, Dios prosigue incansable la obra de salvación que ha comenzado en nosotros. San Pedro nos Invita a permanecer vigilantes, firmes en la fe, y a descargar sobre el Señor los cuidados que pesen sobre nosotros: “El mismo tendrá cuidado de nosotros”.
...

El alma fiel ha podido contemplar en la Sagrada Liturgia la admirable sucesión de todos  los misterios del Salvador sobre la tierra. Cumplida la divina misión de Jesucristo y sentado ya Este en lo más sublime de los cielos, envió al Espíritu Santo para sostenernos en la parte que resta del Año eclesiástico, y ayudarnos al cumplimiento de las enseñanzas del divino Maestro. Y como una de las más importantes enseñanzas consiste en la práctica de la oración, por lo mismo el Introito y todas las partes de la Misa de este domingo son modelos de oración humilde y confiad. En la Epístola nos exhorta el Príncipe de los Apóstoles a que seamos sobrios y estemos en vela para no ser víctimas de nuestros espirituales enemigos. Para resistirlos con más valor, sirvámonos de la fe como escudo contra el cual nada podrán las asechanzas del infierno. La hermosa parábola del pastor que se desvela por hallar la oveja perdida, de que nos habla el Santo Evangelio, debe aumentar nuestra confianza en Jesús, divino Pastor de nuestras almas, siempre solícito de la salvación de los pecadores, nunca desdeñoso  de alimentarnos con su propia carne en la Santa Comunión.
TEXTOS DE LA SANTA MISA
Introito. Salm.24. 16-18.1-2.-  Mírame, Señor, y ten compasión de mi, porque estoy solo y soy pobre. Mira mi bajeza y mis trabajos, y perdona todos mis pecados, Dios mío. Salmo.  A ti, Señor, levanto mi alma. Dios mío, en ti confió; no quede yo confuso. V/. Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo.
Colecta.-  Oh Dios!  Protector de los que en ti esperan, y sin el cual nada tiene valor, nada es santo; multiplica sobre nosotros tu misericordia, para que, siendo tú nuestro pastor  y nuestro guía, pasemos por los bienes temporales de modo que no perdamos los eternos. Por nuestro Señor.
Epístola. 1 Pdr.5,6-11.-Fratres, sobrii estote et vigilate” .Todas las noches, en el oficio de completas, repite la Iglesia a sus fieles el consejo de san Pedro. Aquí lo hallamos con su alentador contexto. Carísimos: Humillaos bajo la mano poderosa de Dios para que os ensalce a su hora. Descargad en él todos vuestros cuidados, pues él mira por vosotros. Sed sobrios y velad, porque vuestro enemigo, el diablo, gira como león rugiente en torno vuestro, buscando a quien devorar. Resistidle firmes en la fe, sabiendo que la misma tribulación padecen vuestros hermanos por el mundo. Dios,  dador de toda gracia, que nos ha llamado a su eterna gloria por Jesucristo, después de corta prueba, él mismo os perfeccionará, fortalecerá y afianzará en el bien. A él, pues, sea dada la gloria y el imperio por los siglos de los siglos.  Amén.
Gradual. Salm.54,23,17,19. Pon tu suerte en manos del Señor, y él te sustentará.  V/. Yo clamo a Dios; el es ­mi voz y me libra de los que marchan contra mi.
Aleluya. Salm.7.12.- Aleluya, aleluya. V/. Dios es juez íntegro y lento para la cólera. ¿Por ventura andará siempre airado?  Aleluya.
Evangelio. Luc.15,1-10.-  En aquel tiempo: Se acercaban a Jesús los publicanos y pecadores para oírle. Lo cual censuraban los fariseos y los escribas, diciendo Éste recibe a los pecadores y come con ellos. Mas Jesús propúsoles esta parábola ¿Quién hay entre vosotros que, teniendo cien ovejas y habiendo perdido una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va a buscar la que se había perdido hasta encontrarla Y. en hallándola, la pone sobre sus hombros muy gozoso y, en llegando a su casa, llama a sus amigos vecinos, y les dice: Alegraos conmigo, porque he hallado mi oveja, Que se había perdido. Os digo, que así también habrá más gozo en el cielo por un pecador que haga penitencia, que por noventa y nueve justos que no han de ella menester. O ¿qué mujer, teniendo diez, si pierde una, no enciende la lámpara y barre la casa, y lo registra todo hasta dar con ella? Y en hallándola, convoca a sus amigas y vecinas y dice: Regocijaos conmigo porque he hallado la dracma que había perdido. Así os digo que habrá gran alborozo entre los ángeles de Dios por un pecador que haga penitencia. CREDO.
Ofertorio. Sal.9.11-3.- Esperen en ti cuantos conocen tu nombre, Señor, porque no abandonas a los que te buscan: Cantad al Se­ñor, que mora en Sión, por que no olvida la oración de los pobres.
Secreta.- Mira, Señor, los dones de la Iglesia suplicante; Y haz que los reciban los fieles para su salud y perpetua san­tificación. Por nuestro Señor .Jesucristo.
Prefacio de la Santísima Trinidad.- En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, om­nipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor, no en  la individualidad de una sola persona; sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción, De suerte, que confesando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la pro­piedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz.
Comunión. Luc. 15.10.- Yo os digo que habrá gran alborozo entre los ángeles de Dios por un pecador que haga penitencia.
Poscomunión.- Señor, que tus santos misterios nos den vida, laven nuestras culpas, y nos vayan disponiendo a recibir las eternas misericordias. Por N. S.
SUGERENCIAS PARA LA HOMILíA

TEXTOS EN LATÍN
Dominica Tertia post Pentecosten
II Classis

Introitus: Ps. xxiv: 16 et 18
Respice in me, et miserére mei, Dómine: quóniam únicus, et pauper sum ego: vide humilitátem meam, et labórem meum: et dimítte ómnia peccáta mea, Deus meus. [Ps. ibid., 1-2]. Ad te Dómine, levávi ánimam meam: Deus meus, in te confído, non erubéscam. [V.] Glória Patri. Respice.
 Oratio:
Protéctor in te sperántium, Deus, sine quo nihil est válidum, nihil sanctum: multíplica super nos misericórdiam tuam; ut, te rectóre, te duce, sic transeámus per bona temporália, ut non amittámus ætérna. Per Dóminum.
1 Petri. v: 6-11
Léctio Epístolæ beáti Petri Apóstoli.
C
aríssimi: Humiliámini sub poténti manu Dei, ut vos exáltet in témpore visitatiónis: omnem sollicitúdinem vestram projiciéntes in eum, quóniam ipsi cura est de vobis. Sóbrii estóte, et vigiláte: quia adversárius vester diábolus tamquam leo rúgiens círcuit, quærens quem dévoret: cui resístite fortes in fide: sciéntes eámdem passiónum ei, quæ in mundo est, vestræ fraternitáti fieri. Deus autem omnis grátiæ, qui vocávit nos in ætérnam suam glóriam in Christo Jesu, módicum passos ipse perfíciet, confirmábit, solidabítque. Ipsi glória, et impérium in sǽcula sæculórum. Amen.
Graduale Ps. liv: 23, 17, et 19
Jacta cogitátum tuum in Dómino: et ipse te enútriet. V. Dum clamárem ad Dóminum, exaudívit vocem meam ab his, qui appropínquant mihi.
Allelúja, allelúja. [Ps. vii: 12] Deus judex justus, fortis et pátiens, numquid iráscitur per singulos dies? Allelúja.
Luc. xv: 1-10
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Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam
In illo témpore: Erant appropinquántes ad Jesum publicáni et peccatóres, ut audírent illum. Et murmurábant pharisǽi et scribæ, dicéntes: «Quia hic peccatóres récipit, et mandúcat cum illis.» Et ait ad illos parábolam istam, dicens: «Quis ex vobis homo, qui habet centum oves: et si perdíderit unam ex illis, nonne dimíttit nonagintanóvem in desérto, et vadit ad illam, quæ períerat, donec invéniat eam? Et cum invénerit eam, inpónit in húmeros suos gaudens: et véniens domum cónvocat amícos et vicínos, dicens illis: “Congratulámini mihi, quia invéni ovem meam, quæ períerat”? Dico vobis quod ita gaudium erit in cælo super uno peccatóre pæniténtiam agénte, quam super nonagintanóvem justis qui non índigent pæniténtia. Aut quæ múlier habens drachmas decem, si perdíderit drachmam unam, nonne accéndit lucérnam, et evérrit domum et quærit diligénter, donec invéniat? Et cum invénerit cónvocat amícas et vicínas dicens: “Congratulámini mihi, quia invéni drachmam quam perdíderam”? Ita dico vobis: gáudium erit coram Angelis Dei super uno peccatóre pæniténtiam agénte.»
Credo.
Offertorium: Ps. ix: 11, 12, et 13.
Sperent in te omnes, qui novérunt nomen tuum, Dómine: quóniam non derelínquis quæréntes te: psállite Dómino, qui hábitat in Sion: quóniam non est oblítus oratiónem páuperum.
 Secreta:
Respice, Dómine, múnera suplicántis Ecclésiæ: et salúti credéntium perpétua sanctificatióne suménda concéde. Per Dóminum.

 Communio: Luc. xv: 10
Dico vobis: gáudium est Angelis Dei super uno peccatóre pæniténtiam agénte.
 Postcommunio:
Sancta tua nos, Dómine sumpta vivíficent: et misericórdiæ sempitérnæ prǽparent expiátos. Per Dóminum.