6 de enero
LA EPIFANÍA DEL SEÑOR
I clase, blanco
Gloria, Credo, prefacio y comunicantes propios
Siguiendo el rastro
luminoso de la estrella, magos de remotas naciones acuden hacía el Niño-Dios que se muestra al
mundo: ríndenle homenaje con el símbolo de sus regalos y entran con ello en la
Iglesia, de la que es figura María.
El carácter y objeto de esta hermosísima festividad, se halla indicado
en las palabras con las cuales la Santa Iglesia principia su oficio litúrgico: Cristo nos ha aparecido; venid, adorémosle.
Por eso desde el Introito es
proclamado con júbilo el advenimiento del gran Rey, del Señor dominador que
tiene en su mano la potestad y el imperio de todo lo creado. Esta manifestación
de Jesucristo a los pueblos de la gentilidad, la adoración que les rindieron
los Magos, forma el objeto de cada una de las partes de la Misa. Si bien es
verdad que la Iglesia nos recuerda y celebra hoy tres manifestaciones de Jesucristo: a los Magos, en las Bodas de Caná,
y en el Jordán: con todo, la primera es a la que se refiere la liturgia de toda
la santa Misa. Y así en la colecta rogamos al Señor nos conceda la gracia de
contemplar en el cielo al mismo Jesucristo, a quien hemos conocido mediante la
luz de la fe, prefigurada por la maravillosa estrella que condujo a los magos a
Belén. Esta luz divina; la gloria del señor; el tributo de vasallaje que los
pueblos habían de tributarle; todo esto nos predice el profeta Isaías en la Lección de la santa Misa.
El Evangelio, con una
sencillez sublime y embelesadora, nos refiere el viaje de los Magos desde
Oriente a Jerusalén en busca del Rey de los Judíos; cómo se declararon al mismo
Herodes; la astucia de este rey malvado, su llegada a Belén; la adoración y los
regalos que ofrecieron a Jesucristo, y, finalmente, el regreso a su patria. Los
dones ofrecidos por los Magos se nos recuerdan de nuevo en el Ofertorio. Que estos dones prefiguraban
a Jesucristo claramente lo indica la Secreta.
Siendo la Epifanía una de las más solemnes festividades, no podía dejar de
tener lo que es propio de ellas, es decir, Prefacio
y Communicantes. Ambas piezas litúrgicas constituyen la más expresiva
profesión de fe acerca del significado y realidad del gran misterio que
celebramos. Gratitud por los bienes que conseguimos mediante la Epifanía, y
fidelidad a los mismos, son las virtudes que nos predican la Comunión y Poscomunión.
TEXTOS DE LA MISA
Introito.- Mal. 3.1; 1 Par. 29.12. Ya viene
el Señor, el Dominador, y en su mano están el reino, y la potestad, y el
imperio. Salmo.-
71.1. ¡Oh Dios!, da al Rey tu juicio, y al Hijo del Rey tu justicia.
Gloria al Padre.
Colecta.- Oh Dios, que en este día revelaste tu
Unigénito a los gentiles por medio de una estrella, concede propicio que los
que ya te conocemos por la fe, seamos conducidos hasta contemplar tu hermosura
y tu grandeza. Por el mismo Señor nuestro.
Epístola.- Is. 60.1-6.
El profeta se dirige a Jerusalén. La imagen está tomada
del espectáculo que ofrece todas las mañanas la ciudad santa: iluminada por los
resplandores del sol, parece convertida en un horno centelleante de luz.
Jerusalén, figura de la Iglesia, será la «luz de las naciones»; de todas partes
vendrán a ella los reyes y los pueblos, atraídos por los destellos de su gloria
y trayendo las riquezas del mundo. Levántate, Jerusalén, resplandece!,
que ya se alza tu luz y se levanta sobre ti la gloria del Señor. Las tinieblas
cubren la tierra y los pueblos están en tinieblas, mientras viene a ti el Señor
y en ti se manifiesta su gloria. Las naciones caminan hacia tu luz y los reyes
hacia la claridad de tu aurora. Levanta los ojos y mira en tomo de ti: todos se
reúnen y vienen a ti; de lejos llegan tus hijos y tus hijas son traídas en
brazos. A esta vista, resplandecerás, tu corazón palpitará y se dilatará;
porque hacia ti afluirán los tesoros del mar y las riquezas de los pueblos
llegarán a ti. Una oleada de camellos de dromedarios de Madián y de Efá te
inundarán; de Sabá vendrán todos
trayendo oro e incienso y cantando los loores del Señor.
Gradual.- De Sabá vendrán todos trayendo oro e incienso
y cantando los loores del Señor. ¡Levántate, Jerusalén, resplandece!, porque se
levanta sobre ti la gloria del Señor.
Aleluya.- Aleluya, aleluya. Vimos su estrella en el oriente, y venimos
con presentes a adorar al Señor. Aleluya.
Evangelio Mateo 2, 1-12.- «Al que adoran
los Magos infante en un pesebre, adorémosle nosotros omnipotente en los cielos;
y si los reyes le presentan sus tesoros, saquemos nosotros de nuestros
corazones ofrendas dignas de Dios.» (San León, en maitines.) Cuando hubo nacido
Jesús en Belén de Judá, en tiempo del rey Herodes, unos magos vinieron de
Oriente a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?,
porque hemos visto su estrella en Oriente y venimos a adorarle. El rey Herodes,
al oír esto, se turbó, y toda Jerusalén con él. Y, convocados todos los
príncipes de los sacerdotes y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había
de nacer el Cristo. Y ellos le dijeron: En Belén de Judá, porque así está
escrito por el profeta: «Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres la más pequeña de
las ciudades del reino de Judá; porque de ti ha de salir el Caudillo que rija a
mi pueblo Israel.» Entonces Herodes, llamando en secreto a los Magos, se
informó de ellos cuidadosamente acerca del tiempo en que les apareció la
estrella, y enviándoles a Belén, les dijo: Id, e informaos cuidadosamente del
Niño; y cuando le hayáis encontrado, hacédmelo saber, para que yo también vaya
a adorarle. Ellos, después de oír al rey, se fueron. Y he ahí que la estrella
que habían visto en el Oriente, iba delante de ellos, hasta pararse sobre el
lugar donde estaba el Niño. Al verla de nuevo se alegraron sobremanera y,
entrando en la casa, hallaron al Niño con María, su madre (arrodillarse), y,
postrados, le adoraron; y, abiertos sus tesoros, ofreciéronle dones: oro,
incienso y mirra. Mas, divinamente avisados en sueños para que no volviesen a
Herodes, regresaron por otro camino a su país.
Ofertorio.Salmo 71. 10-11- Los reyes de Tarsis y de las islas le pagarán
el tributo; los reyes de Arabia y de Sabá le traerán presentes. Le adorarán
todos los reyes de tierra, todos los pueblos servirán.
Secreta.- Te rogamos, Señor,
mires propicio los dones de tu Iglesia, en los que ya no se ofrece oro,
incienso, ni mirra, sino lo que con estos mismos dones se significa, se inmola
y se recibe, Jesucristo, tu Hijo y Señor nuestro. El cual vive y reina contigo.
Prefacio de Epifanía.- En verdad es digno y
justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor,
santo Padre, omnipotente y eterno Dios, pues tu unigénito Hijo, apareciendo en
la condición de nuestra mortalidad, nos ha regenerado con la nueva luz de su
inmortalidad; y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las
Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, cantamos un himno a
tu gloria, diciendo sin cesar:
Comunión.- Hemos visto su
estrella en el Oriente, y venimos con presentes a adorar al Señor.
Poscomunión.- Haz, te rogamos, ¡oh Dios omnipotente!, que,
purificado nuestro espíritu, comprenda el misterio que celebramos con estos
solemnes oficios. Por nuestro Señor.
PARTITURAS Y PROPIOS EN MP3
COMENTARIO LITÚRGICO CARD. SCHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA 1 SERMÓN DE SAN ANTONIO DE PADUA
Comentario al Evangelio
Homilía de maitines LOS CIELOS CONOCIERON QUE ÉL ERA DIOS
EL SEÑOR AMA LA NIÑEZ. San León Magno, papa
Benedicto XVI ERAN HOMBRES EN BUSCA DE ALGO MÁS
PARTITURAS DE LAS ORACIONES
GRABACIÓN DE LAS LECTURAS
I Y II VÍSPERAS
TEXTOS EN LATÍN
Surge, illumináre, Jerúsalem: quia venit lumen tuum, et glória Dómini super te orta est. Quia ecce tenébræ opérient terram, et calígo pópulos: super te autem oriétur Dóminius, et glória ejus in te vidébitur. Et ambulábunt gentes in lúmine tuo, et reges in splendóre ortus tui. Leva in circúitui óculos tuos, et vide: omnes isti congregáti sunt, venérunt tibi: fílii tui de longe vénient, et fíliæ tuæ de látere surgent. Tunc vidébis, et áfflues, mirábitur et dilatábitur cor tuum, quando convérsa fúerit ad te multitúdo maris, fortitúdo géntium venerit tibi. Inundátio camelórum opériet te, dromedárii Mádian et Epha: omnes de Saba vénient, aurum et thus deferéntes, et laudem Dómino annuntiántes.
Allelúja, allelúja. [Matth. ii: 2] Vídimus stellam ejus in Oriénte, et vénimus cum munéribus adoráre Dóminium. Allelúja.
Credo.
COMENTARIO LITÚRGICO CARD. SCHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA 1 SERMÓN DE SAN ANTONIO DE PADUA
Comentario al Evangelio
Homilía de maitines LOS CIELOS CONOCIERON QUE ÉL ERA DIOS
EL SEÑOR AMA LA NIÑEZ. San León Magno, papa
Benedicto XVI ERAN HOMBRES EN BUSCA DE ALGO MÁS
PARTITURAS DE LAS ORACIONES
![]() | ![]() | Epiphany of the Lord - Epistle |
![]() | ![]() | Epiphany of the Lord - Gospel |
TEXTOS EN LATÍN
Die 6 Januarii
In Epiphania Dómini
In Epiphania Dómini
Introitus: Mal. iii: 1; 1 Par.
xxiix: 12
Ecce advénit dominátor
Dóminus: et regnum in manu ejus, et potéstas, et impérium. [Ps.
lxxi: 1] Deus, judícium tuum Regi da: et justítiam tuam Fílio
regis. V. Glória Patri. Ecce advénit.
Oratio:
Deus, qui hodiérna die
Unigénitum tuum géntibus stella duce revelásti: concéde propítious; ut, qui
jam te ex fide cognóvimus, usque ad contemplándam spéciem tuæ celsitúdinis
perducámur. Per eúmdem Dominum.
Isai. llx: 1-6
Léctio Isaíæ Prophétæ.Surge, illumináre, Jerúsalem: quia venit lumen tuum, et glória Dómini super te orta est. Quia ecce tenébræ opérient terram, et calígo pópulos: super te autem oriétur Dóminius, et glória ejus in te vidébitur. Et ambulábunt gentes in lúmine tuo, et reges in splendóre ortus tui. Leva in circúitui óculos tuos, et vide: omnes isti congregáti sunt, venérunt tibi: fílii tui de longe vénient, et fíliæ tuæ de látere surgent. Tunc vidébis, et áfflues, mirábitur et dilatábitur cor tuum, quando convérsa fúerit ad te multitúdo maris, fortitúdo géntium venerit tibi. Inundátio camelórum opériet te, dromedárii Mádian et Epha: omnes de Saba vénient, aurum et thus deferéntes, et laudem Dómino annuntiántes.
Graduale: Ibid: 6 et 1
Omnes de Saba vénient,
aurum et thus deferéntes, et laudem Dómino annuntiántes. V.
Surge, et illumináre, Jerúsalem: quia glória Dómini super te orta est.Allelúja, allelúja. [Matth. ii: 2] Vídimus stellam ejus in Oriénte, et vénimus cum munéribus adoráre Dóminium. Allelúja.
Matth. ii: 1-12
+ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthæum.
Cum natus esset Jesus in Béthlehem Juda in diébus Heródis regis, ecce
Magi ab Oriénte venérunt Jerosólyman, dicéntes: «Ubi est qui natus est rex
Judæórum? Vídmus enim stellam ejus in Oriénte, et vénimus adoráre eum.»
Audiens autem Heródes rex, turbátus est, et omnis Jerosólyma cum illo. Et cóngregans
omnes príncipes sacerdótum, et scribas pópuli, sciscitabátur ab eis, ubi
Christus nascerétur. At illi dixerunt ei: «In Béthlehem Judæ: sic enim
scriptum est per Prophétam: “Et tu Béthlehem terra Juda, nequáquam mínima
es in princíbus Juda: ex te enim éxiet dux, qui regat pópulum meum Israël.”»
Tunc Heródes, clam vocátis Magis, diligénter dídicit ab eis tempus stellæ,
quæ appárauit eis: et mittens ilos in Béthlehem dixit: «Ite, et interrogáte
dillgénter de puero et cum invenéritis, reuntiáte mihi, ut et ego véniens adórem
eum.» Qui cum audíssent regem, abiérunt. Et ecce stella, quam víderant in
Oriénte, antecedébat eos, usque dum véniens, staret supra, ubi erat puer. Vidéntes
autem stellam, gavísi sunt gáudio magno valde. Et intrántes domum, invenérunt
púerum cum María matre ejus, (hic genuflectitur) et
procidéntes adoravérunt eum. Et apértis thesáuris suis, obtulérunt ei múnera,
aurum, thus, et myrrham. Et responso accépto in somis, ne redírent ad Heródem,
per áliam viam revérsi sunt in regiónem suam.+ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthæum.
Credo.
Offertorium: Ps. lxxi: 10-11.
Reges Tharsis et ínsulæ
múnera ófferent: reges Arabum et Saba dona addúcent: et adorábunt eum omnes
reges terræ; omnes gentes sérvient ei.
Secreta:
Ecclésiæ tuæ, quǽsumus,
Dómine, dona propítious intuére: quibus non jam aurum, thus, et myrrha profértur;
sed quod eisdem munéribus declarátur, immolátor, et súmitur, Jesus Christus
Fílius tuus Dóminus noster. Qui tecum.
Communio: Matth. 2: 2
Vídimus stellam ejus in
Oriénte, et vénimus cum munéribus adoráre Dóminium.
Postcommunio:
Præsta, quǽsumus,
omnípotens Deus: ut quæ solémni celebrámus offício, purificátæ mentis
intelligéntia consequámur. Per Dóminum.



