viernes, 24 de enero de 2020

II Domingo despues de Epifanía



II Domingo después de Epifanía
II clase, verde
Gloria, Credo y prefacio de la Trinidad

Hoy se honra la tercera de las tres manifestaciones de la fiesta de Epifanía, o sea: el primer milagro de Jesús, convirtiendo el agua en vino en las bodas de Caná. Así inaugura el Señor su vida pública, y así también comienza María su oficio de Mediadora de todas las gracias. Esta primer milagro, señala, además, la institución del Sacramento del Matrimonio. Queriendo Jesús fundar su Iglesia, empieza por formar sobre bases santas y sólidas la familia, primera y necesaria célula de la sociedad. He aquí las cosas grandes que recuerda este domingo memorable. Debería ser este el domingo de los matrimonios cristianos. Debería él recordar a los esposos el día de sus bodas, y hacerles pensar en sus deberes y en su alta dignidad. Roguemos todos hoy por la rehabilitación del Matrimonio y por la restauración cristiana de los hogares.
...
Por su evangelio de las bodas de Caná y dos cánticos tomados de él, se relaciona esta liturgia del domingo con la del Tiempo de Navidad y de Epifanía; lo demás se aproxima a los domingos siguientes.
El evangelio domina por su simbolismo, que es doble. Las bodas  figuran la alianza: el agua cambiada en vino, la superioridad de la alianza nueva sobre la antigua con el anuncio de la Eucaristía. “¿Por qué ha de extrañar que asista el Señor a unas bodas si ha venido a este mundo para desposarse?” Esto dice san Agustín en maitines y comenta, uno tras de otro, ambos simbolismos.
Todos los Padres han visto en el milagro de Caná un anuncio también de la Eucaristía, como también de la transformación de nuestras almas bajo la acción de Cristo. «Aqua eramus, vinimus nos fecit.  Éramos agua y nos ha convertido en vino.» 

Este cambio profundo de nuestro ser, nos une con Cristo desde aquí abajo, nos prepara para el banquete de las bodas eternas, al que estamos todos invitados con toda la Iglesia.

TEXTOS DE LA MISA

Introito.Salm. 65.4,1-2-
 Toda la tierra te adore, ¡oh Dios!, y cante tus loores; diga un salmo a tu nombre, ¡oh Altísimo! Ps. Cantad a Dios, ¡oh tierra toda!, cantad salmos a su nombre; dadle gloria y alabanzas. Gloria al Padre.

Colecta.- Omnipotente y sempiterno Dios, que gobiernas a la par cielos y tierra, escucha clemente las súplicas de tu pueblo y concede la paz a nuestros días. Por nuestro Señor Jesucristo.

Epístola. Rom. 12.6-16.- Hermanos: Tenemos dones diferentes según la gracia que se nos ha dado; unos la profecía, según la medida de la fe; otros, el ministerio para servir; otros, la enseñanza para enseñar; quién, el de exhortación, para exhortar; quién, el de dar con sencillez; el que preside, hágalo con solicitud; el que hace obras de misericordia, hágalas con alegría. Vuestra caridad sea sincera, aborreced lo malo, aplicaos a lo bueno, amaos mutuamente con fraternal amor, anticipándoos en honraros unos a otros. Sed diligentes sin flojedad, fervorosos de espíritu, pues servís al Señor; gozaos con la esperanza; en la tribulación sed sufridos; en la oración, perseverantes; socorred las necesidades de los fieles; ejerced la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid y no maldigáis. Alegraos con los que se alegran; llorad con los que lloran; vivid en armonía; no ansiéis grandezas, sino acomodaos a lo que sea más humilde.


Gradual.Salm. 106. 20-21.- Envió el Señor su palabra y los sanó; y los arrancó de la muerte. V/ Alaben al Señor por sus misericor­dias y sus maravillas en favor de los hijos de los hombres.

Aleluya. Salm. 148.2.- Aleluya, aleluya. Alabad al Señor, todos sus ángeles; alabadle, todos sus ejércitos. Aleluya

Evangelio. Juan 2.1-11.- Al comentar san Ambrosio el papel de la Virgen María en las bodas de Caná, subraya el significado de su intervención. Ella había aprendido de su hijo a no pedirle servicios ordinarios, sino únicamente aquéllos que sólo Dios puede satisfacer.
A los tres días, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino, y la madre de Jesús le dice: «No tienen vino». Jesús le dice: «Mujer, ¿qué tengo yo que ver contigo? Todavía no ha llegado mi hora». Su madre dice a los sirvientes: «Haced lo que él os diga». Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dice: «Llenad las tinajas de agua». Y las llenaron hasta arriba. Entonces les dice: «Sacad ahora y llevadlo al mayordomo». Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llama al esposo y le dijo: «Todo el mundo pone primero el vino bueno, y cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora». Este fue el primero de los signos que Jesús realizó en Caná de Galilea; así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él. Credo.

Ofertorio. Salm. 65.1-2,16.- Canta a Dios, ¡oh tierra toda!, canta un himno a su nombre; venid y oíd todos los que teméis a Dios, y os contaré todo lo que ha hecho el Señor a mi alma, aleluya.

Secreta.- Santifica, Señor, los dones ofrecidos, y límpianos las manchas de nuestros pecados. Por nuestro Señor Jesucristo que contigo vive.

Prefacio de la Santísima Trinidad.- En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confe­sando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz. Santo...

Comunión. Juan 2.7-11.- Dice el Señor: Llenad de agua los cántaros, y llevad al maestresala. Habiendo gustado el maestresala el agua hecha vino, dijo al esposo: Tú has reservado el buen vino hasta ahora. Éste fue el primer milagro de Jesús en presencia de sus discípulos.

Poscomunión.- Te rogamos, Señor, que aumente en nosotros la operación de tu poder; para que, alimentados con los sacramentos divinos, nos preparemos con tu gracia a conseguir tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo.

PARTITURAS Y GRABACIONES DE LOS PROPIOS
COMENTARIO CARD. SCHUSTER SERMÓN DE SAN ANTONIO
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA 

EL PRIMER SIGNO DE LA VIDA PÚBLICA DE JESÚS. Homilía en el II domingo después de Epifanía
PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
AUDIO DE LAS LECTURAS
  2nd Sunday after Epiphany - Epistle
  2nd Sunday after Epiphany - Gospel
I y II VÍSPERAS

TEXTOS EN LATÍN
Dóminica II Post EpiphaniamII Classis
Se hæc Dóminica II, vel alia post Epiphaniam, a superveniente Septuagesima impediatur, nec sit ei locus post Pentecosten, juxta Rubricas, anticipiatur Sabbato cum omnibus privilegiis occurrenti Dóminicæ propriis.
Introitus: Ps.cxv: 4
Omnis terra adóret te, Deus, et psallat tibi: psalmum dicat nómini tuo, Altíssime. [Ps. ibid., 1-2]. Jubiláte Deo, omnis terra, psalmum dícite nómini ejus: date glóriam laude ejus. Glória Patri. Omnis terra.
Dicitur "Glória in excélsis" in omnibus Dominicis ante Septuagesimam, etiam Sabbato anticipatis, juxta Rubricas; non dicitur autem in diebus ferialibus, quando resumitur Missa Dóminicæ præcedentis.
Oratio:
Omnípotens sempitérne Deus, qui cæléstia simul et térrena moderáris: supplicatiónes pópuli tui cleménter exáudi; et pacem tuam nostris concéde tempóribus. Per Dóminum.

Romans xii: 6-16
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Romanos.
F
ratres: Habéntes autem donatiónes secúndum grátiam quæ data est nobis, differéntes: sive prophetíam secúndum ratiónem fídei, sive ministérium in ministrándo, sive qui docet in doctrína, qui exhortátur in exhortándo, qui tríbuit in simplicitáte qui præest in sollicitúdine qui miserétur in hilaritáte. Diléctio sine simulatióne. Odiéntes malum, adheréntes bono: Caritátem fraternitátis ínvicem diligéntes: Honóre ínvicem præveniéntes: Sollicitúdine non pigri: Spíritu fervéntes: Dómino serviéntes: Spe gaudéntes: In tribulatióne patiéntes: Oratióni instántes: Necessitátibus sanctórum communicántes: Hospitalitátem sectántes. Benedícite persequéntibus vos: benedícite et nolíte maledícere. Gaudére cum gaudéntibus, flere cum fléntibus: Idípsum ínvicem sentiéntes: Non alta sapiéntes, sed humílibus consentiéntes.
Graduale Ps. cvi: 20-21
Misit Dóminus verbum suum, et sanávit eos: et erípuit eos de intéritu eórum. V. Confiteántur Dómino misericórdiæ ejus: et mirabília ejus fíliis hóminum.
A
llelúja, allelúja. [Ps. cxlviii: 2] Laudáte Dóminum omnes Angeli ejus: laudáte eum, omnes virtútes ejus. Allelúja.
Sic dicitur "Allelúja" cum suo Versu post Graduale in omnibus Dóminicis minoribus post Epiphaniam, etiam si Missa Dominicæ in Feriis resumatur.
  Joann. ii: 1-11
    †  Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.
I
n illo témpore: Núptiæ factæ sunt in Cana Galilǽæ: et erat mater Jesu ibi. Vocátus est autem et Jesus, et discípuli ejus ad núptias. Et deficiénte vino, dicit mater Jesu ad eum: "Vinum non habent." Et dicit ei Jesus: "Quid mihi et tibi est, múlier? nondum venit hora mea." Dicit mater ejus minístris: "Quodcúmque díxerit vobis, fácite." Erant autem ibi lapídeæ hýdriae sex pósitæ secúndum purificatiónem Judæórum, capiéntes síngulae metrétas binas vel ternas. Dicit eis Jesus: "Impléte hýdrias aqua." Et implevérunt eas usque ad summum. Et dicit eis Jesus: "Hauríte nunc, et ferte architriclíno." Et tulerunt. Ut autem gustávit architriclínus aquam vinum factam, et non sciébat unde esset, ministri autem sciébant, qui háuserant aquam: vocat sponsum architriclínus, et dicit ei: "Omnis homo primum bonum vinum ponit: et cum inebriáti fúerint, tunc id quod detérius est. Tu autem servásti bonum vinum usque adhuc." Hoc fecit inítium signórum Jesus in Cana Galilǽæ et manifestávit glóriam suam, et credidérunt in eum discípuli ejus.
Credo.
Offertorium: Ps. cxv: 1-2 et 16.
Jubiláte Deo, univérsa terra: Psalmum dícite nómini ejus: veníte, et audíte, et narrábo vobis, omnes qui timétis Deum, quanta fecit Dóminus ánimæ meæ, allelúja.
Secreta:
Oblata, Dómine, múnera sanctífica: nosque a peccatórum nostrórum máculis emúnda. Per Dóminum.

Communio: Joann. ii: 7, 8, 9, et 10-11.
Dicit Dóminus: "Impléte hýdrias aqua, et ferte architriclíno." Cum gustásset architriclínus aquam vinum factam, dicit sponso: "Servásti bonum vinum usque adhuc." Hoc signum fecit Jesus primum coram discípulis suis.
Postcommunio:
Augeátur in nobis, quǽsumus, Dómine, tuæ virtútis operátio: ut divínis vegetáti sacraméntis, ad eórum promíssa capiénda, tuo múnera præparémur. Per Dominum.

viernes, 10 de enero de 2020

La Sagrada Familia

Concedida a ciertas diócesis por el papa León XIII, en 1893, y extendida a la Iglesia universal por Benedicto XV en 1921, la fiesta de la Sagrada Familia ha suplantado el 1er domingo después de la Epifanía, cuya misa se celebra el primer día libre de la semana que sigue.
Jesús, María y José, en la humilde casa de Nazaret, son ejemplo de la santidad más grande en las condiciones de vidas más sencillas. Entre los acontecimientos que han marcado el nacimiento del Salvador y el comienzo de su vida pública quiere la iglesia recordar todos los años este gran modelo, en el que nunca han dejado de inspirarse las familias cristianas. El santifica para siempre la práctica de las virtudes familiares.
Quiere la Iglesia que, además de los días dedicados a festejar separadamente al Niño Jesús, a María Santísima y al Patriarca San José, se haga recuerdo hoy de los tres juntos, formando la familia ejemplar y modelo de lo que debe ser, según Dios y el Evangelio, la familia cristiana de nuestros tiempos. En este concepto se venera hoy al Hijo de Dios como hijo de familia; y se recuerda a los padres , a las madres y a los hijos atolondrados de hoy, su condición de tales y sus respectivos y mutuos deberes, y la obligación de todos juntos para con Dios. Esto ha tenido presente la Iglesia al renovar con la Fiesta de la Sagrada Familia el hermoso ideal de la antigua familia cristiana, a la que anhela reconducir otra vea al mundo, hijo pródigo, y prófugo de ella, que ha convertido al hogar en un hotel si es rico, o en una posada si es pobre.
TEXTOS DE LA SANTA MISA

Fiesta de la Sagrada Familia
(II clase, blanco)
Gloria y Credo. Prefacio de la Epifanía.

Introito. Prov, 23—24; Salm.83,2-3.-Salte de júbilo el padre del justo, alégrense tu padre y tu madre, y regocíjese la que te dio a luz. Sal.- ¡Cuán amables son tus moradas, Dios de los ejércitos! Suspira y desfallece mi alma por morar en los atrios del Señor. Gloria al Padre, y al Hijo.

Colecta.- Señor nuestro Jesucristo, que sujeto a María y a José, consagraste la vida de familia con inefables virtudes; haz que, con el auxilio de ambos, nos instruyamos con los ejemplos de tu Sagrada Familia, y alcancemos su eterna compañía. Tú que vives y reinas con Dios Padre.

Epístola. Col. 3.12-17.- Hermanos: Revestíos, como escogidos que sois de Dios, santos y amados, de entrañas de compasión, de bondad, humildad, mansedumbre y longanimidad, sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor os ha perdonado, así habéis de hacerlo también vosotros. Pero, sobre todo, tened caridad, que es vínculo de perfección. Y la paz de Cristo reine en vuestros corazones, a la cual fuisteis asimismo llamados en un solo cuerpo: sed agradecidos. La palabra de Cristo more abundantemente entre vosotros, con toda sabiduría, enseñándoos y animándoos unos a otros con salmos, himnos y cánticos espirituales, cantando de corazón, con gracia, las alabanzas de Dios. Cuanto dijereis o hiciereis, hacedlo en nombre de nuestro Señor Jesucristo, dando gracias por él a Dios Padre.

Gradual.- Una sola cosa pido al Señor y deseo ardientemente: morar en la casa del Señor toda mi vida. Felices, Señor, los que habitan en tu casa; por los siglos de los siglos te alabarán.

Aleluya.- Aleluya, aleluya. Verdaderamente eres un Dios escondido, el Dios de Israel, el Salvador. Aleluya.

Evangelio.-( Lucas 2. 42-52) Cuando el niño Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre  y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo. Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados». Él les contestó: «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?». Pero ellos no comprendieron lo que les dijo. Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos. Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

Ofertorio.- Sus padres llevaron a Jesús a Jerusalén, para presentarle al Señor.

Secreta.- Te ofrecemos, Señor, la hostia de reconciliación, suplicándote humildemente que, por intercesión de la Virgen, madre de Dios, y de san José, establezcas sólidamente nuestras familias en tu paz y gracia. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo.

Prefacio.- En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, pues tu unigénito Hijo, apareciendo en la condición de nuestra mortalidad, nos ha regenerado con la nueva luz de su inmortalidad; y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, cantamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar:

Comunión.- Bajó Jesús con ellos, y vino a Nazaret, y les estaba sujeto.

Poscomunión.- Haz Señor Jesús, que aquellos a quienes has confortado con celestiales sacramentos, imiten continuamente los ejemplos de su santa Familia, para que en la hora de nuestra muerte, saliéndonos al encuentro la gloriosa Virgen , tu Madre, y san José, merezcamos ser recibidos en los eternos tabernáculos, Tú que vives.



PARTITURAS Y GRABACIONES DE LOS PROPIOS
COMENTARIO LITURGICO CARD. SHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA 1 2
COMENTARIO AL EVANGELIO

Homilía de maitines DIOS SE HUMILLA Y TU TE EXALTAS
TÚ, SEÑOR TE PRESENTAS ANTE NOSOTROS, PECADORES, PARA QUE TE PODAMOS ENCONTRAR MÁS FÁCILMENTE. Santo Tomás de Villanueva

Benedicto XVI DIOS QUISO NACER Y CRECER EN UNA FAMILIA HUMANA

LA FAMILIA, CÉLULA VITAL DE LA SOCIEDAD, PRIMERA SOCIEDAD NATURAL. Reflexión diaria del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (n. 209-211)

ORACIÓN A LA SAGRADA FAMILIA. Oración de San Juan Bautista Piamarta

ORACIÓN POR LA FAMILIA. Oración de San Juan Pablo II, papa

PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
AUDIO DE LAS LECTURAS
  Holy Family - Epistle
  Holy Family - Gospel
I y II VÍSPERAS

TEXTOS EN LATÍN
Sanctæ Familiæ—Jesu, Mariæ, JosephI Classis

Introitus: Prov. xxiii: 24 et 25
Exsúltat gáudio pater Justi, gáudeat Pater tuus et Mater tua, et exsúltet qua génuit te. [Ps. lxxxiii, 2-3] Quam dilécta tabernácula tua, Dómine virtútum! concupíscit et déficit ánima mea in átria Dómini. V. Glória Patri. Exsúltat.
Oratio:
Dómine Jesu Christe, qui Maríæ et Joseph súbditus domésticam vitam ineffabílibus virtútibus consecrásti: fac nos, utriúsque auxílio, Famíliæ sanctæ tuæ exémplis ínstrui; et consórtium cónsequi sempitérnum: Qui vivis.
Col. iii: 12-17
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Colossénses.
Fratres: Indúite vos sicut elécti Dei, sancti, et dilécti, víscera misericórdiæ, benignitátem, humilitátem, modéstiam, patiéntiam: supportántes ínvicem, et donántes vobismetípsis si quis advérsus áliquem habet querélam: sicut et Dóminus donávit vobis, ita et vos. Super ómnia autem hæc, caritátem habéte, quod est vínculum perfectiónis. Et pax Christi exsúltet in córdibus vestris, in qua et vocáti estis in uno córpore: et grati estóte. Verbum Christi hábitet in vobis abundánter, in omni sapiéntia, docéntes, et commonéntes vosmetípsos psalmis, hymnis, et cánticis spirituálibus, in gratia cantántes in córdibus vestris Deo. Omne, quodcúmque fácitis in verbo aut in ópere, ómnia in nómine Dómini Jesu Christi, grátias agéntes Deo et Patri per ipsum.
Graduale Ps. xvi: 4
Unam pétii a Dómino, hanc requíram; ut inhábitem in domo Dómini ómnibus diébus vitæ meæ. [Ps. lxxxviii: 5] Beáti qui hábitant in domo tua, Dómine, in sǽcula sæculórum laudábunt te.
Allelúja, allelúja. [Isaias 45: 15] Vere tu es Rex abscónditus, Deus Israël Salvator. Allelúja.
Luc. ii: 42-52
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
Cum factus esset annórum duódecim ascendéntibus illis Jerusólymam secundum consuetúdinem diei festi consummatísque diébus cum redírent, remánsit puer Jesus in Jerúsalem et non cognovérunt paréntes ejus. Existimántes autem illum esse in comitátu, venérunt iter diéi, et requirébant eum inter cognátos et notos. Et non inveniéntes regréssi sunt in Jerúsalem requiréntes eum. Et factum est, post tríduum invenérunt illum in templo sedéntem in médio doctórum audiéntem illos, et interrogántem eos. Stupébant autem omnes, qui eum audiébant super prudéntia et respónsis ejus. Et vidéntes admiráti sunt. Et dixit mater eius ad illum: «Fíli, quid fecísti nobis sic? ecce pater tuus et ego doléntes quærebámus te.» Et ait ad illos: «Quid est quod me quærebátis? nesciebátis quia in his quæ Patris mei sunt oportet me esse?» Et ipsi non intellexérunt verbum quod locútus est ad eos. Et descéndit cum eis, et venit Názareth: et erat súbditus illis. Et mater eius conservábat ómnia verba hæc in corde suo. Et Jesus proficiébat sapiéntia, et ætáte, et grátia apud Deum, et hómines.
Credo.
Offertorium: Luc. iii: 22.
Tulérunt Jesum paréntes ejus un Jerúsalem, ut sísterent eum Dómino.
Secreta:
Placatiónis hóstiam offérimus tibi, Dómine, supplíciter deprecántes: ut, per intercessiónem Deíparæ Vírginis cum beáto Joseph, famílias nostras in pace et grátia tua fírmiter constítuas. Per eúmdem Dóminum.
Communio: Ps. l: 21
Descéndit Jesus cum eis, et venit Názareth, et erat súbditus illis.
Postcommunio:
Quos cæléstibus réficis sacraméntis, fac, Dómine Jesu, sanctæ Famíliæ tuæ exémpla júgiter imitari: ut in hora mortis nostræ, occurrénte gloriósa Vírgine Matre tua cum beto Joseph; per te in ætérna tabernácula récipi mereámur: Qui vivis.

jueves, 2 de enero de 2020

EL SANTÍSIMO NOMBRE DE JESÚS


EL SANTÍSIMO NOMBRE DE JESÚS
Domingo entre el día 2 y 5 de enero, en su defecto, el día 2 de enero.
II clase, blanco
Gloria, Credo, Prefacio de Navidad.

El nombre de Jesús es prenda de salvación para los que  lo invocan.
El Santísimo Nombre de Jesús, invocado por los fieles desde los comienzos de la Iglesia, comenzó a ser venerado en las celebraciones litúrgicas en el siglo XIV. San Bernardino de Siena y sus discípulos propagaron el culto al Nombre de Jesús: "Yahweh es salvación" con el monograma del Santo Nombre IHS (abreviación del nombre de Jesús en Griego, ιησουσ) y añadiendo el nombre de Jesús al Ave María. Como fiesta litúrgica fue introducida en el siglo XVI. En 1530 el Papa Clemente VII concedió por vez primera a la Orden Franciscana la celebración del Oficio del Santísimo Nombre de Jesús.

El nombre de Jesús es poderoso. Nombre tan santo como el de Jesús, forzoso es que sea sumamente poderoso. Santidad supone poder. Santos son los sacramentos, y obran maravillas de gracia en las almas que lo reciben. Por medio de la santidad de María y de las virtudes heroicas de los santos ¡cuántas obras milagrosas ha producido el Señor! El nombre de Jesús es eminentemente santo y por lo tanto infinitamente poderoso.
Por los milagros que obra.- El más estupendo de todos fue la conversión del mundo pagano. Milagro que condensa en sí mismo una cantidad asombrosa de prodigios.
Desaparición del paganismo.- El primero de todos es la desaparición del paganismo y la destrucción del reino de las tinieblas y el exterminio de la idolatría. Pobres, sin otro prestigio ni otras armas que el poder de lo alto, llevando en los labios el nombre de Jesús, los apóstoles se desparramaron por el mundo dispuestos a conquistarlo para su Maestro. El príncipe de este mundo fue vencido; su trono cayó desmoronado, los espíritus malignos fueron puestos en vergonzosa huida, los oráculos enmudecieron, los altares de los ídolos rodaron por el polvo y el reino de las tinieblas fue reducido a la impotencia.
Conversión de los pueblos.- Mayor aún fue el milagro de la conversión de los pueblos al cristianismo, esto es, la instauración del reino de Dios sobre las ruinas del reino de Satanás.
Los principios milenarios del paganismo fueron sustituidos por la sublime constitución de la moral cristiana.
El orgullo, la ambición, la inmoralidad del mundo antiguo cedieron su lugar a la humildad, la pobreza y la castidad. Surgieron por todas partes conventos y monasterios, y se contaron por millares sus habitadores. Los desiertos se poblaron de ermitaños y penitentes. Por millares se contaron los mártires de toda raza, sexo, edad y condición, que derramaron la sangre en testimonio de la santidad del nombre de Jesús.
No menos importantes son los efectos maravillosos que el santísimo nombre del Redentor produce todavía hay en el campo de las misiones, en las almas de los cristianos, en la conversión de los pecadores. Las palabras del Arcángel a San José: “Le pondrás por nombre Jesús, pues él es el que ha de salvar a su pueblo de sus pecados” (Mat., 1,21), tuvieron y siguen teniendo plena confirmación. Siempre se cumplió y continúa cumpliéndose lo que Cristo dijo: “Cualquier cosa que pidiereis al Padre en mi nombre, os la concederá” (Juan 16, 23).
Renovemos, por lo tanto, nuestra fe en el Santísimo nombre de Jesús. Invocadlo con frecuencia, especialmente en las luchas interiores, en las tentaciones, en todas las dificultades, y si alguna vez tuviereis la desgracia de caer en pecado mortal. Que el nombre de Jesús esté siempre en nuestro corazón y en nuestros labios. Sea él nuestro alimento y nuestra esperanza en la hora de la muerte, al exhalar el último suspiro, y sea nuestra más segura prenda de la eternidad bienaventurada.

TEXTOS DE LA MISA
Introito. Filipenses 2,10-11.  Al nombre de Jesús se doblan todas las criaturas del cielo, tierra e infierno; y toda lengua confiesa que nuestro Señor Jesucristo está en la gloria de Dios Padre. V/. Salmo.-  Oh Señor y Dios nuestro, cuán  glorioso es tu nombre en toda la tierra. V/. Gloria al Padre.

Colecta.- Oh Dios, que dispusiste que tu unigénito Hijo fuese el Salvador del mundo y se llamase Jesús; concédenos propicio gozar en los cielos de la vista de aquel cuyo santo nombre veneramos en la tierra. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo.

Epístola.  Hechos, 4, 8-12 – Al mismo tiempo que fuente de curación milagrosa, el nombre de Jesús es prenda de salvación para los que lo invocan. En la concepción antigua el  nombre era inseparable de la persona; el  nombre de Jesús participa, efectivamente, de sus prerrogativas divinas.
En aquellos días, Pedro, lleno del Espíritu Santo, dijo: Príncipes del pueblo y ancianos, escuchad: Ya que hoy se nos pide razón del bien que hemos hecho a un enfermo y se quiere saber por quién ha sido curado, os declaramos a todos y a todo el pueblo de Israel, que en nombre de nuestro Señor Jesucristo Nazareno, a quien crucificasteis, y Dios ha resucitado, se presenta sano ese hombre a vuestros ojos. Él es la piedra que vosotros, los constructores desechasteis, la cual ha venido a ser la piedra angular. La salvación no se halla en ningún otro. Pues no se ha dado a los hombres otro nombre debajo del cielo por el cual debamos salvarnos.

Gradual. Salmo 105. 47. Isaías 63, 26.-  Sálvanos, Señor Dios nuestro, y recógenos entre las naciones, para que confesemos tu santo nombre y nos gloriemos en tus alabanzas. V/.  Tú, Señor, eres nuestro Padre y nuestro Redentor; tal es tu nombre desde siempre.
Aleluya. Salmo 144, 22- Aleluya, aleluya. V/. Cante mi boca las alabanzas del Señor; bendigan todos los mortales su santo nombre. Aleluya.

Evangelio. Luc.2.21.- “Se le llama con este nombre, no se le impone; de su misma esencia tiene el ser Salvador.” San Bernardo
En aquel tiempo llegado el día octavo, en que debía circuncidarse al niño, se le llamó con el nombre de Jesús, nombre que le dio el ángel, antes de ser concebido.

Ofertorio. Salmo 85 .12, 5.- Te alabaré Señor Dios mío con todo mi corazón, y glorificaré eternamente tu santo nombre, porque eres Señor suave y clemente, porque  eres rico en misericordia, para todos los que te invocan. Aleluya.

Secreta.-  Santifique tu bendición, oh clementísimo Dios, que sustenta a todas la criaturas, este nuestro sacrificio, que te ofrecemos a honra y gloria del nombre de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo; a fin de que  redunde en alabanza agradable a tu majestad, y nos aproveche para nuestra salvación. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo.

Prefacio.- Realmente es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque gracias al misterio de la Palabra hecha carne, la luz de tu gloria brilló ante nuestros ojos con nuevo resplandor, para que conociendo a Dios visiblemente, Él nos lleve al amor de lo invisible, por eso, con los Ángeles y Arcángeles y con todos los coros celestiales cantamos sin cesar el himno de tu gloria.

Comunión. Salmo 85, 9-10.- Todas las gentes que has creado, vendrán y se postrarán delante de ti, y glorificarán tu nombre Señor; porque eres grande y hacedor de maravillas. Tú eres el único Dios.  Aleluya.

Poscomunión. - Oh Dios omnipotente y eterno, que nos has creado y redimido, atiende propicio a nuestros votos y dígnate recibir benignamente el sacrificio de la hostia saludable que hemos ofrecido a tu majestad, en honor del nombre de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, para que, por tu gracia en nosotros infundida y por virtud del glorioso nombre de Jesús, merezcamos,  a título de la eterna predestinación, que estén nuestros nombres inscritos en los cielos. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo.

PARTITURAS Y GRABACIONES DE LOS PROPIOS (aun no está disponible)
COMENTARIO CARD. SCHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA 1 2 3 4

GRABACIÓN DE LAS LECTURAS
  Most Holy Name of Jesus - Epistle
  Most Holy Name of Jesus - Gospel
I Y II VÍSPERAS

TEXTOS EN LATÍN

Sanctíssimi Nóminis Jesu
Dominica inter Circumcisiónem et Epiphaniam,
vel, si ipsa non occurat, die 2 Januarii
II Classis
Introitus: Philipp. ii: 10-11
In nómine Jesu omne genuflectátur, cæléstium, terréstrium, et infernórum: et omnis lingua confiteátur, quia Dóminus Jesus Chrístus in glória est Dei Patris. [Ps. 8:2] Dómine Dóminus noster: quam admirábile est nomen tuum in universa terra! v. Glória Patri. In nómine Jesu.
Oratio:
Deus, qui unigénitum Fílium tuum, constituísti humáni géneris Salvatórem, et Jesum vocári jussísti: concéde propítius; ut, cujus sanctum nomen venerámur in terris, ejus quoquo aspéctu perfruámur in cælis. Per eúmdem Dóminum.
Act. iv: 8-12
Léctio Actuum Apostolórum.
I
n diébus illis: Petrus replétus Spíritu Sancto, dixit: Príncepes pópuli et senióres audite: «Si nos hodie dijudicámur in benefácto hóminis infírmi, in quo iste salvus factus est, notum sit ómnibus vobis, et omni plebi Israël: quia in nómine Dómini nostri Jesu Christi Nazaréni, quem vos crucifixístis, quem Deus suscitávit a mórtuis, in hoc iste adstat coram vobis sanus. Hic est lapis qui reprobátus est a vobis ædificántibus: qui factus est in caput ánguli: et non est in álio áliquo salus. Nec enim áliud nomen est sub cælo datum homínibus, in quo opórteat nos salvos fíeri.»
Graduale Ps. cv: 47
Salvos fac nos, Dómine, Deus noster, et cóngrega nos de natiónibus: ut confiteámur nómini sancto tuo, et gloriémur in glória tua. v. [Isaias 63: 16] Tu, Dómine, pater noster, et redémptor noster: a sǽculo nomen tuum.
A
llelúja, allelúja. [Hebr. i: 1-2] Laudem Dómini loquétur os meum, et benedícat omnis caro nomen sanctum ejus. Allelúja.
In Missis votivis post Septuagesimam, omissis Allelúja, et versu sequenti, dicitur. Tractus: Ps. lxxvii: 20 et Cant. ii: 14
Dómine Deus virtútem, convérte nos: et osténde fáciem tuam in áuribus meis. Vox enim tua dulcis, et fácies tua decóra nimis. v. [Cant. i: 2] Oleum effúsum nomen tuum, Jesu: ideo adolescénte dilexérunt te.
Tempore autem Paschale omittitur Graduale, et ejus loco dicitur:
Allelúja, allelúja. [Hebr. i: 1-2] Laudem Dómini loquétur os meum, et benedícat omnis caro nomen sanctum ejus. Allelúja. v. ibid. Exaltábo te, Deus meus Rex: et benedícam nómini sancto tuo, Jesu, in sǽculum, et in sǽculum sǽculi. Allelúja.
Luc. ii: 21
+ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
In illo témpore: Postquam consummáti sunt dies octo, ut circumciderétur puer: vocátum est nomen eius Jesus, quod vocátum est ab Angelo priúsquam in útero conciperétur.
Credo.
Offertorium: Ps. lxxxv: 12 et 5.
Confitébor tibi, Dómine Deus meus, in toto corde meo, et glorificábo nomen tuum in ætérnum: quóniam tu, Dómine, suavis et mitis es: et multæ misericórdiæ ómnibus invocántibus te, allelúja.
Secreta:
Benedíctio tua, clementíssime Deus, qua omnis viget creatúra, sanctifícent, quǽsumus, hoc sacrifícium nostrum, quod ad glóriam nóminis Fílii tui, Dómini nostri Jesu Christi, offériums tibi: ut majestáti tuæ placére posit ad laudem, et nobis profícere ad salútem. Per eúmdem Dóminum.
Communio: Ps. xcvii: 3
Omnes gentes quascúmque fecísti, vénient, et adorábunt, coram te, Dómine, et glorificábunt nomen tuum: quóniam magnus es tu, et fáciens mirabília: tu es Deus solus. Allelúja.
Postcommunio:

Omnípotens ætérne Deus, qui creásti et redemísti nos, réspice propítius vota nostra: et sacrifícium salutáris hóstiæ, quod in honórem nóminis Fílii tui, Dómini nostri Jesu Christi, majestáti tuæ obtúlimus, plácido et benígno vultu suspcípere dignéris; ut grátia tua nobis infúsa, sub glorióso nómine Jesu, ætérnæ prædestinatiónis título gaudeámus nómina nostra scripta esse in cælis. Per eúmdem Dóminum.

martes, 31 de diciembre de 2019

Octava de la Natividad del Señor (1 de enero)


1 de enero
OCTAVA DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR
I clase, blanco
Gloria, Credo, prefacio de Navidad y comunicantes propios.
La liturgia de hoy celebra tres fiestas reunidas. La primera es la que designan los sacramentarios romanos con el titulo de octava del Señor; de hecho, la misa es casi de octava, ya que toma muchos textos de las de Navidad. - Una segunda misa se celebraba antiguamente en Santa María la Antigua, en el foro, cuya dedicación probablemente era hoy. Un vestigio de ella subsiste en el grupo de piezas litúrgicas consagradas a la Santísima Virgen: las oraciones de la misa, los salmos y las antífonas de vísperas. Éstas cantan la maternidad de María y son muy bellas. - La tercera fiesta es la de la Circuncisión, cuya celebración se remonta al siglo VI. Ocho días después de su nacimiento se somete Cristo, como todos los judíos, a este rito impuesto por Dios a Abraham como sello de su fe, y recibe al mismo tiempo el nombre de Jesús. Por la circuncisión, el niño formaba parte del pueblo de Israel. Nosotros, por el bautismo somos hijos de Dios, miembros de la Iglesia; reavivemos estos sentimientos y pidamos la fidelidad a nuestra consagración bautismal.
TEXTOS DE LA MISA
Introito. Is. 9,6; Salm. 97, 1. Un Parvulillo nos ha nacido, y se nos ha dado un Hijo, que tiene sobre su hombro la soberanía: y que se llamará el Ángel del gran Consejo.  Salmo 91,1.. Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas. Gloria al Padre.

Oración. -Oh Dios, que por la fecunda virginidad de la bienaventurada María, disteis al mundo el premio de la salud eterna: concedednos, os rogamos, que experimentemos a favor nuestro la intercesión de Aquella por quien merecimos recibir al Autor de la vida, Jesucristo nuestro Señor: que con vos vive y reina…

Epístola Tito 2, 11-15 La práctica de una vida santa encuentra su apoyo y su impulso en la primera venida del Salvador y en la certeza de su retorno al fin de los tiempos Querido hermano: Ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres; enseñándonos a renunciar a la vida sin religión y los deseos mundanos, y a llevar ya desde ahora una vida sobria, honrada y religiosa, aguardando la dicha que esperamos: la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo. Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda impiedad, y para prepararse un pueblo purificado, dedicado a las buenas obras. Habla de esto, a esto exhorta en Cristo Jesús, Señor Nuestro.

Gradual.- Sal. 97, 3-4 y 2. Los confines del orbe han contemplado al Salvador que Dios envía: canta a Dios, toda la tierra. El Señor ha manifestado a su Salvador; ha revelado su justicia a las naciones.

Aleluya, aleluya. Heb. 1,1-2. En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas; ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo. Aleluya.

Evangelio.- Luc.2,21.- En aquel tiempo: al cumplirse los ocho días tocaba circuncidar al Niño, y le pusieron por nombre Jesús, como la había llamado el ángel antes de su concepción.

Ofertorio.-  Ps. 88,12 y 15.- Vuestros son los cielos y vuestra es la tierra: Vos fundasteis el mundo y cuanto él contiene. La justicia y la equidad son las bases de vuestro trono.
Secreta. – Os suplicamos, Señor por nuestras ofrendas y preces, nos purifiquéis con los celestiales misterios y nos oigas  benignamente. Por nuestro Señor Jesucristo.

Prefacio, - Realmente es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque gracias al misterio de la Palabra hecha carne, la luz de tu gloria brilló ante nuestros ojos con nuevo resplandor, para que conociendo a Dios visiblemente, Él nos lleve al amor de lo invisible, por eso, con los Ángeles y Arcángeles y con todos los coros celestiales cantamos sin cesar el himno de tu gloria.

Comunión.- Ps. 97,3. Todos los términos de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.


Poscomunión.- Que esta comunión, Señor, nos purifique de nuestros pecados, y nos haga participantes, por la intercesión de la Santísima Virgen María, Madre de Dios, del remedio celestial. Por el mismo S.N.J.C.

FOLLETO PDF BILINGÜE
COMENTARIO CARD. SCHUSTER SERMÓN DE SAN ANTONIO DE PADUA
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA
COMENTARIOS AL EVANGELIO
HOmilía de MAitines  JESÚS, SOLO EL ES SANTO EN TODO

Santo Tomás de Villanueva EL HIJO DE DIOS QUISO HACERSE ESCLAVO
PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
AUDIO DE LAS LECTURAS
  Octave Day of Christmas (Jan. 1) - Epistle
  Octave Day of Christmas (Jan. 1) - Gospel
I y II Vísperas

In Circumcisióne DóminiI ClassisStatio ad S. Mariam trans Tiberium
Introitus: Isai. ix: 6

Puer natus est nobis, et fílius datus est nobis: cujus impérium super húmerum ejus: et vocábitur nomen ejus, magni consílii Angelus. [Ps. xcvii: 1] Cantáte Dómino cánticum novum: quia mirabília fecit. Glória Patri. Puer natus est.
Oratio:
Deus, qui salútis ætérne, beátæ Maríæ virginitáte fœcúnda, humáno géneri prǽmia præstitísti: tribue, quǽsumus; ut ipsam pro nobis intercédere sentiámus, per quam merúimus auctórem vitæ suscípere, Dóminum nostrum Jesum Christum Fílium tuum: Qui tecum.
ad Titum ii: 11-15
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Titum.
Caríssime: Appáruit grátia Dei Salvatóris nostri ómnibus homínibus, erúdiens nos, ut abnegántes impietátem, et sæculária desidéria, sóbrie, et juste, et pie vivámus in hoc sǽculo, expectántes beátam spem, et advéntum glóriae magni Dei et Salvatóris nostri Jesu Christi: qui dedit semetipsum pro nobis: ut nos rediméret ab omni iniquitáte, et mundáret sibi pópulum acceptábilem, sectatórem bonórum óperum. Hæc lóquere, et exhortáre: in Christo Jesu Dómino nostro.
Graduale Ps. xcvii: 3-4, 2
Vidérunt omnes fines terræ salutáre Dei nostri: jubiláte Deo omnis terra. [V] Notum fecit Dóminus salutáre suum: ante conspéctum géntium revelávit justítiam suam.
Allelúja, allelúja. [Hebr. i: 1-2] Multifárie olim Deus loquens pátribus in prophétis, novíssime diébus istis, locútus est nobis in Fílio. Allelúja.
Luc. ii: 219 Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
In illo témpore: Postquam consummáti sunt dies octo, ut circumciderétur puer: vocátum est nomen eius Jesus, quod vocátum est ab Angelo priúsquam in útero conciperétur.
Credo.
Offertorium: Ps. lxxxviii: 12-15.
Tui sunt cæli, et tua est terra: orbem terrárum, et plenitúdinem eius tu fundásti: justítia et judícium præparátio sedis tuæ.
Secreta:
Munéribus nostris, quǽsumus, Dómine, precibúsque suscéptis, et cæléstibus nos munda mystériis, et cleménter exáudi. Per Dóminum.
Communio: Ps. xcvii: 3
Vidérunt omnes fines terræ salutáre Dei nostri.
Postcommunio:
Hæc nos commúnio, Dómine, purget a crímine: et intercedénte beáta Vírgine Dei Genitríce Maria, cæléstis remédii fáciat esse consórtes. Per éumdem Dóminum.