miércoles, 10 de agosto de 2016

PROPIOS DE LAS MISAS DE LOS PRÓXIMOS DÍAS DE AGOSTO





PROPIOS DE LAS MISAS DE LOS PRÓXIMOS DÍAS DE AGOSTO

Domingo 14 de agosto

Lunes  15 de agosto

Domingo 21 de agosto

Lunes 22 de agosto

Domingo  28 de agosto

Formularios de Vísperas

Vísperas de san Lorenzo (10 de agosto)

vis.s.Lorenzo.mr

sábado, 6 de agosto de 2016

XII DOMINGO DESPUES DE PENTECOSTÉS . SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA

XII domingo despues de Pentecostés

XII DOMINGO DESPUES DE PENTECOSTÉS
(II clase, verde)
Gloria, Credo y prefacio de la Santísima Trinidad
Salomón es viva figura de Jesucristo, Rey de la paz y de la celestial Jerusalén, Rey sabio que dijo un día a los incrédulos Judíos:  "He aquí uno mayor que Salomón". En todos estos domingos quiere la Iglesia que leamos los escritos que el Espíritu Santo inspiró a aquel gran monarca para aprovechamiento de todos los venideros. Leamos esos libros saturados de celestial sabiduría, y escuchemos sobre todo la voz de Jesús que será siempre nuestro maestro por excelencia.
   Este Domingo insiste en la caridad. Cumpliéndola debidamente, hemos cumplido toda la Ley y no correremos peligro de desmandarnos, porque esa virtud nos atará a la divina voluntad con atadura y vínculo perfecto, de manera que se podrá decir con todas veras: "Ama, et fac quod vis".
   Cumplir la ley cristiana como Dios manda y no quedarse en su corteza es hacer lo que hizo el buen Samaritano con el pobrecito que los ladrones dejaron maltrecho a la vera del camino. Este buen Samaritano es Jesús, Jesús nuestro médico sapientísimo, cariñoso y desinteresado el cual se vistió traje de pecador, y anduvo, como nosotros, por el camino de una vida mortal buscando precisamente a los pecadores heridos por los dardos del demonio, derramando sobre nuestras llagas gangrenadas el bálsamo del consuelo y el óleo y vino de sus Sacramentos, ese óleo y ese vino de que hablan el Evangelio y la Comunión. Bendigamos, pues, al Señor en todo tiempo (Gr.), por haber extremado así sus bondades con nosotros.
Pero quiere Cristo que lo que Él hizo con todos, como buen Samaritano, lo hagamos también nosotros con nuestros semejantes, sobre todo con los miembros doloridos de Cristo que son los cristianos, máxime cuando son pobres, atribulados o pecadores. Recordemos también que el amor al prójimo ha de ser sobrenatural y así, le hemos de amar en Dios y por Díos, y la limosna que le demos, debemos dársela por Dios, como él la pide por Dios. En el cristiano, siquiera sea pobre y de exterior repugnante no debemos mirar sus harapos y la envoltura de carne magullada que aprisiona su alma preciosa, sino a un ser divinizado, como nosotros, por la gracia de Cristo.
   Hagamos también lo que hizo Moisés, figura de Jesucristo que devolvió bien por males, orando por su pueblo que tan desagradecido se había mostrado (Ofert.). Así es como podremos servir a Dios de un modo digno y merecedor de encomio, y correr por el sendero del cielo, que el Señor nos tiene prometido sin peligro de lamentables caídas (Or.).
   No miremos, pues, con indiferencia, ni menos con asco la miserias físicas y morales de nuestros hermanos, porque por tal camino tampoco nos haríamos acreedores a la compasión que de Dios necesitamos para conseguir las promesas de vida eterna hechas a los misericordiosos.
...
La oración sencilla y sublime y que constituye el Introito de esta Dominica habría de penetrar que tal suerte en lo más profundo de nuestra alma, que de ella nos sirviésemos en todas nuestras necesidades. Así consta que lo practicaban los santos que moraban en los desiertos, según lo testifican Casiano en una de sus conferencias. Sírvanos su ejemplo de modelo para acudir a Dios en todas nuestras necesidades. Orando alcanzaremos la divina gracia para servir al Señor digna y laudablemente como nos lo indica la Iglesia en la Colecta de la Santa Misa. Es tan grande la necesidad de esta gracia, que, conforme nos enseña San Pablo, sin ella no somos suficientes para tener, con solas nuestras fuerzas, ni tan sólo un buen pensamiento. Esta gracia, que constituyó a los Apóstoles ministros y propagadores de las doctrinas de Jesucristo, que los elevó a la mayor de las glorias, también se nos concederá a nosotros, si con humildad y perseverancia la pedimos.

En la parábola del caritativo Samaritano, que leemos en el Evangelio, podemos ver descrita la caridad inmensa de Jesucristo para con el linaje humano, y las cualidades que deben adornar nuestra caridad en favor del prójimo.

TEXTOS DE LA SANTA MISA
Introito. Salm. 69.2-4.- :Todas las Horas canónicas comienzan por el Deus In adjutorium, que abre la misa de este domingo. Era la oración incesante de los Padres del desierto.
Oh Dios!, ven en mi socorro; Señor, corre a ayudarme. Confusos y avergonzados queden mis enemigos, los que me persiguen a muerte. Salmo. Arrédrense y sean confundidos los que meditan males contra mí.  V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Colecta.- Omnipotente y misericordioso Dios, que concedes a tus fieles poder servirte digna y laudablemente; haz, te suplicamos, que corramos sin tropiezo a la consecución de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Epístola. 2 Cor. 3.4-9.- San Pablo, predicador del Evangelio, tiene conciencia de ejercer un ministerio incomparable, mucho más grande y más cercano a Dios que es el mismo Moisés. 
Hermanos: Tal es la confianza que tenemos en Dios por Cristo; no que podamos pensar algo bueno como propio nuestro, sino que nuestra suficiencia nos viene de Dios. Él nos ha hecho idóneos ministros de una nueva alianza; no de la letra, sino del espíritu, porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. Pues si el ministerio de muerte, grabado con letras sobre piedras, fue tan glorioso que no podían los hijos de Israel fijar la vista en el rostro de Moisés, por la gloria pasajera de su cara, ¿cómo no había de tenerla mayor el ministerio del Espíritu? Si el ministerio de la condenación era glorioso, mucho más glorioso será el ministerio de la justicia.
Gradual. Salm.33.2-3.- Alabaré al Señor en todo tiempo; no cesarán mis labios de alabarle. V/ En el Señor se gloriará mi alma; lo oirán los humildes y se alegrarán.
Aleluya. Salm. 87.2.-  Aleluya, aleluya. V/. Señor, Dios de mi salvación: día y noche clamo en tu presencia. Aleluya.
Evangelio. Luc. 10-23-37.- Amar a Dios sobre las cosas y al prójimo como a nosotros mismos es el primer mandamiento de la ley. De este doble amor nos ha dejado Cristo el mayor ejemplo que se puede dar.
En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos: Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis. Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que  vosotros veis y no lo vieron, oír lo que vosotros oís y no lo oyeron. Levantóse en esto un doctor de la Ley y le dijo por tentarle: Maestro, ¿qué haré para poseer la vida eterna? y él le contestó:¿Qué es lo que se halla es­crito en la Ley? ¿Qué lees en ella? Respondió él: Amarás al Señor, tu Dios, con .todo tu corazón, y toda tu alma, con todas tus fuerzas; y todo tu entendimiento; y tu prójimo como a ti mismo. Bien has respondido, dijole Jesús: haz eso, y vivirás. Mas él, queriendo jus­tificarse, preguntó de nuevo: y ¿quién es mi prójimo? Entonces Jesús, tomando la palabra- dijo: Un hombre bajaba de Jerusalén a Jeri­có y cayó en manos de unos ladrones, los cuales le despojaron y, después de herirle, se fueron, dejándole medio muerto. Llegó a pasar por el mismo camino un sacerdote; y, aunque le vio, pasó de largo. Asimismo, un levita, y llegando cerca de aquel lugar, le vio, y pasó también de largo. Mas llegó igualmente un viajero sama­ritano, y al verle, movióse a compasión. Y acercándose, le vendó las heridas, y echó en ellas aceite y vino; y montándole en su jumento, lo llevó a una venta y le cuidó. Y al día siguiente sacó dos denarios, y dióselos al posadero diciéndole: Cuídamelo, y cuanto gastares de más, te lo abonaré cuando vuelva. ¿Cuál de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Respondió el doctor: El que usó con él de misericordia. Dijole Jesús: Pues vete y haz tú otro tanto. CREDO.
Ofertorio. Ex. 32.11,13,14.- Oró Moisés al Señor, su Dios, y dijo: ¿Por qué, Señor, te irritas contra tu pue­blo? Apláquese tu ira; acuér­date de Abraham, de Isaac y de Jacob, a los que juraste da­rías tierra que fluyera leche y miel, y se aplacó el Señor, y no ejecutó el castigo con que había amenazado a su pueblo.
Secreta.- Te rogamos, Señor, mires propicio los presentes que ofrecemos en los sagrados altares, para que, consiguiéndonos el perdón, rindan honor a tu santo nombre. Por nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Trinidad.-  En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino -en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confesando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la pro­piedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz.
Comunión. Salm. 103.13.14.- Del fruto de tus obras, Señor, se sacia la tierra. Tú haces producir a la tierra el pan, el vino que alegra e] corazón del hombre, el aceite que ilumina los rostros. y el pan que fortalece el corazón del hombre.
Poscomunión.- Te suplicamos, Señor, nos dé una nueva vida la participación de este santo misterio, y nos sirva de expia­ción al propio tiempo que de fortaleza. Por nuestro Se­ñor Jesucristo.


SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA    SERMON DE SAN ANTONIO

PARTIRTURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
 Collect-Festívus

Collect-Solémnis Epistle Gospel-Antíquior Gospel-Líbitum Gospel-Evangélii Postcomm-Festívus Postcomm-Solémnis
GRABACIONES DE LAS LECTURAS
 

  12th Sunday after Pentecost - Epistle
  12th Sunday after Pentecost - Gospel

TEXTOS EN LATÍN
Dominica Duodecima post Pentecosten
II Classis


Introitus: Ps. lxix: 2-3
Deus in adjutórium meum inténde: Dómine ad adjuvándum me festína: confundántur et revereántur inimíci me, qui quærunt ánimam meam. [Ps. ibid., 4] Avertántur retrórsum et erubéscant : qui cógitant mihi mala. Glória Patri. Deus in adjutórium meum.

Collect:
Omnípotens et miséricors Deus, de cujus múnere venit, ut tibi a fidélibus tuis digne et laudabíliter serviátur: tríbue, quǽsumus, nobis; ut ad promissiónes tuas sine offensióne currámus. Per Dóminum.


2 ad Cor. iii: 4-9
Lectio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Corínthios.
Fratres: Fidúciam autem talem habémus per Christum ad Deum: non quod sufficiéntes simus cogitáre áliquid a nobis, quasi ex nobis: sed sufficiéntia nostra ex Deo est: qui et idóneos nos fecit minístros novi testaménti: non líttera sed Spíritu: líttera enim occídit Spíritus autem vivíficat. Quod si ministrátio mortis, lítteris deformáta in lapídibus, fuit in glória; ita ut non possent intendére fílii Israël in fáciem Móysi, propter glóriam vultus eius quæ evacuátur: quomodo non magis ministrátio Spíritus erit in glória? Nam si ministrátio damnatiónis glória est: multo magis abundat ministérium justítiæ in glória.

Graduale Ps. xxxiii: 2-3
Benedícam Dóminum in omni témpore: semper laus ejus in ore meo. v. In Dómino laudábitur ánima mea: áudiant mansuéti, et læténtur.
Allelúja, allelúja. [Ps. lxxxvii: 2] Dómine Deus, salútis meæ, in die clamávi et nocte coram te. Allelúja.

Luc. x: 23-37
+  Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
In illo témpore: Dixit Jesus discípulos suis: «Beáti oculi qui vident quæ vidétis. Dico enim vobis, quod multi prophétæ et reges voluérunt vidére quæ vos vidétis, et non vidérunt: et audíre quæ audítis, et non audiérunt.» Et ecce quidam legisperétus surréxit, temptans illum, et dicens: «Magíster quid faciéndo vitam ætérnam possidébo?» At ille dixit ad eum: «In lege, quid scriptum est? quómodo legis?» Ille respóndens, dixit: «Díliges Dóminum Deum tuum ex toto corde tuo, et ex tota anima tua, et ex ómnibus víribus tuis, et ex omni mente tua: et próximum tuum sicut te ipsum.» Dixítque illi: «Recte respondísti: hoc fac et vives.» Ille autem volens justificáre seípsum, díxit ad Jesum: «Et quis est meus próximus?" Suscípiens autem Jesus, dixit: «Homo quidam descendébat ab Jerúsalem in Jéricho, et íncidit in latrónes, qui étiam despoliavérunt eum: et plagis impósitis abiérunt, semívivo relícto. Accídit autem, ut sacérdos quidam descendéret eadem via, et viso illo præterívit. Simíliter et levíta, cum esset secus locum, et vidéret eum pertránsiit. Samaritánus autem quidam iter fáciens, venit secus eum: et videns eum, misericórdia motus est. Et apprópians, alligávit vúlnera eius, infúndens óleum et vinum: et inpónens illum in juméntum suum, duxit in stábulum, et curam eius egit. Et áltera die prótulit duos denários, et dedit stabulário, et ait: ‘Curam illius habe: et quodcúmque supererogáveris, ego cum redíero, reddam tibi.’ Quis horum trium vidétur tibi próximus fuísse illi, qui íncidit in latrónes?» At ille dixit: «Qui fecit misericórdiam in illum.» Et ait illi Jesus: «Vade, et tu fac simíliter.»
Credo.

Offertorium: Ps. xxiv: 1-3.
Præcátus est Móyses in conspéctu Dómini Dei sui, et dixit: «Quare, Dómine, irásceris in populo tuo? Parce iræ ánimæ tuæ: moménto Abraham, Isaac, et Jacob, quibus jurásti dare terram fluéntem lac et mel.» Et placátus factus est Dóminus de malignitáte, quam dixit fácere populo suo.

Secreta:
Hóstias, quǽsumus, Dómine, propítius inténde, quas sacras altáribus exhibémus: ut nobis indulgéntiam largiéndo, tuo nómine dent honórem. Per Dóminum.

Communio: Ps. ciii: 13 et 14-15
De fructu óperum tuorum, Dómine, satiábitur terra: ut edúcas panem de terra, et vinum lætíficet cor hóminis: ut exhílaret fáciem in óleo, et panis cor hóminis confírmet.

Postcommunio:
Vivíficet nos, quǽsumus, Dómine, hujus participátio sancta mystérii: et páriter nobis expiatiónem tríbuat, et munímen. Per Dóminum.

viernes, 5 de agosto de 2016

Transfiguración del Señor Folleto bilingüe PDF

La Transfiguración del Señor. 6 de agosto





6 de agosto
LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR
Conmemoración de san Sixto y  compañeros mártires.
II clase, blanco
Gloria, Credo y prefacio común

Fiesta de la Transfiguración del Señor, en la que Jesucristo, el Unigénito, el amado del Eterno Padre, manifestó su gloria ante los santos apóstoles Pedro, Santiago y Juan, con el testimonio de la Ley y los Profetas, para mostrar nuestra admirable transformación por la gracia en la humildad de nuestra naturaleza asumida por Él, dando a conocer la imagen de Dios, conforme a la cual fue creado el hombre, y que, corrompida en Adán, fue renovada por Cristo.

INTROITO Sal 76, 19. 83, 2-3
ILLUXÉRUNT coruscatiónes, tuæ orbi terræ: commota est, et contrémuit terra. V/. Quam dilécta tabernácula tua, Dómine virtútum! concupíscit et déficit ánima mea in átria Dómini. V/. Glória Patri
TUS RESPLANDORES iluminaron el mundo: se conmovió y retembló la tierra. V/. ¡Qué hermosas son tus moradas, Señor! Mi alma suspira y  desfallece por los atrios del Señor. V/. Gloria al Padre.

COLECTA
DEUS, qui fídei sacraménta, in Unigéniti tui gloriósa. Transfiguratióne, patrum testimónio roborásti, et adoptiónem filiórum perféctam, voce delápsa in nube lúcida, mirabíliter præsignásti: concéde propítius; ut ipsius Regis glóriæ nos coherédes effícias, et ejúsdem glóriar tríbuas esse consórtes. Per eúmdem Dóminum.
OH DIOS, que confirmaste los misterios de la fe por medio de la transfiguración de tu Unigénito con el testimonio de los padres; y proclamaste de un modo admirable la adopción perfecta de tus hijos, por la voz que salió de la nube luminosa; concédenos propicio que seamos hechos coherederos  del mismo Rey celestial y participantes de su gloria. Por el mismo Jesucristo.
Conmemoración de san Sixto y  compañeros mártires.
DEUS, qui nos concédis sanctórum Mártyrum tuórum Xysti, Felicíssimi et Agapíti natalítia cólere: da nobis in ætérna beatitúdine de eórum societáte gaudére. Per Dóminum.
OH DIOS, que nos concedes celebrar el día natalicio de tus santos mártires Sixto, Felicísimo y Agapito, otórganos el poder gozar de su compañía en la eterna bienaventuranza. Por Nuestro Señor.

EPÍSTOLA 2Pe, 1, 16-19
LÉCTIO EPÍSTOLÆ BEÁTI PETRI APÓSTOLI.
Caríssimi: Non doctas fábulas secúti notam fécimus vobis Dómini nostri Jesu Christi virtútem et præséntiam sed speculatóres facti illíus magnitúdinis. Accípiens enim a Deo Patre honórem et glóriam, voce delápsa ad eum hujuscémodi a magnifica glória: «Hic est Fílius meus diléctus, in quo mihi complácui, ipsum audíte.» Et hanc vocem nos audívimus de cælo allátam, cum essémus cum ipso in monte sancto. Et habémus firmiórem prophéticum sermónem: cui bene fácitis attendéntes, quasi lucérnæ lucénti in caliginóso loco, donec dies elucéscat et lúcifer oriátur in córdibus vestris.
LECTURA DE LA CARTA DE SAN PEDRO APÓSTOL.
Carísimos: No nos fundábamos en fábulas fantasiosas cuando os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, sino en que habíamos sido testigos oculares de su grandeza. Porque él recibió de Dios Padre honor y gloria cuando desde la sublime Gloria se le transmitió aquella voz: «Este es mi Hijo amado, en quien me he complacido». Y esta misma voz, transmitida desde el cielo, es la que nosotros oímos estando con él en la montaña sagrada. Así tenemos más confirmada la palabra profética y hacéis muy bien en prestarle atención como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que despunte el día y el lucero amanezca en vuestros corazones.

GRADUAL Sal 44, 3.2
SPECIOSUS forma præ fíliis hóminum: diffúsa est gratia in labiis tuis. V/.  Eructavit cor meum verbum bonum: dico ego ópera mea Regi.
ERES el más bello de los hijos de los hombres: en tus labios se derrama la gracia. V/. De mi pecho brotó un himno armonioso: yo consagro mis obras al Rey.

ALELUYA Sab 7, 26
ALLELÚJA, ALLELÚJA. V/. Candor est lucis ætérnæ, spéculum sine macula, et imago bonitátis illíus. Allelúja.
ALELUYA, ALELUYA. V/. Es el esplendor de la luz eterna, espejo sin mancilla e imagen de su bondad. Aleluya.

EVANGELIO Mt 17, 1-9
SEQUÉNTIA SANCTI EVANGÉLII SECÚNDUM MATTHǼUM
In illo témpore: Assúmpsit Jesus Petrum, et Jacóbum, et Joánnem fratrem ejus, et duxit illos in montem excélsum seórsum: et transfigurátus est ante eos. Et resplénduit fácies ejus sicut sol, vestiménta autem ejus facta sunt alba sicut nix. Et ecce apparuérunt illis Móyses et Elías cum eo loquéntes. Respóndens autem Petrus, dixit ad Jesum: Dómine, bonum est nos hic esse: si vis, faciámus hic tria tabernácula, tibi unum, Móysi unum, et Eliæ unum. Adhuc eo loquénte, ecce nubes lúcida obumbrávit eos. Et ecce vox de nube, dicens: «Hic est Fílius meus diléctus, in quo mihi bene complácui: ipsum audíte.» Et audiéntes discípuli, cecidérunt in fáciem suam, et timuérunt valde. Et accéssit Jesus, et tétigit eos, dixítque eis: «Súrgite et nolíte timére.» Levántes autem óculos suos, néminem vidérunt nisi solum Jesum. Et descendéntibus illis de monte, præcépit eis Jesus, dicens: «Némini dixéritis visiónem, donec Fílius hóminis a mórtuis resúrgat.»
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO.
En aquel tiempo: Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y una voz desde la nube decía: «Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo». Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis». Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban del monte, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».

Se dice Credo

OFERTORIO Sal 111, 3
GLÓRIA, et divítiæ in domo ejus: et justítia ejus manet in sǽculum sǽculi, allelúja.
Gloria y riquezas abundaran en su casa y su justicia durará eternamente, aleluya.

SECRETA
OBLÁTA, quǽsumus, Dómine, múnera, gloriósa Unigéniti tui Transfiguratióne sanctífica: nosque a peccatórum máculis, splendóribus ipsíus illustratiónis emúnda. Per eúmdem
SANTIFICA, Señor, te pedimos, esta oblación por la Transfiguración de tu Unigénito Hijo y purifícanos de las manchas de nuestras deudas con los resplandores de su misma claridad. Por el mismo Jesucristo.
Conmemoración de san Sixto y  compañeros mártires.
MÚNERA tibi, Dómine, nostræ devotiónis offérimus: quæ et pro tuórum tibi grata sint honóre justórum, et nobis salutária, te miseránte reddántur. Per Dóminum
TE OFRECEMOS, Señor, los dones de nuestra devoción para que en atención a tus justos, te sean agradables y por tu misericordia nos sean saludables. Por Nuestro Señor Jesucristo

Prefacio común

COMUNIÓN Mt 17, 9
VISIÓNEM quam vidístis, némini dixéritis, donec a mórtuis resúrgat Fílius hóminis.
NO DIGÁIS a nadie la visión que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.

POSCOMUNIÓN
Præsta, quǽsumus, omnípotens Deus: ut sacrosáncta Fílii tui Transfiguratiónis mystéria, quæ solémni celebrámus officio, purificátæ mentis intelligéntia consequámur. Per eúmdem.
CONCÉDENOS, oh Dios omnipotente que comprendamos los sagrados misterios de la Transfiguración de tu Hijo, que solemnemente celebramos, con la claridad de una lama limpia de pecado. Por nuestro Señor.
Conmemoración de san Sixto y  compañeros mártires.
Præsta nobis, quǽsumus, Dómine, intercedéntibus sanctis Martyribus tuis Xysto, Felicissimo et Agapito ut, quod ore contíngimus, pura mente capiámus. Per Dóminum
TE PEDIMOS, Señor, nos concedas por la intercesión de tus santos mártires Sixto, Felicísimo y Agapito que recibamos con alma limpia el manjar tomado en nuestra boca.  Por Nuestro Señor.