lunes, 27 de marzo de 2017

MARTES DE LA IV SEMANA DE CUARESMA


MARTES DE LA IV SEMANA DE CUARESMA
Estación en San Lorenzo en Dámaso
Idea dominante de la Misa de esta Feria: Imploración confiada de los auxilios de Dios

INTROITO   Salmo 54 2-3
Oye benigno, oh Dios, mi oración y no desprecies mí humilde suplica: atiende a mi ruego y escúchame. (S) Me he entristecido en mis trabajos y la turbación se ha apoderado de mí, a la voz del enemigo y delante de la opresión del pecado. V/. Gloria al Padre…

COLECTA
Te suplicamos, Señor, que los ayunos de este santo tiempo nos sirvan para aumentar nuestra piedad y para alcanzar el auxilio continuo de tu misericordia. Por nuestro Señor…

EPISTOLA Éxodo 32,7-14.
Y el Señor habló a Moisés, diciendo: Anda, baja; pecado ha tu pueblo, que sacaste de la tierra de Egipto.  Pronto se han desviado del camino que les enseñaste; se han formado un becerro de fundición y adorándole; y sacrificándole víctimas, han dicho: Estos son tus dioses, ¡oh Israel!, que te han sacado de la tierra de Egipto.  Y añadió el Señor a Moisés: Veo que ese pueblo es de dura cerviz.  Déjame desahogar mi indignación contra ellos, y acabarlos; que yo te haré a ti caudillo de una nación grande.  Moisés rogaba al Señor Dios suyo, diciendo: ¿Por qué, oh Señor, se enardece así tu furor contra el pueblo tuyo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con fortaleza grande y mano poderosa?  ¡Ah! que no digan, te ruego, jamás los egipcios: Los saco maliciosamente fuera de Egipto para matarlos en los montes y exterminarlos de la tierra. Apláquese tu ira, y perdona la maldad de tu pueblo.  Acuérdate de Abrahán, de Isaac y de Israel, tus siervos, a los cuales por ti mismo juraste, diciendo: Multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y toda esta tierra de que os tengo hablado, se la daré a vuestra posteridad, y la poseeréis para siempre.  Con esto se aplacó el Señor, y dejó de ejecutar contra su pueblo el castigo que había dicho.

GRADUAL   Salmo 43, 26 y 2
Levántate, oh Señor, socórrenos; y redímenos por amor de tu nombre. v/. Nosotros, oh dios, hemos oído por nuestros propios oídos, nuestros padres nos han contado las obras que tu hiciste en sus días y en los tiempos antiguos.

EVANGELIO  Juan 7,14-31
Como quiera, hacia la mitad de la fiesta, subió Jesús al templo, y se puso a enseñar.  Y se maravillaban los judíos, y decían: ¿Cómo sabe éste las letras sagradas sin haber estudiado?  Les respondió Jesús: Mi palabra no es mía sino de aquel que me ha enviado. Quien quisiere hacer la voluntad de éste, conocerá si mi palabra es de Dios, o si yo hablo de mí mismo.  Quien habla de su propio movimiento, busca su propia gloria; mas el que únicamente busca la gloria del que le envió, ése es veraz, y no hay en él injusticia o fraude.  ¿Por ventura, no os dio Moisés la ley, y con todo eso ninguno de vosotros observa la ley?  ¿Pues, por qué intentáis matarme? Respondió la gente: Estás endemoniado: ¿Quién es el que trata de matarte?  Jesús prosiguió, diciéndoles: Yo hice una sola obra milagrosa en día de sábado, y todos lo habéis extrañado.  Mientras que, habiéndoos dado Moisés la ley de la circuncisión (no que traiga de él su origen, sino de los patriarcas), no dejáis de circuncidar al hombre aun en día de sábado.  Pues si un hombre es circuncidado en sábado, para no quebrantar la ley de Moisés, ¿os habéis de indignar contra mí, porque he curado a un hombre en todo su cuerpo en día de sábado?  No queráis juzgar por las apariencias, sino juzgad por un juicio recto.  Comenzaron entonces a decir algunos de Jerusalén: ¿No es éste a quien buscan para darle la muerte?  Y con todo vedle que habla públicamente, y no le dicen nada. ¿Si será que nuestros príncipes de los sacerdotes y los senadores han conocido de cierto ser éste el Cristo?  Pero de éste sabemos de dónde es; mas cuando venga el Cristo nadie sabrá su origen. Entretanto, prosiguiendo Jesús en instruirlos, decía en alta voz en el templo: Vosotros pensáis que me conocéis, y sabéis de dónde soy; pero yo no he venido de mí mismo, sino que quien me ha enviado es veraz, al cual vosotros no conocéis. Yo sí que le conozco, porque de él tengo el ser; y él es el que me ha enviado. Al oír esto buscaban cómo prenderle; mas nadie puso en él las manos, porque aún no era llegada su hora. Entretanto muchos del pueblo creyeron en él, y decían: Cuando venga el Cristo, ¿hará por ventura más milagros que los que hace éste?

OFERTORIO    Salmo 39, 2, 3 y 4
Con ansia suma estuve aguardando al Señor, y se ha inclinado hacia mí y oyó mis plegarias; y he puesto en mi boca un cantico nuevo, un himno a nuestro Dios.

SECRETA
Te rogamos, Señor, que esta hostia borre todos nuestros delitos y santifique los cuerpos y las almas de estos tus siervos, para celebrar dignamente el sacrificio. Por nuestro Señor…

COMUNION   Salmo 19, 6
Nosotros nos alegraremos por tu salud, y nos gloriaremos en el nombre de nuestro Dios.

POSCOMUNION
Haz, Señor, que la percepción de este sacramento nos purifique de todo crimen y nos conduzca al reino celestial. Por nuestro Señor…

SOBRE EL PUEBLO
Oremos. Humillad ante Dios vuestras cabezas
Apiádate, Señor de tu pueblo; y concédele propicio se vea libre de las continuas tribulaciones que experimenta. Por nuestro Señor…

Transcripto por Dña. Ana María Galvez


TEXTOS EN LATÍN

Feria III post Dominicam IV in Quadragesima
Statio ad S.Laurentium in Damaso
Introitus. Ps. liv: 2-3
Exáudi, Deus, oratiónem meam, et ne despéxeris deprecatiónem meam: inténde in me et exáudi me. Ps. ibid., 3‑4 Contristátus sum in exercitatióne mea: et conturbátus sum a voce inimíci et a tribulatióne peccatóris. Glória Patri. Exaudi, Deus.
Oratio.
Sacræ nobis, quǽsumus, Dómine, observatiónis jejúnia: et piæ conversationis augméntum, et tuæ propitiatiónis contínuum præstent auxílium. Per Dóminum.

Exodi xxxii: 7-14.
Léctio libri Exodi.
In diébus illis: Locútus est Dóminus ad Móysen, dicens: «Descénde de monte: peccávit pópulus tuus, quem eduxísti de terra Ægýpti. Recessérunt cito de via, quam ostendísti eis: fecerúntque sibi vítulum conflátilem, et adoravérunt, atque immolántes ei hóstias, dixérunt: «Isti sunt dii tui, Israël, qui te eduxérunt de terra Ægýpti.»» Rursúmque ait Dóminus ad Móysen: «Cerno, quod pópulus iste duræ cervícis sit: dimítte me ut irascátur furor meus contra eos, et déleam eos, faciámque te in gentem magnam. Móyses autem orábat Dóminum, Deum suum, dicens: «Cur, Dómine iráscitur furor tuus contra pópulum tuum, quem eduxísti de terra Ægýpti in fortitúdine magna et in manu robústa? Ne quæro dicant Ægýptii: «Cállide edúxit eos, ut interfíceret in móntibus et deléret e terra: quiéscat ira tua, et esto placábilis super nequítia pópuli tui.» Recordáre Abraham, Isaac et Israël, servórum tuórum, quibus jurásti per temetípsum, dicens: «Multiplicábo semen vestrum sicut stellas cœli: et univérsam terram hanc, de qua locútus sum, dabo sémini vestro, et possidébitis eam semper.»» Placatúsque est Dóminus, ne fáceret malum, quod locútus fúerat advérsus pópulum suum.
Graduale.Ps. xliii: 26 et 2.
Exsúrge, Dómine, fer opem nobis: et líbera nos propter nomen tuum. v. Deus, áuribus nostris audívimus: et patres nostri annuntiavérunt nobis opus, quod operátus es in diébus eórum et in diébus antíquis.
Joann. vii: 14-31.
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.
In illo témpore: Jam die festo mediánte, ascendit Jesus in templum, et docébat. Et mirabántur Judǽi, dicéntes: «Quómodo hic lítteras scit, cum non didícerit?» Respóndit eis Jesus et dixit: «Mea doctrína non est mea sed ejus, qui misit me. Si quis volúerit voluntátem ejus fácere cognóscet de doctrína, utrum ex Deo sit, an ego a meípso loquar. Qui a semetípso lóquitur, glóriam própriam quærit. Qui autem quærit glóriam ejus, qui misit eum, hic verax est, et injustítia in illo non est. Nonne Móyses dedit vobis legem: et nemo ex vobis facit legem? quid me quǽritis interfícere?» Respóndit turba, et dixit: «Dæmónium habes: quis te quærit interfícere ?» Respóndit Jesus et dixit eis: «Unum opus feci, et omnes mirámini. Proptérea Móyses dedit vobis circumcisiónem (non quia ex Móyse est, sed ex pátribus): et in sábbato circumcíditis hóminem. Si circumcisiónem accipit homo in sábbato ut non solvátur lex Móysi: mihi indignámini, quia totum hóminem sanum feci in sábbato? Nolíte judicáre secúndum fáciem, sed justum judícium judicáte. Dicébant ergo quidam ex Jerosólymis: «Nonne hic est quem quærunt interfícere ? Et ecce, palam lóquitur, et nihil ei dicunt. Numquid vere cognovérunt príncipes, quia hic est Christus? Sed hunc scimus unde sit: Christus autem, cum vénerit, nemo scit, unde sit.» Clamábat ergo Jesus in templo docens, et dicens: «Et me scitis et unde sim, scitis, et a meípso non veni, sed est verus, qui misit me, quem vos nescítis. Ego scio eum, quia ab ipso sum, et ipse me misit.» Quærébant ergo eum apprehéndere: et nemo misit in illum manus, quia nondum vénerat hora ejus. De turba autem multi credidérunt in eum.
Offertorium Ps. xxxix: 2, 3 et 4.
Exspéctans exspectávi Dóminum et respéxit me: et exaudívit deprecatiónem meam: et immísit in os meum cánticum novum hymnum Deo nostro.
Secreta.
Hæc hóstia, Dómine, quǽsumus, emúndet nostra delicta: et, ad sacrifícium celebrándum, subditórum tibi córpora mentésque sanctíficet. Per Dóminum.

Communio.Ps. xix: 6
Lætábimur in salutári tuo: et in nómine Dómini, Dei nostri, magnificábimur.
Postcommunio.
Hujus nos, Dómine, percéptio sacraménti mundet a crímine: et ad cœléstia regna perdúcat. Per Dóminum.

Super populum:
Orémus. Humiliáte cápita vestra Deo.
Oratio.
Miserére, Dómine, pópulo tuo: et contínuis tribulatiónibus laborántem, propítius respiráre concéde. Per Dóminum.