viernes, 27 de diciembre de 2019

Natividad de Nuestro Señor Jesucristo -Misa de medianoche- (25 de diciembre)

25 de diciembre
NATIVIDAD DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
-misa de medianoche-
I clase, blanco o dorado
Gloria. Credo. Prefacio de Navidad. Comunicantes propios: se dice Noctem Sanctissimam

Desde el tiempo de San Gregorio Magno (+604), la Iglesia romana celebra el día de Navidad con tres misas. La primera, a medianoche, en la basílica de Santa María la Mayor, donde se veneraba el pesebre de la gruta de Belén. En ella, el pensamiento capital es Cristo, el Niño de Belén nacido de la Virgen María e Hijo eterno y consustancial del Padre. En ella celebramos, por tanto, el nacimiento eterno y temporal del Señor. El introito alude al nacimiento eterno: En esta Misa tiene un sentido especial el Gloria, cántico de la noche de Navidad. Por eso se le acompla con repique de campanas. La Epístola nos relata la circunstancias emocionantes de esa aparación. Los textos aluden a varias clases de apariciones y nacimientos: el nacimiento según la carne de las entrañas purísimas de María; el nacimiento eterno en el seno del PAdre; y el nacimiento espiritual en las almas de los fieles, por medio de la gracia, que nos hace conformes a Aquel que tomó nuestra naturaleza.
TEXTOS DE LA MISA

Introito. Sal 2,7. El Señor me ha dicho: Tú eres mi Hijo, yo te he engredado hoy.- V/. Sal 2,1.- ¿Por qué se embrabecen las pueblos y maquinan las naciones planes vanos?. V/. Gloria al Padre.

Colecta. Oh, Dios, que hiciste resplandecer esta noche sacratísima con las claridades de Aquel que es la luz verdadera; dígnate concedernos que, después de conocer en la tierra los misterios de su luz, disfrutemos también de sus goces en el cielo. Que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

Epístola. Tt 2, 11 – 15. Solemne anuncio de la aparición del Salvador del mundo, a quien debemos recibir esta noche con corazones limpios y demostraciones de afecto. Tanto esperarlo, por fin lo tenemos reclinado en el pesebre, iniciando la obra de nuestra redención. Carísimo: Se manifestó a todos los hombres la gracia de Dios, Salvador nuestro, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y píamente aguar- dando la esperanza bienaventurada, y el advenimiento glorioso del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo, el cual se dio a sí mismo por nosotros, para redimirnos de todo pecado, y purificarnos para sí mismo como pueblo agradable, seguidor de buenas obras. Estas cosas predica y exhorta, en Jesucristo Señor Nuestro.

Gradual. Sal 109, 3.1.- Contigo está el principado en el día de tu poderío en medio de los resplandores de los Santos; de mis entrañas te engendré antes que brillase el lucero de la mañana. V/. Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos por peana de tus pies.

Aleluya, aleluya. – V/. Sal 2, 7.-  Señor me dijo: Mi Hijo eres tú: yo te he engendrado hoy. Aleluya.

Evangelio. Lc 2, 1-14. -Viaje de José y María a Jerusalén y nacimiento del Niño Jesús en Belén, en la pobreza extrema de un pesebre. EN aquel tiempo: salió un edicto de César Augusto para que fuese empadronado todo el imperio. Este primer empadronamiento fue hecho por Cirino, gobernador de la Siria; e iban todos a empadronarse cada cual a su ciudad. Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, porque era de la casa y familia de David, para empadronarse con su esposa María, que estaba encinta. Y estando allí aconteció que se cumplieron los días del alumbramiento. Y dio a luz a su Hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo recostó sobre un pesebre; porque no había lugar para ellos en la posada. Había unos pastores en aquella misma comarca, que estaban vigilando durante las velas de la noche y guardando su ganado; cuando he aquí que se puso junto a ellos un Ángel del Señor, y la claridad de Dios los cercó de resplandor, y tuvieron grande temor. Les dijo el Ángel: no temáis, porque vengo a anunciaros un grande gozo, que lo será también para todo el pueblo: porque hoy os ha nacido el Salvador, que es el Cristo Señor, en la ciudad de David. Esta será para vosotros la señal: hallaréis al Niño envuelto en pañales, y puesto en un pesebre. Y de pronto apareció con el Ángel una multitud de la milicia celestial, que alababan a Dios y decían: "Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad."

Ofertorio.- Sal 95, 11.13. Alégrense los cielos y regocíjese la tierra a la vista del Señor, porque ya vino.

Secreta. Que te sea agradable, oh Señor, nuestra oblación en la festividad de este gran día, para que mediante la generosidad de tu gracia, podamos, en virtud de este intercambio sacrosanto, revestir la forma de aquél a quien está unida nuestra sustancia. El cual contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio de Navidad.-  En verdad es digno y justo, equitativo y saludable darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, pues por el misterio del Verbo ha brillado a los ojos de nuestra alma un nuevo resplandor de tu gloria, para que, conociendo a Dios bajo una forma visible, sea­mos atraídos  por él al amor de las cosas invisibles. Y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial cantamos el himno de tu gloria, diciendo sin cesar.
Comunión. Sal 109, 3.  En medio de los resplandores de los Santos, de mis entrañas te engendré, antes que el lucero de la mañana.

Poscomunión.- TE rogamos, Señor Dios Nuestro, nos concedas que, gozándonos de participar en los misterios de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo, merezcamos, por una santa vida, llegar a la perfecta unión con Él que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

martes, 17 de diciembre de 2019

IV domingo de Adviento. PDF

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IV domingo de Adviento

IV DOMINGO DE ADVIENTO
IV DOMINGO DE ADVIENTO
Estación en los Doce Apóstoles
I clase, morado
Sin Gloria. Credo, prefacio de Adviento, o en su defecto, de la Santísima Trinidad

EN LAS TRES PRIMERAS semanas de Adviento, diríase que la Iglesia nos ha dicho a sus hijos todo lo que tenía que decirnos sobre el Mesías esperado y sobre nuestras disposiciones para recibirlo. Por eso, en esta Misa hace una especie de recapìtulación de todas las precedentes, sin agregar nada nuevo, y saca a escena a los tres personajes que han figurado en la Liturgia de esta temporada: a Isaías, que manda a los cielos nos envíen al Justo en suave rocío de bendición; a Juan Bautista, que nos exhorta a terminar de preparar el camino del Señor; y a María, llena Ella de gracia y llenas sus entrañas con la carga santísima de Jesús. Y puesto que nuestra Madre la Iglesia da hoy por casi terminada su misión de prepararnos para Navidad, ¡examínate, cristiano, si tú estás ya preparado para salir al encuentro del Salvador!
HAN LLEGADO los tiempos en que van a cumplirse las profecías. Estamos en el año quince del reino de Tiberio; Poncio Pilato gobierna Judea; Herodes, Galilea; Anás y Caifás son los sumos pontífices... Los grandes acontecimientos de la economía de la salvación tienen en la historia una fecha determinada, pero son de un alcance universal. En las riberas del Jordán proclama san Juan Bautista, después de Isaías: «Preparad el camino al Señor... Todo hombre verá la salvación de Dios.»

INTROITO Isaías 45, 8. Salmo 18, 2.
RORÁTE CÆLI desuper, et nubes pluant justum: aperiátur terra, et gérminet Salvatórem. V/. Cæli enárrant glóriam Dei: et ópera mánuum ejus annúntiat firmaméntum. V/. Glória Patri et Filio et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio et nunc et semper, et in saecula saeculorum. Amén.
CIELOS, enviad rocío de lo alto, y nubes, lloved al Justo; ábrase la tierra, y brote al Salvador. V/. Los cielos cantan la gloria de Dios, y pregona el firmamento las obras de sus manos. V/.  Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre,  por los siglos de los siglos. Amén.

COLECTA
EXCITA, quǽsumus, Dómine, poténtiam tuam. et veni: et magna nobis virtúte succúre; ut per auxilliam grátiæ tuæ, quod mostra peccáta præpédiunt, indulgéntia tuæ propitiatiónis accéleret:  Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitate Spritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amén.

MUESTRA, Señor, tu poder y ven, y socórrenos con tu gran fortaleza; para que tu misericordia, siempre propicia, se apresure a darnos graciosamente los auxilios que nuestros pecados nos retardan. Tú que vives y reinas con Dios Padre, en la unidad del Epsíritu Santo, y eres Dios por los siglos de los siglos. Amén.




EPÍSTOLA 1 Corintios 4,1-5
Todos los tesoros de doctrina y vida destinados por Dios a los hombres se distribuyen por ministerio de los sacerdotes. Ellos son responsables ante el Señor de una justa distribución; a nosotros nos toca oírles y seguirles. En el último día juzgará él a cada uno según sus méritos.
LÉCTIO EPÍSTOLÆ BEÁTI PAULI APÓSTOLI AD CORINTHIOS.
Fratres: Sic nos exístimet homo ut minístros Christi, et dispensatóres mysteriórum Dei. Hic iam quǽritur inter dispensatóres, ut fidélis quis inveniátur. Mihi autem pro minimo est, ut a vobis júdicer, aut ab humáno die: sed neque meípsum júdico. Nihil enim mihi cónscius sum: sed non in hoc justificátus sum: qui autem júdicat me Dóminus est. Itaque nolíte ante tempus judicáre, quoadúsque véniat Dóminus: qui et illuminábit abscóndita tenebrárum, et manifestábit consília córdium et tunc laus erit unicuíque a Deo.
LECTURA DE LA CARTA DEL APOSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS.
Hermanos: Se nos ha de considerar como ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios. Lo que se requiere en los dispensadores es que se muestren fieles. Por lo que a mí toca, muy poco se me da el ser juzgado por vosotros o en cualquier juicio humano; Pues ni aun yo me juzgo. Pues si bien de nada me remuerde la conciencia, no por eso me tengo por justificado; mi juez es el Señor. Por tanto, no juzguéis antes de tiempo. Dejad que venga el Señor; él iluminará los secretos de las tinieblas, y descubrirá las inten­ciones de los corazones, y entonces cada cual recibirá su alabanza de Dios.

GRADUAL Salmo 144, 18.21
PROPE EST Dóminus ómnibus invocántibus eum in veritáte. V/. Laudem Dómini loquétur os meum: et benedícat omnis caro nomen sanctum ejus.
CERCA ESTÁ el Señor de todos los que le invocan, de verdad. V/. Mi boca hablará la alabanza del Señor, y bendecirá toda criatura su santo nombre.

ALELUYA
ALLELÚIA, ALLELÚIA. V/. Veni Dómine, et noli tardáre: reláxa facínora plebis tuæ Israël. Allelúia
ALELUYA, ALELUYA. V/. Ven, Señor, y no tardes; perdona los pecados de tu pueblo Israel. Aleluya.

EVANGELIO Lucas 3,1-6
Fechado con precisión, el ministerio de Juan Bautista precede inmediatamente al de Jesús y abre los tiempos mesiánicos. Sus palabras son las mismas del profeta Isaías anunciando la venida del Mesías.
SEQUÉNTIA SANCTI EVANGÉLII SECÚNDUM LUCAM.
Anno autem quintodécimo impérii Tibérii Cǽsaris, procuránte Póntio Piláto Judǽam, tetrárcha autem Galilǽæ Heróde, Philíppo autem fratre eius tetrárcha Iturǽæ, et Trachonítidis regiónis, et Lysánia Abilínæ tetrárcha, sub princípibus sacerdótum Anna et Cáiapha, factum est verbum Dómini super Joánnem, Zaccharíæ fílium, in desérto. Et venit in omnem regiónem Jordánis, prǽdicans baptísmum pœniténtiae in remissiónem peccatórum, sicut scriptum est in libro sermónum Isaíæ prophétæ: "Vox clamántis in desérto: Paráte viam Dómini: rectas fácite sémitas ejus: omnis vallis implébitur: et omnis mons, et collis humiliábitur: et erunt prava in dirécta, et áspera in vias planas: et vidébit omnis caro salutáre Dei."
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS.
El año decimoquinto del imperio de Tiberio César , siendo Poncio Pilato gobernador de la Judea, Herodes, tetrarca de Galilea, y su hermano Filipo tetrarca de la Iturea y de la provincia de Traconítide; siendo Lisanias tetrarca de Abilina, y bajo los príncipes de los sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra del Señor sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y recorrió entonces toda la región del Jordán, predicando el bautismo de penitencia, para la remisión de los pecados, conforme está escrito en el libro de los orácu­los de Isaías profeta: Una voz clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; enderezad sus senderos; todo valle será terraplenado y todo monte o collado será rebajado, y lo torcido, enderezado, y los caminos fragosos allanados; y verá todo hombre al Salvador de Dios.
Se dice Credo

OFERTORIO Lucas 1, 28-42
AVE MARÍA, grátia plena: Dóminus tecum: benedicta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui.
DIOS TE SALVE, María, llena de gracia, el Señor es contigo; bendita tú entre todas las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.

SECRETA
SACRIFÍCIIS præséntibus, quǽsumus, Dómine, placátus intende: ut et devotióni profíciant, et salúti. Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.

TE ROGAMOS, Señor, mires benigno a los presentes sacrificios, para que aprovechen a nuestra devoción y salud. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PREFACIO DE ADVIENTO
VERE DIGNUM et iustum est, aequum et salutare, nos tibi  semper et ubique gratias agere: Domine, sancte Pater, omnipotens aeterne Deus: per Christum Dominum nostrum; Quem perdito hominum generi Salvatorem misericors et fidelis promisisti: cuius veritas instrueret inscios, sanctitas iustificaret impios, virtus adiuvaret infirmos. Dum ergo prope est ut veniat quem missurus es, et dies affulget liberationis nostrae, in hac promissionum tuarum fide, piis gaudiis exultamus.  Et ideo cum Angelis  et Archangelis, cum Thronis et Dominationibus, cumque  omni militia caelestis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus,  sine fine dicentes:
VERDADERAMENTE es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios, por Jesucristo nuestro Señor; él es, Dios misericordioso y fiel, el Salvador que habías prometido al género humano perdido por  el pecado, para que la Verdad instruyese a los ignorantes, la Santidad justificara a los impíos, la Fortaleza ayudase a los débiles. Mientras está cerca aquel a quién tú nos envías, -ya  viene-, y el día de nuestra liberación ya brilla, llenos de confianza en tus promesas, nos llenamos de piadosos gozos. Y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo sin cesar:

O en su defecto, Prefacio de la Santísima Trinidad
VERE DIGNUM et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: Qui cum unigénito Fílio tuo, et Spíritu Sancto, unus es Deus, unus es Dóminus: non in uníus singularitáte persónæ, sed in uníus Trinitáte substántiæ. Quod enim de tua gloria, revelánte te, crédimus, hoc de Fílio tuo, hoc de Spíritu Sancto, sine differéntia discretiónis sentimus. Ut in confessióne veræ sempiternáeque Deitátis, et in persónis propríetas, et in esséntia únitas, et in majestáte adorétur æquálitas. Quam laudant Angeli atque Archángeli, Chérubim quoque ac Séraphim: qui non cessant clamáre quotídie, una voce dicéntes:
EN VERDAD es digno y justo equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, .un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confesando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz.

COMUNIÓN Isaías 7, 14
ECCE VIRGO concípiet, et páriet filium: et vocábitur nomen ejus Emmánuel.
HE AQUÍ que una Virgen concebirá y dará a luz un hijo que se llamará Emmanuel.

POSCOMUNIÓN
SUMPTIS munéribus, quǽsumus, Dómine: ut cum frequentatióne mystérii, crescat nostræ salútis efféctus. Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
TE ROGAMOS, Señor, recibidos estos dones, que la frecuencia del misterio, acreciente el efecto de nuestra salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.



COMENTARIOS AL EVANGELIO

PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
GRABACIÓN DE LAS LECTURAS

sábado, 14 de diciembre de 2019

III domingo de Adviento



III Domingo de Adviento
I clase, rosa o morado
Sin Gloria. Credo. Prefacio de Adviento o de la Santísima Trinidad.

"EL SEÑOR ESTÁ CERCA". He aquí el anuncio que nos hace hoy la Iglesia, he aquí por qué nos incita hoy a la alegría y el porqué se viste ella misma hoy de fiesta, con ornamentos rosados, con flores en los altares, con acordes del órgano. Está la Iglesia impaciente por recibir al Señor, y nos contagia a nosotros de esta santa ansiedad. ¡El Señor está cerca! Más aun: "Entre nosotros está Uno a quien muchos no conocen". Esta queja amarga del Bautista  desgraciadamente es también hoy verdadera. ¡Un año más llamará a nuestras puertas el que puede remediar nuestras necesidades. Y muchos estarán dormidos!

EL CARÁCTER PROPIO de la Liturgia de esta domínica es el gozo en el Salvador, el entusiasmo por él. Introito y epístola: "Vivid siempre alegres en el señor: vivid alegres, repito.” (Nota el canto del órgano y la mayor solemnidad de este día). La Iglesia nos indica las siguientes intenciones, que confluyen, no obstante esto, en una intención central de que nos gocemos en Cristo: ¡El señor está cerca!
Debemos alegrarnos en el Salvador. No hay mayor causa de alegría que Jesús, como se ve por la Biblia, en el gozo de los antiguos padres, de los profetas, de David, Isaías. En el gozo de la Magdalena, de San Juan, de San Pedro, después de la conversión. Debemos alegrarnos en su religión. El Salvador viene también a nosotros con los dogmas de su fe, por sus mandamientos y por sus sacramentos. La misma fe es una alegre declaración sobre lo más sublime y grande que hay; propone a nuestra consideración la eterna felicidad del cielo y los caminos que él conducen con toda seguridad, infaliblemente. Los mandamientos de Cristo no son sólo carga, sino también alegría y gozo, pues son verdaderos beneficios. El vencimiento propio por cumplir los preceptos, nos fortifica y es causa de nuevos gozos.
Cristo está más cerca en el Adviento, en el cual la memoria de Cristo se aviva, y sus gracias se aumentan. ¿Cuál ha sido la finalidad del Adviento hasta hoy? Acercarnos a Cristo. ¿Qué se propone en lo que falta? ¡Acercarnos todavía más a Cristo!

CRISTO SE ACERCA sobre todo a nosotros, por la vida cristiana. “Estamos más cerca de nuestra salud, cuando recibimos la fe”, nos dijo la Iglesia en la Epístola del primer domingo. La salud, el Salvador, y está más cerca de nosotros que cuando empezamos a creer, cuando empezamos a vivir la vida cristiana, en la niñez o después de las conversión, La salud del Redentor se nos aproxima por todo aumento de gracia, pero también se acerca la salud eterna, y el día de la muerte y el juicio. ¿Pensamos en esto? ¿Procuramos acercarnos a Cristo? Esto depende de si tenemos, en medio del corazón, a nuestro soberbio yo, o a Cristo. Nuestra modestia, que es la médula de la moralidad, se ha de mostrar con todo, compenetrarse con todos nuestros actos.

INTROITO Filipenses 4, 4-6; Salmo 84, 2
GAUDÉTE in Dómino semper: iterum dico, gaudéte. Modestia vestra nota sit omnibus hominibus: Dóminus enim prope est. Nihil solliciti sitis: sed in omni oratione petitiones vestræ innotescant apud Deum. V/. Benedixisti, Dómine, terram tuam: avertisti captivitátem Jacob. V/. Glória Patri et Filio et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio et nunc et semper, et in saecula saeculorum. Amén
GOZAOS siempre en el Señor; otra vez digo, gozaos. Vuestra modestia sea patente a todos los hombres. El Señor está cerca. No tengáis solicitud de cosa alguna; mas en toda circunstancia, por la oración, manifestad vuestras peticiones a Dios. V/. Bendijiste, Señor, a tu tierra; apartaste la cautividad de Jacob.
V/.  Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre,  por los siglos de los siglos. Amén.

COLECTA
AUREM TUAM, quæsumus, Dómine, précibus nostris accómmoda: et mentis nostræ ténebras, gratia tuæ visitatiónes illústra: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitate Spritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amén.
TE ROGAMOS, Señor, apliques tu oído a nuestras súplicas, e ilumines las tinieblas de nuestra inteligencia con la gracia de tu visita. Que vives y reinas con Dios Padre, en la unidad del Epsíritu Santo, y eres Dios por los siglos de los siglos. Amén.


EPÍSTOLA Filipenses 4, 4-7
La seguridad de la salvación que se acerca debe dar al cristiano, frente a las contingencias de este mundo, una gran calma y una gran moderación, sostenidas por una alegría profunda.
LÉCTIO EPISTOLÆ BEÁTI PAUL APÓSTOLI AD PHILIPPÉNSES:
Fratres: Gaudete in Dómino semper: iterum dico, gaudete. Modestia vestra nota sit omnibus hominibus: Dóminus prope est. Nihil solliciti sitis: sed in omni oratione, et obsecratione, cum gratiarum actione, petitiones vestræ innotescant apud Deum. Et pax Dei, quæ exsuperat omnem sensum, custodiat corda vestra et intellegentias vestras, in Christo Iesu Dómino nostro.
LECTURA DE LA CARTA DEL APOSTOL SAN PABLO A LOS FILIPENSES.
Hermanos: Gozaos siempre en el Señor; otra vez digo, gozaos. Vuestra modestia sea manifiesta a todos los hombres. El Señor está cerca. No andéis solícitos de cosa  alguna; mas en toda circunstancia por la oración y ruegos, con hacinamiento de gracias, manifestad vuestras peticiones a Dios. Y la paz de Dios, que sobrepuja a todo pensamiento, guarde vuestros corazones e inteligencias, en .nuestro Señor Jesucristo.

GRADUAL Salmo 79, 2-3
QUI SEDES, Dómine, super Chérubim, éxcita poténtiam tuam et veni. V/. Qui regis Isræl, inténde: qui dedúcis, velut oven, Joseph.
TÚ, SEÑOR, que estás sentado sobre los Querubines, excita tu poder, y ven. V/. Tú, que gobiernas a Israel, atiende; tú, que guías a José como a una ovejuela.

ALELUYA Salmo 79, 3
ALLELÚIA, ALLELÚIA. V/.  Excita, Dómine, poténtiam tuam et veni, ut salvos fácias nos. Allelúia
ALELUYA, ALELUYA. V/. Despierta, Señor, tu poder, y ven para que nos salves. Aleluya.


EVANGELIO Juan 1, 19-28
En la espera ansiosa del Mesías, todos quieren cubrirle. Juan tiene que luchar para no pasar por Cristo. Fue ésta para él una ocasión de revelar a las muchedumbres al Mesías que desconocían y de apartarlas de si para enviarlas tras él.
SEQUÉNTIA SANCTI EVANGÉLII SECÚNDUM JOÁNNEM
In illo témpore: Misérunt Judæi ab Jerosólymis sacerdótes et Levitas ad Joánnem, ut interrogarent eum: Tu quis es? Et confessus est, et non negavit: et confessus est: quia non sum ego Christus. Et interrogavérunt eum: Quid ergo? Elias es tu? Et dicit: Non sum. Propheta es tu? Et respondit: Non. Dixerunt ergo ei: Quis es, ut responsum demus his, qui miserunt nos. Quid dicis de te ipso. Ait: Ego vox clamantis in deserto: Dirigite viam Domini, sicut dixit Isaias propheta. Et qui missi fuerant erant ex Pharisæis. Et interrogaverunt eum, et dixerunt ei: Quid ergo baptizas, si tu non es Christus, neque Elias, neque Propheta? Respondit eis Iohannes, dicens: Ego baptizo in aqua: medius autem vestrum stetit, quem vos non scitis. Ipse est, qui post me venturus est, qui ante me factus est, cuius ego non sum dignus ut solvam eius corrigiam calciamenti. Hæc in Bethania facta sunt trans Iordanen, ubi erat Joannes baptizans.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN
En aquel tiempo, los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan para que le preguntaran: «¿Tú quién eres?».  Él confesó y no negó; confesó: «Yo no soy el Mesías».  Le preguntaron: «¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?». Él dijo: «No lo soy». «¿Eres tú el Profeta?». Respondió: «No». Y le dijeron: «¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?».  Él contestó: «Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías».  Entre los enviados había fariseos  y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?».  Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia».  Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan estaba bautizando.
Se dice Credo

OFERTORIO Salmo 84, 2-3
BENEDIXISTI, Dómine, terram tuam: avertisti captivitátem Jacob: remisisti iniquitatem plebis tuæ.
BENDIJISTE, Señor, a tu tierra; pusiste fin a la cautividad de Jacob; perdonaste la maldad de tu pueblo.

SECRETA
DEVOTIÓNIS nostræ tibi, quæsumsu, Dómine, hostia júgiter immolétur: quæ et sacri péragat institúta mystérii, et salutáre tuum in nobis mirabiliter operétur. Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.

QUE SIN CESAR, Señor, os sea ofrecido el sacrificio de nuestra religión, a fin de que produzca el efecto para el que fue instituido y obre maravillosamente en nosotros tu salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

PREFACIO DE ADVIENTO
VERE DIGNUM et iustum est, aequum et salutare, nos tibi  semper et ubique gratias agere: Domine, sancte Pater, omnipotens aeterne Deus: per Christum Dominum nostrum; Quem perdito hominum generi Salvatorem misericors et fidelis promisisti: cuius veritas instrueret inscios, sanctitas iustificaret impios, virtus adiuvaret infirmos. Dum ergo prope est ut veniat quem missurus es, et dies affulget liberationis nostrae, in hac promissionum tuarum fide, piis gaudiis exultamus.  Et ideo cum Angelis  et Archangelis, cum Thronis et Dominationibus, cumque  omni militia caelestis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus,  sine fine dicentes:
Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios, por Jesucristo nuestro Señor; él es, Dios misericordioso y fiel, el Salvador que habías prometido al género humano perdido por  el pecado, para que la Verdad instruyese a los ignorantes, la Santidad justificara a los impíos, la Fortaleza ayudase a los débiles. Mientras está cerca aquel a quién tú nos envías, -ya  viene-, y el día de nuestra liberación ya brilla, llenos de confianza en tus promesas, nos llenamos de piadosos gozos. Y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo sin cesar:

O en su defecto, Prefacio de la Santísima Trinidad
Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: Qui cum unigénito Fílio tuo, et Spíritu Sancto, unus es Deus, unus es Dóminus: non in uníus singularitáte persónæ, sed in uníus Trinitáte substántiæ. Quod enim de tua gloria, revelánte te, crédimus, hoc de Fílio tuo, hoc de Spíritu Sancto, sine differéntia discretiónis sentimus. Ut in confessióne veræ sempiternáeque Deitátis, et in persónis propríetas, et in esséntia únitas, et in majestáte adorétur æquálitas. Quam laudant Angeli atque Archángeli, Chérubim quoque ac Séraphim: qui non cessant clamáre quotídie, una voce dicéntes:
En verdad es digno y justo equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, .un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confesando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz.

COMUNIÓN Isaías 35, 4
Dicite: Pusillánimes confortámini, et nolite timére: ecce Deus noster véniet, et salvábit nos.
Decid a los pusilánimes: Animaos, y no temáis; mirad que viene nuestro Dios, y nos salvará.

POSCOMUNIÓN
IMPLORÁMUS, Dómine, cleméntiam tuam: ut hæc divina subsídia, a vitiis expiátos, ad festa ventúra nos præparent. Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.

IMPLORAMOS, Señor, tu clemencia para que estos divinos auxilios, al purificarnos de los pecados nos dispongan para las fiestas venideras.  Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.



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  3rd Sunday of Advent - Epistle
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  3rd Sunday of Advent - Gospel