12 DE
OCTUBRE
NUESTRA SEÑORA DEL
PILAR
Patrona de la Hispanidad
“Bendita y alabada sea la hora en que María
Santísima
vino en carne mortal a Zaragoza.
Sea por siempre bendita y alabada.”
Estando el Apóstol
Santiago el Mayor cierta noche en oración a las orillas del río Ebro, se le
apareció la Santísima Virgen María, viviendo aun en carne mortal, para
consolarle y esforzare a proseguir en España su obra de evangelización, y que
allí mismo le mando construir un templo en honor suyo. Este templo vino después
a convertirse en la actual basílica del Pilar, centro de grandes
peregrinaciones.
El Papa Juan XXIII elevó
a I clase esta fiesta en agradecimiento a la Virgen por el descubrimiento de
América el 12 de octubre de 1492 y la evangelización del nuevo continente; y
como voto a la Madre y Reina de España y de los pueblos hermanos para que por
su intercesión se conserve y aumente la fe.
INTROITO
Ex 13, 22; Sal 98, 6-7
COLUMNAM ducem
habemus quae numquam defuit per diem neque per noctem coram populo. V/. Invocabant Dominum, et ipse exaudiebat eos:
in columna nubis loquebatur ad eos. V/. Glória Patri.
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TENEMOS
por guía la Columna que nunca falto delante del pueblo, ni de día ni de
noche. V/.
Invocaban al Señor y él los oía; desde la Columna de nube les hablaba. V/.
Gloria al Padre.
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COLECTA
OMNIPOTENS
sempiterne Deus, qui per gloriosissimam Filii tui Matrem caeleste praesidium
nobis mirabiliter praeparasti: concede propitius, ut quam peculiari titulo de
Columna pia devotione veneramur, ejus perpetuo protegamur auxilio. Per eumdem Dominum nostrum Iesum Christum.
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OMNIPOTENTE
y sempiterno Dios, que por la Gloriosísima Madre de tu Hijo nos deparaste
celestial amparo: concédenos propicio que cuantos con piadosa devoción la
veneramos bajo el especial título del Pilar seamos protegidos perpetuamente
con su auxilio. Por Nuestro Señor
Jesucristo.
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EPÍSTOLA
Sab 24, 5-13
LÉCTIO LIBRI SAPIÉNTIÆ.
Ego
ex ore Altissimi prodivi primogenita ante omnem creaturam. Ego feci in
caelis, ut oriretur lumen indeficiens, et sicut nebula texi omnem terram. Ego
in altissimis habitavi, et thronus meus in columna nubis. Gyrum caeli
circuivi sola, et profundum abyssi penetravi: in fluctibus maris ambulavi, et
in omni terra steti, et in omni populo et in omni gente primatum habui: et
omnium excellentium et humilium corda virtute calcavi: et in his omnibus
requiem quaesivi, et in hereditate Domini morabor. Tunc praecepit et dixit mihi Creator omnium: et qui creavit me
requievit in tabernaculo meo, et dixit mihi in Iacob inhabita, et in Israël
hereditare, et in electis meis mitte radices.
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LECTURA
DEL LIBRO DE LA SABIDURÍA.
Yo
salí de la boca del altísimo, engendrada antes que fuese criatura alguna. Yo
hice nacer en los cielos la luz indeficiente y como niebla cubrí toda la
tierra. En los altísimos cielos puse yo mi morada, y mi trono sobre una
columna de nube. Yo sola rodee todo el giro del cielo y penetre en el
profundo del abismo. Pase sobre las olas del mar, recorrí toda la tierra, y
en todos los pueblos y naciones tuve supremo dominio; con mi poder sujete los
corazones de todos, grandes y pequeños y en todos los pueblos busque donde
posar, y en la herencia del Señor fije mi morada. Entonces el Creador de
todas las cosas me hablo y el que me crio, descanso en mi seno y me dijo:
Habita en Jacob y sea Israel tu heredad y arraiga en medio de mis escogidos.
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GRADUAL
Sal 26, 6. 39, 3
IN
PETRA exaltavit me: et nunc exaltavit caput meum super inimicos meos. V/. Statuit
super petram pedes meos: et direxit gressus meus.
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ME
PONDRÁ en alto sobre una piedra y luego levantara mi cabeza sobre mis
enemigos. V/.
Asentó mis pies sobre piedra, y enderezo mis pasos.
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ALELUYA
Ex 17, 9
ALLELÚIA,
ALLELÚIA. V/.
En ego stabo ibi coram te super petram. Allelúia.
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ALELUYA,
ALELUYA. V/.
Mira que yo estaré allí ante ti sobre la piedra. Aleluya.
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EVANGELIO
Lc 11, 27-28
SEQUÉNTIA
SANCTI EVANGÉ-LII SECÚNDUM LUCAM.
In
illo témpore: Loquente Jesu ad turbas, extollens docem quaedam mulier de
turba, dixit illi: Beatus venter qui te portavit, et ubera quae suxisti. At ille dixit: Quinimmo beati qui audiunt verbum Dei
et custodiunt illud.
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LECTURA
DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS.
En
aquel tiempo, mientras hablaba Jesús a las turbas, una mujer, levantando la
voz en medio del pueblo exclamo: dichoso el vientre que te llevo, y los
pechos que te amamantaron. Mas Jesús respondió: Dichosos más bien los que
oyen la palabra de Dios y la guardan.
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Se dice
Credo.
OFERTORIO Eclo. 45,14
Corona
aurea super caput ejus, expressa signo sanctitatis et gloria honoris: opus
virtutis, et desideria oculorum.
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Corona
de oro sobre su cabeza, adornada con sello de santidad, ornamento de gloria,
obra primorosa, que cautiva las miradas.
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SECRETA
DEUS,
qui protegente Genitrice Filii tui, fidei lumen nobis splendescere fecisti;
praesta, quaesumus: ejus meritis et praecibus, in eadem fide stabiles
inveniamur, et in caritate ferventes. Per eumdem Dóminum nostrum Jesum Christum.
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OH
DIOS, que con la protección de la Madre de tu Unigénito hiciste resplandecer
a nuestros ojos la luz de la fe: haz, te rogamos, por sus méritos y preces,
que permanezcamos firmes en la misma fe y fervientes en la caridad. Por Nuestro
Señor Jesucristo.
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PREFACIO
VERE
DIGNUM et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias
ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: Et te in festivitate
beátæ Maríæ semper Vírginis collaudáre, benedícere, et predicáre. Quæ et
Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória
permanénte lumen ætérnum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant
Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes, ac beáta
Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut
admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
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VERDADERAMENTE
es digno y justo, es nuestro deber y nuestra salvación el darte gracias en
todo tiempo y lugar, Señor, Padre santo, omnipotente y eterno Dios: Y que en
la festividad de la bienaventurada siempre Virgen María, te alabemos,
bendigamos y aclamemos. Ella después de haber concebido a tu único Hijo por
obra y gracia del Espíritu Santo y conservando siempre la gloria de la
virginidad, dio a luz al que es la luz eterna, Jesucristo, nuestro Señor. Por
quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, las
Potestades la temen, los Cielos y las Virtudes de los cielos y el ejército
bienaventurado de los Serafines unidos en la misma alegría la celebran. Con
ellos te pedimos también quieras admitir nuestras voces que en suplicante alabanza
dicen:
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COMUNIÓN
Is 22, 16
EXCIDISTI
in excelso memoriale diligenter, in petra tabernaculum tibi.
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LABRASTE
con esmero un monumento en lugar elevado, en la piedra una mansión para ti.
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POSCOMUNIÓN
Caelestibus
pasti deliciis, te supplices deprecamur, Domine Deus noster; ut beatissimae
Genitricis Filii tui titulo de Columna solemnitatem celebrantes, ipsa
intercedente, ad gaudia aeterna feliciter pervenire valeamus. Per eumdem Dominum nostrum Jesum Christum.
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Señor
Dios nuestro, alimentados con las celestiales delicias, te rogamos
suplicantes: que, pues, celebramos la solemnidad de la Santísima Madre de tu
Hijo con la advocación del Pilar, logremos por su valimiento arribar
felizmente a los goces eternos. Por Nuestro Señor Jesucristo.
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Agradecimiento por la colaboración de Dña.
Ana Galvez Aguiló.
Comentario
Card. Schuster
Sugerencias
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Grabaciones
de las lecturas
Vísperas cantadas
