martes, 11 de octubre de 2016

NUESTRA SEÑORA DEL PILAR Patrona de la Hispanidad. 12 de octubre


12 DE OCTUBRE
NUESTRA SEÑORA DEL PILAR
Patrona de la Hispanidad
“Bendita y alabada sea la hora en que María Santísima
vino en carne mortal a Zaragoza.
Sea por siempre bendita y alabada.”
Estando el Apóstol Santiago el Mayor cierta noche en oración a las orillas del río Ebro, se le apareció la Santísima Virgen María, viviendo aun en carne mortal, para consolarle y esforzare a proseguir en España su obra de evangelización, y que allí mismo le mando construir un templo en honor suyo. Este templo vino después a convertirse en la actual basílica del Pilar, centro de grandes peregrinaciones.
El Papa Juan XXIII elevó a I clase esta fiesta en agradecimiento a la Virgen por el descubrimiento de América el 12 de octubre de 1492 y la evangelización del nuevo continente; y como voto a la Madre y Reina de España y de los pueblos hermanos para que por su intercesión se conserve y aumente la fe.

INTROITO Ex 13, 22; Sal 98, 6-7
COLUMNAM ducem habemus quae numquam defuit per diem neque per noctem coram populo. V/.  Invocabant Dominum, et ipse exaudiebat eos: in columna nubis loquebatur ad eos. V/. Glória Patri.
TENEMOS por guía la Columna que nunca falto delante del pueblo, ni de día ni de noche. V/. Invocaban al Señor y él los oía; desde la Columna de nube les hablaba. V/. Gloria al Padre.

COLECTA
OMNIPOTENS sempiterne Deus, qui per gloriosissimam Filii tui Matrem caeleste praesidium nobis mirabiliter praeparasti: concede propitius, ut quam peculiari titulo de Columna pia devotione veneramur, ejus perpetuo protegamur auxilio. Per eumdem Dominum nostrum Iesum Christum.
OMNIPOTENTE y sempiterno Dios, que por la Gloriosísima Madre de tu Hijo nos deparaste celestial amparo: concédenos propicio que cuantos con piadosa devoción la veneramos bajo el especial título del Pilar seamos protegidos perpetuamente con su auxilio. Por  Nuestro Señor Jesucristo.

EPÍSTOLA Sab 24, 5-13
LÉCTIO LIBRI SAPIÉNTIÆ.
Ego ex ore Altissimi prodivi primogenita ante omnem creaturam. Ego feci in caelis, ut oriretur lumen indeficiens, et sicut nebula texi omnem terram. Ego in altissimis habitavi, et thronus meus in columna nubis. Gyrum caeli circuivi sola, et profundum abyssi penetravi: in fluctibus maris ambulavi, et in omni terra steti, et in omni populo et in omni gente primatum habui: et omnium excellentium et humilium corda virtute calcavi: et in his omnibus requiem quaesivi, et in hereditate Domini morabor. Tunc praecepit et dixit mihi Creator omnium: et qui creavit me requievit in tabernaculo meo, et dixit mihi in Iacob inhabita, et in Israël hereditare, et in electis meis mitte radices.
LECTURA DEL LIBRO DE LA SABIDURÍA.
Yo salí de la boca del altísimo, engendrada antes que fuese criatura alguna. Yo hice nacer en los cielos la luz indeficiente y como niebla cubrí toda la tierra. En los altísimos cielos puse yo mi morada, y mi trono sobre una columna de nube. Yo sola rodee todo el giro del cielo y penetre en el profundo del abismo. Pase sobre las olas del mar, recorrí toda la tierra, y en todos los pueblos y naciones tuve supremo dominio; con mi poder sujete los corazones de todos, grandes y pequeños y en todos los pueblos busque donde posar, y en la herencia del Señor fije mi morada. Entonces el Creador de todas las cosas me hablo y el que me crio, descanso en mi seno y me dijo: Habita en Jacob y sea Israel tu heredad y arraiga en medio de mis escogidos.

GRADUAL Sal 26, 6. 39, 3
IN PETRA exaltavit me: et nunc exaltavit caput meum super inimicos meos. V/. Statuit super petram pedes meos: et direxit gressus meus.
ME PONDRÁ en alto sobre una piedra y luego levantara mi cabeza sobre mis enemigos. V/. Asentó mis pies sobre piedra, y enderezo mis pasos.

ALELUYA Ex 17, 9
ALLELÚIA, ALLELÚIA. V/. En ego stabo ibi coram te super petram. Allelúia.
ALELUYA, ALELUYA. V/. Mira que yo estaré allí ante ti sobre la piedra. Aleluya.

EVANGELIO Lc 11, 27-28
SEQUÉNTIA SANCTI EVANGÉ-LII SECÚNDUM LUCAM.
In illo témpore: Loquente Jesu ad turbas, extollens docem quaedam mulier de turba, dixit illi: Beatus venter qui te portavit, et ubera quae suxisti. At ille dixit: Quinimmo beati qui audiunt verbum Dei et custodiunt illud.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS.
En aquel tiempo, mientras hablaba Jesús a las turbas, una mujer, levantando la voz en medio del pueblo exclamo: dichoso el vientre que te llevo, y los pechos que te amamantaron. Mas Jesús respondió: Dichosos más bien los que oyen la palabra de Dios y la guardan.
Se dice Credo.

OFERTORIO Eclo. 45,14
Corona aurea super caput ejus, expressa signo sanctitatis et gloria honoris: opus virtutis, et desideria oculorum.
Corona de oro sobre su cabeza, adornada con sello de santidad, ornamento de gloria, obra primorosa, que cautiva las miradas.

SECRETA
DEUS, qui protegente Genitrice Filii tui, fidei lumen nobis splendescere fecisti; praesta, quaesumus: ejus meritis et praecibus, in eadem fide stabiles inveniamur, et in caritate ferventes. Per eumdem Dóminum nostrum Jesum Christum.
OH DIOS, que con la protección de la Madre de tu Unigénito hiciste resplandecer a nuestros ojos la luz de la fe: haz, te rogamos, por sus méritos y preces, que permanezcamos firmes en la misma fe y fervientes en la caridad. Por Nuestro Señor Jesucristo.

PREFACIO
VERE DIGNUM et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: Et te in festivitate beátæ Maríæ semper Vírginis collaudáre, benedícere, et predicáre. Quæ et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória permanénte lumen ætérnum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
VERDADERAMENTE es digno y justo, es nuestro deber y nuestra salvación el darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, Padre santo, omnipotente y eterno Dios: Y que en la festividad de la bienaventurada siempre Virgen María, te alabemos, bendigamos y aclamemos. Ella después de haber concebido a tu único Hijo por obra y gracia del Espíritu Santo y conservando siempre la gloria de la virginidad, dio a luz al que es la luz eterna, Jesucristo, nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, las Potestades la temen, los Cielos y las Virtudes de los cielos y el ejército bienaventurado de los Serafines unidos en la misma alegría la celebran. Con ellos te pedimos también quieras admitir nuestras voces que en suplicante alabanza dicen:

COMUNIÓN Is 22, 16
EXCIDISTI in excelso memoriale diligenter, in petra tabernaculum tibi.
LABRASTE con esmero un monumento en lugar elevado, en la piedra una mansión para ti.

POSCOMUNIÓN
Caelestibus pasti deliciis, te supplices deprecamur, Domine Deus noster; ut beatissimae Genitricis Filii tui titulo de Columna solemnitatem celebrantes, ipsa intercedente, ad gaudia aeterna feliciter pervenire valeamus. Per eumdem Dominum nostrum Jesum Christum.
Señor Dios nuestro, alimentados con las celestiales delicias, te rogamos suplicantes: que, pues, celebramos la solemnidad de la Santísima Madre de tu Hijo con la advocación del Pilar, logremos por su valimiento arribar felizmente a los goces eternos. Por Nuestro Señor Jesucristo.

Agradecimiento por la colaboración de Dña. Ana Galvez Aguiló.
Comentario Card. Schuster
Sugerencias para la homilía
Partituras de las oraciones y lecturas
Grabaciones de las lecturas

Vísperas cantadas