viernes, 27 de diciembre de 2019

Natividad de Nuestro Señor -misa del día- 25 de diciembre


25 de diciembre
NATIVIDAD DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
-misa del día-
I clase, blanco o dorado
Gloria. Credo. Prefacio de Navidad. Comunicantes propios: se dice diem Sanctissimum

Augusto, señor del mundo, había ordenado un censo general y preparó así sin saberlo el cumplimiento de las profecías; María y José debieron trasladarse a Belén. Carentes de un techo hospitalario, se retiraron a una gruta que albergaba a un buey. ¡Allí fue donde nació el verdadero Señor del mundo!
Envuelto en pobres pañales y acostado en un pesebre de piedra sobre un poco de paja, no fue calentado sino por el amor materno y paterno y por el aliento del buey de los pastores y el asno de los pobres viajeros. A estos homenajes se asoció toda la creación espiritual y material: los ángeles del cielo anunciaron al Salvador, primero al pueblo de. Dios ya los humildes en la persona de los pastores, que acudieron ala gruta; después, una estrella misteriosa llevó a ella a los magos, primicias de la gentilidad y de los grandes. Toda la tierra estaba entonces convidada a entrar en el divino redil. ¡Gloria a Dios y paz a los hombres!

TEXTOS DE LA MISA
Introito. Is. 9.6. Salm. 97,1.- Un Niño nos ha nacido, y un Hijo se nos ha dado, que lleva sobre sus hombros el imperio; y será su nombre: Ángel del gran Consejo. Salmo. Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas. V/. Gloria al Padre.
Colecta.- Concede, te rogamos, ioh Dios omnipotente!, que la nueva Natividad, según la carne, de tu Unigénito, nos libre a los que la antigua servidumbre nos tiene bajo el yugo del pecado. Por el mismo Señor nuestro.
Epístola. Hebr 1,1-12- Superior a los ángeles, anterior al mundo que ha creado. Cristo, Hijo de Dios, después de haber venido a purificarnos de nuestros pecados y a conseguirnos el acceso a Dios, subsiste por siempre en la gloria celestial. Muchas veces y de muchas maneras habló Dios antaño a los padres por los profetas. Pero en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, al que ha constituido heredero de todo, por quien ha creado el mundo. El cual, siendo el resplandor de la gloria y la figura de su sustancia, y sustentándolo todo con la palabra de su poder, habiendo hecho la purificación de los pecados, está sentado a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto más excelente que los ángeles, cuanto que ha heredado más excelente nombre .que ellos. Porque, a quién de los ángeles dijo jamás: Tú eres mi Hijo, yo te engendro hoy; y otra vez: Yo le seré a él Padre, y él me será a mí Hijo? Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en la redondez de la tierra, dice: Y adórenle todos los ángeles de Dios. Asimismo, a los ángeles, dice: El que hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros llama de fuego; mas al Hijo le dice: Tu trono, ¡oh Dios!, permanecerá por los siglos de los siglos; tu cetro real es cetro de rectitud. Amaste la justicia y aborreciste la iniquidad; por eso te ungió Dios, tu Dios con óleo de alegría con preferencia a tus compañeros. Y tú, Señor, en el principio fundaste la tierra y obra de tus manos son los cielos. Ellos perecerán, mas tú permanecerás. Envejecerán como un vestido y como un manto los envolverás y como un vestido se mudarán; mas tú eres el mismo y tus años no fenecerán.
Gradual. Salm. 97.3-4,2.- Vieron todos los confines de la tierra la salvación de nuestro Dios; canta a Dios, joh tierra toda! .V/ .El Señor ha manifestado su salvación; ante las naciones ha descubierto su justicia.
Aleluya, aleluya. V/. Un día santo nos ha amanecido; venid, gentes, y adorad al Señor, porque hoy ha bajado una gran luz a la tierra. Aleluya.
Evangelio. Juan 1.1-14.- San Juan encabeza su evangelio con este maravilloso prólogo, que la Iglesia nos recuerda, frecuentemente, pues nos lo hace leer todos los días al fin de la misa. Pero hoy, día de Navidad, quiere que saboreemos mejor toda su riqueza doctrinal. El Verbo de Dios, que subsiste desde toda la eternidad, se hace el revelador del Padre y la luz de los hombres; todos cuantos le reciben y dejan que les ilumine serán arrancados a las tinieblas del pecado y nacerán por su gracia a la vida nueva de hijos de Dios.
En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios. El estaba en el principio en Dios. Por él fueron hechas todas las cosas, y sin él no se ha hecho cosa alguna de cuantas se han hecho; en él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres, y la luz resplandece en las tinieblas y las tinieblas no la han recibido. Hubo un hombre enviado de Dios, cuyo nombre era Juan. Éste vino como testigo para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. Él no era la luz, sino el que había de dar testimonio de la luz. Existía la luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba y el mundo fue hecho por él y el mundo no le conoció. Vino a los suyos, y los suyos no le re­cibieron. Pero a todos los que le recibieron, que son los que creen en su nombre, les dio potestad de llegar a ser hijos de Dios; los cuales nacen, no de la sangre, ni del deseo carnal, ni de querer de hombre, sino de Dios. y el Verbo se hizo carne (genuflexión), y habitó entre nosotros, y nosotros hemos visto su gloria, gloria cual debía recibir el Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. CREDO.
Ofertorio. Salm. 88.12.15.-  Tuyos son los cielos y tuya es la tierra; el mundo y cuanto contiene tú lo cimentaste; la justicia y la equidad son el apoyo de tu trono.
Secreta.-  Santifica, Señor, los dones ofrecidos por la nueva na­tividad de tu Unigénito, y límpianos de las manchas de ­nuestros pecados. Por el mismo Señor nuestro.
Prefacio de Navidad.-  En verdad es digno y justo, equitativo y saludable darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, pues por el misterio del Verbo ha brillado a los ojos de nuestra alma un nuevo resplandor de tu gloria, para que, conociendo a Dios bajo una forma visible, sea­mos atraídos  por él al amor de las cosas invisibles. Y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial cantamos el himno de tu gloria, diciendo sin cesar
Comunión. Salm.97.3.-  Vieron todos los confines de la tierra la salvación de nuestro Dios.
Poscomunión.- Concede, te rogamos, ioh Dios omnipotente!, que, nacido hoy el Salvador del, mundo, así como es para nosotros el autor de la gene­ración divina, sea él también el dador de la inmortalidad. El cual vive y reina. No se dice el último Evangelio.

Natividad del Señor. 25 de diciembre. Misa de la Aurora. Segunda misa






25 de diciembre
NATIVIDAD DEL SEÑOR
Misa de la Aurora
Estación en santa Anastasia
I clase, blanco
Gloria, Credo, prefacio de Navidad y comunicantes propio
La misa de la aurora canta la aparición de Cristo, luz del mundo, que viene a arrancarnos de las tinieblas del pecado, transformar nuestra vida por su gracia e iluminarla con los rayos de su divinidad. El introito tomado de la profecía cantada de los maitines, describe la grandeza divina y la misión eterna del Niño que reposa en el pesebre.
En Roma, esta segunda misa de Navidad se celebravba en Santa Anastasia, al pie del Palatino, única parroquia situada en el centro de la Roma Antigua, en el barrio de los patricios. Santa Anastasia es una mártir de principios del siglo IV, fue quemada viva en Sirmium (Yugoslavia) durante la persecución de Diocleciano. Su nombre está inscrito en el canon de la misa.

INTROITO Is. 9, 2.6. Sal 92, 1
LUX FULGÉBIT hódie super nos: quia natus est nobis Dóminus: et vocábitur Admirábilis, Deus, Princeps pacis, Pater futúri sæculi: cujus regni non erit finis.
V/. Dóminus regnávit, decórem indútus est: indútus est Dóminus fortitúdinem, et præcínxit se.
V. Glória Patri.
HOY RESPLANDECERÁ la luz sobre nosotros; porque ha nacido para nosotros el Señor: y será llamado Admirable, Dios, Príncipe de la paz, Padre del siglo venidero: cuyo reino no tendrá fin. V/. El Señor reinó, se vistió de hermosura: se vistió el Señor de fortaleza, y se ciñó de poder.
V. Gloria al Padre.

COLECTA
DEUS, qui hanc sacratíssimam noctem veri lúminis fecísti illustratióne claréscere: da, quæsumus; ut, cujus lucis mystéria in terra cognóvimus, ejus quoque gáudiis in cælo perfruámur: Qui tecum vivit et regnat in unitate Spritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amén.
CONCÉDENOS, oh Dios omnipotente, que, al penetrarnos la nueva luz de tu Verbo encarnado, resplandezca en nuestras obras del mismo modo que por la fe brilla en nuestra mente; El que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
Conmemoración de Santa Anastasia
Da, queésumus, omnípotens Deus: ut, qui beátæ Anastásiæ Mártyris tuæ solémnia cólimus; ejus apud te patrocínia sentiámus. Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Rogámoste, oh Dios omnipotente, que los que celebramos la solemnidad de tu mártir Santa Anastasia, sintamos ante Ti los efectos de su patrocinio. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.


EPÍSTOLA Tit. 3, 4-7
Jesucristo viene a salvarnos gratuitamente, por puro amor y bondad. Por Él seremos herederos del cielo
LECTIO EPÍSTOLÆ BEÁTI PÁULI APÓSTOLI AD TITUM.
Caríssime: Appáruit benígnitas et humánitas Salvatóris nostri Dei: non ex opéribus justítiæ, quæ fécimus nos, sed secúndum suam misericórdiam salvos nos fecit per lavácrum regeneratiónis et renovatiónis Spíritus Sancti, quem effúdit in nos abúnde per Jesum Christum Salvatórem nostrum: ut justificáti grátia ipsíus, herédes simus secúndum spem vitæ ætérnæ: in Christo Jesu Dómino nostro.
LECTURA DE LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL PABLO A LOS TITO
Carísimo: Ha aparecido la bondad y la humanidad de Dios nuestro Salvador: no por las acciones buenas que nosotros hicimos, sino por su misericordia nos salvó mediante el bautismo de la regeneración y de la infusión del Espíritu Santo, que ha enviado abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, a fin de que, justificados por su gracia, seamos herederos de la vida eterna, según es nuestra esperanza en Jesucristo Nuestro Señor.  

GRADUAL Salmo 117, 26, 27 et 23
BENEDÍCTUS qui venit in nómine Dómini: Deus Dóminus, et illúxit nobis. V/. A Dómino factum est istud: et est mirábile in óculis nostris.
BENDITO el que viene en nombre del Señor: Dios es el Señor y nos ha manifestado su luz. V/. Por el Señor ha sido hecho esto; y es cosa maravillosa a nuestros ojos.

ALELUYA
ALLELÚJA, ALLELÚJA. V/. Salmo 92, 1. Dóminus regnavit, decórem índuit: índuit Dóminus fortitúdinem, et præcínxit se virtúte. Allelúja.
ALELUYA, ALELUYA. V/. El señor reinó, vistióse de hermosura; vistióse el Señor de fortaleza, y se ciñó de poder. Aleluya.

EVANGELIOLuc. 2, 15-20
SEQUÉNTIA SANCTI EVANGÉLII SECÚNDUM LUCAM.
In illo témpore: Pastóres loquebántur ad ínvicem: Transeámus usque Béthlehem, et videámus hoc verbum, quod factum est, quod Dóminus osténdit nobis. Et venérunt festinántes: et invenérunt Maríam, et Joseph, et infántem pósitum in præsépio. Vidéntes autem cognovérunt de verbo, quod dictum erat illis de púero hoc. Et omnes, qui audiérunt, miráti sunt: et de his, quæ dicta erant a pastóribus ad ipsos. María autem conservábat ómnia verba hæ, cónferens in corde suo. Et revérsi sunt pastóres glorificántes, et laudántes Deum in ómnibus, quæ audíerant, et víderant, sicut dictum est ad illos.
CONTINUACIÓN DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS
En aquel tiempo: Los pastores decíanse unos a otros: Vamos a Belén y veamos lo que ha sucedido y lo que el Señor nos quiere hacer saber. Y fueron gozosos: y encontraron a María, a José y al Niño recostado en un pesebre. Viéndolo, entendieron lo que les había sido dicho referente a aquel Niño. Y todos los que lo oyeron se admiraron de lo que contaban los pastores. Pero María conservaba todas estas palabras, meditándolas en su corazón. Y regresaron los pastores tributando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, según les había sido anunciado. -
Se dice Credo

OFERTORIO Salmo 92, 1-2
DEUS FIRMÁVIT orbem terræ, qui non commovébitur: paráta sedes tua, Deus, ex tunc, a sæculo tu est.
DIOS AFIRMÓ el orbe de la tierra, que no será conmovido; desde entonces quedó erigido tu trono, oh Dios; tú existes desde la eternidad.

SECRETA
MÚNERA NOSTRA, quæsumus, Dómine, Nativitátis hodiérnæ mystériis apta provéniant, et pacem nobis semper infúndant: ut, sicut homo génitus idem refúlsit et Deus, sic nobis hæc terréna substántia cónferat, quod divínum est. Per eúmdem Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
SEÑOR, te pedimos que nuestras ofrendas sean dignas de los misterios de la Navidad que hoy celebramos, y nos llenen siempre de paz, de suerte que, así como en el que ha nacido hoy como hombre, brilló juntamente su divinidad, así también estos tus dones temporales nos confieran algo divino. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
Conmemoración de santa Anastacia
  ACCIPE, quæsumus, Dómine, múnera dignánter obláta: et beátæ Anastásiæ Mártyris tuæ suffragántibus méritis, ad nostræ salútis auxílium proveníre concéde. Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
DÍGNATE, Señor, aceptar nuestra ofrenda, y haz que, mediante los méritos de tu mártir Santa Anastasia, ello nos sirva de auxilio para nuestra salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

PREFACIO DE NAVIDAD
 VERE DIGNUM et justum est, aequum et salutare nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Quia per incarnati Verbi mysterium, nova mentis nostrae oculis lux tuae claritatis infulsit: ut dum visibiliter Deum cognoscimus, per hunc in invisibilium amorem raplamur, et ideo cum Angelis et Archagelis, cum Thronis et Dominationbus, cumque omne militia coelistis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes:
VERDADERAMENTE es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar ¡Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Por cuanto, por el misterio de la Encarnación del Verbo, ha brillado a los ojos de nuestra alma un nuevo resplandor de tu gloria: para que, al conocer a Dios visiblemente, seamos por Él arrebatados al amor de las cosas invisibles. Y por eso, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo si cesar:

COMUNIÓN Zach. 9, 9
EXSÚLTA, fília Sion, lauda, fília Jerúsalem: ecce rex tuus venit sanctus, et salvátor mundi
REGOCÍJATE hija de Sión; canta, hija de Jerusalén: he aquí que viene tu santo Rey y el Salvador del mundo..

POSCOMUNIÓN
HUJUS NOS, Dómine, sacraménti semper nóvitas natális instáuret: cujus Natívitas singuláris humánam répulit vetustátem. Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
HAZ, SEÑOR, que nos haga siempre renacer a nueva vida este sacramento de Aquél cuya admirable Natividad borró de la especie humana su antigua degradación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
Conmemoración de Santa Anastasia
 Satiásti, Dómine, famíliam tuam munéribus sacris: ejus, quæsumus, semper interventióne nos réfove, cujus solémnia celebrámus. Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Colmaste, señor, a tu familia de tus sagrados dones: rogámoste que siempre nos sostengas, por la intervención de aquélla cuya fiesta celebramos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.



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