martes, 1 de noviembre de 2011

2 de noviembre. Conmemoración de todos los fieles difuntos. Tercera misa



2 de noviembre

CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS

Tercera misa y misa cotidiana de difuntos, con las variación de las oraciones.

I clase, negro

NORMAS EN LA MISA DE DIFUNTOS DEL 2 DE NOVIEMBRE Y EN LAS OTRAS:  

  • Se omite el salmo Judica me, yendo inmediatamente al Adjutorium nostrum.
  • En el introito, el sacerdote no se santigua sino que apoyando la mano izquierda sobre el altar, con la derecha traza un signo de cruz sobre el misal. El introito no tiene Gloria Patri.
  • Antes del Evangelio no se dice Jube Domine benedícere, ni Dominus sit in corde meo. Tampoco se besa el texto del Evangelio al final ni se dice Per evangélica dicta.
  • No se traza el signo de cruz sobre la vinajera del agua pero sí se recita la oración Deus qui humanae. En el salmo Lavabo no se dice Gloria Patri ni hace inclinación a la cruz.
  • Al Agnus Dei se responde dona eis réquiem, y al tercero se añade sempiternam. Se omiten los tres golpes de pecho, sin apoyar las manos juntas sobre el altar.
  • Se omite la oración Domine Jesu Christe qui dixisti.
  • En lugar de decir "Ite Missa est" dirá "Requiescant in pace" pero sin volverse de cara a los fieles sino permaneciendo de cara al altar. Y se responde Amén.
  • No se da la bendición final sino que tras haber dicho la oración Placeat tibi el celebrante besa el altar e inmediatamente se desplaza al ángulo del Evangelio para leer el último Evangelio. Si hay responso solemne a continuación, se omite el último evangelio;
  • la secuencia ha de decirse en la misa principal, a falta de esta, en la primera misa. En las otras es ad libitum.
  • Cada sacerdote puede celebrar tres misas; pero solo puede recibir un estipendio. Si se celebran las 3 misas, ha de utilizar para cada una de ella los formularios previstos en el misal. El formulario de la 1ª misa ha de ser el que se utilice para la misa solemne o cantada de réquiem que se realice en una iglesia, si hay otras misas cantadas o solemnes en la misma iglesia se utilizan el 2º y 3º.
  • En el altar no debe haber flores y el órgano solo se permite para sostener el canto.
  • Durante los ocho días siguientes al 2 de noviembre se permite misa cotidiana de difuntos de III clase. 
  • Pueden lucrar INDULGANCIA PLENARIA, aplicable sólo a los difuntos, todos aquellos que con las condiciones acostumbradas (confesión, comunión, oración por el Papa) recen por los difuntos y visiten una iglesia u oratorio.

INTROITO Esdras 2, 34-35. Salmo 64,2-3.

Réquiem ætérnam dona eis Dómine: et lux perpétua lúceat eis. V/. Te decet hymnus Deus in Sion, et tibi reddétur votum in Jerúsalem: exudi oratiónem meam ad te omnis caro véniet. V/. Réquiem.

Dales, Señor, el descanso eterno y la luz perpetua brille para ellos. V/. Para Ti, oh Dios se canta un himno en Sion y para Ti entregan ofrendas en Jerusalén; escucha mi oración, a ti vendrá todo lo que está vivo. V/. Dales

 

COLECTA

Deus, véniæ largítor et humánæ salútis amàtor; quæsumus cleméntiam tuam; ut ánimas famulórum famularúmque tuárum, quæ ex hoc sæculo transiérunt, beáta María semper Vírgine intercedénte cum ómnibus Sanctis tuis, ad perpétuæ beatitúdinis consortium perveníre concédas. Per Dóminum.

Oh Dios, que otorgas el perdón y buscas la salvación de los hombres, pedimos a tu clemencia por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María y de todos tus santos, para las almas de tus siervos y siervas que han salido de este mundo, la gracia de tener parte en la beatitud eterna. Por Nuestro Señor Jesucristo.

 

EPÍSTOLA Apocalisis 14, 13

Léctio libri Apocalypsis beáti Joánnis Apóstoli.

In diébus illis: Audivi vocem de cælo, dicéntem mihi: «Scribe: Beáti mórtui, qui in Dómino moriúntur. Amodo jam licit Spíritus, ut requiéscant a labóribus suis: ópera enim illórum sequúntur illos.»

Lectura del libro del Apocalipsis del Apóstol san Juan.

En aquellos días: escuché una voz que me ordenaba desde el cielo: «Escribe: ¡Felices los muertos que mueren en el Señor! Sí –dice el Espíritu– de ahora en adelante, ellos pueden descansar de sus fatigas, porque sus obras los acompañan».

 

GRADUAL 4 Esdras 2, 34-35. Salmo 111, 7

Réquiem ætérnam dona eis Dómine: et lux perpétua lúceat eis. V/. In memória ætérna erit justus: ab auditióne mala non timébit.

Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua. V/. La memoria del justo será eterna y no temerá un renombre funesto.

 

TRACTO

Absolve, Dómine ánimas ómnium fidélium defunctórum ab omni vínculo delictórum. V/.  Et grátia tua illis succurrénte, mereántur evádere judícium ultiónis. V/. Et lucis ætérnæ beatitúdine pérfrui.

Absuelve, Señor, las almas de los fieles difuntos de los lazos de sus pecados. V/.  Ayúdales tu gracia para que puedan escapar a la sentencia de condenación V/. Y gozar eternamente la dicha de vivir en tu luz.

 

SECUENCIA

En la II y la III misa es potestativa

Este himno latino del siglo XIII fue compuesto por el amigo de san Francisco de Asís: Tomás de Celano (1200-1260). Describe el día del juicio, con la última trompeta llamando a los muertos ante el trono divino, y en el que el alma suplica la misericordia divina recordando al Señor su pasión redentora y su benevolencia con los pecadores.

Dies Iræ, dies illa,

        Solvet sæclum in favílla:

        Teste David cum Sibylla.

Quantus tremor est futúrus,

        Quando judex est ventúrus,

        Cuncta stricte discussúrus!

Tuba mirum spargens sonum

        Per sepúlcra regiónum,

        Coget omnes ante thronum.

Mors stupébit et natúra,

        Cum resúrget creatúra,

        Judicánti responsúra.

Liber scriptus proferétur,

        In quo totum continétur,

        Unde mundus judicetúr.

Judex ergo cum sedébit

        Quid quid latet apparébit:

        Nil inúltum remanébit.

Quid sum miser tunc dictúrus?

        Quem patrónem rogatúrus,

        Cum vix justus sit secúrus?

Rex treméndæ majestátis,

        Qui salvándos salvas gratis

        Salva me, fons pietátis.

Recordáre Jesu pie,

        Quod sum causa tuæ viæ:

        Ne me perdas ill die.

Quærens me, sedisti lassus:

        Redemísti crucem passus:

        Tantus labor non sit cassus

Juste judex ultiónis,

        Donum fac remissiónis

        Ante diem ratiónis.

Ingemisco, tamquam reus:

        Culpa rubet vultus meus:

        Supplicánti parce, Deus.

Qui Maríam absolvísti

        Et latrónem exaudísti,

        Mihi quoque spem dedísti.

Preces meæ non sunt dignæ:

        Sed tu bonus fac benígne,

        Ne perénni cremer igne.

Inter oves locum praesta,

        Et ab haedis me sequéstra,

        Státuens in parte dextra.

Confutátus maledíctis,

        Flammis ácribus addíctis.

        Voca me cum benedíctis.

Oro supplex et acclínis,

        Cor contrítum quasi cinis

        Gere curam mei finis.

Lacrimósa dies illa,

        Qui resúrget ex favílla

        Judicándus homo reus:

Huic ergo parce Deus:

        Pie Jesu Dómine,

        Dona eis réquiem. Amen

Oh día de ira aquel en que el mundo se disolverá, como lo atestiguan David  y Sibila!

2.      Cuán grande será el terror  cuando el juez venga  a juzgarlo todo con  rigor.

3.      La trompeta, al esparcir su atronador sonido por la región de los  sepulcros, reunirá a  todos ante el trono.

4.      La muerte se asombrará, y la naturaleza, cuando resucite lo creado, responderá ante el Juez.

5.      Se abrirá el libro en el que está escrito todo aquello por lo que el mundo será juzgado.

6.      Entonces el Juez tomará asiento. Cuanto estaba oculto será revelado, nada quedará oculto.

7.      ¿Qué diré yo, miserable? ¿A qué abogado acudiré cuando aun el justo apenas está seguro?

8.      ¡Oh Rey de  terrible majestad, que a los que salvas, salvas gratis! ¡Sálvame, fuente de piedad!

9.      Acuérdate, piadoso  Jesús, de que por mí has venido al mundo; No me  pierdas en aquel día.

10.  Al buscarme, te sentaste fatigado, me redimiste padeciendo en la cruz. ¡Qué no se pierda tanto trabajo!

11.  Oh justo juez de las venganzas,  concédeme el perdón en el día en que pidas cuentas.

12.  Gimo como reo, la culpa ruboriza mi cara. Perdona, Señor a quien te lo suplica.

13.  Tú que perdonaste a María (Magdalena), y escuchaste al ladrón y a mí mismo me diste la esperanza.

14.  Mis plegarias no son dignas; pero Tú, buen Señor, muéstrate benigno, para que yo no arda en el  fuego.

15.  Dame un lugar entre tus ovejas y apártame del infierno, colocándome a tu diestra.

16.  Arrojados los malditos a las terribles llamas, convócame con tus elegidos.

17.  Te ruego, suplicante y anonadado, con el corazón contrito como el polvo, que me cuides en mi hora final.

18.  ¡Oh día de lágrimas, aquel en el que resurgirá del polvo el hombre para ser juzgado como reo!

19.  A él/ella perdónale oh Dios. Piadoso Señor Jesús: dales el descanso eterno. Amén

 

EVANGELIO Juan 6, 51-55

Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.

In illo témpore: Dixit Jesus turbis Judæórum: «Ego sum panis vivus, qui de cælo descéndi. Si quis manducáverit ex hoc pane, vivet in ætérnum: et panis, quem ego dabo, caro mea est pro mundi vita.» Litigábant ergo Judǽi ad ínvincem, dicéntes: «Quómodo potest hic nobis carnem suam dare ad manducándum?» Dixit ergo eis Jesus: «Amen, amen dico vobis: Nisi manducavéritis carnem Fílii hóminis, et bibéritis ejus sánguinem, non habébitis vitam in vobis. Qui mandúcat meam carnem, et bibit meum sánguinem, habet vitam ætérnam: et ego resuscitábo eum in novíssimo die.»

Lectura del santo evangelio según san Juan.

En aquel tiempo: dijo Jesús a los judíos: Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo».  Los judíos discutían entre sí, diciendo: «¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?». Jesús les respondió: «Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.  Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida.

 

OFERTORIO

Dómine Jesu Christe, Rex glóriæ, líbera ánimas ómnium fidélium defunctórum de pœnis inférni et de profúndo lacu: líbera eas de ore leónis, ne absórbeat eas tártarus, ne cadant in obscúrum: sed sígnifer sanctus Míchaël repræséntet eas in lucem sanctam: * Quam olim Abrahæ promisísti, et sémini ejus. V/.  Hóstias et preces tibi, Dómine laudis offérimus: tu súscipe pro animábis illis, quarum hódie memóriam fácimus: fac eas, Dómine, de morte transíre ad vitam: *  Quam olim Abrahæ promisísti, et sémini ejus.

Señor, Jesucristo, Rey de gloria, liberad las almas de los fieles difuntos de las llamas del Infierno y del Abismo sin fondo: liberadlos de la boca del león para que el abismo horrible no los engulla y no caigan en los lazos de las tinieblas. 'Que san Miguel, portador del estandarte, los introduzca en la santa luz; * Como le prometiste a Abrahán y a su descendencia. V/.  Súplicas y alabanzas, Señor, te ofrecemos en sacrificio. Acéptalas en nombre de las almas en cuya memoria hoy las hacemos. Hazlas pasar, Señor, de la muerte a la vida, * Como antaño prometiste a Abraham y a su descendencia''.

 

SECRETA

Deus, cujus misericórdiæ non est númerus, súscipe propítius preces humilitátis nostræ: et animábus ómnium fidélium defunctórum quibus tui nóminis dedísti confessiónem, per hæc sacraménta salútis nostræ, cunctórum remissiónem tríbue peccatórum. Per Dominum

Oh Dios, cuya misericordia no tiene límites, recibe propicio nuestras súplicas y por estos sacramentos en que se realiza nuestra salvación concede a las almas de todos los fieles difuntos, que a ti te deben el haber profesado la fe cristiana, la remisión de todos sus pecados. Por nuestro Señor Jesucristo

 

PREFACIO DE DIFUNTOS

Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: In quo nobis spes beátæ resurrectiónis effúlsit, ut quos contrístat certa moriéndi condítio, eósdem consolétur futúræ immortalitátis promíssio. Tuis enim fidélibus, Dómine, vita mutátur, non tóllitur, et, dissolúta terréstris hujus incolátus domo, ætérna in cælis habitátio comparátur. Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cæléstis exércitus, hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes:

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. En él brilla la esperanza de nuestra feliz resurrección; y así, aunque la certeza de morir nos entristece, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad. Porque la vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo. Por eso, con los ángeles y arcángeles, con los tronos y dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

 

COMUNIÓN

Lux ætérna lúceat eis, Dómine: * Cum Sanctis tuis in ætérnum: quia pius es. V/.  Réquiem ætérnam dona eis Dómine: et lux perpétua lúceat eis. * Cum Sanctis tuis in ætérnum: quia pius es.

Brille, Señor, para ellos la luz eterna * Con tus santos para siempre, porque eres piadoso. V/. Dales Señor el descanso eternos y brille para ellos la luz perpetua; * Con tus santos para siempre porque eres piadoso.

 

POSCOMUNIÓN

Præsta quǽsumus omnípotens et miséricors Deus: ut ánimæ famulórum famularúmque tuárum, pro quibus; hoc sacrifícium laudis tuæ obtúlimus majestáti; per hujus virtútem sacraménti a peccátis ómnibus expiáte, lucis perpétuæ, te miseránte, recípiant beatitúdinem. Per Dóminum.

Te rogamos, oh Dios omnipotente y misericordioso, que las almas de tus siervos y siervas, por quienes hemos ofrecido a tu majestad este sacrificio de alabanza, sean purificados de todos sus pecados por virtud de este sacramento, y reciban por tu misericordia el gozo de la luz eterna. Por Nuestro Señor Jesucristo.


- 2 de Noviembre. Conmemoración de Los Fieles Difuntos. Propio y Ordinario de la santa misa 

 - Guía de los fieles para la Misa Cantada de Requiem (2 de noviembre y otras)

COMENTARIOS AL EVANGELIO
EL SEPELIO Y LAS ORACIONES COMO TESTIMONIO DE FE
LA RESURRECCIÓN DE LOS CUERPOS. San Agustín
CUANTO MÁS DIFERÍS DEJAR EL PECADO, EN MAYOR IMPOSIBILIDAD OS PONÉIS DE SALIR DE ÉL. San Juan María Vianney
 DEL SEPULCRO TE LIBRA CRISTO. San Ambrosio
 ROGAR POR LOS DIFUNTOS. San Juan Bautista de la Salle
 ORACIÓN POR LOS DIFUNTOS Oración de san Gregorio de Nacianzo, obispo
EL BIEN Y EL MAL QUE CADA UNO REALIZA TAMBIÉN AFECTA SIEMPRE A LOS DEMÁS. Benedicto XVI

Canto del Prefacio de Difuntos. Praefacio defunctorum

Canto del Pater noster. tonus ferialis

 

Canto del Prefacio de Difuntos. Praefacio defunctorum

Canto del Pater noster. tonus ferialis


PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECCIONES

Collect-Feriális

Epistle

Gospel-Evangélii
Postcomm-Feriális



 

2 de Noviembre. Conmemoraci... by IGLESIA DEL SALVADOR DE TOL...