lunes, 27 de marzo de 2017

LUNES DE LA IV SEMANA DE CUARESMA


LUNES DE LA IV SEMANA DE CUARESMA
Estación en los Cuatro Santos Coronados

Idea dominante de la Misa de esta Feria: La protección de Dios, fruto de la piedad

INTROITO    Salmo 53. 3-4
Sálvame, oh Dios, por tu nombre, y con tu poder líbrame; escucha, oh Dios, mi oración: presta oídos a las palabras de mi boca. (S) Porque gentes extrañas han alzado bandera contra mí. v/. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo…

COLECTA
Te suplicamos, oh Dios todopoderoso, que guardando cada año devotamente las obligaciones cuaresmales, consigamos agradarte con cuerpo y alma. Por nuestro Señor…

EPISTOLA  1 Reyes 3,16-28
En aquella sazón acudieron al rey dos mujeres públicas, y presentándose a su tribunal,  dijo una de ellas: Dígnate escucharme, ¡oh señor mío! Yo y esta mujer vivíamos en una misma casa, y yo parí en el mismo aposento en que ella estaba.  Tres días después de mi parto, parió también ella; nos hallábamos las dos juntas, y no había en la casa nadie sino nosotras dos.  Mas el hijo de esta mujer murió una noche; porque estando ella durmiendo lo sofocó.  Y levantándose en silencio a una hora intempestiva de la noche, cogió a mi niño del lado de esta sierva tuya, que estaba dormida, y se lo puso en su seno, y a su hijo muerto lo puso en el mío.  Cuando me incorporé por la mañana para dar de mamar a mi hijo, lo hallé muerto; pero mirándole con mayor atención así que fue día claro, reconocí no ser el mío que yo había parido.  A esto respondió la otra mujer: Es falso, tu hijo es el que murió, y el que vive es el mío. La otra por el contrario decía: Mientes, pues mi hijo es el vivo, y el tuyo es el muerto. Y de esta manera altercaban en presencia del rey.  Dijo entonces el rey: La una dice: Mi hijo es el vivo, el muerto es el tuyo. La otra responde: No, que tu hijo es el muerto, y el vivo es el mío.  Ahora bien, dijo el rey, traedme una espada. Y así que se la hubieron traído: Partid, dijo, por medio al niño vivo, y dad la mitad a una, y la otra mitad a la otra.  Mas entonces la mujer que era madre del hijo vivo, clamó al rey (porque se le conmovieron sus entrañas por amor a su hijo): Dale, te ruego, oh señor, a ella vivo el niño, y no lo mates. Al contrario decía la otra: Ni sea mío ni tuyo, sino divídase.  Entonces el rey pronunció esta sentencia: Dad a la primera el niño vivo, y ya no hay que matarlo, pues ella es su madre.  Se divulgó por todo Israel la sentencia dada por el rey, y se llenaron todos de un respetuoso temor hacia él, viendo que le asistía la sabiduría de Dios para administrar justicia.

GRADUAL    Salmo 30, 3
Se para mí un Dios tutelar y un alcázar de refugio para ponerme a salvo. v/. Dios mío, en ti esperé; Señor, no seré confundido eternamente.

TRACTO   Salmo 102,10
Señor, no nos trates según merecen nuestros pecados, ni según nuestras culpas nos castigues. v/. Señor, no te acuerdes de nuestras antiguas maldades: anticípense a favor nuestro cuanto antes tus misericordias; pues nos hallamos reducidos a extrema miseria. Aquí se arrodilla.  Ayudamos, oh Dios salvador nuestro: y por la gloria de tu nombre, líbranos, Señor, y perdona nuestros pecados, por amor a tu nombre.

EVANGELIO Juan 2,13-25.
Estaba ya cerca la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.  Y encontrando en el templo gentes que vendían bueyes, y ovejas, y palomas, y cambistas sentados en sus mesas, habiendo formado de cuerdas como un azote, los echó a todos del templo, con las ovejas y bueyes, y derramó por el suelo el dinero de los cambistas, derribando las mesas.  Y hasta a los que vendían palomas, les dijo: Quitad eso de aquí, y no queráis hacer de la casa de mi Padre una casa de tráfico.  Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me tiene consumido.  Pero los judíos se dirigieron a él, y le preguntaron: ¿Qué señal nos das de tu autoridad para hacer estas cosas?  Les respondió Jesús: Destruid este templo, y yo en tres días lo reedificaré.  Los judíos le dijeron: Cuarenta y seis años se han gastado en la reedificación de este templo, y tú lo has de levantar en tres días?   Mas él les hablaba del templo de su cuerpo.  Así, cuando hubo resucitado de entre los muertos, sus discípulos hicieron memoria de que lo dijo por esto, y creyeron, con más viva fe, a la Escritura y a las palabras de Jesús.  En el tiempo, pues, que estuvo en Jerusalén con motivo de la fiesta de la Pascua, creyeron muchos en su nombre, viendo los milagros que hacía.  Verdad es que Jesús no se fiaba de ello, porque los conocía bien a todos, y no necesitaba que nadie le diera testimonio acerca de hombre alguno, porque sabía él mismo lo que hay dentro de cada hombre.

OFERTORIO     Salma 99, 1-2
Moradores todos de la tierra, cantad con júbilo las alabanzas de Dios: servid al Señor con alegría: venid llenos de alborozo a presentaos ante él, porque este Señor es Dios.

SECRETA
Haz, Señor, que este sacrificio que te ofrecemos nos vivifique siempre y nos defienda. Por nuestro Señor…

COMUNION    Salmo 18, 13,14
Purifícame de mis pecados ocultos, Señor; y perdona a tu siervo los ajenos.

POSCOMUNION
Habiendo recibido, Señor, los sacramentos de la salvación, te suplicamos que nos sirvan de aumento de mérito para nuestra redención eterna. Por nuestro Señor…

SOBRE EL PUEBLO
Oremos. Humillad ante Dios vuestras cabezas
Te rogamos, Señor, que oigas benigno nuestra oración y concedas el auxilio de tu defensa a aquellos a quienes inspiras el deseo de orar. Por nuestro Señor…

Transcripto por Dña. Ana María Galvez


TEXTOS EN LATÍN
Feria II post Dominicam IV in Quadragesima
Statio ad Ss. Quatuor Coronatos
Introitus. Ps. liii: 3-4.
Deus, in nómine tuo salvum me fac, et in virtúte tua líbera me: Deus, exáudi oratiónem meam: áuribus pércipe verba oris mei.Ps. ibid., 5 Quóniam aliéni insurrexérunt in me: et fortes quæsiérunt ánimam meam. Glória Patri. Deus in.
Oratio.
Pæsta, quǽsumus, omnípotens Deus: ut, observatiónes sacras ánnua devotióne recoléntes, et córpore tibi placeámus et mente. Per Dóminum.

3 Reg. iii: 16-28.
Léctio libri Regum.
In diébus illis: Venérunt duæ mulíeres meretríces ad regem Salomónem, steterúntque coram eo, quarum una ait: «Obsecro, mi dómine: ego et múlier hæc habitabámus in domo una et péperi apud eam in cubículo. Tértia autem die postquam ego péperi, péperit et hæc: et erámus simul, nullúsque álius nobíscum in domo, excéptis nobis duábus. Mórtuus est autem fílius mulíeris hujus nocte: dórmiens quippe oppréssit eum. Et consúrgens intempéstæ noctis siléntio, tulit fílium meum de látere meo ancíllæ tuæ dormiéntis, et collocávit in sinu suo: suum autem fílium, qui erat mórtuus, pósuit in sinu meo. Cumque surrexíssem mane, ut darem lac fílio meo, appáruit mórtuus: quem diligéntius íntuens clara luce, deprehéndi non esse meum, quem genúeram.» Respondítque áltera múlier: «Non est ita, ut dicis, sed fílius tuus mórtuus est, meus autem vivit.» «E contrário» illa dicébat: «Mentiris: fílius quippe meus vivit, et fílius tuus mórtuus est.» Atque in hunc modum contendébant coram rege. Tunc rex ait: «Haec dicit Fílius meus vivit, et fílius tuus mórtuus est. Et ista respóndit: Non, sed fílius tuus mórtuus est, meus autem vivit.» Dixit ergo rex: «Affért mihi gládium.» Cumque attulíssent gládium coram rege: «Divídite inquit, infántem vivum in duas partes, et dat dimídiam partem uni, et dimídiam partem alteri.» Dixit autem múlier, cujus fílius erat vivus, ad regem (commóta sunt quippe víscera ejus super fílio suo): «Obsecro, dómine date illi infántem vivum, et nolíte interfícere dum.» «E contrário» illa dicebat: «Nec mihi nec tibi sit, sed dividátur.» Respóndit rex et ait: «Date huic infántem vivum, et non occidátur: hæc est enim mater ejus.» Audívit itaque omnis Israel judícium quod judicásset rex, et timuérunt regem, vidéntes sapiéntiam Dei esse in eo ad faciéndum judícium.
Graduale. Ps. xxx: 3.
Esto mihi in Deum protectórem et in locum refúgii, ut salvum me fácias. Ps. lxx: 1 Deus, in te sperávi: Dómine, non confúndar in ætérnum.
Tractus.Ps.cii: 10
Dómine, non secúndum peccáta nostra, quæ fécimus nos: neque secúndum iniquitátes nostras retríbuas nobis. Ps. lxxviii: 8-9 Dómine, ne memíneris iniquitátum nostrárum antiquárum: cito antícipent nos misericórdiæ tuæ, quia páuperes facti sumus nimis. (Hic genuflectitur)Adjuva nos, Deus, salutáris noster: et propter glóriam nóminis tui, Dómine, líbera nos: et propítius esto peccátis nostris, propter nomen tuum.
Joann. ii: 13-25.
 
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.
In illo témpore: Prope erat Pascha Judæórum, et ascéndit Jesus Jerosólymam: et invénit in templo vendéntes boves et oves et colúmbas, et nummulários sedéntes. Et cum fecísset quasi flagéllum de funículis, omnes ejécit de templo, oves quoque et boves, et nummulariórum effúdit æs et mensas subvértit. Et his, qui colúmbas vendébant dixit: «Auférte ista hinc, et nolíte fácere domum Patris mei domum negotiationis. Recordáti sunt vero discipuli ejus, quia scriptum est: «Zelus domus tuæ comédit me.»» Respondérunt ergo Judǽi, et dixérunt ei: «Quod signum osténdis nobis, quia hæc facis?» Respóndit Jesus et dixit eis: «Sólvite templum hoc et in tribus diébus excitábo illud.» Dixérunt ergo Judǽi: «Quadragínta et sex annis ædificátum est templum hoc, et tu in tribus diébus excitábis illud?» Ille autem dicébat de templo córporis sui. Cum ergo resurrexísset a mórtuis, recordáti sunt discípuli ejus, quia hoc dicébat, et credidérunt Scriptúrae, et sermóni quem dixit Jesus. Cum autem esset Jerosólymis in Pascha in die festo, multi credidérunt in nómine ejus, vidéntes signa ejus, quæ faciébat. Ipse autem Jesus non credébat semetípsum eis, eo quod ipse nosset omnes et quia opus ei non erat, ut quis testimónium perhibéret de hómine: ipse enim sciébat, quid esset in hómine.
Offertorium. Ps. ic: 1-2
Jubiláte Deo, omnis terra, servíte Dómino in lætítia: intráte in conspéctu ejus in exsultatióne: quia Dóminus ipse est Deus.
Secreta.
Oblátum tibi, Dómine, sacrifícium vivíficet nos semper et múniat. Per Dóminum.

Communio. Ps. xviii: 13 et 14
Ab occúltis meis munda me, Dómine: et ab aliénis parce servo tuo.
Postcommunio.
Sumptis, Dómine, salutáribus sacraméntis: ad redemptiónis ætérnæ, quǽsumus, proficiámus augméntum. Per Dóminum.

Super populum:
Orémus. Humiliáte cápita vestra Deo.
Oratio.
Deprecatiónem nostram quǽsumus. Dómine, benígnus exáudi: et, quibus supplicándi præstas afféctum, tríbue defensiónis auxílium. Per Dóminum.