lunes, 25 de mayo de 2020

26 de mayo.- SAN FELIPE NERI, CONFESOR



26 de mayo
SAN FELIPE NERI, CONFESOR
Conmemoración de san Eleuterio, papa y mártir.
III clase, blanco
Gloria y prefacio del Tiempo

En Roma, san Felipe Neri, Presbítero y Confesor; que fue Fundador de la Congregación del Oratorio, e insigne por la virginidad, el don de profecía y los milagros. La perfecta caridad que caracteriza a los verdaderos servidores de Dios, ha hecho de este santo una de las más brillantes luminarias de la Iglesia. Su celo por la gloria de Dios y por la salvación del prójimo lo movió a fundar la congregación de los Padres del Oratorio, de la que fue el primer superior general. Tan abundantes eran los consuelos que recibía del cielo, que le hacían exclamar: Señor, basta; moriré de dicha si no moderas mi gozo. Murió en 1595, a la edad de 80 años.
En Roma también, san Eleuterio, Papa y Mártir, el cual convirtió a la fe de Cristo muchos nobles Romanos, y envió a Inglaterra a los santos Damián y Fugacio, los cuales bautizaron al Rey Lucio con su esposa y casi todo el pueblo.

INTROITO Romanos 5,5. Salmo 102,1
Cáritas Dei diffúsa est in córdibus nostris per inhabitántem Spíritum ejus in nobis. (T.P. Allelúja, allelúja.) V/. Benedic, ánima mea, Dómino: et ómnia, quæ intra me sunt, nómini sancto ejus. V/. Glória Patri et Filio et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio et nunc et semper, et in saecula saeculorum. Amén
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por su Espíritu que habita dentro de nosotros (T.P. Aleluya, aleluya). V/.  Bendice, alma mía, al Señor; y todo mi ser bendiga su santo nombre. V/.  Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre,  por los siglos de los siglos. Amén.

COLECTA
Deus, qui beátum Philippum Confessórem tuum Sanctórum tuórum glória sublimásti: concéde propítius; ut, cujus sollemnitáte lætámur, ejus virtútum proficiámus exémplo. Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
¡Oh Dios!, que elevaste a la gloria de tus santos a tu bienaventurado confesor Felipe; haz propicio que nos aprovechemos del ejemplo de las virtudes de aquél cuya solemnidad celebramos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
Se hace la conmemoración de san Eleuterio, papa y mártir.
Gregem tuum, Pastor ætérne, placátus inténde: et, per beátum Eleuthérium Mártyrem tuum atque Summum Pontíficem, perpétua protectióne custódi; quem totíus Ecclésiæ præstitísti esse pastórem. Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Mira con benevolencia, ¡oh Pastor eterno!, a tu grey, y por la intercesión de tu bienaventurado mártir y sumo pontífice Eleuterio, a quien has constituido pastor de toda la Iglesia, guárdala por siempre bajo tu protección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

EPÍSTOLA Sabiduría 7, 7-14
Léctio libri Sapiéntiæ.
Optávi, et datus est mihi sensus: et in vocávi, et venit in me spíritus sapiéntiæ: et præpósui illam regnis et sedibus, et divítias nihil esse duxi in comparatióne illíus: nec comparávi illi lápidem pretiósum: quóniam omne aurum in comparatióne illíus arena est exígua, et tamquam lutum æstimábitur argéntum in conspéctu illíus.  Super salútem et spéciem diléxi illam, et propósui pro luce habére illam: quóniam inexstinguíbile est lumen illíus. Venérunt autem mihi ómnia bona páriter cum illa et innumerábilis honéstas per manus illíus, et lætátus sum in ómnibus: quóniam antecedébat me ista sapiéntia, et ignorábam, quóniam horum ómnium mater est. Quam sine fictióne dídici et sine invídia commúnico, et honestátem illíus non abscóndo. Infinítus enim thesáurus est homínibus: quo qui usi sunt, partícipes facti sunt amicítiæ Dei, propter disciplínæ dona commendáti.
Lectura del Libro de la Sabiduría.
He rogado y se me ha dado la inteligencia; he invocado y me ha venido el espíritu de sabiduría. La he preferido a los cetros y a los tronos, y a su lado, en nada he tenido la riqueza. No la he comparado a las piedras preciosas, porque todo el oro a su lado es un poco de arena, y la plata ante ella será estimada como lodo. La he amado más que la salud y la hermosura, y la he preferido a la luz, porque jamás se extingue su resplandor. Todos los bienes me han venido con ella, y riquezas incalculables por sus manos. He hallado gozo en todos estos bienes, porque es la sabiduría quien las trae, pero yo ignoraba fuese ella su madre. Lo que sin dolo he aprendido, lo reparto sin pesar y no quiero ocultar sus riquezas; porque es para los hombres tesoro inagotable; los que la adquieren, se atraen la amistad de Dios, ante el cual los recomiendan los beneficios de sus lecciones.

GRADUAL Salmo 33, 12. 6
Veníte, fílii, audíte me: timórem Dómini docébo vos. V/. Accédite ad eum, et illuminámini: et fácies vestra? non confundántur.
Venid, hijos, oídme; os enseñare el tremor de Dios. V/. Acercaos a él y resplandeceréis y vuestra cara no tendrá por qué sonrojarse.

ALELUYA Lamentaciones 1, 13
Allelúja, allelúja. V/. De excélso misit ignem in óssibus meis, et erudívit me. Allelúja.
Aleluya, aleluya. V/.  Desde lo alto envió a mis huesos un fuego que los devora. Aleluya.

ALELUYA PASCUAL. Lamentaciones 1.13; Salmo 38.4
En Pascua, omitido el gradual, se dice:
Allelúja, allelúja. V/. De excélso misit ignem in óssibus meis, et erudívit me. Allelúja. V/. Concáluit cor meum intra me: et in meditatióne mea exardéscet ignis. Allelúja.
Aleluya, aleluya. V/. Desde lo alto envió a mis huesos un fuego que los devora. Aleluya. V/.  Mi corazón ardía dentro de mi pecho y un fuego me abrasaba en mi oración. Aleluya.

EVANGELIO Lucas 12, 35-40
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: Sint lumbi vestri præcíncti, et lucérna; ardéntes in mánibus vestris, et vos similes homínibus exspectántibus dóminum suum, quando revertátur a núptiis: ut, cum vénerit et pulsáverit, conféstím apériant ei. Beáti servi illi, quos, cum vénerit dóminus, invénerit vigilántes: amen, dico vobis, quod præcínget se, et fáciet illos discúmbere, et tránsiens ministrábit illis. Et si vénerit in secúnda vigília, et si in tértia vigília vénerit, et ita invénerit, beáti sunt servi illi. Hoc autem scitóte, quóniam, si sciret paterfamílias, qua hora fur veníret, vigiláret útique, et non síneret pérfodi domum suam. Et vos estóte paráti, quia, qua hora non putátis. Fílius hóminis véniet.
Lectura del Santo Evangelio según el Evangelio de san Juan.
En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos: Tened ceñidos vuestros lomos y encendidas vuestras lámparas. Sed como los hombres que aguardan a su amo, a su regreso de las bodas, para abrirle prontamente cuando llegue y llame a la puerta. Dichosos los siervos a quienes el amo, a su llegada, encuentre velando; en verdad os digo que se ceñirá, y los hará sentar a la mesa, y, pasando del uno al otro, les servirá. Que viene en la segunda vigilia, o que viene en la terrera y halla así las cosas, dichosos los siervos aquéllos. Sabed que si el padre de familia hubiera sabido a qué hora iba a venir el ladrón, no hubiera dejado que le socavasen su casa. Así, vosotros estad siempre prevenidos, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del hombre.

OFERTORIO Salmo 118, 32
Viam mandatórum tuórum cucúrri, cum dilatásti cor meum. (T.P. Allelúja.)
He corrido por el camino de tus mandatos, pero tú eras quien ensanchaba mi corazón.  (T.P. Aleluya).

SECRETA
Sacrifíciis præséntibus, quǽsumus, Dómine, inténde placatus: et præsta; ut illo nos igne Spíritus Sanctus inflámmet, quo beáti Phílippi cor mirabíliter penetrávit. Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitáte ejúsdem Spiritus Sancti, Deus,
Te suplicamos, Señor, atiendas benigno al presente sacrificio, y haz que nos inflame el Espíritu Santo con aquel mismo fuego con que penetró maravillosamente el corazón de san Felipe.  Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del  mismo Espíritu Santo y es Dios
Se hace la conmemoración de san Eleuterio, papa y mártir.
Oblátis munéribus, quǽsumus, Dómine, Ecclésiam tuam benígnus illúmina: ut, et gregis tui profíciat ubique succéssus, et grati fiant nómini tuo, te gubernánte, pastóres. Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus,
En mérito de los dones ofrecidos, ilumina, Señor, benignamente a tu Iglesia; a fin de que en todas partes progrese la marcha de tu grey; y los pastores, gobernados por ti, se hagan gratos a tus ojos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios

PREFACIO DEL TIEMPO

COMUNIÓN Salmo 83, 3
Cor meum et caro mea exsultavérunt in Deum vivum. (T.P. Allelúja.)
Mi corazón y mi carne aclamen, llenos de gozo, al Dios vivo, (T.P. Aleluya).

POSCOMUNIÓN
Cæléstibus, Dómine, pasti delíciis: quǽsumus; ut beáti Philippi Confessóris tui méritis et imitatióne, semper eadem, per quæ veráciter vívimus, appetámus.Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.

Alimentados, Señor, con los manjares celestiales, te pedimos, que por los méritos y la imitación de tu santo confesor Felipe, apetezcamos siempre aquello por lo cual verdaderamente vivimos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
Se hace la conmemoración de san Eleuterio, papa y mártir.
Refectióne sancta enutrítam gubérna, quǽsumus, Dómine, tuam placátus Ecclésiam: ut, poténti moderatióne dirécta, et increménta libertátis accípiat et in religiónis integritáte persístat. Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Te suplicamos, Señor, guíes con bondad a tu Iglesia, alimentada con los santos manjares, a fin de que, conducida bajo tu poderosa dirección, vea crecer su libertad y permanezca en la integridad de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.