lunes, 6 de abril de 2020

MARTES SANTO Ordinario + Propio


MARTES SANTO
SANTA MISA REZADA
Forma Extraordinaria del Rito Romano

Preparación
Oraciones al Pie del Altar
[DE PIE]
1. La Señal de la Cruz
(Parado al pie del altar, el sacerdote comienza las Oraciones, mientras el coro canta el Introito:)
V: IN nomine Patris, (+) et Filii, et Spiritus sancti. Amen.
V: EN el nombre del Padre (+) y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

(El sacerdote y el acólito alternan los versos del salmo siguiente.)
V: INTROIBO ad altare Dei.
R: Ad Deum qui laetificat juventutem meam.

V: ENTRARÉ al altar de Dios
R: Hasta Dios, que alegra mi juventud.
Se suprime este salmo 42: 1-5 en Tiempo de Pasión y en las misas de Requiem
3. Confesión pública
(Inclinándose, el sacerdote hace su confesión para prepararse para celebrar el sacrificio. Su rezo es contestado por el acólito:)
V: CONFITEOR Deo omnipotenti, beatae Mariae Semper Virgini, beato Michaeli Archangelo, beato Joanni Baptistae, sanctis Apostolis Petro et Paulo, omnibus Sanctis, et vobis fratres, quia peccavi nimis cogitatione verbo, et opere: (Percutit sibi pectus ter, dicens) mea culpa, mea culpa, mea maxima culpa. Ideo precor beatam Mariam semper Virginem, beatum Michaelem Archangelum, beatum Joannem Baptistam, sanctos Apostolos Petrum et Paulum, omnes Sanctos, et vos fratres, orare pro me ad Dominum Deum nostrum.
R. Misereatur tui omnipotens Deus, et dimissis peccatis tuis, perducat te ad vitam aeternam.
V. Amen.
V: Yo, pecador, me confieso a Dios todopoderoso, a la bienaventurada siempre Virgen María, al  bienaventurado San Miguel Arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, a todos los Santos y a vosotros hermanos, que pequé gravemente con el pensamiento, palabra, y obra: (dándose tres golpes de pecho) por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa. Por tanto, ruego a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los Santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, a todos los Santos, y a vosotros, hermanos, que roguéis por mí a Dios nuestro Señor.
R. Dios todopoderoso tenga misericordia de ti, y, perdonados tus pecados, te lleve a la vida eterna.
V. Amén.
 (Inclinándose, el acólito hace la confesión de nuestra parte, que es contestada por el sacerdote:)
R. CONFITEOR Deo omnipotenti, beatae Mariae semper Virgini, beato Michaeli Archangelo, beato Joanni Baptistae, sanctis Apostolis Petro et Paulo,  omnibus Sanctis, et tibi, pater, quia peccavi nimis cogitatione verbo, et opere: (Percutit sibi pectus ter, dicens) mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa. Ideo precor beatam Mariam semper Virginem, beatum Michaelem Archangelum, beatum Joannem Baptistam, sanctos Apostolos Petrum et Paulum, omnes Sanctos, et te, pater, orare pro me ad Dominum Deum nostrum.
V. Misereatur vestri omnipotens Deus, et dimissis peccatis vestris, perducat vos ad vitam aeternam.
R. Amen.
R. Yo, pecador, me confieso a Dios todopoderoso, a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel Arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, a todos los Santos y a vos, Padre; que pequé mucho con el pensamiento, palabra y obra: (dándose tres golpes de pecho) por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa. Por tanto, ruego a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los Santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, a todos los Santos, y a vos, Padre, que roguéis por mí a Dios nuestro Señor.
V. Dios todopoderoso tenga misericordia de vosotros, y, perdonados vuestros pecados, os lleve a la vida eterna.
R. Amen.
 (El sacerdote da la absolución)
V. INDULGENTIAM, (+) absolutionem, et remissionem peccatorum nostrorum, tribuat nobis omnipotens et misericors Dominus.
R. Amen.
V. Deus, tu conversus vivificabis nos.
R. Et plebs tua laetabitur in te.
V. Ostende nobis Domine, misericordiam tuam.
R. Et salutare tuum da nobis.
V. Domine, exaudi orationem meam.
R. Et clarmor meus ad te veniat.
V. Dominus vobiscum.
R. Et cum spiritu tuo.
V. El Señor omnipotente y misericordioso nos conceda el perdón, (+) la absolución y la remisión de nuestros pecados.
R. Amén.
V. Dios, volviéndote a nosotros, nos darás vida.
R. Y tu pueblo se alegrará en Ti
V. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
R. Y danos tu salvación.
V. Señor, escucha mi oración.
R. Y mi llegue a Ti mi clamor.
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.

4. El sacerdote sube al altar
 (El sacerdote extiende y después junta sus manos mientras dice “Oremus” y después, asciende al altar rezando la siguiente oración en silencio:)
AUFER a nobis, quaesumus Domine, iniquitates nostras: ut ad Sancta Sanctorum puris mereamur mentibus introire. Per Christum Dominum nostrum. Amen.
Te suplicamos, Señor, que borres nuestras iniquidades, para que merezcamos entrar con pureza de corazón al Santo de los Santos, por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
 (Entonces, colocando sus manos juntas sobre el altar e inclinándose, dice:)
ORAMUS te, Domine, per merita Sanctorum tuorum, (Osculatur Altare in medio) quorum reliquiae hic sunt et ómnium Sanctorum: ut indulgere digneris omnia peccata mea. Amen.
Te rogamos, Señor, que por los méritos de tus Santos, cuyas reliquias están aquí (y besa el Altar) y de todos los Santos, te dignes perdonar todos mis pecados. Amén.


I. Misa de los catecúmenos

5. Introito Gálatas, 6,14
 (El sacerdote va al Misal, se hace la señal de la cruz y recita la antífona del Introito del día).
Nos autem gloriári opórtet in cruce Dómini nostri Jesu Christi: in quo est salus, vita, et resurréctio nostra: per quem salváti, et liberáti sumus. [Ps. lxvi: 2] Deus misereátur nostri, et benedícat nobis: illúminet vultum suum super nos, et misereátur nostri.  Nos autem.

Nosotros debemos gloriarnos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en el cual esta la salud, la vida  y nuestra resurrección; por quien hemos sido salvados y libertados. (S). Dios tenga misericordia de nosotros y nos bendiga; haga resplandecer sobre nosotros la luz de su rostro y apiádese de nosotros. Nosotros debemos.

6. Kyrie Eleison
(Cuando termina, juntando las manos, dice –alternadamente– con sus ministros:)

V. Kyrie, eleison.
R. Kyrie, eleison.
V. Kyrie, eleison.
R. Christe, eleison.
V. Christe, eleison.
R. Christe, eleison.
V. Kyrie, eleison.
R. Kyrie, eleison.
V. Kyrie, eleison
V. Señor, ten piedad.
R. Señor, ten piedad.
V. Señor, ten piedad.
R. Cristo, ten piedad.
V. Cristo, ten piedad.
R. Cristo, ten piedad.
V. Señor, ten piedad.
R. Señor, ten piedad.
V. Señor, ten piedad.

(El sacerdote besa la piedra del ara del altar en el centro y volviéndose hacia los fieles, dice:)

V. Dominus vobiscum.
R. Et cum spiritu tuo.
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.

8. La Colecta

Oremus
Omnípotens sempitérne Deus: da nobis ita Domínicæ passiónis sacraménta perágere; ut indulgéntiam percípere mereámur. Per eúndem…
per omnia saecula saeculorum.
R. Amen.
Oremos
Concédenos, oh Dios todopoderoso y eterno que de tal modo celebremos los misterios de la Pasión del Señor, que merezcamos conseguir el perdón de los pecados, Por el mismo Señor…
…por todos los siglos de los siglos.
R. Amén. 

9. La Epístola
SENTADOS
EPISTOLA Jeremías 11,18-20.
.Lectio Ieremíae Prophétæ
In diébus illis: Dixit Jeremías: Dómine, demonstrásti mihi, et cognóvi: tunc ostendísti mihi stúdia eórum. Et ego quasi agnus mansúetus, qui portátur ad víctimam: et non cognóvi, quia cogitavérunt super me consília, dicéntes: Mittámus lignum in panem ejus, et eradámus eum de terra vivéntium, et nomen ejus non memorétur ámplius. Tu autem, Dómine Sábaoth, qui júdicas juste et probas renes et corda, vídeam ultiónem tuam ex eis: tibi enim revelávi causam meam, Dómine, Deus meus.
LECTURA DEL PROFETA ISAÍAS.
En aquellos días: ¡oh Señor!, me lo hiciste ver, y lo conocí; tú me mostraste entonces sus depravados designios.
Y yo era como un manso cordero,
 que es llevado al sacrificio, y no había advertido que ellos habían maquinado contra mí, diciendo: ¡Ea!, démosle el leño en lugar de pan, y exterminémosle de la tierra de los vivientes; y no quede ya más memoria de su nombre.
Pero tú, ¡oh Señor de los ejércitos!, que juzgas con justicia, y escudriñas los corazones y los afectos, tú harás que yo te vea tomar venganza de ellos; puesto que en tus manos puse mi causa.

GRADUAL    Salmo 34, 13 y 1-2
Ego autem, dum mihi molésti essent, induébam me cilício, et humiliábam in jejúnio ánimam meam: et orátio mea in sinu meo convertétur. V/. Júdica, Dómine, nocéntes me, expúgna impugnántes me: apprehénde arma et scutum, et exsúrge in adjutórium mihi. 
Pero yo, mientras ellos me cubrían de cilicio: humillaban mi alma con el ayuno, no cesando de orar en mi corazón. v/. Juzga, oh Señor, a los que me dañan: bate a los que pelean contra mí: ármate y embraza el escudo, y sal a defenderme.

11. El Evangelio
DE PIE
PASIÓN Marcos 14, 32-72; 15, 1-46.
Pássio Dómini nostri Jesu Christi secúndum Marcum. 14, 32-72; 15, 1-46.

In illo témpore: Et véniunt in praédium, cui nomen Gethsémani. Et ait discípulis suis: + Sedéte hic, donec orem. C. Et assúmit Petrum et Jacóbum et Joánnem secum: et cœpit pavére et tædére. Et ait illis: + Tristis est anima mea usque ad mortem : sustinéte hic, et vigiláte. C. Et cum processísset páululum, prócidit super terram : et orábat, ut, si fíeri posset, transíret ab eo hora: et dixit: + Abba, Pater, ómnia tibi possibília sunt, transfer cálicem hunc a me: sed non quod ego volo, sed quod tu. C. Et venit et invénit eos dormiéntes. Et ait Petro: + Simon, dormis? non potuísti una hora vigiláre? Vigilate et oráte, ut non intrétis in tentatiónem. Spíritus quidem promptus est, caro vero infírma. C. Et íterum ábiens orávit, eúndem sermónem dicens. Et revérsus, dénuo invénit eos dormiéntes (erant enim óculi eórum graváti) et ignorábant, quid respondérent ei. Et venit tértio, et ait illis: + Dormíte jam et requiéscite. Súfficit: venit hora: ecce, Fílius hóminis tradétur in manus peccatórum. Súrgite, eámus : ecce, qui me tradet, prope est. C. Et, adhuc eo loquénte, venit Judas Iscariótes, unus de duódecim, et cum eo turba multa cum gládiis et lignis, a summis sacerdótibus et scribis et senióribus. Déderat autem tráditor ejus signum eis, diceris: S. Quemcúmque osculátus fúero, ipse est, tenéte eum et dúcite caute. C. Et cum venísset, statim accédens ad eum, ait: S. Ave, Rabbi. C. Et osculátus est eum. At illi manus injecérunt in eum, et tenuérunt eum. Unus autem quidam de circumstántibus, edúcens gládium, percussit servum summi sacerdótis : et amputávit illi aurículam. Et respóndens Jesus, ait illis : + Tamquam ad latrónem exístis cum gládiis et lignis comprehéndere me? cotídie eram apud vos in templo docens, et non me tenuístis. Sed ut impleántur Scriptúræ. C. Tunc discípuli ejus relinquéntes eum, omnes fugérunt. Adoléscens autem quidam sequebátur eum amíctus síndone super nudo : et tenuérunt eum. At ille, rejécta síndone, nudus profúgit ab eis. Et adduxérunt Jesum ad summum sacerdótem: et convenérunt omnes sacerdótes et scribæ et senióres. Petrus autem a longe secútus est eum usque intro in átrium summi sacerdótis: et sedébat cum minístris ad ignem, et calefaciébat se. Summi vero sacerdótes et omne concílium quærébant advérsus Jesum testimónium, ut eum morti tráderent, nec inveniébant. Multi enim testimónium falsum dicébant advérsus eum: et conveniéntia testimónia non erant. Et quidam surgéntes, falsum testimónium ferébant advérsus eum, dicéntes: S. Quóniam nos audívimus eum dicéntem: Ego dissólvant! templum hoc manufáctum, et per tríduum áliud non manufáctum ædificábo. C. Et non erat convéniens testimónium illórum. Et exsúrgens summus sacérdos in médium, interrogávit Jesum, dicens: S. Non respóndes quidquam ad ea, quæ tibi objiciúntur ab his? C. Ille autem tacébat et nihil respóndit. Rursum summus sacérdos interrogábat eum, et dixit ei: S. Tu es Christus, Fílius Dei benedícti? C. Jesus autem dixit illi: + Ego sum : et vidébitis Fílium hóminis sedéntem a dextris virtútis Dei, et veniéntem cum núbibus cæli. C. Summus autem sacérdos scindens vestiménta sua, ait: S. Quid adhuc desiderámus testes? Audístis blasphémiam: quid vobis videtur? C. Qui omnes condemnavérunt eum esse reum mortis. Et cœpérunt quidam conspúere eum, et veláre fáciem ejus, et cólaphis eum caédere, et dícere ei: S. Prophetíza. C. Et minístri álapis cum cædébant. Et cum esset Petrus in átrio deórsum, venit una ex ancíllis summi sacerdótis: et cum vidísset Petrum calefaciéntem se, aspíciens illum, ait: S. Et tu cum Jesu Nazaréno eras. C. At ille negávit, dicens: S. Neque scio neque novi, quid dicas. C. Et éxiit foras ante átrium, et gallus cantávit. Rursus autem cum vidísset illum ancílla, cœpit dícere circumstántibus: Quia hic ex illis est. At ille íterum negávit. Et post pusíllum rursus, qui astábant, dicébant Petro: S. Vere ex illis es: nam et Galilaéus es. C. Ille autem cœpit anathematizáre et juráre: Quia néscio hóminem istum, quem dícitis. Et statim gallus íterum cantávit. Et recordátus est Petrus verbi, quod díxerat ei Jesus : Priúsquam gallus cantet bis, ter me negábis. Et cœpit flere. Et conféstim mane consílium faciéntes summi sacerdótes, cum senióribus et scribis et univérso concílio, vinciéntes Jesum, duxérunt, et tradidérunt Piláto. Et interrogávit eum Pilátus : S. Tu es Rex Judæórum? C. At ille respóndens, ait illi : + Tu dicis. C. Et accusábant eum summi sacerdótes in multis. Pilátus autem rursum interrogávit eum, dicens: S. Non respóndes quidquam? vide, in quantis te accúsant. C. Jesus autem ámplius nihil respóndit, ita ut mirarétur Pilátus. Per diem autem festum solébat dimíttere illis unum ex vinctis, quemcúmque petiíssent. Erat autem, qui dicebátur Barábbas, qui cum seditiósis erat vinctus, qui in seditióne fécerat homicídium. Et cum ascendísset turba, cœpit rogáre, sicut semper faciébat illis. Pilátus autem respóndit eis, et dixit : S. Vultis dimíttam vobis Regem Judæórum? C. Sciébat enim, quod per invídiam tradidíssent eum summi sacerdótes. Pontifices autem concitavérunt turbam, ut magis Barábbam dimítteret eis. Pilátus autem íterum respóndens, ait illis : S. Quid ergo vultis fáciam Regi Judæórum? C. At illi íterum clamavérunt : S. Crucifíge eum. C. Pilátus vero dicébat illis : S. Quid enim mali fecit? C. At illi magis clamábant: S. Crucifíge eum. C. Pilátus autem volens populo satisfácere, dimisit illis Barábbam, et trádidit Jesum flagellis cæsum, ut crucifígerétur. Mílites autem duxérunt eum in átrium prætórii, et cónvocant totam cohórtem, et índuunt eum púrpura, et impónunt ei plecténtes spíneam corónam. Et cœpérunt salutáre eum: Ave, Rex Judæórum. Et percutiébant caput ejus arúndine: et conspuébant eum et, ponéntes génua, adorábant eum. Et postquam illusérunt ei, exuérunt illum púrpura, et induérunt eum vestiméntis suis: et edúcunt illum, ut crucifígerent eum. Et angariavérunt prætereúntem quémpiam, Simónem Cyrenaéum, veniéntem de villa, patrem Alexándri et Rufi, ut tólleret crucem ejus. Et perdúcunt illum in Gólgotha locum, quod est interpretátum Calváriæ locus. Et dabant ei bíbere myrrhátum vinum: et non accépit. Et crucifigéntes eum, divisérunt vestiménta ejus, mitténtes sortem super eis, quis quid tólleret. Erat autem hora tértia: et crucifixérunt eum. Et erat títulus causæ ejus inscríptus: Rex Judæórum. Et cum eo crucifígunt duos latrónes: unum a dextris et alium a sinístris ejus. Et impléta est Scriptúra, quæ dicit: Et cum iníquis reputátus est. Et prætereúntes blasphemábant eum, movéntes cápita sua et dicéntes: S. Vah, qui déstruis templum Dei, et in tribus diébus reædíficas: salvum fac temetípsum, descéndens de cruce. C. Simíliter et summi sacerdótes illudéntes, ad altérutrum cum scribis dicébant: S. Alios salvos fecit, seípsum non potest salvum fácere. Christus Rex Israël descéndat nunc de cruce, ut videámus et credámus. C. Et qui cum eo crucifíxi erant, conviciabántur ei. Et facta hora sexta, ténebræ factæ sunt per totam terram, usque in horam nonam. Et hora nona exclamávit Jesus voce magna, dicens:  + Eloi, Eloi, lamma sabactháni? C. Quod est interpretátum: + Deus meus, Deus meus, ut quid dereliquísti me? C. Et quidam de circumstántibus audiéntes, dicébant : S. Ecce, Elíam vocat. C. Currens autem unus, et implens spóngiam acéto, circumponénsque cálamo, potum dabat ei, dicens: S. Sínite, videámus, si véniat Elías ad deponéndum eum. C. Jesus autem emíssa voce magna exspirávit. (Hic genuflectitur, et pausatur aliquantulum.) Et velum templi scissum est in duo, a summo usque deórsum. Videns autem centúrio, qui ex advérso stabat, quia sic clamans exspirásset, ait: S. Vere hic homo Fílius Dei erat. C. Erant autem et mulíeres de longe aspiciéntes: inter quas erat María Magdaléne, et María Jacóbi minóris, et Joseph mater, et Salóme: et cum esset in Galilaéa, sequebántur eum, et ministrábant ei, et áliæ multæ, quæ simul cum eo ascénderant Jerosólymam.

Quod sequitur, cantatur in tono Evangelii: et alia fiunt ut supra in Dominica.

Et cum jam sero esset factum (quia erat Parascéve, quod est ante sábbatum) venit Joseph ab Arimathaéa, nóbilis decúrio, qui et ipse erat exspéctans regnum Dei, et audácter introívit ad Pilátum, et pétiit corpus Jesu. Pilátus autem mirabátur, si jam obiísset. Et accersíto centurióne, interrogávit eum, si jam mórtuus esset. Et cum cognovísset a centurióne, donávit corpus Joseph. Joseph autem mercátus síndonem, et depónens eum invólvit síndone, et pósuit eum in monuménto, quod erat excísum de petra, et advólvit lápidem ad óstium monuménti.
Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según San Marcos 14, 32-72; 15, 1-46.

C. Fueron a una finca, que llaman Getsemaní, y dijo a sus discípulos:
+ -Sentaos aquí mientras voy a orar.
C. Se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, empezó a sentir terror y angustia, y les dijo:
+ -Me muero de tristeza: quedaos aquí velando.
C. Y, adelantándose un poco, se postró en tierra pidiendo que, si era posible, se alejase de él aquella hora; y dijo:
+ -¡Abba! (Padre): tú lo puedes todo, aparta de mí ese cáliz. Pero no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres.
C. Volvió, y al encontrarlos dormidos, dijo a Pedro:
+ -Simón, ¿duermes?, ¿no has podido velar ni una hora? Velad y orad, para no caer en la tentación; el espíritu es decidido, pero la carne es débil.
C. De nuevo se apartó y oraba repitiendo las mismas palabras. Volvió, y los encontró otra vez dormidos, porque tenían los ojos cargados. Y no sabían qué contestarle. Volvió y les dijo:
+ -Ya podéis dormir y descansar. ¡Basta! Ha llegado la hora; mirad que el Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ¡Levantaos, vamos! Ya está cerca el que me entrega.
C. Todavía estaba hablando, cuando se presentó Judas, uno de los doce, y con él gente con espadas y 'palos, mandada por los sumos sacerdotes, los letrados y los ancianos. El traidor les había dado una contraseña, diciéndoles:
S. -Al que yo bese, es él: prendedlo y conducidlo bien sujeto.
C. Y en cuanto llegó, se acercó y le dijo:
S. -¡Maestro!
C. Y lo besó. Ellos le echaron mano y lo prendieron. Pero uno de los presentes, desenvainando la espada, de un golpe le cortó la oreja al criado del sumo sacerdote. Jesús tomó la palabra y les dijo:
+ -¿Habéis salido a prenderme con espadas y palos, como a caza de un bandido? A diario os estaba enseñando en el templo, y no me detuvisteis. Pero, que se cumplan las Escrituras.
C. Y todos lo abandonaron y huyeron.
Lo iba siguiendo un muchacho envuelto sólo en una sábana; y le echaron mano; pero él, soltando la sábana, se les escapó desnudo.
Condujeron a Jesús a casa del sumo sacerdote, y se reunieron todos los sumos sacerdotes y los letrados y los ancianos. Pedro lo fue siguiendo de lejos, hasta el interior del patio del sumo sacerdote; y se sentó con los criados a la lumbre para calentarse.
Los sumos sacerdotes y el sanedrín en pleno buscaban un testimonio contra Jesús, para condenarlo a muerte; y no lo encontraban. Pues, aunque muchos daban falso testimonio contra él, los testimonios no concordaban. Y algunos, poniéndose de pie, daban testimonio contra él diciendo:
S. -Nosotros le hemos oído decir: «Yo destruiré este templo, edificado por hombres, y en tres días construiré otro no edificado por hombres.»
C. Pero ni en esto concordaban los testimonios.
El sumo sacerdote se puso en pie en medio e interrogó a Jesús:
S. -¿No tienes nada que responder? ¿Qué son estos cargos que levantan contra ti?
C. Pero él callaba, sin dar respuesta. El sumo sacerdote lo interrogó de nuevo preguntándole:
S. -¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Dios bendito?
C. Jesús contestó:
+ -Sí lo soy. Y veréis que el Hijo del Hombre está sentado a la derecha del Todopoderoso y que viene entre las nubes del cielo.
C. El sumo sacerdote se rasgó las vestiduras diciendo:
S. -¿Qué falta hacen más testigos? Habéis oído la blasfemia. ¿Qué decís?
C. Y todos lo declararon reo de muerte. Algunos se pusieron a escupirlo, y tapándole la cara, lo abofeteaban y le decían:
S. -Haz de profeta.
C. Y los criados le daban bofetadas.
Mientras Pedro estaba abajo en el patio, llegó una criada del sumo sacerdote y, al ver a Pedro calentándose, lo miró fijamente y dijo:
S. -También tu andabas con Jesús el Nazareno.
C, El lo negó diciendo:
S. -Ni sé ni entiendo lo que quieres decir.
C. Salió fuera al zaguán, y un galló cantó.
La criada, al verlo, volvió a decir a los presentes:
S. -Este es uno de ellos.
C. Y él lo volvió a negar.
Al poco rato también los presentes dijeron a Pedro:
S. -Seguro que eres uno de ellos, pues eres galileo.
C. Pero él se puso a echar maldiciones y a jurar:
S. -No conozco a ese hombre que decís.
C. Y en seguida, por segunda vez, cantó el gallo. Pedro se acordó de las palabras que le había dicho Jesús: «Antes de que cante el gallo dos veces, me habrás negado tres», y rompió a llorar.]
Apenas se hizo de día, los sumos sacerdotes con los ancianos, los letrados y el sanedrín en pleno, prepararon la sentencia; y, atando a Jesús, lo llevaron y lo entregaron a Pilato.
Pilato le preguntó:
S. -¿Eres tú el rey de los judíos?
C. El respondió:
+ -Tú lo dices.
C. Y los sumos sacerdotes lo acusaban de muchas cosas.
Pilato le preguntó de nuevo:
S. -¿No contestas nada? Mira de cuántas cosas te acusan.
C. Jesús no contestó más; de modo que Pilato estaba muy extrañado.
Por la fiesta solía soltarse un preso, el que le pidieran. Estaba en la cárcel un tal Barrabás, con los revoltosos que habían cometido un homicidio en la revuelta. La gente subió y empezó a pedir el indulto de costumbre.
Pilato les contestó:
S. -¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?
C. Pues sabía que los sumos sacerdotes se lo habían entregado por envidia.
Pero los sumos sacerdotes soliviantaron a la gente para que pidieran la libertad de Barrabás.
Pilato tomó de nuevo la palabra y les preguntó:
S. -¿Qué hago con el que llamáis rey de los judíos
C. Ellos gritaron de nuevo:
S. -Crucifícalo.
C. Pilato les dijo:
S. -Pues ¿qué mal ha hecho?
C. Ellos gritaron más fuerte:
S. -Crucifícalo.
C. Y Pilato, queriendo dar gusto a la gente, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran.
Los soldados se lo llevaron al interior del palacio -al pretorio- y reunieron a toda la compañía. Lo vistieron de púrpura, le pusieron una corona de espinas, que habían trenzado, y comenzaron a hacerle el saludo:
S. -¡Salve, rey de los judíos!
C. Le golpearon la cabeza con una caña, le escupieron; y, doblando las rodillas, se postraban ante él.
Terminada la burla, le quitaron la púrpura y le pusieron su ropa. Y lo sacaron para crucificarlo. Y a uno que pasaba, de vuelta del campo, a Simón de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo, lo forzaron a llevar la cruz.
Y llevaron a Jesús al Gólgota (que quiere decir lugar de «La Calavera»), y le ofrecieron vino con mirra; pero él no lo aceptó. Lo crucificaron y se repartieron sus ropas, echándolas a suerte, para ver lo que se llevaba cada uno.
Era media mañana cuando lo crucificaron. En el letrero de la acusación estaba escrito: EL REY DE LOS JUDIOS. Crucificaron con él a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda. Así se cumplió la Escritura que dice:- «Lo consideraron como un malhechor.»
Los que pasaban lo injuriaban, meneando la cabeza y diciendo:
S, -¡Anda!, tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo bajando de la cruz.
C. Los sumos sacerdotes se burlaban también de él diciendo:
S. -A otros ha salvado y a sí mismo no se puede salvar. Que el Mesías, el rey de Israel, baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos.
C. También los que estaban crucificados con él inaultaban.
Al llegar el mediodía toda a región quedó en tinieblas hasta la media tarde. Y a la media tarde, Jesús clamó con voz potente:
+ -Eloí, Eloí, lamá sabaktaní. (Que significa: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?)
C. Algunos de los presentes, al oírlo, decían:
S. -Mira, está llamando a Elías.
C. Y uno echó a correr y, empapando una esponja en vinagre, la sujetó a una caña, y le daba de beber diciendo:
S. -Dejad, a ver si viene Elías a bajarlo.
C. Y Jesús, dando un fuerte grito expiró. (Genuflexión) El velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. El centurión, que estaba enfrente, al ver cómo había expirado, dijo:
S. -Realmente este hombre era Hijo de Dios.
[C. Había también unas mujeres que miraban desde lejos; entre ellas María Magdalena, María la madre de Santiago el Menor y de José y Salomé, que cuando él estaba en Galilea, lo seguían para atenderlo; y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén.
Al anochecer, como era el día de la Preparación, víspera del sábado, vino José de Arimatea, noble magistrado, que también aguardaba el Reino de Dios; se presentó decidido ante Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús.
Pilato se extrañó de que hubiera muerto ya; y, llamando al centurión, le preguntó si hacía mucho tiempo que había muerto.
Informado por el centurión, concedió el cadáver a José. Este compró una sábana y, bajando a Jesús, lo envolvió en la sábana y lo puso en un sepulcro, excavado en una roca, y rodó una piedra a la entrada del sepulcro.




Sermón (si lo hubiere)
SENTADOS


II. Misa de los fieles

A. Ofrecimiento de la víctima (Ofertorio)

13. El ofertorio
V. Dominus vobiscum
R. Et cum spiritu tuo
V. Oremus
V. El Señor esté con vosotros
R. Y con tu espíritu
V. Oremos
SENTADOS


OFERTORIO     Salmo 139,5
Custódi me, Dómine, de manu peccatóris: et ab homínibus iníquis éripe me.
Defiéndeme, Señor, de las manos del pecador, y líbrame de los hombres inicuos.




14. El ofrecimiento de la Hostia y del Cáliz
(El Sacerdote ofrece el pan y el vino, los cuales serán convertidos en el Cuerpo y Sangre de Cristo, como oblación a Dios. De aquí en adelante, el sacerdote dirá la mayoría de las oraciones en voz baja. Descubre el Cáliz, toma la patena con la Hostia y dice:)

SUSCIPE, sancte Pater, omnipotens aeterne Deus, hanc immaculatam hostiam, quam ego indignus famulus tuus offero tibi, Deo meo vivo et vero, pro innumerabilibus peccatis, et offensionibus, et negligentiis meis, et pro omnibus circumstantibus, sed et pro omnibus fidelibus christianis vivis atque defunctis: ut mihi, et illis proficiat ad salutem in vitam aeternam. Amen.
RECIBE, oh Padre Santo, omnipotente y eterno Dios, esta que va a ser Hostia inmaculada y que yo, indigno siervo tuyo, te ofrezco a Ti, mi Dios vivo y verdadero, por mis innumerables pecados, ofensas y negligencias, y por todos los circunstantes, así como también por todos los fieles cristianos vivos y difuntos; a fin de que a mí y a ellos nos aproveche para la salvación y vida eterna. Amén.
 (El Sacerdote mezcla el Vino y el Agua y dice:)
DEUS, (+) qui humanae substantiae dignitatem mirabiliter condidisti, et mirabilius reformasti: da nobis per hujus aquae et vini mysterium, ejusdivinitatis esse consortes, qui humanitatis nostrae fieri dignatus est particeps, Jesus Christus Filius tuus Dominus noster: Qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus: per omnia saecula saeculorum. Amen.
DIOS, (+) que maravillosamente formaste la naturaleza humana y más maravillosamente la reformaste: haznos, por el misterio de esta agua y vino, participar de la divinidad de Aquel que se dignó hacerse participante de nuestra humanidad, Jesucristo, tu Hijo Señor nuestro, que, Dios como es, contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén.
 (Ofrecimiento del Cáliz)
OFFERIMUS tibi, Domine, calicem salutaris tuam deprecantes clementiam: ut in conspectu divinae majestatis tuae, pro nostra et totius mundi salute com odore suavitatis ascendat. Amen.
Te ofrecemos, Señor, el Cáliz de salvación, implorando de tu clemencia que llegue en olor de suavidad hasta el acatamiento de tu Divina Majestad, para nuestra salvación y la de todo el mundo. Amén.
 (Ofrecimiento del Sacerdote y los fieles)
IN spiritu humilitatis, et in animo contrito suscipiamur a te, Domine, et sic fiat sacrificium nostrum in conspectu tuo hodie, ut placeat tibi, Domine Deus.
CON espíritu humilde y corazón contrito, seamos recibidos por Ti, Señor, y que hoy nuestro sacrificio se ofrezca en tu presencia de modo que te sea grato, Señor Dios.
 (Levanta manos y ojos al cielo, bendiciendo la oblación:)
VENI, Sanctificator omnipotens, aeterne Deus; et bene(+)dic hoc sacrificium, tuo sancto nomini preaeparatum.
VEN, Santificador omnipotente, eterno Dios; y ben(+)dice este sacrificio dedicado a tu santo nombre.

16. Lavatorio de las manos
(A continuación, el Sacerdote se lava las manos mientras reza:)
LAVABO inter inocentes manus meas: et circumdabo altare tuum, Domine:
Ut audiam vocem laudis, et enarrem universa mirabilia tua.
Domine, dilexi decorem domus tuae, et locum habitationis gloriae tuae.
Ne perdas cum impiis, Deus animam meam: et cum viris sanguinum vitam meam:
In quorum minibus iniquitates sunt: dextera eorum repleta est muneribus.
Ego autem in innocentia mea ingressus sum: redime me, et miserere mei.
Pes meus stetit in directo: in ecclesiis benedicam te, Domine.
Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper: et in saecula saeculorum. Amen.
LAVARÉ mis manos entre los inocentes; y me pondré oh Señor, al servicio de tu altar.
Para escuchar el cántico de alabanza, y proclamar todas tus maravillas.
Señor, he amado la hermosura de tu casa, y la mansión de tu gloria.
No pierdas, Dios mío, mi alma con los impíos, ni mi vida con los hombres sanguinarios.
En cuyas manos están las iniquidades, cuya diestra está cargada de sobornos.
Yo, en cambio, he procedido con inocencia; líbrame y ten misericordia de mí.
Mi pie ha permanecido firme en el camino recto: yo te bendeciré, Señor, en las asambleas de los fieles.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
17. La Oración a la Santísima Trinidad
(El Sacerdote se dirige al centro del altar, e inclinado, recita la oración a la Santísima Trinidad:)
SUSCIPE sancta Trinitas, hanc oblationem, quam tibi offerimus ob memoriam passionis, resurrectionis, et ascensionis Jesu Christi Domini nostri: et in monorem beatae Mariae semper Virginis, et beati Joannis Baptistae, et sanctorum Apostolorum Petri et Pauli, et N. (*nombres de los santos cuyas reliquias están en esta ara), et monium Sanctorum: ut illis proficiat ad honorem, nobis autem ad salutem: et illi pro nobis interceder e dignentur in coelis, quorum memoriam agimus in terris. Per eundem  hristum Dominum nostrum. Amen.
RECIBE, oh Trinidad Santa, esta oblación que te ofrecemos en memoria de la Pasión, Resurrección y Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo y en honor de la bienaventurada siempre Virgen María, del bienaventurado San Juan Bautista y de los Santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, y de éstos y de todos los Santos; para que a ellos les sirva de honor y a nosotros nos aproveche para la salvación, y se dignen interceder por nosotros en el cielo aquellos de quienes hacemos memoria en la tierra. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén. 

18. El Orate fratres
V. ORATE fratres, ut meum ac vestrum sacrificium acceptabile fiat apud Deum Patrem omnipotentem.
R. Suscipiat, Dominus sacrificium de manibus tuis ad laudem et gloriam nominis sui, ad utilitatem quoque nostram, totiusque Ecclesiae suae sanctae.
V. ORAD, hermanos, para que este sacrificio mío y vuestro, sea agradable a Dios Padre Todopoderoso.
R. El Señor reciba de tus manos este sacrificio en alabanza y gloria de su nombre y también para la utilidad nuestra y de toda su Santa Iglesia.

19. La Secreta


Sacrifícia nos, quǽsumus, Dómine, propénsius ista restáurent: quæ medicinálibus sunt institúta jejúniis.
Te suplicamos, Señor, que nos renueven mas intensamente estos sacrificios que van acompañados con saludables ayunos. Por nuestro Señor…





B. Inmolación de la víctima (Canon)
DE PIE
20. El Prefacio (Variable)
VER EL PROPIO DE DÍA
V. Per omnia saecula saeculorum.
R. Amen.
V. Dominus vobiscum.
R. Et cum spiritu tuo.
V. Sursum corda.
R. Habemus ad Dominum
V. Gratis agamus Domino Deo nostro.
R. Dignum et justum est.
Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui salutem humani generis in ligno crucis constituisti: ut, unde mors oriebatur, inde vita resurgeret: et qui in ligno vincebat, in ligno quoque vinceretur, per Christum Dominum nostrum. Per quem majestatem tuam laudant Angeli, adorant Dominationes, tremunt Potestates. Coeli, coelorumque Virtutes, ac beata Seraphim, socia exsultatione concelebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admitti jubeas, deprecamur, supplici confessione dicentes:

V. Por todos los siglos de los siglos.
R. Amén.
V. El Señor sea con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. ¡Arriba los corazones!
R. Ya los tenemos unidos al Señor.
V. Demos gracias al Señor Dios nuestro.
R. Digno y justo es.

En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que pusiste la salvación del género humano en el árbol de la cruz, para que de donde salió la muerte, saliese la vida, y el que en un árbol venció, en un árbol fuese vencido por Cristo nuestro Señor; por quien alaban los Ángeles a tu majestad, la adoran las dominaciones, la temen las Potestades y la celebran con igual júbilo los Cielos, las Vírgenes de los cielos y los bienaventurados Serafines. Te rogamos, que, con sus voces admitas también las de los que decimos, con humilde confesión

21. El Sanctus
SANCTUS, Sanctus, Sanctus, Dominus Deus Sabaoth. Pleni sunt coeli et terra gloria tua. Hosanna in excelsis. Benedictus qui venit in nomine Domini. Hosanna in excelsis.
SANTO, Santo, Santo es el Señor Dios de los Ejércitos. Llenos están los cielos y Tierra de tu gloria. ¡Hosanna en las alturas! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!


EL CANON DE LA MISA
(En silencio, el sacerdote empieza el Canon de la Misa)
22. Las Oraciones anteriores a la Consagración
TE igitur, clementissime Pater, per Jesum Christum Filium tuum, Dominum nostrum, supplices rogamus ac petimus, (Osculatur Altare) uti accepta habeas, et benedicas, haec (+) dona, haec (+) munera, haec (+) sancta sacrificia illibata; in primis quae tibi offerimus pro Ecclesia tua sancta catholica; quam pacificare, custodire, adunare, et regere digneris toto orbe terrarum: una cum fámulo tuo Papa nostro N., et Antistite nostro N. et ómnibus orthodoxis, atque catholicae et apostolicae fidei cultoribus.
TE pedimos, pues, y humildemente te rogamos, oh Padre clementísimo, por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, (besa el Altar) que recibas y bendigas estos dones, estas ofrendas y estos santos y puros sacrificios; que te ofrecemos, en primer lugar, por tu Santa Iglesia católica, para que te dignes darle la paz, guardarla, unificarla, y gobernarla en toda la redondez de la tierra, juntamente con tu ciervo el Papa N., nuestro Prelado N., y todos los que profesan la verdadera fe católica y apostólica.
 (Conmemoración de los Vivos)
MEMENTO, Domine, famulorum, famularumque tuarum N. et N., et omnium circumstantium, quorum tibi fides cognita est, et nota devotio, pro quibus tibi offerimus: vel qui tibi offerunt hoc sacrificium laudis pro se, suisque omnibus: pro redemptione animarum suarum, pro spe salutis, et incolumitis suae: tibique reddunt vota sua aeterno Deo, vivo et vero.
ACUÉRDATE, Señor, de tus siervos y siervas N. y N...., y de todos los circunstantes, cuya fe y devoción te son conocidas; por los que te ofrecemos, o que ellos mismos te ofrecen, este sacrificio de alabanza, por sí y por todos los suyos, por el rescate de sus almas, y por su salud y bienestar corporal; y que también te tributan sus homenajes a Ti, Dios eterno, vivo y verdadero.
 (Conmemoración de los Santos)
COMMUNICANTES, et memoriam venerantes in primis gloriosae semper Virginis Mariae, Genitricis Dei et Domini nostri Jesu Christi: sed et beatorum Joseph ejusdem Virginis Sponsi, et beatorum Apostolorum ac Martyrum tuorum, Petri et Pauli, Andreae, Jacobi, Joannis, Thomae, Jacobi, Philippi, Bartholomaei, Matthaei, Simonis, et Thaddaei: Lini, Cleti, Clementis, Xysti, Cornelii, Cypriani, Laurentii, Chrysogoni, Joannis et Pauli, Cosmae et Damiani, et ómnium Sanctorum tuorum; quorum meritis precibusque concedas, ut in omnibus protectionis tuae muniamur auxilio. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.
UNIDOS por la comunión de los Santos y honrando, primeramente, la memoria de la gloriosa siempre Virgen María, Madre de Jesucristo, Señor y Dios nuestro, y la de tus bienaventurados Apóstoles y Mártires: Pedro y Pablo, Andrés, Santiago, Juan, Tomás, Santiago, Felipe, Bartolomé, Mateo, Simón y Tadeo, Lino, Clemente, Sixto, Cornelio, Cipriano, Lorenzo, Crisógono, Juan y Pablo, Cosme y Damián, y de todos tus Santos; te pedimos, por sus méritos e intercesión, nos concedas ser fortalecidos en todo con el auxilio de tu protección. Por el mismo Jesucristo N. S. Amén.

23. La Consagración
DE RODILLAS (AL TOQUE DE CAMPANILLA)
(Oblación de la Víctima)
HANC igitur oblationem servitutis nostrae, sed et cunctae familiae tuae quaesumus, Domine, ut placatus accipias: diesque nostros in tua pace disponas, atque ab aeterna damnatione nos eripi, et in electorum tuorum jubeas grege numerari. Per Christum Dominum nostrum. Amen.
QUAM oblationem tu, Deus, in ómnibus, quaesumus, (+) benedictam, (+) adscriptam, (+) ratam, rationabilem, acceptabilemque facere digneris: ut nobis (+) Corpus, et (+) Sanguis fiat dilectissimi Filii tui Domini nostri, Jesu Christi.
POR lo mismo, Señor, te rogamos te dignes admitir favorablemente esta ofrenda en testimonio de nuestra dependencia y de toda tu familia: y hacer que pasemos, en paz contigo, los días de nuestra vida, que nos veamos libres de la condenación eterna y seamos por Ti incluidos en el número de tus elegidos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
LA cual ofrenda, suplicamos te, oh Dios te dignes ordenar sea ben(+)dita, adscri(+)ta, ratifi(+)cada, racional y agradable: de suerte que se convierta, para nuestro provecho, en el Cuer(+)po y la San(+)gre de tu muy amado Hijo Jesucristo, Nuestro Señor.

(Consagración de la Hostia)
QUI pridie quam pateretur, accepit panem in sanctas ac venerabiles manus suas, et elevatis oculis in coelum ad te Deum Patrem suum omnipotentem, tibi gratias agens, (+) benedixit, fregit, deditque discipulis suis, dicens: Accipite, et manducate ex hoc omnes.

HOC EST ENIM CORPUS MEUM.
EL cual, la víspera de Su pasión, tomó un pan en Sus santas y venerables manos, y levantando los ojos al cielo en dirección a Ti, oh Dios, su Padre Omnipotente, dándote las gracias, lo ben(+)dijo, lo partió y se lo dio a sus discípulos, diciendo: tomad y comed todos de Él

PORQUE ESTE ES MI CUERPO.

(Consagración del Vino)
SIMILI modo postquam coenatum est, accipiens et hunc praeclarum Calicem in sanctas ac venerabiles manus suas: item tibi gratias agens, (+) benedixit, deditque discipulis suis, dicens: Accipite, et bibite ex eo omnes.
HIC EST ENIM CALIX SANGUINIS MEI, NOVI ET AETERNI TESTAMENTI: MYSTERIUM FIDEI: QUI PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFUNDETUR IN REMISSIONEM PECCATORUM.
Haec quotiescumque feceritis, in mei memoriam facietis.
DE igual modo, al terminar la cena tomó también este precioso cáliz en Sus santas y venerables manos, y dándote de nuevo gracias, lo bendi(+)jo, y se lo dio a sus discípulos, diciendo: tomad y bebed todos de Él.
PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE, DEL NUEVO Y ETERNO TESTAMENTO: MISTERIO DE FE, QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS Y POR MUCHOS EN REMISIÓN DE LOS PECADOS.
Cuantas veces hiciereis esto, hacedlo en memoria de Mí.

24. Las Oraciones posteriores a la Consagración
(Conmemoración de la Pasión, Resurrección y Ascensión del Señor)
UNDE et memores, Domine, nos servi tui, sed et plebs tua sancta, ejusdem Christi Filii tui Domini nostri tam beatae Passionis, nec non et ab inferis Resurrectionis, sed et in coelos gloriosae Ascensionis: offerimus praeclarae majertati tuae de tuis donis ac datis hostiam (+) puram, hostiam (+) sanctam, hostiam (+) immaculatam, Panem (+) sanctum vitae aeternae, et Calicem (+) salutis perpetuae.
SUPRA quae propitio ac sereno vultu respicere digneris; et accepta habere, sicut i accepta habere dignatus es munera pueri tui justi Abel, et sacrificium patriarchae nostri Abrahae, et quod tibi obtulit summus sacerdos tuus Melchisedech, sanctum sacrificium, immaculatam hostiam.
SUPPLICES te rogamus, omnipotens Deus, jube haec perferri per manus sancti Angeli tui in sublime altare tuum, in conspectu dininae majertatis tuae: ut quoquot (osculatur altare) ex hac altaris participatione, sacrocanctum Filii tui (+) Corpus, et Sanguinem (+) sumpserimus, omni benedictione coelesti et gratia repleamur. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.
POR lo cual, oh Señor, acordándonos nosotros tus siervos y tu pueblo santo, así de la dichosa Pasión de tu mismo Hijo y Señor nuestro Jesucristo, como de su resurrección del sepulcro, y de su gloriosa Ascensión a los cielos: ofrecemos a tu Majestad, de entre tus dones y dádivas, una Hostia (+) pura, una Hostia (+) santa, una Hostia (+) inmaculada, el Pan (+) Santo de la vida eterna y el Cáliz (+) de perpetua salvación.
SOBRE los cuales dígnate mirar con ojos favorables y semblante apacible, y aceptarlas como tuviste a bien aceptar los dones de tu siervo el inocente Abel, y el Sacrificio de nuestro Patriarca Abrahán, así como también el que te ofreció tu Sumo Sacerdote Melquisedec: sacrificio aquel santo, hostia inmaculada.
HUMILDEMENTE te suplicamos, oh Dios todopoderoso, que mandes transportar estas ofrendas por manos de tu santo Ángel a tu altar celestial y hasta el acatamiento de tu divina Majestad: a fin de que todos cuantos, (besa el altar) comulgando en este altar, recibiéremos el santo (+) Cuerpo y la Sangre (+) de tu Hijo, seamos colmados de todas las bendiciones y gracias celestiales. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
(Conmemoración de los Muertos)
MEMENTO, Domine, famulorum famularumque tuarum N. et N., qui nos praecesserunt cum signo fidei, et dormiunt in somno pacis. Ipsis, Domine, et omnibus in Christo quiescentibus, locum refrigerii, lucis et pacis, ut indulgeas, deprecamur. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.
ACUÉRDATE también, Señor, de tus siervos y siervas N... N..., que nos han precedido con la señal de la fe y duermen el sueño de la paz. A ellos, oh Señor, y a todos los que descansan en Cristo, rogámoste los coloques en el lugar del refrigerio, de la luz y de la paz. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

(Invocación de los Santos)
NOBIS quoque peccatoribus famulis tuis, de multitudine miserationum tuarum sperantibus, partem aliquam, et societatem donare digneris, cum tuis sanctis Apostolis et Martyribus: cum Joanne, Stephano, Matthia, Barnaba, Ignatio, Alexandro, Marcellino, Petro, Felicitate, Perpetua, Agatha, Lucia, Agnete, Caecilia, Anastasis, et ómnibus Sanctis tuis: intra quorum nos consortium, non aestimator meritim sed veniae, quaesumus, largitor admitte. Per Christum Dominum nostrum. Per quem haec omnia Domine, Semper bona creas (+), sanctificas (+), vivificas (+), benedicis, et praestas nobis.
También a nosotros, tus siervos pecadores, que confiamos en la abundancia de tu misericordia, dígnate darnos participación y entrada con tus Santos Apóstoles y Mártires: con Juan, Esteban, Matías, Bernabé, Ignacio, Alejandro, Marcelino, Pedro, Felicidad, Perpetua, Águeda, Lucía, Inés, Cecilia, Anastasia, y todos tus Santos: en cuya compañía te rogamos nos admitas, no en atención a nuestros meritos, sino por tu gran misericordia. Por Jesucristo Nuestro Señor. Por quien, Señor, siempre creas todos estos bienes, los santi(+)ficas, los vivi(+)ficas, los ben(+)dices y nos los otorgas.

(Fin del Canon y pequeña Elevación)
PER (+) ipsum, et cum (+) ipso, et in (+) ipso, est tibi Deo Patri (+) omnipotenti, in unitate Spiritus (+) Sancti, omnis honor et gloria.
… Per omnia saecula saeculorum.
R. Amen.
POR Él (+), y con Él (+), y en Él (+), a Ti, Dios Padre (+) Omnipotente, en unión con el Espíritu (+) Santo, se dirige todo honor y gloria.
… Por todos los siglos de los siglos.
R. Amén.
C. Participación de la Víctima (Comunión)
DE PIE
25. El Pater Noster
Oremus
PRAECEPTIS salutaribus moniti, et divina institutione formati, audemus dicere:
PATER noster, qui es in coelis:  anctificetur nomen tuum: adveniat regnum tuum: fiat voluntas tua, sicut in coelo, et in terra. Panem nostrum quotibianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra, sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem:

R. Sed libera nos a malo.
Oremos
Amonestados por preceptos saludables y aleccionados por divina enseñanza, nos atrevemos a decir:
PADRE nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy, y perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en la tentación.
R. Mas líbranos del mal.
 (El sacerdote dice en secreto el Amén)

26. El Libera nos y el fraccionamiento de la Hostia
LIBERA nos, quaesumus, Domine, ab omnibus malis, praeteritis, praesentibus, et futuris: et intercedente beata et gloriosa semper Virgine Dei Genitrice Maria, cum beatis Apostolis tuis Petro et Paulo, atque Andrea, et ómnibus Sanctis, da propitius pacem in diebus nostris: ut ope misericordiae tuae adjuti, et a peccato simus semper liberi, et ab omni perturbatione securi.
… per omnia saecula saeculorum.
R. Amen.
PAX (+) Domine sit (+) semper (+) vobiscum.
R. Et cum spiritu tuo.
LÍBRANOS, te suplicamos, Señor, de todos los males pasados, presentes y futuros; y por la intercesión de la gloriosa siempre Virgen María, Madre de Dios, y de tus bienaventurados Apóstoles San Pedro, San Pablo y San Andrés, y todos los demás Santos danos bondadosamente la paz en nuestros días; a fin de que, asistidos con el auxilio de Tu misericordia, estemos siempre libres de pecado y al abrigo de cualquier perturbación.
… por los siglos de los siglos.
R. Amén.
La paz (+) del Señor (+) sea siempre con (+) vosotros.
R. Y con tu espíritu.

27. La mezcla del Sagrado Cuerpo y la Sangre
HAEC commixtio et consecratio Corporis et Sanguinis Domini nostri Jesu Christi, fiat accipientibus nobis in vitam aeternam. Amen.
Que esta mezcla de los elementos consagrados del Cuerpo y Sangre de nuestro Señor Jesucristo, nos aproveche a quienes la recibimos, para la vida eterna. Amén.

28. El Agnus Dei
AGNUS Dei, qui tollis peccata mundi: miserere nobis.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi: miserere nobis.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi: dona nobis pacem.
CORDERO de Dios que quitas los pecados del mundo ¡ten misericordia de nosotros!
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo ¡ten misericordia de nosotros!
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo ¡danos la paz!
DE RODILLAS
29. Las Oraciones preparatorias para la Comunión
DOMINE Jesu Christe, qui dixisti Apostolis tuis: Pacem relinquo vobis, pacem meam do vobis: ne respicias peccata mea, sed fidem Ecclesiae tuae: eamque secundum voluntatem tuam pacificare et coadunare digneris: qui vivis et regnas Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
DOMINE Jesu Christe, Fili Dei vivi, qui ex voluntate Patris, cooperante Spiritu Sancto, per mortem tuam mundum vivificasti: lebera me per hoc sacrosanctum Corpus et Sanguinem tuum ab ómnibus iniquitatibus meis, et universis malis: et fac me tuis Semper inhaerere mandatis, et a te numquam separari permittas. Qui cum eodem Deo Parte et Spiritu Sancto vivis et regnas Deus in saecula saeculorum. Amen.
PERCEPTIO Corporis tui, Domine Jesu Christe, quod ego indinus sumere praesumo, non mihi proveniat in judicium et condemnationen; sed pro tua pietate prosit mihi ad tutamentum mentis et corporis, et ad medelam percipiendam. Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitate Spiritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
SEÑOR Jesucristo, que dijiste a tus Apóstoles: Mi paz os dejo, mi paz os doy; no te fijes en mis pecados, sino en la fe de tu Iglesia, a la cual dígnate pacificarla y unirla conforme a tu voluntad. Tú que vives y reinas por todos los siglos de los siglos. Amén.
SEÑOR Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que, por voluntad del Padre y con la cooperación del Espíritu Santo, diste la vida al mundo por tu muerte: líbrame, por tu sagrado Cuerpo y Sangre de todas mis iniquidades y de todos los demás males, y haz que cumpla siempre tus mandamientos y no permitas que jamás me aparte de Ti, quien siendo Dios, vives y reinas con el mismo Dios Padre y con el Espíritu Santo, Por los siglos de los siglos. Amén.
La comunión de tu Cuerpo, Señor Jesucristo, que yo indigno me atrevo a recibir ahora, no se me convierta en motivo de juicio y condenación; sino que, por tu misericordia, me sirva de protección para alma y para cuerpo y de medicina saludable. Tú, que siendo Dios, vives y reinas con Dios Padre en unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

30. Las Oraciones de la Comunión

(Comunión del sacerdote)
PANEM caelestem accipiam, et nomen Domini invocabo.
Recibiré el Pan celestial, e invocaré el Nombre del Señor.
 (El sacerdote, dándose golpes de pecho, dice:)
DOMINE, non sum dignus, ut intres sub textum meum: sed tantum dic verbo, et sanabitur anima mea. (x3)

CORPUS Domini nostri (+) Jesu Christi custodiat animam meam in vitam aeternam. Amen.
Quid retribuam Domino pro omnibus, quae retribuit mihi? Calicem salutaris accipiam, et nomen Domini invocabo. Laudans invocabo Dominum, et ab inimicis meis salvus ero.
Sanguis Domini nostri Jesu (+) Christi custodiat animam meam in vitam aeternam. Amen.
SEÑOR, yo no soy digno de que entres en mi morada, mas di una sola palabra y quedará sana mi alma. (x3)

EL CUERPO de Nuestro Señor (+) Jesucristo guarde mi alma para la vida eterna. Amén.
¿Con qué compensaré yo al Señor a cambio de todos los bendeficios que me ha concedido? Tomaré el cáliz de la salvación, e invocaré el nombre del Señor. Con alabanzas invocaré al Señor, y quedaré libre de mis enemigos.
La Sangre de Nuestro Señor Jesu(+)cristo guarde mi alma para la vida eterna. Amén.

(Comunión de los fieles)

Preparación de los fieles para la comunión
(En algunos lugares se omite)
R. CONFITEOR Deo omnipotenti, beatae Mariae semper Virgini, beato Michaeli Archangelo, beato Joanni Baptistae, sanctis Apostolis Petro et Paulo,  omnibus Sanctis, et tibi, pater, quia peccavi nimis cogitatione verbo, et opere: (Percutit sibi pectus ter, dicens) mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa. Ideo precor beatam Mariam semper Virginem, beatum Michaelem Archangelum, beatum Joannem Baptistam, sanctos Apostolos Petrum et Paulum, omnes Sanctos, et te, pater, orare pro me ad Dominum Deum nostrum.

R. Yo, pecador, me confieso a Dios todopoderoso, a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel Arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, a todos los Santos y a vos, Padre; que pequé mucho con el pensamiento, palabra y obra: (dándose tres golpes de pecho) por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa. Por tanto, ruego a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los Santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, a todos los Santos, y a vos, Padre, que roguéis por mí a Dios nuestro Señor.
 (El sacerdote da la absolución)
V. Misereatur vestri omnipotens Deus, et dimissis peccatis vestris, perducat vos ad vitam aeternam.
R. Amen.
V. INDULGENTIAM, (+) absolutionem, et remissionem peccatorum vestrorum, tribuat vobis omnipotens et misericors Dominus.
R. Amen.
V. Dios todopoderoso tenga misericordia de vosotros, y, perdonados vuestros pecados, os lleve a la vida eterna.
R. Amen.
V. El Señor omnipotente y misericordioso os conceda el perdón, (+) la absolución y la remisión de vuestros pecados.
R. Amén.

El sacerdote toma el copón y eleva una Hostia mientras dice:)
Ecce Agnus Dei, ecce qui tollit peccata mundi.
He aquí el Cordero de Dios, he aquí el que quita los pecados del mundo.
 (Luego los que van a comulgar repiten tres veces, golpeándose el pecho:)
Domine, non sum dignus, ut intres sub tectum meum, sed tantum dic verbo, et sanabitur anima mea. (x3)
Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa; mas di una sola palabra y mi alma quedará sana. (x3)


Disposiciones para comulgar:
-          Estar en gracia de Dios (no tener conciencia de ningún pecado mortal cometido sin confesar)
-          Observar el ayuno eucarístico, una hora antes de la comunión
-          Acercarse con el debido respeto (salvo impedimento, se debe comulgar de rodillas y en la boca)
-          COMUNIÓN ESPIRITUAL: Yo quisiera, Señor, recibiros con aquella pureza, humildad y devoción con que os recibió vuestra santísima Madre, con el espíritu y fervor de los santos. Amén.

(El Sacerdote va hacia los comulgantes y, trazando una cruz con la Hostia por encima del copón, le da la Comunión a cada fiel diciendo, con el Amén incluido:)
Corpus Domini nostri Jesu (+) Christi custodiat animam tuam in vitam aeternam. Amen.
El Cuerpo de Nuestro Señor Jesu(+)cristo guarde tu alma para la vida eterna. Amén.
 (Después permanecerán DE RODILLAS en sus sitios para dar gracias por el Sumo Bien recibido)

31. Las Oraciones durante las abluciones
(Al purificar la patena:)

Quod ore sumpsimus, Domine, pura mente capiamus: et de munere temporali fiat nobis remedium sempiternum.
Haz, Señor, que asimilemos con alma pura lo que con la boca recibimos, y de don temporal conviértase en remedio sempiterno.
 (Al purificar el cáliz:)
Corpus tuum, Domine, quod sumpsi, et Sanguis, quem potavi, adhaereat visceribus meis: et praesta; ut in me non remaneat scelerum macula, quem pura et sancta refecerunt sacramenta: Qui vivis et regnas in saecula saeculorum. Amen.
Tu Cuerpo, Señor, que he sumido, y tu Sangre, que he bebido, se adhieran a mis entrañas, y concédeme que no quede mancha alguna de pecado en mí, a quien han alimentado estos puros y santos sacramentos: Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

32. Antífona Comunión
COMUNION    Salmo 68, 13-14
Advérsum me exercebántur, qui sedébant in porta; et in me psallébant, qui bibébant vinum: ego vero oratiónem meam ad te, Dómine: tempus benepláciti, Deus, in multitúdine misericórdiæ tuæ.
Hablaban contra mi los que estaban sentados a la puerta: y los que bebían vino cantaban contra mi coplas; mas yo entretanto, Señor, dirigía a ti mi oración: Este es, decía, oh Dios mío, el tiempo de reconciliación, según la grandeza de tu misericordia.

DE PIE
33. La Oración de Poscomunión

V. Dominus vobiscum.
R. Et cum spiritu tuo.
V. Oremus.
Sanctificatiónibus tuis, omnípotens Deus: et vítia nostra curéntur, et remédia nobis sempitérna provéniant. Per Dominum…
R. Amen
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Oremos.
Oh Dios omnipotente, con tus sacramentos sean curados nuestros vicios, y recibamos remedios para la vida eterna. Por nuestro Señor…
R. Amen.

ORACION SOBRE EL PUEBLO:

SOBRE EL PUEBLO
Orémus. Humiliáte cápita vestra Deo.
Oremos. Humillad ante Dios vuestras cabezas
Tua nos misericórdia, Deus, et ab omni subreptióne vetustátis expúrget, et capáces sanctæ novitátis efficiat.
Que tu misericordia, oh Dios, nos purifique de toda antigua corrupción, y nos haga capaces de una santa renovación. Por nuestro Señor…

III. Conclusión de la Misa

34. El Ite, Missa est

V. Dominus vobiscum.
R. Et cum spiritu tuo.
V. Ite, missa est.
R. Deo gratias.
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Idos, ha sido enviado.
R. Demos gracias a Dios.

35. La Bendición
(El sacerdote se inclina en el centro del altar, y dice en voz baja:)
Placeat tibi, sancta Trinitas, obsequium servitutis meae: et praesta; ut sacrificium, quod oculis tuae majestatis indignus obtuli, tibi sit acceptabile, mihique et omnibus, pro quibus illud obtuli, sit, te miserante, propitiabile. Per Christum Dominum nostrum. Amen.
Séate agradable, ¡oh Santa Trinidad!, el obsequio de mi servidumbre; y haz que el Sacrificio que yo, indigno, he ofrecido a los ojos de tu Majestad, te sea aceptable, y a mí, y a todos aquellos por quienes lo he ofrecido sea, por tu piedad, propiciatorio. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.
 (Tras lo cual bendice al pueblo:)
DE RODILLAS
Benedicat vos omnipotens Deus.
Pater, et Filius, (+) et Spiritus Sanctus.
R. Amen.
Bedígaos Dios omnipotente.
Padre, e Hijo, (+) y Espíritu Santo.
R. Amén.
DE PIE
36. El último Evangelio

V. Dominus vobiscum.
R. Et cum spiritu tuo.
V. (+) Initium sancti Evangelii secundum Joannem.
R. Gloria tibi, Domine.
In principio erat Verbum et Verbum erat apud Deum, et Deus erat Verbum. Hoc erat in principio apud Deum. Omnia per ipsum facta sunt, et sine ipso factum est nihil quod factum est; in ipso vita erat, et vita erat lux hominum; et lux in tenebris lucet, et tenebrae eam non comprehenderunt. Fuit homo missus a Deo cui nomen erat Joannes. Hic cenit in testimonium, et testimonium perhiberet de lumine, ut omnes per illum. Non erat ille lux, sed ut testimonium perhiberet de lumine. Erat lux vera quae illuminat omnem hominem venientem in hunc mundum. In mundo erat, et mundus per ipsum factus est et mundus eum non cognovits In propria venit, et sui eum non receperunt. Quotquot autem receperunt eum, dedit eis potestatem filios Dei fieri; his qui credunt in nomine eius, qui non ex sanguinibus, neque ex voluntate viri, sed ex deo nati sunt. (Genuflectit dicens) ET VERBUM CARO FACTUM EST, et habitavit in nobis; et vidimus gloriam ejus gloriam quasi Unigenti a Patre, plenum gratiae et veritatis.
R. Deo gratias.
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. (+) Comienzo del Santo Evangelio según San Juan.
R. Gloria a Ti, Señor.
En el principio existía el Verbo y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio en Dios. Por Él fueron hechas todas las cosas: y sin Él no se ha hecho cosa alguna de cuantas han sido hechas. En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres: y esta luz resplandece en medio de las tinieblas, mas las tinieblas no la recibieron. Hubo un Hombre enviado de Dios, que se llamaba Juan. Este vino como testigo para dar testimonio de la luz, a fin de que por el todos creyesen. No era él la luz, sino el que debía dar testimonio de la Luz. (El Verbo) era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo no le conoció. Vino a los suyos, y los suyos no le recibieron. Pero a todos los que le recibieron, que son los que creen en su nombre, díoles potestad de llegar a ser hijos de Dios: los cuales nacen no de la sangre, ni de la voluntad de la carne, ni del querer del hombre, sino de Dios. (Dobla la rodilla) Y EL VERBO SE HIZO CARNE y habitó en medio de nosotros: y nosotros hemos visto su gloria, gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
R. A Dios gracias.