miércoles, 22 de junio de 2016

VIGILIA DE LA NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA. 23 de junio


23 de junio
VIGILIA DE LA NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA
II clase, morado

La Iglesia se prepara para la solemnidad del nacimiento de San Juan Bautista con esta vigilia penitencial. Juan Bautista comienza su predicación bajo el emperador Tiberio, en los años 27-28 d.C., y a la gente que se reúne para escucharlo la invita abiertamente a preparar el camino para acoger al Señor, a enderezar los caminos desviados de la propia vida a través de una conversión radical del corazón (cf. Lc 3, 4). Pero el Bautista no se limita a predicar la penitencia, la conversión, sino que, reconociendo a Jesús como «el Cordero de Dios» que vino a quitar el pecado del mundo (Jn 1, 29), tiene la profunda humildad de mostrar en Jesús al verdadero Enviado de Dios, poniéndose a un lado para que Cristo pueda crecer, ser escuchado y seguido. Como último acto, el Bautista testimonia con la sangre su fidelidad a los mandamientos de Dios, sin ceder o retroceder, cumpliendo su misión hasta las últimas consecuencias.

INTROITO Lc 1, 13,15 y 14. Sal 20, 2
NE TÍMEAS, Zacharía, exaudíta est orátio tua: et Elísabeth uxor tua páriet tibi fílium, et vocábis nomen eius Ioánnem: et erit magnus coram Dómino: et Spíritu Sancto replébitur adhuc ex útero matris suæ: et multi in nativitáte eius gaudébunt. V/. Dómine, in virtúte tua lætábitur rex: et super salutáre tuum exsultábit veheménter. V/.Glória Patri.
NO TEMAS, Zacarías, porque tu petición ha sido oída, y tu mujer Isabel te dará a luz un hijo, y lo llamarás Juan:  será grande delante del Señor; y estará lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre y muchos se regocijarán por su nacimiento. V/. Señor, en tu fuerza se alegra el rey, y se llena de júbilo por tu  salvación. V/. Gloria al Padre.
No se dice Glória in excelsis.

ORACIÓN COLECTA
PRÆSTA, quǽsumus, omnipotens Deus: ut familia tua per viam salútis incedat; et, beáti Ioánnis Præcursóris hortaménta sectándo ad eum, quem prædíxit, secura perveniat, Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat.
OH DIOS omnipotente, haz, te rogamos, que tu pueblo vaya por la senda de la salvación, y que, siguiendo los consejos de de tu Precursor San Juan, llegue seguro a Aquel a quién él anunció, Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina.

EPISTOLA Jer 1, 4-10
LÉCTIO IEREMÍÆ PROPHÉTÆ.
In diébus illis: Factum est verbum Dómini ad me, di-cens: Priúsquam te formárem in útero, novi te: et ántequam exíres de vulva, sanctificári te, et prophétam in géntibus dedi te. Et dixi: A a a, Dómine Deus: ecce, néscio loqui, quia puer ego sum. Et dixit Dóminus ad me: Noli dícere: Puer sum; quóniam ad ómnia, quæ mittam te, ibis: et univérsa, quæcúmque mandávero tibi, lóqueris. Ne tímeas a fácie eórum: quia tecum ego sum, ut éruam te, dicit Dóminus. Et misit Dóminus manum suam, et tétigit os meum: et dixit Dóminus ad me: Ecce, dedi verba mea in ore tuo; ecce, constítui te hódie super gentes et super regna, ut evéllas, et déstruas et dispérdas et díssipes et ædífices et plantes: dicit Dóminus omnípotens.
LECTURA DEL PROFETA JEREMÍAS.
En aquellos días, vino la palabra del Señor a mí, diciendo. Antes que yo te formara en el seno materno te conocí; y antes que tú nacieras te santifiqué y te destiné para profeta entre las naciones.  A lo que dije yo: ¡Ah! ¡Ah! ¡Señor, Dios! ¡Ah!, bien véis vos que yo casi no sé hablar, porque soy todavía un jovencito.  Y me replicó el Señor: No digas, soy un jovencito, porque con mi auxilio tú ejecutarás todas las cosas para las cuales te comisione, y todo cuanto yo te encomiende que digas, lo dirás. No temas la presencia de aquellos a quienes te enviaré, porque contigo estoy yo para sacarte de cualquier embarazo, dice el Señor.  Después alargó el Señor su mano, y tocó mis labios; y me añadió el Señor: Mira, yo pongo mis palabras en tu boca; he aquí que hoy te doy autoridad sobre las naciones y sobre los reinos para desarraigar y destruir, para arrasar y disipar;  para edificar y plantar: Dice el Señor omnipotente.


GRADUAL Jn 1, 6-7
FUIT HOMO missus a Deo, cui nomen erat Ioánnes. V/. Hic venit, ut testimónium perhibéret de lúmine, paráre Dómino plebem perféctam.
HUBO un hombre enviado por Dios, su nombre era Juan. V/. Este vino para dar testimonio de la luz y para preparar un pueblo perfecto para el Señor.

EVANGELIO Lc 1, 5-17
INITIUM SANCTI EVANGÉLII SECÚNDUM LUCAM. Fuit in diébus Heródis, regis Iudǽæ, sacérdos quidam nómine Zacharías, de vice Abía, et uxor illíus de filiábus Aaron, et nomen eius Elísabeth. Erant autem iusti ambo ante Deum, incedéntes in ómnibus mandátis et iustificatiónibus Dómini sine queréla, et non erat illis fílius, eo quod esset Elísabeth stérilis, et ambo processíssent in diébus suis. Factum est autem, cum sacerdótio fungerátur in órdine vicis suæ ante Deum, secúndum consuetúdinem sacerdótii, sorte éxiit, ut incénsum póneret, ingréssus in templum Dómini: et omnis multitúdo pópuli erat orans foris hora incénsi. Appáruit autem illi Angelus Dómini, stans a dextris altáris incénsi. Et Zacharias turbátus est, videns, et timor írruit super eum. Ait autem ad illum Angelus: Ne tímeas, Zacharía, quóniam exaudíta est deprecátio tua: et uxor tua Elísabeth páriet tibi fílium, et vocábis nomen eius Ioánnem: et erit gáudium tibi et exsultátio, et multi in nativitáte eius gaudébunt: erit enim magnus coram Dómino: et vinum, et síceram non bibet, et Spíritu Sancto replébitur adhuc ex útero matris suæ: et multos filiórum Israël convértet ad Dóminum, Deum ipsórum: et ipse præcédet ante illum in spíritu et virtúte Elíæ: ut convértat corda patrum in fílios, et incrédulos ad prudéntiam iustórum, paráre Dómino plebem perféctam.

COMIENZO DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN. Siendo Herodes rey de Judea, hubo un sacerdote llamado Zacarías, de la familia sacerdotal de Abía, una de aquellas que servían por turno en el templo, cuya mujer, llamada Isabel, era igualmente del linaje de Aarón.  Ambos eran justos a los ojos de Dios, guardando, como guardaban, todos los mandamientos y leyes del Señor irreprensiblemente,  y no tenían hijos, porque Isabel era estéril, y ambos de avanzada edad. Sucedió, pues, que sirviendo él las funciones del sacerdocio en orden al culto divino, por su turno, que era el Abía, le cupo en suerte, según el estilo que había entre los sacerdotes, entrar en el templo del Señor, o lugar llamado santo,  a ofrecer el incienso; y todo el concurso del pueblo estaba orando de parte de afuera en el atrio, durante la oblación del incienso. Entonces se le apareció a Zacarías un ángel del Señor, puesto en pie a la derecha del altar del incienso,  con cuya vista se estremeció Zacarías, y quedó sobrecogido de espanto.  Mas el ángel le dijo: No temas, Zacarías, pues tu oración ha sido bien despachada: tú verás al Mesías; y tu mujer Isabel te dará un hijo, que será su precursor, a quien pondrás por nombre Juan;  el cual será para ti objeto de gozo y de júbilo; y muchos se regocijarán en su nacimiento,  porque será grande en la presencia del Señor. No beberá vino ni cosa que pueda embriagar, y será lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre,  y convertirá a muchos de los hijos de Israel al Señor Dios suyo,  delante del cual irá él revestido del espíritu y de la virtud de Elías para reunir los corazones de los padres o patriarcas con los de los hijos y conducir los incrédulos a la prudencia y fe de los antiguos justos, a fin de preparar al Señor un pueblo perfecto.

OFERTORIO Sal 8, 6-7
GLÓRIA et honóre coronásti eum: et constituísti eum super ópera mánuum tuárum, Dómine.
LO CORONASTE de gloria y honor y lo constituiste sobre las obras de tus manos, Señor.

SECRETA
MÚNERA, Dómine, obláta sanctífica: et, intercedénte beáto Ioánne Baptista, nos per hæc a peccatórum nostrórum máculis emúnda. Per Dóminum.

SANTIFICA, Señor, las ofrendas, y por ellas y por la intercesión de san Juan Bautista, límpianos de las manchas de nuestras culpas. Por nuestro Señor Jesucristo.

COMUNIÓN Sal 20, 6
MAGNA EST glória eius in salutári tuo: glóriam et magnum decórem ímpones super eum, Dómine.
GRANDE es su gloria en tu salvación: lo adornas con la gloria y gran decoro, Señor.

POSCOMUNIÓN
BEÁTI IOÁNNIS Baptístæ nos, Dómine, præclára comitétur orátio: et, quem ventúrum esse prædíxit, poscat nobis fore placátum, Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat.
QUE LA GLORIOSA oración de San Juan Bautista, acompañe, Señor, la nuestra, y aplaque a Aquel a quien anunció, Jesucristo, nuestro Señor, tu Hijo, que contigo vive y reina…