viernes, 4 de junio de 2021

5 de junio.- SAN BONIFACIO, OBISPO Y MÁRTIR

 


5 de junio

SAN BONIFACIO, OBISPO Y MÁRTIR

III clase,  rojo

Gloria y prefacio común o del tiempo

Bonifacio, antes llamado Winfrido, nació en Inglaterra al final del siglo VII. Después de entrar en un monasterio y convertirse en sacerdote, mostró gran aprovechamiento para muchas almas a través de la predicación. Ardiendo de celo por difundir la fe, predicó el Evangelio entre los frisones. Luego regresó a Inglaterra, donde gobernó su monasterio durante dos años santamente. Renunciado al cargo de Superior, fue a Roma, donde recibió de Gregorio II el nombre de Bonifacio y el encargo de proclamar a Cristo a los pueblos de Turingia y Sajonia. Con San Wilibrordo regresó a los frisones y predicó el Evangelio con gran fruto. Fue convocado a Roma e investido con la dignidad episcopal; tras lo cual, partió una vez más a Alemania, librando a Hesse y Turingia de casi los últimos vestigios de idolatría. Fue nombrado delegado apostólico y arzobispo de Maguncia, y construyó muchas iglesias, administrándolas él mismo, o por sus discípulos. Al final, regresó a los frisios, caídos en la idolatría, para predicarles el Evangelio. Allí, con Eóbano, su coepíscopo y muchos otros, fue asesinado cerca del río Burda, recibiendo la corona del martirio. Yace en el monasterio de Fulda.

 

INTROITO Isaías 65, 19. 23. Salmo 43,2

Exsultábo in Jerúsalem et gaudébo in pópulo meo: et non audiétur in eo ultra vox fletus et vox clamóris. Elécti mei non laborábunt frustra neque generábunt in conturbatióne: quia semen benedictórum Dómini est, et nepótes eórum cum eis. (T.P. Allelúja, allelúja.) V/. Deus, áuribus nostris audívimus: patres nostri narravérunt opus, quod operátus es in diébus eórum. V/. Glória Patri et Filio et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio et nunc et semper, et in saecula saeculorum. Amén

Me alegraré en Jerusalén y me regocijaré en mi pueblo; nunca jamás se oirá en él la voz del llanto, ni gritos de lamento. No se fatigarán en vano ni tendrán hijos destinados a perecer; porque son una estirpe bendita del Señor, ellos y sus descendientes. (T.P. Aleluya, aleluya.) V/. ¡Oh Dios!, con nuestros mismos oídos lo hemos oído, y nuestros padres nos han contado la obra que hiciste en sus días. V/.  Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre,  por los siglos de los siglos. Amén.

 

COLECTA

Deus, qui multitúdinem populórum, beáti Bonifátii Mártyris tui atque Pontíficis zelo, ad agnitiónem tui nóminis vocáre dignátus es: concéde propítius; ut, cujus sollémnia cólimus, étiam patrocínia sentiámus. Per Dominum nostrum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen

¡Oh Dios!, que te has dignado llamar al conocimiento de tu nombre a multitud de pueblos por el celo de tu santo obispo y mártir Bonifacio; concede propicio que experimentemos la protección de aquél cuya solemnidad celebramos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

 

EPÍSTOLA Eclesiástico 44, 1-15

Léctio libri Sapiéntiæ.

Laudémus viros gloriósos et paréntes nostros in generatióne sua. Multam glóriam fecit Dóminus magnificéntia sua a sǽculo. Dominántes in potestátibus suis, hómines magni virtúte et prudéntia sua prǽditi, nuntiántes in prophétis dignitátem prophetárum, et imperántes in præsénti pópulo, et virtúte prudéntiæ pópulis sanctíssima verba. In perítia sua requiréntes modos músicos, et narrántes cármina scripturárum. Hómines dívites in virtúte, pulchritúdinis stúdium habéntes: pacificántes in dómibus suis. Omnes isti in generatiónibus gentis suæ glóriam adépti sunt, et in diébus suis habéntur in láudibus. Qui de illis nati sunt, reliquérunt nomen narrándi laudes eórum. Et sunt, quorum non est memória: periérunt, quasi qui non fúerint: et nati sunt, quasi non nati, et fílii ipsórum cum ipsis. Sed illi viri misericórdiæ sunt, quorum pietátes non defuérunt: cum sémine eórum pérmanent bona, heréditas sancta nepótes eórum, et in testaméntis stetit semen eórum: et fílii eórum propter illos usque in ætérnum manent: semen eórum et glória eórum non derelinquétur. Córpora ipsórum in pace sepúlta sunt, et nomen eórum vivit in generatiónem et generatiónem. Sapiéntiam ipsórum narrent pópuli, et laudem eórum núntiet Ecclésia.

Lectura del libro de la Sabiduría.

Alabemos a los varones ilustres, a nuestros padres, según sus generaciones. El Señor ha realizado maravillas en ellos y su grandeza data desde su origen. Señores de sus reinos, varones renombrados por sus hazañas, consejeros por su sabiduría, profetas por sus predicciones. Con su prudencia han guiado a los pueblos, los han instruido con su inteligencia. Han cultivado el arte de las melodías y relataron poemas por escrito. Fueron hombres ricos, provistos de recursos, que vivían en paz en sus casas. Todos fueron honrados por sus contemporáneos, celebrados en sus días. Los hay de entre ellos que han dejado nombre, para que se cuenten sus alabanzas. Los hay también que no dejaron recuerdo, y al desaparecer, desaparecieron por completo, fueron como si no hubieran sido, y del mismo modo sus hijos después de ellos. Pero aquéllos eran hombres de bien y sus virtudes no se han olvidado. La felicidad sigue ligada a su descendencia y sus hijos son un pueblo de santos. Su posteridad permanece fiel a las alianzas y sus hijos siguen fieles a causa de ellos. Su raza permanece eternamente y su gloria no será borrada. Sus cuerpos fueron sepultados en paz y su nombre vive por todos los siglos. Los pueblos celebran su sabiduría y la asamblea de los fieles publica sus alabanzas.

 

GRADUAL 1 Pedro 4, 13-14

Communicántes Christi passiónibus gaudéte, ut in revelatióne glóriæ ejus gaudeátis exsultántes. V/. Si exprobrámini in nómine Christi, beáti éritis: quóniam, quod est honóris, glóriæ et virtútis Dei, et qui est ejus Spíritus, super vos requiéscet.

Alegraos por vuestra parte en la Pasión de Cristo; para que, al descubrirse su gloria, gocéis también alborozados. V/.  Dichosos si os ultrajan por el nombre de Cristo, porque descansará sobre vosotros el Espíritu de gloria, que es el Espíritu de Dios.

 

ALELUYA Isaías 66, 12

Allelúja, allelúja. V/. Declinábo super eum quasi flúvium pacis, et quasi torréntem inundántem glóriam. Allelúja.

Aleluya, aleluya. V/. Derramaré la paz sobre él como un río y como torrente desbordado la gloria de las naciones. Aleluya.

 

ALELUYA PASCUAL. Isaías 66, 10. 14

En Pascua, omitido el gradual, se dice:

Allelúja, allelúja. V/. Lætámini cum Jerúsalem, et exsultáte in ea omnes, qui dilígitis Dóminum. Allelúja. V/. Vidébitis, et gaudébit cor vestrum: cognoscétur manus Dómini servis ejus. Allelúja.

 Aleluya, aleluya.  V/. Alegraos con Jerusalén y regocijaos con ella todos los que la amáis.  Aleluya. V/. Vosotros lo veréis y se regocijará vuestro corazón; será visible la mano del Señor a favor de sus siervos. Aleluya.

 

EVANGELIO Mateo 5, 1-12

Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum.

In illo témpore: Videns Jesus turbas, ascéndit in montem, et cum sedísset, accessérunt ad eum discípuli ejus, et apériens os suum, docébat eos, dicens: «Beáti páuperes spíritu: quóniam ipsórum est regnum cœlórum. Beáti mites: quóniam ipsi possidébunt terram. Beáti, qui lugent: quóniam ipsi consolabúntur. Beáti, qui esúriunt et sítiunt justítiam: quóniam ipsi saturabúntur. Beáti misericórdes: quóniam ipsi misericórdiam consequántur. Beáti mundo corde: quóniam ipsi Deum vidébunt. Beáti pacífici: quóniam fílii Dei vocabúntur. Beáti, qui persecutiónem patiúntur propter justítiam: quóniam ipsórum est regnum cœlórum. Beáti estis, cum maledíxerint vobis et persecúti vos fúerint, et díxerint omne malum advérsum vos, mentiéntes, propter me:gaudete et exsultáte, quóniam merces vestra copiósa est in cœlis.»

Lectura del Santo Evangelio según san Mateo.

En aquel tiempo, viendo a la muchedumbre, subió a un monte, y cuando se hubo sentado, se le acercaron sus discípulos;' y abriendo su boca, los enseñaba, diciendo. Bienaventurados los pobres de espíritu, porque suyo es el reino de los cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque suyo es el reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan y con mentira digan contra vosotros todo género de mal por mí. Alegraos y regocijaos, porque grande será en los cielos vuestra recompensa.

 

OFERTORIO  Salmo 15, 7.8

Benedícam Dóminum, qui tríbuit mihi intelléctum: providébam Deum in conspéctu meo semper, quóniam a dextris est mihi ne commóvear. (T.P.Allelúja.)

Bendigo al Señor, que me ha dado consejo; constantemente tengo al Señor ante mis ojos, pues a mi diestra se halla y no he de vacilar. (T.P. Aleluya.)

 

SECRETA

Super has hóstias, Dómine, quǽsumus, benedíctio copiósa descéndat: quæ et sanctificatiónem nostram misericórditer operátur; et de sancti Bonifátii Mártyris tui atque Pontíficis fáciat sollemnitáte gaudére. Per Dominum nostrum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus,

Te rogamos, Señor, descienda copiosa bendición sobre estas ofrendas; y que ella, por tu misericordia, santifique nuestras almas, y nos haga gozarnos en la solemnidad de tu santo mártir y obispo Bonifacio. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios

 

PREFACIO COMÚN o DEL TIEMPO

 

COMUNIÓN Apocalipsis 3, 21

Qui vícerit, dabo ei sedére mecum in throno meo: sicut et ego vici et sedi cum Patre meo in throno ejus. (T.P. Allelúja.)

Al vencedor le haré sentar conmigo en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono. (T.P. Aleluya.)


POSCOMUNIÓN

Sanctificati, Dómine, salutári mysterio: quǽsumus; ut nobis sancti Bonifátii Martyris tui atque Pontíficis pia non desit orátio, cujus nos donásti patrocínio gubernari. Per Dominum nostrum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.

Santificados, Señor, con el misterio de salvación, te rogamos que no nos falte la piadosa plegaria de tu santo obispo y mártir Bonifacio, por cuyo patrocinio nos has concedido ser gobernados. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.


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