miércoles, 25 de enero de 2017

IV DOMINGO DESPUES DE EPIFANÍA

IV DOMINGO DESPUES DE EPIFANÍA
II clase, verde
Gloria, Credo y prefacio de la Trinidad
«¡Señor, sálvanos, que perecemos!... Levantóse entonces Jesús e imperó al viento y al mar, y siguió una gran bonanza.»
Mientras el evangelio manifiesta la divinidad de Jesús y reclama de nuestra parte una fe cada vez mayor en su divino poder, las oraciones subrayan nuestra humana debilidad. Imploran la ayuda necesaria para continuar siendo lo que debemos ser, para sostener nuestra vida sobrenatural y purificarnos del pecado. Desde la barca de los apóstoles, Jesús, con un gesto soberano, calma las olas en­furecidas; su presencia en nuestra vida trae la calma y la seguridad.
La epístola continúa exponiendo las enseñanzas de san Pablo sobre los deberes del cristiano. Con respecto al prójimo, se resumen en la caridad. Nunca amaremos verdaderamente a los demás si no observamos las disposiciones que regulan nuestras relaciones con ellos. Amar al prójimo es cumplir toda la ley.  Jesús calma la tempestad... Que no tenga que reprocharnos, como a sus discípulos, de ser ¡Hombres de poca fe!


TEXTOS DE LA MISA MISA

Introito. Salm. Ps. 96, 7-8  Adorad a Dios, todos sus Ángeles: oyólo y alborozóse Sión, y regocijáronse las hijas de Judá. - Ps. El señor reina ya: llénense de júbilo todas las islas. v. Gloria al Padre. .

Colecta.-  Oh Dios, que conocéis nuestra fragilidad y sabéis que no podemos resistir entre tantos peligros como nos cercan; concedednos la salud de alma y cuerpo, para que venzamos, con vuestra asistencia, los males que padecemos por nuestros pecados. Por N. S. J. C...

Epístola. Rom. 13, 8-10. - Hermanos: Con nadie tengáis deudas, más que la del amor mutuo; porque el que ama al otro, ha cumplido la ley. De hecho, el "no adulterarás, no matarás, no robarás, no codiciarás" y cualquier otro mandamiento, se resumen en esta regla: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". El amor no hace el mal al prójimo. Por eso, la plenitud de la ley es el amor.
Gradual. Salmo 101, 16-17- Temerán las naciones tu nombre, oh Señor y todos los reyes de la tierra tu gloria. V. Porque edificó el Señor Sión, y allí será visto en su majestad.

Aleluya, aleluya.- V. El señor reina ya, regosíjese la tierra: llénense de júbilo todas las islas. Aleluya.

Evangelio.  Mat. 8, 23-27.-  En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. En esto se produjo una tempestad tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; él dormía.  Se acercaron y lo despertaron gritándole: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!». Él les dice: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?». Se puso en pie, increpó a los vientos y al mar y vino una gran calma. Los hombres se decían asombrados: «¿Quién es este, que hasta el viento y el mar lo obedecen?»

Ofertorio. –Salmo 117, 16-17  La diestra del Señor ha hecho maravillas: la diestra del señor me ha ensalzado; ya no moriré, sino que viviré y publicaré las obras del señor

Secreta.-  Oh Dios omnipotente, os rogamos nos concedáis que el don de este sacrificio que os presentamos, nos purifique siempre de toda mancha y proteja nuestra debilidad. Por N. S. J. C...

Prefacio de la Santísima Trinidad.-  Realmente es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios Todopoderoso y eterno: Que con tu Único Hijo y el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor; no una sola persona, sino tres Personas en una sola naturaleza. Y lo que creemos de tu gloria, porque Tú lo revelaste, lo afirmamos también de tu Hijo, y también del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De modo que al proclamar nuestra fe en la verdadera y eterna divinidad, adoramos tres Personas distintas, de única naturaleza e iguales en su dignidad; A quien alaban los Ángeles y los Arcángeles y todos los coros celestiales, que no cesan de aclamare con una sola voz: Santo...


Comunión. Luc. 4.22.- Maravillávanse todos de las palabras que salían de la boca de Dios.


Poscomunión.- Despéguennos, Señor, vuestros dones de los placeres terrenos, y refuércennos siempre con el manjar divino. Por N. S. J. C...



TEXTOS EN LATÍN



Dóminica IV Post Epiphaniam
II Classis
Introitus: Ps. xcvi: 7-8
Adoráte Deum omnes Angeli ejus: audívit, et lætáta est Sion: et exsultavérunt fíliæ Judæ. [Ps. ibid., 1]. Dóminus regnávit, exsúltet terra: læténtur ínsulæ multæ. Glória Patri. Adoráte Deum.
Oratio:
Deus, qui in tantis perículis constitútos, pro humána scis fragilitáte non posse subsístere: da nobis salútem mentis et córporis; ut ea, quæ pro peccátis nostris pátimur, te adjuvánte vincámus. Per Dóminum.

ad Romanos xiii: 8-10
Léctio Epistolæ beáti Pauli Apóstoli ad Romanos:
Fratres: Némini quidquam debeátis, nisi ut invicem diligátis: qui enim díligit próximum, legem implévit. Nam: non adulterábis: Non occídes: Non furáberis: Non falsum testimónium dices: Non concupísces: et si quod est aliud mandátum in hoc verbo instaurátur: Díliges próximum tuum sicut teípsum. Diléctio próximum malum non operátur. Plenitúdo ergo legis est diléctio
Graduale Ps. ci: 16-17
Timébunt gentes nomen tuum, Dómine, et omnes reges terræ glóriam tuam. V. Quóniam ædificávit Dóminus Sion, et vidébitur in majestáte sua.
Allelúja, allelúja. [Ps. xcvi: 1] Dóminus regnávit, exsúltet terra: læténtur ínsulæ multæ. Allelúja.
Matthew viii: 23-27
Sequéntia sancti Evangélii secúundum Matthæum.
In illo tempore: Ascendénte Jesu in navículam, secúti sunt eum discípuli ejus: et ecce motus magnus factus est in mari, ita ut navícula operirétur flúctibus, ipse vero dormiébat. Et accessérunt ad eum discípuli ejus, et suscitavérunt eum, dicéntes: "Dómine, salva nos, perímus!" Et dicit eis Jesus: "Quid tímidi estis, módicæ fidei?" Tunc surgens, imperávit ventis et mari, et facta est tranquíllitas magna. Porro hómines miráti sunt, dicéntes: "Qualis est hic, quia venti et mare obédiunt ei?"
Credo.
Offertorium: Ps. cxvii: 16 et 17.
Déxtera Dómini fecit virtútem, déxtera Dómini exaltávit me: non móriar, se vivam, et narrábo ópera Dómini.
Secreta:
Concede, quǽsumus, omnípotens Deus: ut hujus sacrifícii munus oblátum, fragilitátem nostram ab omni malo purget semper, et múniat. Per Dóminum.

Communio: Luc. iv: 22
Mirabántur omnes de his, quæ procedébant de ore Dei.
Postcommunio:
Munera tua nos, Deus, a delectatiónibus terrénis expédiant: et cæléstibus semper instáurent aliméntis. Per Dóminum.