XXIII DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS
II clase, verde
Gloria, Credo y prefacio de la Santísima Trinidad
“Jesús, dueño de la vida, tomó de la mano a la niña muerta, y esta se levantó.
También es para nosotros fuente de vida eterna. Las palabras que leemos en el Introito nos declaran hermosamente la bondad infinita de Dios y el poder de la oración. Dios es el Autor de la paz; por lo mismo a Él debemos acudir siempre que nos sobrevenga alguna aflicción. Él ha prometido atender a nuestras oraciones.
En la Epístola nos exhorta San Pablo a la mortificación, a la imitación de sus virtudes, a que tengamos nuestro corazón ocupado en los bienes, no de la tierra, sino en los verdaderos, que son los del cielo. Es esta Epístola un hermoso y breve programa de la vida cristiana. El poder maravilloso de Jesús, su divina omnipotencia, su bondad sin límites, resplandecen admirablemente en el Evangelio. Si deseamos la salud así del alma como del cuerpo, vayamos a Jesús. Él es en verdad Médico divino.
TEXTOS DE LA SANTA MISA
Introito. Jer. 29, 11, 12 y
14.
-Dice el Señor: Yo tengo designios de paz sobre vosotros, y no de aflicción; me
invocaréis y Yo os escucharé; os haré volver del cautiverio y os reuniré de
todos los lugares adonde os había desterrado. Salmo. 84, 2.-
Habéis bendecido,
Señor, vuestra tierra; habéis acabado con el cautiverio de Jacob. Gloria al
Padre...
Oración. -Perdonad, Señor, los pecados de
vuestro pueblo, para que, por vuestra bondad, seamos libres de los pecados, que
habíamos contraído por nuestra fragilidad. Por nuestro Señor Jesucristo...
Epístola. Fil. 3, 17-21. -Hermanos: Seguid mi ejemplo y
fijaos en los que andan según el modelo que tenéis en mí. Porque, como os decía
muchas veces y ahora lo repito con lágrimas en los ojos, hay muchos que andan
como enemigos de la Cruz de Cristo: su paradero es la perdición; su Dios, el
vientre; su gloria, sus vergüenzas. Sólo aspiran acosas terrenas. Nosotros, por
el contrario, somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el
Señor Jesucristo. Él transformará nuestra condición humilde, según el modelo de
su condición gloriosa, con esa energía que posee para sometérselo todo. Así,
pues, hermanos míos queridos y añorados, mi alegría y mi corona, manteneos así,
en el Señor, queridos. Ruego a Evodia y ruego a Síntique que se pongan de
acuerdo en el Señor. Y a ti, leal compañero, te pido que ayudes a estas
mujeres, que compartieron conmigo la lucha por el evangelio, junto con
Clemente y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el Libro de la
Vida.
Gradual. Sal. 43, 8-9. -Nos salvaste, Señor, de nuestros
enemigos, humillaste a los que nos aborrecen. Todos los días nos gloriamos en
el Señor, siempre damos gracias a tu nombre.
Aleluya. Sal. 129,1.- Aleluya, aleluya. Desde lo hondo a ti
grito, Señor; Señor, escucha mi voz. Aleluya.
Evangelio. Mat. 9, 18-26. -En aquel tiempo, mientras Jesús
hablaba a la gente, se acercó un personaje que se postró ante y le dijo; Mi
hija acaba de morir. Pero ven, pon tu mano sobre ella, y vivirá. Jesús se
levantó y lo acompañaba con sus discípulos. Entonces una mujer que sufría
flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó el
borde del manto. Porque se decía: Con sólo tocar su manto, me curaré. Jesús se
volvió, y al verla le dijo: ¡Ánimo, hija! Tu fe te ha curado. Y desde aquel
momento quedó curada la mujer. Jesús llegó a casa del personaje y cuando vio a
los flautistas y el alboroto de la gente, dijo; ¡Fuera! La niña no está muerta,
sino dormida. Y se reían de Él. Cuando echaron a la gente, entró Él, tomó la
niña de la mano, y ella se levantó. Y se divulgó la noticia por toda aquella
región.
Ofertorio. Ps. 129, 1-2.
-Desde lo más íntimo
de mi corazón clamé a Vos, oh señor; oíd benignamente mis oraciones, Dios mío;
porque a Vos llamé desde lo más íntimo, Señor.
Secreta. -Os ofrecemos, Señor, este sacrificio
de alabanza, para que aumentéis nuestros deseos de obsequiaros Y acabéis de
perfeccionar lo que habéis empezado sin mérito alguno nuestro. Por nuestro S.
J. C...
Prefacio de la Santísima
Trinidad.- En verdad es digno y justo, equitativo y saludable,
darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno
Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un
solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la trinidad de
una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo
creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción.
De suerte, que confesando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la
propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la
majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines, que no
cesan de cantar a diario, diciendo a una voz. Santo…
Comunión. Marc. 11, 24. -En verdad os aseguro que cuantas
Cosas pidiereis en la oración, tened viva fe de conseguirlas y se os
concederán.
Poscomunión. -Os suplicamos, oh Dios omnipotente,
que a los que alegráis con vuestros misterios, no permitáis sean víctimas de
humanos peligros. Por N. S. C.
PARTITURAS Y GRABACIONES DE LOS PROPIOS
COMENTARIOS CARD. SCHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA
PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
GRABACIONES DE LECTURAS
TEXTOS EN LATÍN
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PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
TEXTOS EN LATÍN
Dominica Vigesima Tertia Post Pentecosten
II Classis
II Classis
Introitus: Jerem. xxix: 11, 12, et 14
Dicit Dóminus: Ego cogito cogitatiónes pacis et non adflictiónis.
Invocabitis me et Ego exaudiam vos et reducam captivitatem vestram de cunctis
locis. [Ps. lxxxiv: 2] Benedixisti,
Dómine,
terram tuam: avertisti captivitátem Jacob. Gloria Patri. Dicit Dóminus.
Collect:
Absólve, quǽsumus, Dómine, tuórum delicta populórum: ut a
peccatórum néxibus, quæ pro nostra fragilitáte contráximus, tua
benignitáte liberémur. Per Dóminum.
ad Philippénses: iii: 17-21; iv: 1-3
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Philippénses.
Fratres: Imitatóres mei estóte et observáte eos qui ita ámbulant, sicut habétis formam nostram. Multi enim ámbulant, quos sæpe dicébam vobis (nunc autem et flens dico) inimícos crucis Christi: quorum Deus venter est: et glória in confusióne ipsórum, qui terréna sápiunt. Nostra autem conversátio in cælis est: unde étiam Salvatórem expectámus Dóminum nostrum Jesum Christum, qui reformábit corpus humilitátis nostræ configurátum córpori claritátis suæ, secúndum operatiónem qua étiam possit subjícere sibi ómnia. Itaque, fratres mei caríssimi, et desiderantíssimi, gaudium meum, et corona mea: sic state in Dómino, carissimi. Euvódiam rogo, et Sýntychen déprecor idípsum sápere in Dómino. Etiam rogo et te, germáne compar, ádjuva illas, quae mecum laboravérunt in Evangélio cum Cleménte, et céteris adjutóribus meis, quorum nómina sunt in libro vitæ.
Fratres: Imitatóres mei estóte et observáte eos qui ita ámbulant, sicut habétis formam nostram. Multi enim ámbulant, quos sæpe dicébam vobis (nunc autem et flens dico) inimícos crucis Christi: quorum Deus venter est: et glória in confusióne ipsórum, qui terréna sápiunt. Nostra autem conversátio in cælis est: unde étiam Salvatórem expectámus Dóminum nostrum Jesum Christum, qui reformábit corpus humilitátis nostræ configurátum córpori claritátis suæ, secúndum operatiónem qua étiam possit subjícere sibi ómnia. Itaque, fratres mei caríssimi, et desiderantíssimi, gaudium meum, et corona mea: sic state in Dómino, carissimi. Euvódiam rogo, et Sýntychen déprecor idípsum sápere in Dómino. Etiam rogo et te, germáne compar, ádjuva illas, quae mecum laboravérunt in Evangélio cum Cleménte, et céteris adjutóribus meis, quorum nómina sunt in libro vitæ.
Graduale: Ps. xliii: 8-9
Liberásti nos, Dómine, ex adfligéntibus nos: et eos qui nos odérunt
confudisti. In Deo laudábimur tota die et in nomine tuo confitébimur in
sæcula.
Allelúia, allelúia. [Ps.cxxix: 1-2] De profúndis clamávi ad te, Dómine; Dómine, exaudi oratiónem meam. Allelúia
Allelúia, allelúia. [Ps.cxxix: 1-2] De profúndis clamávi ad te, Dómine; Dómine, exaudi oratiónem meam. Allelúia
Matt. ix: 18-26
+
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum.
In illo témpore: Loquénte Jesu ad turbas, ecce princeps unus accéssit et adorábat eum, dicens: "Filia mea modo defúncta est: sed veni, inpone manum tuam super eam, et vivet." Et surgens Jesus sequebátur eum, et discipuli eius. Et ecce múlier, quæ sánguinis fluxum patiebátur duódecim annis, accéssit retro, et tétigit fímbriam vestiménti ejus. Dicébat enim intra se: "Si tetígero tantum vestiméntum ejus, salva ero." At Jesus convérsus, et videns eam, dixit: "Confíde, fília, fides tua te salvam fecit." Et salva facta est múlier ex illa hora. Et cum venísset Jesus in domum príncipis, et vidisset tibícines, et turbam tumultuántem, dicebat: "Recédite: non est enim mórtua puélla, sed dormit. Et deridébant eum. Et cum ejécta esset turba, intrávit et ténuit manum ejus. Et surréxit puélla. Et éxiit fama hæc in univérsam terram illam.
Credo.
In illo témpore: Loquénte Jesu ad turbas, ecce princeps unus accéssit et adorábat eum, dicens: "Filia mea modo defúncta est: sed veni, inpone manum tuam super eam, et vivet." Et surgens Jesus sequebátur eum, et discipuli eius. Et ecce múlier, quæ sánguinis fluxum patiebátur duódecim annis, accéssit retro, et tétigit fímbriam vestiménti ejus. Dicébat enim intra se: "Si tetígero tantum vestiméntum ejus, salva ero." At Jesus convérsus, et videns eam, dixit: "Confíde, fília, fides tua te salvam fecit." Et salva facta est múlier ex illa hora. Et cum venísset Jesus in domum príncipis, et vidisset tibícines, et turbam tumultuántem, dicebat: "Recédite: non est enim mórtua puélla, sed dormit. Et deridébant eum. Et cum ejécta esset turba, intrávit et ténuit manum ejus. Et surréxit puélla. Et éxiit fama hæc in univérsam terram illam.
Offertorium: Ps.cxxix: 1-2
De profúndis clamávi ad te, Dómine; Dómine, exaudi orationem meam. De
profúndis clamávi ad te, Dómine.
Secreta:
Pro nostræ servitútis augménto sacrifícium tibi, Dómine, laudis
offérimus: ut, quod imméritis contulísti, propítius exsequáris. Per
Dóminum.
Communio: Marc xi: 24
Amen dico vobis, quidquid orántes pétitis, crédite quia accipiétes, et
fiet vobis.
Postcommunio:
Quǽsumus, omnípotens Deus: ut quos divína tríbuis participatióne
gaudére, humánis non sinas subjacére perículis. Per Dominum.

