viernes, 9 de junio de 2017

VIERNES DE LAS TEMPORAS DE PENTECOSTES


VIERNES DE LAS TEMPORAS DE PENTECOSTES
Estación en los Doce Apóstoles
Sentimientos de gratitud por los beneficios que nos ha traído la venida del Espíritu Santo

INTROITO    Salmo 70, 8 y 23
Llénese mi boca con tus alabanzas; para que pueda cantar, aleluya; se alegraran mis labios mientras conto tus glorias, aleluya, aleluya. (S). En ti, Señor, he puesto mi confianza, jamás seré confundido: por tu justicia sálvame, ven en mi auxilio. v/. Gloria al Padre…

COLECTA
Te suplicamos, oh Dios misericordioso, concedas a tu Iglesia, que congregada en el Espíritu Santo, no sea turbada por las asechanzas del enemigo. Por nuestro Señor…en unidad del mismo…

EPÍSTOLA Joel 2,23-24.26-27.
Esto dice el Señor Dios: Y vosotros, ¡oh hijos de Sión!, gozaos y alegraos en el Señor Dios vuestro, porque os ha dado que nazca de vosotros el maestro de la justicia o santidad, y os enviará las lluvias de otoño y de primavera como antiguamente.  Y se llenarán de trigo las eras, y los lagares o prensas rebosarán de vino y de aceite.  Y comeréis abundantemente hasta saciaros del todo, y bendeciréis el Nombre del Señor Dios vuestro, que ha hecho a favor de vosotros cosas tan admirables; y nunca jamás será confundido mi pueblo.  Y conoceréis que yo resido en medio de Israel, y que yo soy el Señor Dios vuestro, y que no hay otro sino yo; y jamás por jamás volverá a ser confundido el pueblo mío.

ALELUYA. ALELUYA. Sab 12, 1. V/.- Oh qué bueno y suave es tu Espíritu en nosotros, Señor. Aleluya.

SECUENCIA
   Ven, oh Espíritu Santo,
Y envía desde el cielo
De la Luz sacrosanta
Un puro rayo que penetre  el pecho.
   Ven, Padre de los pobres,
Ven, oh liberal Dueño
De dones celestiales;
Ven y alumbra las almas con tu fuego.
   Del pecho atribulado
Consolador excelso,
Y del alma afligida
Refugio suave y dulce refrigerio.
   Descanso en los trabajos,
En el bochorno intenso
De la aflicción alivio.
Y del llanto dulcísimo consuelo.
  ¡Oh bienaventurada
Luz de esplendor eterno,
Llena, llena a los fieles
Del corazón los más profundos senos!
   Sin ti solo es el hombre
La nada de que fue hecho;
Todo sin ti es la nada,
Pues sin ti nada hay santo, nada recto.
   Lava lo que esta inmundo,
Riega lo que está seco;
Y, medico divino,
Sana tú en mi lo mucho que hay enfermo.
   Doblega lo inflexible,
Y fomenta lo yerto
De mi amor; y a ti vuelva
Lo que en mi se desvía de tu centro.
   Dale al que en ti confía,
Da siempre a tu fiel siervo
De celestiales dones
El septenario número de efectos.
    Danos de las virtudes
El mérito y el premio;
Da salud a nuestra alma
Y danos, finalmente, gozo eterno.
Amen. Aleluya.

EVANGELIO  Lucas 5,17-26
En aquel tiempo, estaba Jesús un día sentado enseñando, y estaban asimismo sentados allí varios fariseos y doctores de la ley, que habían venido de todos los lugares de Galilea y de Judea, y de la ciudad de Jerusalén ; y la virtud del Señor se manifestaba en sanar a los enfermos.  Cuando he aquí que llegan unos hombres que traían tendido en una camilla a un paralítico: y hacían diligencias por meterle dentro de la casa en que estaba Jesús, y ponérselo delante.  Y no hallando por dónde introducirle a causa del gentío, subieron sobre el terrado, y abierto el techo le descolgaron con la camilla al medio delante de Jesús.  El cual viendo su fe, dijo: ¡Oh hombre!, tus pecados te son perdonados.  Entonces los escribas y fariseos empezaron a pensar mal, diciendo para consigo: ¿Quién es éste, que así blasfema? ¿Quién puede perdonar pecados, sino Dios?  Mas Jesús, que conoció sus pensamientos, respondiendo, les dijo: ¿Qué es lo que andáis resolviendo en vuestros corazones?, ¿qué es más fácil decir: Tus pecados te son perdonados; o decir: Levántate, y anda?  Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados, levántate (dijo al paralítico), yo te lo mando, carga con tu camilla, y vete a tu casa.  Y levantándose al punto a vista de todos, cargó con la camilla en que yacía; y se marchó a su casa dando gloria a Dios.  Con lo cual todos quedaron pasmados, y glorificaban a Dios. Y penetrados de temor, decían: Hoy sí que hemos visto cosas maravillosas.

Se dice Credo.

OFERTORIO    Salmo 145, 2
Alabad al Señor, oh alma mía; yo alabare al Señor toda mi vida, cantaré a mi Dios mientras yo exista, aleluya.

SECRETA
Haz, Señor, que estos sacrificios ofrecidos en tu presencia sean consumidos por aquel fuego divino, que por el Espíritu Santo, inflamo los corazones de los discípulos de tu Hijo Cristo. Por el mismo Señor… en unidad…

PREFACIO
Realmente es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor: Que después de subir al Cielo, donde está sentado a tu derecha, ha derramado (en este día) sobre tus hijos adoptivos el Espíritu Santo que había prometido. Por eso con esta infusión de gozo el mundo entero desborda de alegría, y también los coros celestiales, los Ángeles y los Arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:

COMUNION    Juan 14, 18
No os dejare huérfanos: yo volveré de nuevo a vosotros, aleluya: y se alegrara vuestro corazón, aleluya.

POSCOMUNION
Habiendo recibido, Señor, los dones del misterio sagrado, suplicamos humildemente que redunde en auxilio de nuestra debilidad, lo que nos has mandado hacer en recuerdo tuyo. Que vives y reinas…
Transcripto por Dña. Ana María Galvez


Feria Sexta Quator Temporum Pentecostes
Statio as Ss. Duodecim Apostolos

Introitus: Ps. lxx: 8 et 23
Repleátur os meum laude tua, allelúja: ut possim cantáre, allelúja: gaudébunt lábia mea, dum cantávero tibi, allelúja,allelúja. [Ps.ibid: 1-2] In te, Dómine, sperávi, non confúndar in ætérnum: in justítia tua libera me, et éripe me. v. Glória Patri. Repleátur os meum.
Oratio:
Da quǽsumus, Ecclésiæ tuæ, miséricors Deus: ut Sancto Spíritu congregáta, hostíli nullátenus incursióne turbétur. Per Dóminum ... in unitáte ejúsdem.

Joël. ii: 23-24 et 26-27
Léctlo Joélis Prophétæ.
Hæc dicit Dóminus Deus: «Exsultáte, fílii Sion, et lætámini in Dómino Deo vestro: quia dedit vobis doctórem justítiæ, et descéndere fáciet ad vos imbrem matutínum et serótinum, sicut in princípio. Et implebúntur áreæ fruménto, et redundábunt torculária vino et oleo. Et comedétis vescéntes, et saturabímini, et laudábitis nomen Dómini Dei vestri, qui fecit mirabília vobíscum: et non confundétur pópulus meus in sempitérnum. Et sciétis quia in médio Israël ego sum: et ego Dóminus Deus vester, et non est ámplius: et non confundétur pópulus meus in ætérnum»: ait Dóminus omnípotens.
Allelúja, allelúja. v. [Sap. xii:1] O quam bonus et suávis est, Dómine, Spíritus tuus in nobis! Allelúja [Hic genuflectitur] v. Veni, sancte Spíritus, Reple tuórum corda fidélium: et tui amóris in eis ignem accénde.

Sequentia
Veni, sancte Spíritus,
        Et emítte cælitus
        Lucis tuæ rádium.
Veni pater páuperum,
        Veni dator múnerum,
        Veni lumen córdium.
Consolátor óptime,
        Dulcis hospes ánimæ,
        Dulce refrigérum.
In labóre réquies,
        In æstu tempéries,
    In fletu solátium.
O lux beatíssima,
        Reple cordis íntima
        Tuórum fidélium.
Sine tuo númine,
        Nihil est in hómine,
        Nihil est innóxium.
Lava quod est sórdidum,
        Riga quod est áridum,
        Sana quod est sáucium.
Flecte quod est rígidium,
        Fove quod est frígidium,
        Rege quod est dévium.
Da tuis fidélibus,
        In te confidéntibus,
        Sacrum septenárium.
Da virtutútis méritum,
        Da salútis éxitum,
        Da perénne gáudium.
        Amen. 
 Allelúja.
Luc. iv: 38-44
+
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
In illo témpore: Factum est in una diérum, et Jesus sedébat docens. Et erant Pharisæi sedéntes, et legis doctóres, qui vénerant ex omni castéllo Galilǽæ, et Judǽæ, et Jerúsalem: et virtus Dómini erat ad sanándum eos. Et ecce viri portántes in lecto hóminem, qui erat paralýticus: et quærébant eum inférre, et pónere ante eum. Et non inveniéntes qua parte illum inférrent præ turba, ascendérunt supra tectum, et per tégulas summisérunt eum cum lecto in médium ante Jesum. Quorum fidem ut vidit, dixit: «Homo, remittuntur tibi peccáta tua.» Et cœpérunt cogitáre scribæ; et pharisæi, dicéntes: «Quis est hic, qui lóquitur blasphémias? Quis potest dimíttere peccáta, nisi solus Deus?» Ut cognóvit autem Jesus cogitatiónes eórum, respóndens dixit ad illos: «Quid cogitátis in cordibus vestris? Quid est facílius dícere: Dimittúntur tibi peccáta, an dícere: Surge, et ámbula? Ut autem sciátis qui Fílius hóminis habet potestátem in terra dimitténdi peccáta.» (ait paralýtico): «Tibi dico, surge, tolle lectum tuum, et vade in domum tuam.» Et conféstim consúrgens coram illis, tulit lectum, in quo jacébat: et ábiit in domum suam, magníficans Deum. Et stupor apprehéndit omnes, et magnifìcábant Deum. Et repléti sunt timóre, dicéntes: «Quia vídimus mirabília hódie.»
Credo
Offertorium: Ps. cxlv: 2
Lauda, ánima mea, Dóminum: laudábo Dóminum in vita mea: psallam Deo meo quámdiu ero, allelúja.
Secreta:
Sacrifícia, Dómine, tuis oblata conspéctibus, ignis ille divínus absúmat, qui discipulórum Christi Fílii tui per Spíritum Sanctum corda succéndit. Per Dóminum... in unitáte ejúsdem.

Communio: Joann. xiv: 18
Non vos relínquam órphanos: véniam ad vos íterum, allelúja: et gaudébit cor vestrum, allelúja
Postcommunio:
Súmpsimus, Dómine, sacri dona mystérii: humíliter deprecántes; ut quæ in tui commemoratiónem nos fácere præcepísti, in nostræ profíciant infirmitátis auxílium. Qui vívis.