miércoles, 5 de octubre de 2016

Nuestra Señora del Rosario. 7 de octubre ó 1º domingo de octubre


7 de octubre
Nuestra Señora del  Rosario
Conmemoración de San Marcos, Papa y Confesor

Por privilegio, se permite celebrar la solemnidad externa de nuestra Señora del Rosario el primer domingo de octubre con conmemoración del domingo. (2 misas votivas de II clase en cada iglesia).

En la Edad Media, como antiguamente entre los Romanos, solían llevar los nobles coronas de flores, que más tarde se transformaron en las áureas diademas de los reyes. Ofrecíanse estas coronas a los hombres de distinción a titulo de censo. La Virgen María, como Reina del cielo y de las almas, es acreedora a estos mismos honores, por lo cual la Iglesia quiere que reconozcamos el título de María Reina del Sto. Rosario, y nos exhorta a ofrecerle, como Hija del Padre, Madre del Hijo y Esposa del Espíritu Santo, tres coronas de rosas, cuya encantadora belleza describe en el oficio y la misa. La oración nos recuerda ser el Rosario una oración mental tanto como vocal, en que meditamos los misterios de la vida, muerte y resurrección de Jesús, a los cuales estuvo íntimamente unida la Virgen María. También han llovido, mediante esta oración, muchos favores sobre la cristiandad en el transcurso de los siglos, y esta fiesta de Nuestra Señora del Rosario fue instituida especialmente, en lugar de Nuestra Señora de la Victoria, para recordar la insigne victoria de Lepanto el Domingo 7 de Octubre de 1571, debida a la recitación del Rosario, donde fueron aniquiladas especialmente por la flota española a las órdenes de don Juan de Austria, las fuerzas vivas del islamismo, que amenazaban invadir a Europa. La fiesta del Rosario viene a ser como una miniatura del año litúrgico, por la meditación de los Misterios de Cristo; y también lo es del Breviario porque las 150 Avemarías nos recuerdan los 150 Salmos, que terminamos con Gloria Patri. El Rosario es a manera de vistoso tríptico en cuyas tablas vemos reproducidos los sucesos gozosos, dolorosos y gloriosos de Jesús y de María, que se han venido sucediendo en el calendario católico. En el ciclo de Navidad, el alma, que nada en una atmósfera de júbilo, considera los cinco misterios gozosos el miércoles y el viernes de Témporas de Invierno (del Hemisferio Norte), el día de Navidad, el 2 de febrero y el Domingo Infraoctava de Epifanía. Contempla después, en medio de las tristezas del Tiempo de Pasión, los cinco misterios dolorosos el Jueves y el Viernes santos. Finalmente participa, en medio de las alegrías del Tiempo Pascual,  de los cinco misterios gloriosos en las fiestas de Pascua, Ascensión, Venida del Espíritu Santo, Asunción de la Virgen.

INTROITO Sedulio. Sal. 44, 2
GAUDEÁMUS OMNES in Dómino diem festum celebrantes sub honóre beátæ Maríæ Vírginis: de cujus solemnitáte gaudent Angeli, et colláudant Fílium Dei. V/. Eructávit cor meum verbum bonum: dico ego ópera mea Regi. Gloria Patri. Gaudeámus. V/.Glória Patri.
ALEGRÉMONOS TODOS en el Señor, celebrando la fiesta en honor de la Santísima Virgen María, de cuya solemnidad se gozan los ángeles y aclaman al Hijo de Dios. V/. Rebosa mi corazón en un bello discurso: es a un rey a quien digo mi poema. V/. Gloria.

COLECTA
DEUS, cujus Unigénitus per vitam, mortem, et resurrectiónem suam nobis salútis ætérnæ præmia comparávit: concéde, quæsumus; ut, hæc mystéria sacratíssimo beátæ Maríæ Vírginis Rosário recoléntes, et imitémur quod cóntinent, et quod promíttunt, assequámur. Per Dóminum.
OH DIOS, cuyo Hijo Unigénito, con su vida, muerte y resurrección, nos ha merecido el premio de la salvación eterna: danos a los que meditamos estos misterios en el santísimo rosario de la bienaventurada Virgen María, imitar lo que contienen y alcanzar lo que prometen. Por el mismo Señor nuestro.
El 1º domingo de octubre, conmemoración del domingo.
El día 7 de octubre conmemoración de san Marcos.

EPISTOLA  Prov 8, 22-24. 32-35
LÉCTIO LIBRI SAPIÉNTIÆ.
Dóminus possédit me in inítio viárum suárum, ántequam quidquam fáceret a princípio. Ab ætérno ordináta sum, et ex antíquis, ántequam terra fíeret. Nondum erant abýssi, et ego jam concépta eram. Nunc, ergo, fílii audíte me: Beáti, qui custódiunt vias meas. Audíte disciplínam, et estóte sapiéntes, et nolíte abjícere eam. Beátus homo qui audit me, et qui vígilat ad fores meas quotídie, et obsérvat ad postes óstii mei. Qui me invénerit, invéniet vitam, et háuriet salútem a Dómino.
LECTURA DEL LIBRO DE LA SABIDURÍA.
El Señor me ha creado como primicias de sus caminos, con anterioridad a sus obras, desde siempre. Desde la eternidad fui constituida, desde el comienzo, antes de los orígenes de la tierra. Aún no existían los océanos y yo había sido ya engendrada. Ahora, pues, oídme: dichosos los que siguen mis caminos. Oíd mis instrucciones y sed sabios, y no queráis desecharlas. Dichoso el hombre que me oye y vela diariamente a mis puertas guardando sus postigos. Quien me halla, ha hallado la vida y alcanza del Señor la salvación.

GRADUAL Sal 44, 5, 11 y 12
PROPTER VERITÁTEM, et mansuetúdinem, et justítiam: et dedúcet te mirabíliter déxtera tua. V/. Audi, fília, et vide, et inclína aurem tuam: quia concupívit Rex spéciem tuam.
Alleluia, alleluia. V/.- Solémnitas gloriósæ Vírginis Maríæ ex sémine Abrahæ, ortæ de tribu Juda, clara ex stirpe David. Alleluia.
POR LA JUSTICIA y la verdad, que su diestra se distinga por sus brillantes gestas. V/.  Escucha hija mía, mira y aplica tu oído porque el Rey se ha enamorado tu belleza.
Aleluya. Aleluya. V/. Esta es la solemnidad de la gloriosa Virgen María, de la raza de Abraham, de la tribu de Judá, de la ilustre estirpe de David. Aleluya. Aleluya.

EVANGELIO  Lc 1, 26-38

SEQUÉNTIA SANCTI EVANGÉLII SECÚNDUM LUCAM.
In illo témpore: missus est angelus Gábriel a Deo in civitátem Galilǽæ, cui nomen Názareth, ad virginem desponsátam viro cui nomen erat Joseph, de domo David, et nomen Vírginis María. Et ingréssus Angelus ad eam, dixit: "Ave, grátia plena: Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus." Quæ cum audísset, turbáta est in sermóne ejus et cogitábat, qualis esset ista salutátio. Et ait angelus ei: "Ne tímeas María, invenísti enim grátiam apud Deum: ecce concípies in utero et páries fílium et vocábis nomen ejus Jesum. Hic erit magnus, et Fílius Altíssimi vocábitur, et dabit illi Dóminus Deus sedem David patris eius: et regnábit in domo Jacob in aetérnum et regni ejus non erit finis." Dixit autem María ad angelum: "Quomodo fiet istud, quóniam virum non cognósco?" Et respóndens angelus, dixit ei: "Spíritus Sanctus supervéniet in te, et virtus Altíssimi obumbrábit tibi. Ideóque et quod nascétur ex te Sanctum, vocábitur Fílius Dei. Et ecce Elísabeth cognáta tua, et ipsa concépit fílium in senectúte sua: et hic mensis est sextus illi quae vocátur stérilis: quia non erit inpossíbile apud Deum omne verbum." Dixit autem María: "Ecce ancílla Dómini, fiat mihi secúndum verbum tuum."
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS
En aquel tiempo: Envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón, llamado José, de la casa de David, y el nombre de la Virgen era María. Y habiendo entrado el ángel a ella, le dijo: Dios te salve, llena de gracia; el Señor es contigo; bendita tú, entre todas las mujeres. Ella se turbó al oír esto, y discurría qué podría significar aquel saludo. Mas el ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia antes Dios. He aquí que concebirás en tu seno, y darás a luz un Hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Este será grande, y se llamará el Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre: Reinará en la casa de Jacob eternamente, y su reino no tendrá fin. Dijo entonces María al ángel: ¿Cómo ha de ser eso, pues yo no conozco varón? Le respondió el ángel: El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por lo cual el santo que de ti ha de nacer, se llamará Hijo de Dios. Y he aquí que Isabel, tu parienta, ha concebido también un hijo en su vejez; y la que llamaban estéril, cuenta ya hoy el sexto mes; porque nada es imposible para Dios. Dijo entonces María: ¡He aquí la esclava del Señor!: hágase en mí según tu palabra.

Credo
OFERTORIO  Eclesiástico 24, 25; 39, 17
IN ME GRÁTIA omnis viæ et veritátis, in me omnis spes vitæ et virtútis: ego quasi rosa plantáta super rivos aquárum fructificávi.
EN MÍ ESTÁ toda la gracia de la doctrina y de la verdad, en mí toda esperanza de vida y de virtud: he crecido con un rosal al borde de las aguas.


SECRETA
FAC NOS quæsumus, Dómine, his munéribus offeréndis conveniénter aptári: et per sacratíssimi Rosárii mystéria sic vitam, passiónem, et glóriam Unigéniti tui recólere; ut ejus digni promissiónibus efficiámur.  Per Dóminum.
HAZNOS, SEÑOR, dignos de ofrecer debidamente esta ofrenda; y mediante los misterios del Santísimo Rosario, concédenos meditar de tal modo la vida, Pasión y gloria de tu Unigénito, que nos hagamos acreedores de sus promesas. El cual vive y reina.

PREFACIO DE LA VIRGEN MARÍA
VERE DIGNUM et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: Et te in festivitate beátæ Maríæ semper Vírginis collaudáre, benedícere, et predicáre. Quæ et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória permanénte lumen ætérnum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
EN VERDAD es digno y justo, equitativo y saludable que en todo tiempo y lugar demos gracias, Señor Santo, Padre omnipotente, Dios eterno y alabarte y bendecirte y glorificarte en la festividad de la bienaventurada siempre Virgen María que concibió a tu Unigénito Hijo por obra del Espíritu Santo y permaneciendo intacta la gloria de su virginidad dio al mundo la luz eterna, Jesucristo Nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu majestad, las dominaciones la adoran, tiemblan las potestades, los cielos y las virtudes de los cielos, y los bienaventurados serafines la celebran con igual júbilo. Te rogamos que con sus alabanzas recibas también las nuestras cuando te decimos con humilde confesión.


ANTÍFONA DE COMUNIÓN Eclesiástico 39,19
FLORÉTE FLORES quasi lílium, et date odórem, et frondéte in grátiam, collaudáte cánticum, et benedícite Dóminum in opéribus suis.
DAD FLORES como el lirio; derramad vuestro perfume; vestíos de follaje; cantad un cántico de alabanza y bendecid al Señor por todas sus obras.

ORACIÓN POSTCOMUNIÓN
SANCTÍSIMÆ GENÍTRICIS tuæ, cujus Rosárium celebrámus, quæsumus, Dómine, précibus adjuvémur: ut et mysteriórum, quæ cólimus, virtus percipiátur; et sacramentórum, quæ súmpsimus, obtineátur efféctus: Qui vivis...
CONCÉDENOS, SEÑOR, el apoyo de la intercesión de tu Madre Santísima, cuyo Rosario celebramos, para que podamos recoger los frutos de los misterios que honramos y obtener los efectos del sacramento que hemos recibido. Tú que vives y reinas.
Partituras y grabaciones de los propios
Sugerencias para la homilía

Grabaciones de las lecturas
Vísperas


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